Smoking Room
SINOPSIS: (Drama)
La sucursal española de una empresa americana es obligada a poner en vigencia la prohibición de fumar dentro de sus oficinas. A partir de ahora, quienes quieran fumar en horario laboral, deberán hacerlo en la calle. Ramírez, uno de los empleados de esta pequeña oficina compuesta principalmente por hombres, decide empezar a reunir firmas contra lo que considera injusto. Lo que pretende Ramírez es que se utilice un despacho desocupado como sala de fumadores o “Smoking Room”, que dicen los americanos. Aparentemente todos están de acuerdo y le van a apoyar. Sin embargo, a la hora de la verdad los compañeros pondrán toda serie de excusas para evitar formar parte de esta lista; en cambio, ninguno tendrá problema en inscribirse en otra, la de los que formarán un equipo para jugar un partido de fútbol contra los empleados de otra oficina.
CRÍTICA:"Las Autoridades Sanitarias advierten que el tabaco perjudica seriamente su trabajo"Puede parecer la típica españolada, pero
'Smoking Room' es una de tantas películas donde su verdadero éxito reside en lo más profundo de sus diálogos. Es una, como califico yo, de "bla, bla, bla", sin embargo sus diálogos emanan frescura, inteligencia y realismo donde conectan perfectamente con el espectador desde el primer minuto, todo ello en el marco de unas interpretaciones a la altura que el guión requiere.
La historia se centra en el actor
Eduard Fernández, quien interpreta a un contable de una mediana empresa, que harto de echar el cigarrillo de la mañana en las álgidas calles de su ciudad, recauda firmas de sus compañeros para que conviertan un cuarto de dos metros cuadrados en desuso, en una sala para fumadores, o lo que es lo mismo y suena más americano, una "Smoking Room".
Desarrollada en la mayoría de su proyección mediante conversaciones de cinco o seis minutos (casi siempre entre dos personas) en el que, o bien se trata el tema del tabaco, de sus situaciones personales o del puesto de trabajo en sí. De todas ellas con la que me quedo es la de la azotea entre Eduard Fernández y
Antonio Dechent. Sinceramente pienso que si así de nobles, carismáticas, realistas y -por qué no- divertidas fueran todas las escenas, estaríamos hablando de una película de diez sobre diez. Lo peor es lo que a priori creía que era lo mejor,
Juan Diego. Su historia es banal, insulsa e innecesaria haciéndome aún dudar de qué iban sus conversaciones con el jefe de la empresa.
En resumen; una dirección notable, unas interpretaciones creíbles y un guión sobresaliente convierten a 'Smoking Room' en una película llevadera, entretenida con la que me he llevado una grata sorpresa y que en sus entrañas esconde una brutal crítica a la insolidaridad y a las marginaciones laborales.
Nota:
6.75/10