Kevin Smith, de unos años para acá, no es que esté pasando por su mejor momento creativo, pero al menos de una forma u otra sus trabajos tenían su toque particular original en alguna faceta de los mismos y su dosis de entretenimiento.
Aquí en su primer trabajo en el cual deja el guión a cargo de otros (Robb Cullen, Marc Cullen) pierde ese pequeño toque que le podía quedar en sus últimas obras.
Tenemos al típico tandem del cine de poli blanco poco hablador / poli negro graciosete que no calla ni debajo del agua , esta vez con la mínima variante que se soportan y de hecho se tienen en alta estima tras muchos años juntos como compañeros.
Con su pronta salida del bluray y dvd al mercado americano me adelanté al visionado viendo que las pocas paridas "graciosas" del trailer original quedaban destrozadas con el doblaje y de hecho solo las vistas en el trailer pueden salvarse de la quema.
Que los dos momentos "triunfales" de Seann William Scott (bueno..y quizá el del crío, que también se vio en el trailer), actor estancado en papeles fumado y/o salido sean lo mejor de la cinta ya dice muy poco de ella.
El conocido en América (practicamente desconocido para mi hasta ahora) Tracy Morgan ofrece un papel de graciosete estresante que solo en los primeros minutos dan ganas de estrangularlo. Menos mal que no abusa tanto como pensaba de "escenas de lucimiento" pero aún así, al menos a mi, poca gracia me hace con sus motherfuckers, relatos profundos del color y forma de sus excrementos, ect
Bruce Willis poco abre la boca y va todo el metraje con cara de "que hago yo en esta peli?"
Acompañados por un puñado de secundarios: Ana de la Reguera (la chica en peligro), Guillermo Díaz (el capo de los narcos que en Weeds hace un gran papel pero aquí a parte de poses de malote poco aporta) y Kevin Pollak / Adam Brody (la típica pareja de comisaría de los protas con la que siempre están picados) entre otros...
La línea argumental tampoco es nueva: La pareja protagonista es suspendida de sueldo por cagarla a lo grande en una intervención. Mientras Morgan nos "deleita" con decenas de homenajes a pelis de géneros variopintos usándolo para sobreactuar en cada encuentro con sospechosos, él mismo sospecha que su mujer le es infiel. Por su lado Willis sabe que su mujer está con un ricachón (Jason Lee) y quiere hacerse cargo él por honor y orgullo de padre de la boda de su hija y tiene que conseguir dinero como sea. Esto es el punto de arranque y detonante para esta disparatada comedia (nunca mejor dicho por lo de disparate) de sucesos y personajes entrelazados que se van complicando.
Como digo se salvan algunas gracias y que en general no llegue al punto de vergüenza ajena, pueda resultar hasta cierto punto entretenida y se pueda ver en un día sin pretensiones ni ganas de calentarse la cabeza, pero el regusto no del todo malo no llega para aprobarla.
Un 4