Copio y pego. ¡Qué mañana llevo con este simple comentario!

Los crímenes de Oxford.
Por una vez el trailer de una película española estaba bien hecho y, como si de uno de película americana se tratara, me pareció una buena opción ir a verla. Craso error.
Hay crímenes, sí, y suceden en Oxford, también, en eso no engaña el título, pero lo que realmente nos vende esta peli es una soporífera clase de matemáticas, en teoría y con poca práctica.
Cuando llevaba media hora y el tema no parecía despegar, me dio muy mala espina, pero ahí estuve, aguantando como un valiente el sopor, luchando por no dormirme aunque mis párpados se cerraban. Tal vez para alguien más avezado en números y acertijos le resulte más interesante, no sé, pero para un profano de a pie, como yo, tanta verborrea matemática, la mayor parte de ella incomprensible para mí, me aburrió soberanamente, que si en ese momento hubiera tenido que elegir, yo habría elegido "Letras", y eso que soy de "Ciencias", que conste.
Hacia la mitad proponen un pequeño acertijo, la serie idiota (o tonta, no recuerdo bien) dicen que se llama, y explican que ése es su nombre porque es tan fácil que el que no lo acierte es un... Pues igual va a ser eso, que yo soy idiota, porque no lo acerté y no me gustó la película. ¿Qué le voy a hacer?
La ambientación está bien, los actores más que correctos, incluso la historia que no propone no está tan mal y, cuando al final te explican todo, en general está más que bien resuelto el enigma, pero... Para mí sigue siendo un rollo, lenta, sin ritmo, donde toda la acción consiste en ver a "Frodo" corriendo por algo 2 ó 3 veces, para chocar siempre con alguien que lleva papeles en las manos.
¡Lástima de 7 eurazos perdidos! Y encima me puse a caldo a la salida, que llovía a mares y no llevaba paraguas.
Mi puntuación; 2/10
(Por las 2 contundentes razones que expone Leonor Watling, que yo creo que es lo mejor de la película)