SINOPSIS: Nueva York, 1988. Un nuevo tipo de droga ha invadido la enorme ciudad, seguida por la más feroz y aterradora oleada criminal que se recuerda. Superada en número de efectivos y en armas por los nuevos gánsters, la policía pierde de promedio a dos de los suyos cada mes. Es una guerra declarada que amenaza con llevarse por delante a culpables e inocentes. Bobby Green (Joaquin Phoenix) se ve atrapado en el fuego cruzado. Es el encargado de una discoteca situada en Brighton Beach frecuentada por gánsters como Vadim Nezhinski (Alex Veadov). Bobby intenta mantenerse apartado y no involucrarse. A pesar de un estilo de vida amoral y hedonista, quiere a su novia Amanda (Eva Mendes) y sueña con abrir una discoteca en Brooklyn. Pero Bobby tiene un secreto muy bien guardado. Su hermano es el teniente de policía Joseph Grusinsky (Mark Wahlberg), que ha seguido los pasos de su padre, el legendario jefe de policía Burt Grusinsky (Robert Duvall). Bobby no se lleva bien con ellos y la relación empeora cuando su padre le advierte que es la guerra y que deberá decidir de qué lado está.
CRÍTICA: De lo mejorcito después de la "resaca" de los OscarsDespués de
'La otra cara del crimen',
James Gray nos trae otro film policiaco con la mafia de por medio, en resumidas cuentas otro thriller oscuro, también protagonizado por
Joaquin Phoenix y Mark Wahlberg. La cinta nos sumerge en el Nueva York del '88, con la noche casi siempre de telón de fondo.
Phoenix es Bobby Green, el encargado de una discoteca situada en Brighton Beach frecuentada por gánsters. Lo que pocos saben es que su hermano (Wahlberg) es teniente y su padre (Duvall) jefe de la policía. A raíz de una serie de acontecimientos, Bobby tendrá que elegir de qué lado está.
La dirección y el guión corren a cuenta de James Gray. Éste hace un trabajo excelente, diálogos directos, sin aburrir al espectador. Todo en su sitio, y sin que te puedas despistar en ningún momento.
Las interpretación de Joaquin Phoenix no está al nivel de la que le llevo a la fama, que fue en 'Gladiator', pero méritos en esta cinta no le faltan. Existe buena química entre padre e hijo,
Robert Duvall y Mark Wahlberg, no se les puede objetar nada malo. Para terminar tenemos a una sensual
Eva Mendes, ella es la que pone la carita y los morritos, su interpretación no es nada del otro mundo, aunque la prefiero en este tipo de papeles que en "bizarradas" quinceañeras para jóvenes.
El ambiente de la película te envuelve de tal manera, que las dos horas de duración se te pasan volando. Cuando cae el sol, no te fíes de nadie... Hay un par de escenas que señalaré en el spoiler que me sobrecogieron bastante. El final eso sí, bajó un poco el nivel.
En resumidas cuentas, estamos ante la mejor peli que llevamos de año, refiriéndome a después de la "resaca" de los Oscars. Recomendada para casi todo el mundo y de la que no nos llevaremos una buena banda sonora por ejemplo, pero sí que la recordaremos por un par de escenas y la fabulosa interpretación de Joaquin Phoenix.
quién disparó a Wahlberg fue su hermano, J. Phoenix. Por muchas razones, la primera que tuvieron una discusión hace una hora, que nos mostraron a Phoenix con una bolsa en la cara (dentro del coche al ir al almacén cuando le pillan con el mechero), y tercera la envidia (mutua) que tenía éste hacia su hermano.
La escena con la lluvia de fondo cuando muere su padre, R. Duvall.
La peor es el final, me recordaba a 'Señales' xD
Nota:
7.75/10