El siguiente comentario contiene spoilers:
Siempre me había mostrado reticente a ver esta película porque pensaba que era una obra sobre la guerra y nada más, es decir, con batallas, disparos y bombas, aunque pudiera estar muy bien rodada por Kubrick. Y cual es mi sorpresa que lo de la batalla dura poco tiempo y que lo que verdaderamente importa en esta película es la dura crítica que hace a la jerarquía militar y especialmente a los altos mandos, posicionándose claramente Kubrick en favor de los humanos que padecen, bajo esos rigurosos e impostados trajes de soldado, las órdenes de unos jerifaltes incompetentes, ansiosos del poder, que desprecian la vida de sus congéneres con tal de ocupar un puesto mejor en el escalafón y que son los verdaderos cobardes.
La película podría dividirse claramente en dos partes.
La primera en el frente, que cuenta con la presentación de los personajes (me gusta sobre todo el primer contacto del coronel Dax con el General Mireau, en el que saltan las primeras chispas como en el enfrentamiento entre dos gallos de pelea), esos memorables travellings de la trinchera francesa y las incursiones de la tropa hacia la colina (destacar el hecho de que en ningún caso se ve al enemigo, pues Kubrick de forma claramente partidaria, nos quiere dar a entender que los verdaderos enemigos están en el propio bando francés).
La segunda parte, se refiere al juicio sumario y a la ejecución de la pena. Es en esta parte cuando uno siente más la indignación del personaje interpretado por un magnífico Kirk Douglas. Un juicio sin testimonios, sin pruebas, sin transcripción, en el que sólo se estaban buscando unas cabezas de turco, cuando el verdadero cobarde y criminal estaba sentado en su sillón de general

Estremece ver la última noche de los tres prisioneros y la penosa ejecución con ese soldado medio moribundo puesto en pie con unas cuerdas y una camilla. Afortunadamente, el general será investigado por sus tropelías. LLega así, la última y contradictoria escena en la que Kubrick nos muestra lo peor y lo mejor del ser humano en apenas unos minutos. Un grupo de soldados se cachondea de una guapa, desvalida y avergonzada chica alemana que lloriquea delante de unos babosos soldados. El hombre que promueve el espectáculo obliga a la chica a cantar ante las palmotadas de un público embrutecido. Ella entona tímidamente la letra de una canción alemana tradicional "Der treue Husar" ("El fiel húsar"), y poco a poco la inocente voz de la chica va apagando el jolgorio de los hombres que la observan hasta que se dan cuenta que esa canción les es familiar y ténuemente van acompañando la música y la letra, hasta que se genera un impulso colectivo de emoción, de nostalgia, de tristeza porque esos hombres insensibles en un primer momento, toman conciencia de que, al fin y al cabo, son seres humanos, con familias, hijos, amigos, alma y honor y un destino común que va más allá de la patria y la guerra. Magistral

Frases célebres:
- El patriotismo es el último refugio de los cobardes
- No podemos dejar que los soldados decidan si una orden es posible o no. Si una orden no es posible, la única prueba válida son sus cadáveres en las trincheras.
- ¿Que tal soldado? ¿Dispuesto a matar alemanes?
- Caballeros del jurado, hay ocasiones en que me siento avergonzado de pertenecer a la raza humana y ésta es una de ellas.
- Si no sabe responder a esa pregunta, le compadezco.
- Han muerto realmente bien.
Un
9.