EL ÚLTIMO GRAN MAGO
SINOPSIS: Cuando Harry Houdini, el famoso escapista, llega a Edimburgo en su gira mundial, ofrece una gran recompensa a la persona capaz de contactar con su madre recientemente fallecida. Mary (Catherine Zeta-Jones), una atractiva médium, acepta el desafío atraída por el dinero. Houdini hará todo lo posible por desenmascarar a la misteriosa mujer, pero no podrá evitar sentirse cada vez más atraído por ella.
CRÍTICA: Personalmente tenía muchas ganas y muchas esperanzas puestas en esta película, debido a que soy un gran aficionado a la magia y a que las dos últimas películas en las que se trataba este tema como fueron The Prestige (aun me sorprendo con la traducción de “El truco Final”) y El Ilusionista me dejaron un grato sabor de boca. También me seducía la idea de que tratara a Houdini que al fin y al cabo es el gran mito de todos los magos. Por desgracia, todas mis expectativas se vinieron abajo a los 40 minutos de comenzar, cuando ya estaba absolutamente convencido de que habían utilizado a Houdini como excusa para intentar vendernos un “apasionado romance” que tiene algo de romance, y muy poco de apasionado.
Como tuve la suerte de verla en V.O.S. pude descubrir aquello que tapa la magnifica labor que hacen nuestros profesionales del doblaje, y que en unos casos es una gran interpretación, pero que en este caso es la nefasta actuación de Zeta-Jones. En ningún momento llega al papel (que tampoco es del otro mundo) y siempre queda eclipsada por cualquiera que aparezca en pantalla junto a ella.
De Guy Pierce decir, que por lo menos lo intenta y a veces lo consigue (sobre todo al principio), pero es que el guión no le da para más, y se pasa media película con cara de cordero degollado intentando aparentar que está loco de amor por la seudo-medium.
A mi parecer, este es uno de los grandes problemas de la película. El apasionado amor prometido no es tal, y la pareja no tiene ninguna química en pantalla, incluso en la única escena de amor físico que aparece en el film, se ve claramente que actuan (y bastante mal) y el beso no trasmite nada de nada, es una pasión vacía
Aun así, como una película es mucho más que sus dos actores principales (a veces me creo mis mentiras) continué inasequible al desaliento analizando otros detalles, y descubrí una fotografía adecuada, que hace resaltar los decorados de cartón piedra en los que se rodó. No hay ni un solo exterior real (quitando panorámicas de la ciudad claro) en toda la película, o a lo mejor uno al final de la misma en el cementerio pero no lo puedo asegurar, a estas alturas ya no estaba yo muy atento, una pena porque para tres veces que les hacía falta un exterior bien podían haber buscado uno.
Pero bueno, no todo van a ser cosas malas, y si hay algo que merezca la pena destacar en esta película, es a los dos actores secundarios que se comen literalmente a los principales cada vez que aparecen en pantalla.
Ya era hora de que Timothy Spall pudiese enseñar que es algo más que el acompañante, aquí recrea a la perfección al hombre de negocios que representa a Houdini y no se para en el típco cliché de uraño aprovechado que suele ser moneda habitual en estos papeles, sino que va más allá y muestra un repertorio más amplio del espectro humano .
Pero por encima de todos está SAOIRSE RONAN y lo pongo en mayúsculas, porque ella es lo más grande que tiene la película y con razón. Le roba plano a Zeta-Jones en todas y cada una de las escenas. Verla en pantalla es un soplo de aire fresco que nos enseña que para actuar no hace falta cara guapa sino talento, y esta chiquilla lo destila por cada uno de los poros de su interpretación. Salí de la sala con ganas de buscar todo lo que haya hecho y revisarlo sólo por verla actuar. Atentos a ella que de seguir así, se hará grande.
Poco más me queda por decir de una película que pasará sin pena ni gloria y que sin ser realmente mala peca en exceso de confianza y poco cuidado.
Lo Mejor:- Saoirse Ronan, un talento por descubrir.
- Timothy Spall, la reinvidicación del secundario.
- Una banda sonora suave y poética que se deja escuchar
- La escena que abre la película con Houdini sumergido (gran fotografía y gran Guy Pearce)
Lo Peor:- Catherine Zeta-Jones.
- La dirección de actores
- Nada nuevo que contar
Nota: 5,5