Junto con
Akira,
Ghost in the Shell tiene el privilegio de ser una de las primeras películas de anime "adulto" que asomó al mundo occidental, mundo en que tradicionalmente (especialmente en España donde esta mentalidad lamentablemente sigue muy en boga) se ha pensado que los dibujos animados son cosas para niños.
Ghost in the Shell no es en absoluto una película para críos. Es más, creo que está por encima de los estándares del cine de Ciencia Ficción que se hace habitualmente, reducido la mayoría de las veces a ser una mera sucursal del cine de Terror o Aventuras. A semejanza de la ya clásica
Blade Runner,
Ghost in the Shell combina elementos de intriga policial, que ayudan a que la película se haga bastante amena, junto con elementos más profundos de reflexión sobre la identidad humana y la evolución futura de la especie en un mundo crecientemente tecnológico (que, de alguna manera, enlazan con las expuestas en
2001, una Odisea del Espacio).
En cualquier caso,
Ghost in the Shell no es una obra en absoluto original ya que toma, sabiamente eso sí, temáticas de la literatura de Ciencia Ficción cyberpunk u otras películas como la ya mencionada
Blade Runner.
El punto más negativo de la cinta es que en ciertos momentos se vuelve demasiado verborréica. Demasiada palabrería, vamos. Muchas veces en el cine el hablar demasiado significa incapacidad para explicar los conceptos por medio del lenguaje visual. Aquí quizás muchas veces los conceptos sean demasiado densos para poder ser traducidos a imágenes. Con esto no quiero decir que las conversaciones sean interesantes, todo lo contrario. Muchas de ellas lo son pero resulta prácticamente imposible (por lo menos a mí) asimilar todo lo que cuentan en un visionado.
Por contra, los momentos más interesantes de la película son en las que las palabras desaparecen y son remplazadas por la bellísima música de
Kenji Kawai. Algunos de estos momentos son la escena inicial del ensamblado del cuerpo de la mayor Kusanagi o, mi favorita, el viaje en barco en el que Kusanagi ve otras mujeres con el mismo cuerpo que ella (la mujer de la cafetería, quizás el modelo original u otro cyborg, y el maniquí de la tienda de ropa), probablemente influyendo en su crisis existencial y en la decisión que toma al final de la película. Esta última secuencia es pura poesía y tiene las mejores y más detalladas escenas de animación de toda la película.
http://www.youtube.com/v/2eXMOW1ndwQValoración: 7,5/10Curiosidades:- Aunque la mayor Kusanagi pueda parecer bastante inexpresiva a veces, el efecto está hecho a conciencia ya que el director Mamoru Oshii quería resaltar su naturaleza artificial. En particular, los ojos de la protagonista, de los que aparecen numerosos planos en toda la película, no parpadean ni una sola vez.
- En la edición japonesa, la música de los créditos finales está compuesta por
Kenji Kawai mientras que, en la versión occidental, la música que suena es
One minute warning, una composición del grupo
Passengers, resultado de la curiosa fusión entre la conocida banda irlandesa
U2 y
Brian Eno. La canción aparece en el, por ahora, único album del grupo,
Original soundtracks number 1, que reune una serie de canciones para películas, la mayoría de ellas imaginarias.
- Además del manga original en el que está basado, existe una serie de televisión y una secuela cinematográfica denominada
Ghost in the shell 2: Innocence. Visualmente más espectacular que la primera gracias al uso de la animación por ordenador, fue la primera película de animación en ser finalista para la Palma de Oro del festival de Cannes.
- Tal y comentaba Jason, Batou, uno de los protagonistas de la peli es un gran consumidor de cerveza San Miguel, tal y como se puede ver en la imagen. Esto sí que es un buen "product placement"

