TENER Y NO TENER
FICHA TÉCNICA:Título Original: To Have and Have Not
Año: 1944
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: Howard Hawks
Intérpretes: Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Walter Brennan, Hoagy Carmichael, Dolores Morán, Dan Seymour, Walter Molnar, Marcel Dalio
Guión: Jules Furthman & William Faulkner (sobre una novela de igual título de Ernest Hemingway)
Música: Franz Waxman
Fotografía: Sid Hickox
Productora: Warner Bros. Pictures
Duración: 100 minutos
SINOPSIS:La acción transcurre en la isla de La Martinica controlada por los nazis en 1940. Harry Morgan (Humphrey Bogart), un marino que se dedica a llevar de pesca a turistas adinerados junto a su compañero, el borrachín su compañero Eddie (Walter Brennan), se ve envuelto en una trama de espionaje. Su materialismo y su ética entablarán una dura lucha cuando debe prestar su ayuda a unos refugiados que huyen del gobierno francés controlado por los nazis. En principio no tiene intención de ayudar a la resistencia francesa, pero cambia de opinión al conocer a una apasionada mujer llamada Marie (Lauren Bacall).
CRÍTICAS:1) ¿Dónde se encuentra exactamente la magia de este indiscutible clásico?, ¿en lo que se ve delante de la pantalla o justamente en lo que quedó fuera de ésta?
Lo que se ve es una fantástica narración que guarda numerosos puntos de contacto con “Casablanca”. El personaje central de la historia que se cuenta en “Tener y no tener” es un hombre descreído, con un largo pasado a sus espaldas, que sólo debido a la fascinación por una mujer decide dar el paso de colaborar con una causa justa, en este caso la Resistencia anti-nazi. Él es Humphrey Bogart y ella Lauren Bacall, ambos al servicio de un guión que se escribió a no menos de diez manos, dos de ellas nada menos que las de William Faulkner.
Lo que no se ve es una historia de amor que hizo época y todavía hoy es leyenda: la vivida entre un Humphrey Bogart de más de 40 años y en pleno proceso de divorcio, y una joven actriz y modelo, espigada y desgarbada, en el polo opuesto del canon de belleza de la época, quien con sólo 18 años decidió envejecer al lado del actor.
2) Obra maestra del cine en la que intervino todo el talento de la Warner de la época: Howard Hawks en la dirección, Franz Waxman compuso la banda sonora, Sid Hickox en la fotografía y el dúo Faulkner-Furthman adaptando a Hemingway. Pero no sólo estos genios se consagraron: una jovencísima, sensual e inquietante Lauren Bacall le dijo a Bogart: "Si me necesitas, silba".... y le enamoró. Resumiendo: un clásico imprescindible
ANÉCDOTAS Y/O CURIOSIDADES:1) Aunque es una adaptación de una novela de Hemingway, finalmente la obra de Hemingway vio reducida su presencia en el resultado final de la película a menos de un diez por ciento. Entre otras cosas, se cambió el escenario de la historia para no dañar las relaciones amistosas de EEUU con la Cuba de Batista, por lo que se ubicó en la Martinica.
2) Cuando comenzó el rodaje, únicamente se habían escrito 36 páginas del guión. El primer guión de Jules Furthman resultó excesivamente largo, por lo que hubo que volver a escribirlo. Se incorporaron tres nuevos guionistas, entre los que estaba William Faulkner. Tanto Ernest Hemingway como William Faulkner tenían el Premio Nobel de Literatura. Era imposible que de la unión de ambos no salieron unos grandes diálogos, precisos y que encajan como suaves engranajes, y en su parte romántica, cargados de un fino erotismo y una gran sensualidad para una época en la que no se podían hacer grandes alardes en ninguna de las dos cosas.
3) Esta película supuso el primer encuentro entre Bogart y Bacall. Howard Hawks, el director, solía incluir a jovencitas atractivas en sus películas para luego seducirlas, pero en esta película la novata Lauren Bacall prefirió liarse con Humphrey Bogart y dejarle a él con tres palmos de narices. Sin embargo, el avispado Hawks supo sacar provecho de esta circunstancia, dándole más protagonismo en la historia a la novata y alertando a la prensa sobre el romance entre sus dos estrellas, lo que le añadió una publicidad gratuita a la producción.
4) Al parecer este proyecto surgió de una apuesta entre Hemingway y Hawks. El escritor le retó a hacer una gran película con una de sus peores obras. Y el director aceptó.
5) A Lauren Bacall, cuyo nombre artístico era el de Betty, la descubrió Howard Hawks en la portada de una revista y nunca se lo agradeceremos lo suficiente.
6) El verbo “silbar” toma un gran protagonismo en el diálogo. Frases como “Si me necesitas... silba” ó “¿Sabes silbar? Sólo tienes que unir los labios y soplar”, dichas por Bacall, con doble sentido para burlar a la censura, han pasado a la historia.
7) Para lanzar a Lauren Bacall, la Warner emprendió una poderosa campaña publicitaria en la que se la comparó con Marlene Dietrich o Greta Garbo, se le inventó una familia cien por cien americana para disimular su origen judío, y se le bautizó con un alias que identificase sus cualidades: "La Mirada".
8) En el episodio de “El internado” de el otro día me quedé pasmado cuando una de las chicas (no recuerdo el nombre del personaje, que para eso soy un desastre) va y suelta la famosa frase “Si me necesitas, silba. ¿Sabes silbar, no?”.
COMENTARIO PROPIO:Es una película que, inevitablemente, recuerda a Casablanca, rodada dos años antes, con la que guarda más de un punto de similitud, pero a mí me encanta esta película. La química que desprenden Bogart y Bacall, su juego de miradas y sus pícaros diálogos enmascarados para burlar a la férrea censura de la época... Sé que alguno me llamará sacrílego, pero es que a mí me gusta más que Casablanca, que también me gusta y mucho.
Bogart se pasa toda la película llamando “flaca” a la Bacall, pero a mí me parece que la chica estaba muy bien, y eso que tenía que ir con zapato totalmente plano porque era bastante más alta que él. Que la apodaran “La mirada”, pues le viene como anillo al dedo porque qué mirada, por dios, con esos ojos felinos, bastante separados, pero que cuando hacían una caída de pestañas no me extraña que hasta los duros como Bogart se rindieran a sus pies.
También la voz, grave y profunda de la chica contribuía a crear la imagen perfecta de, no voy a decir “femme fatale”, más bien, “mujer peligrosa”, de armas tomar, con carácter, decidida. A mí me gustan más ese tipo de voces que las chillonas y agudas, pero he de reconocer que al principio te choca y te parece que no va con su aspecto delgado y elegante. Ahora, cuando canta... En la película hay varios momentos un tanto cómicos en los que Bogart le dice siempre algo cuando ella menciona que va a cantar, dando a entender que mejor no, que no lo es suyo, que no va a poder ganarse la vida cantando, y en eso yo estoy de acuerdo, también me parece mejor que la Bacall no cante.
No quisiera acabar sin mencionar al eterno secundario de la época, Walter Brennan, haciendo el papel de... ¡Pobre hombre! Casi siempre le daban el mismo papel, por eso lo borda. Le da el punto tierno a la historia, nos hace ver el corazoncito generoso que tiene el duro de Bogart antes de que se lo derrita “la chica”. Me gusta este tipo.
Tal vez penséis que como ya habéis visto Casablanca, ésta no merece la pena. Pero en verdad, en verdad os digo... Estáis equivocados.
A los que os animéis a ver esta película, que la disfrutéis.
