Esto se ganó el Oscar? Este es uno de esos casos en los que la simbiosis puede desmarcarse absolutamente. Cuando consideramos que hay una gran película, por regla general, el director es el responsable; pero con El discurso del rey, uno se encuentra con la separación del proyecto. La dirección está soberbia, los elementos técnicos y de producción en cintas de época sabemos que son su mayor fuerte. Tom Hooper tenía decididamente idea de qué quería contar y como plasmarlo, y esto se aplaude y de pie. El problema es la cinta en sí... soy de los que piensan que jamás se acabarán las historias en el mundo para contar, y cualquier excusa o pretexto es bueno para plasmarlo en el cine; pero creo que no hay una historia lo suficientemente efectiva e interesante por contar, incluso no hay una historia paralela o efectiva que se geste mientras vemos la desdicha del protagonista. El duelo por la muerte del padre, o tomar las riendas del poder sintiendo la ineficacia de su persona pasan desapercibidos y sólo nos tenemos que esperar cuantiosos minutos para ver si el tipo puede o no puede pronunciar correcto. Recomendable como guía para tartamudos en una edición más corta. Y a Helena le deben un Oscar hace como mil años.