EL HOMBRE MOSCA
FICHA TÉCNICA:Título Original: Safety Last!
Año: 1923
Nacionalidad: EE. UU.
Dirección: Fred Newmeyer y Sam Taylor
Intérpretes: Harold Lloyd, Mildred Davis, Bill Strothers, Noah Young, Westcott B. Clarke, Mickey Daniels
Guión: Harold Lloyd y Sam Taylor
Música: (Muda)
Fotografía: Walter Lundin
Productora: Pathé
Duración: 77 minutos
SINOPSIS:Harold (Harold Lloyd) decide abandonar su pueblo e irse a la gran ciudad en busca de fortuna. Su novia (Mildred Davis) recibe periódicamente sus cartas en las que le relata su imparable ascenso social y económico. En realidad, Harold es simplemente un vendedor de retales en unos grandes almacenes, que convive en un apartamento con un obrero de la construcción (Bill Strothers). Las cosas se complican cuando su novia decide ir a la ciudad a visitarle.
CRÍTICAS:1) Fue el largometraje con el que Lloyd arrasó en las taquillas de las salas de cine. En él, Harold Lloyd y su equipo reflejan con elevado sentido del humor y de ironía la sociedad capitalista, las diferencias de clase y hasta el machismo. Pero el valor del filme descansa en su frenético engarce de situaciones divertidas de admirable resolución visual, que transforman el quehacer cotidiano en una inagotable fuente de comicidad, y que culmina con una secuencia final de las que quitan el habla, pero no la risa.
2) La obra maestra de Harold Lloyd. La escena del genial cómico escalando el edificio supone uno de los momentos más grandes del cine mudo, y su clímax (Harold colgado de las manillas del reloj) sigue siendo todo un icono de la historia del séptimo arte.
ANÉCDOTAS Y/O CURIOSIDADES:1) Bill Strothers era conocido en Los Ángeles como "la araña humana" ya que se dedicaba a trepar por los edificios. A Lloyd se le ocurrió la idea de la película tras ver a Strothers trepar por un edificio de oficinas en Los Ángeles y observar como el público lo observaba con gran interés. Cuando Strothers llegó al tejado Harold lo estaba esperando para proponerle participar en una película. Con la escalada al edificio como único elemento para realizar la película, fue añadiendo el resto de elementos imprescindibles para completar un guión.
2) La escalada al rascacielos se realizó sin trucos ni transparencias. Se colocaron plataformas con colchones debajo de las ventanas y había alambres fuertes e invisibles para las escenas en las que no había plataformas. Bill Strothers dobló a Lloyd en los planos generales de la escalada, ya que era a lo que él se dedicaba. Por lo demás, todo lo que se ve en la película está realizado por el propio Lloyd.
3) Lloyd repetiría la escalada, pero ya no aparecía el reloj en otra excelente película suya, "Ay, que me caigo”, de 1930.
4) El personaje creado por Harold Lloyd era un joven simpático de perenne sonrisa, de clase trabajadora cuyas gafas redondas de carey resaltaban su ingenuidad, a veces traducida en timidez, con la cara más blanqueada que una geisha. Su candidez contrastaba con el dinamismo que le otorgaban sus capacidades atléticas. Desde que Lloyd creó su personaje, Hal Roach, productor de sus cortos, y la Pathé, su distribuidora, se dieron cuenta de que había nacido una estrella, y sus películas fueron aumentando el número de bobinas hasta que el metraje se hizo tan largo que abandonaría el corto para siempre.
5) La protagonista femenina, Mildred Davis, se casó en la vida real con Lloyd el mismo año de esta película, 1923, durante el rodaje de la película “Venga alegría”.
6) Conocido en España como “El gafitas”, Lloy fue empequeñecido por la crítica en beneficio de Chaplin y Keaton, y tardó bastantes años en ser reconocido como lo que es hoy en día, una auténtica estrella del cine mudo.
7) El complemento de las gafas con montura de Carey situó definitivamente el personaje de Harold Lloyd. Según él, halló las primeras gafas en una vieja tienda de óptica de Los Ángeles. Fue el objeto mágico que configuró su personaje. En adelante, jamás precisó adquirir otro modelo, periódicamente los fabricantes de aquellos famosos lentes le enviaban una remesa de los mismos y un cheque en blanco, en agradecimiento a la publicidad reportada, cheque que Lloyd nunca quiso aceptar porque era él quien les estaba agradecido.
8) Para añadir más mérito a esta película y a sus peligrosas y acrobáticas escenas, hay que decir que a Lloy le faltaban tres dedos en su mano derecha, que perdió en 1919 en un dramático accidente y por lo que llevaba la mano recubierta desde entonces con un guante ortopédico. El accidente, dramático sí, pero digno de una cinta cómica, ocurrió al explotarle una bomba de "atrezzo" durante la toma de unas fotos publicitarias en las que Lloyd debía encender un cigarrillo con la mecha de una bomba.
9) Aunque el advenimiento del sonoro terminó por arrinconarle y agotar sus trucos y recursos, Harold Lloyd amasó una inmensa fortuna que le permitió hacerse edificar en Beverly Hills una mansión de 44 habitaciones, dotada de piscina olímpica, dos campos de golf y un helicóptero particular.
10) Francmasón notorio de una organización a la que también había pertenecido el presidente Truman, el popular cómico fue un reconocido filántropo que costeó la construcción de varios hospitales para niños.
COMENTARIO PROPIO:Siempre a la sombra de Keaton y Chaplin, no mucha gente conoce a este gran cómico y algunos lo conocen aunque no saben su nombre. Pero con esta película en concreto no necesita nada más para entrar en la historia del cine y por la puerta grande.
No os dejéis llevar por el estúpido título en español que le colocaron a la película para pensar que con semejante nombre no merece la pena molestarse en verla. Yo creo que, como el escalador de edificios real era conocido como "la araña humana" pues para la película pensaron convertirlo en "el hombre mosca", pero sólo es un título tonto más, no lo tengáis en cuenta. Recordadlo sólo para saber que es una película que si aún no habéis visto, habéis pecado, herman@s. No voy a destriparos nada, sólo espero que la veáis y la disfrutéis como el gran espectáculo cómico que es.
A los que viváis de alquiler, os puede venir bien para aprender cómo escaquearse del casero cuando viene a cobrar, y a los que fichéis en el trabajo, os recomiendo que aprendáis en ella cómo llegar tarde al trabajo, fichar y que el jefe no se entere, pues Lloyd nos da toda una lección práctica de cómo hacerlo y, además, es una escena desternillante.
Es muda, sí, pero es que sus gags son tan visuales que no necesitan sonido. Francamente divertida, en ocasiones de carcajada, desde el principio al fin.
A los que os animéis a ver esta película, que la disfrutéis.
