Para el gran público, Alberto Iglesias y Reyes Abades son "los que siempre recogen el Goya”, una impresión con todo fundamento porque en los veinticuatro años de existencia de estos premios, el compositor vasco y el especialista en efectos especiales comparten el título de ser los más reconocidos por la Academia que, hasta hoy, ha distinguido con ocho trofeos a cada uno.
En esta edición, la número 25, Alberto Iglesias es candidato al Goya a la mejor música original por 'También la lluvia', galardón al que ha sido finalista en diez ocasiones y que logró con ocho de los trabajos que hizo para dos de los directores con los que más ha trabajado, Julio Medem ('La ardilla roja', 'Tierra', 'Los amantes del Círculo Polar' y 'Lucía y el sexo') y Pedro Almodóvar ('Todo sobre mi madre', 'Hable con ella', 'Volver' y 'Los abrazos rotos').
En 2011, el músico compite en esta categoría con Roque Baños, autor de la banda sonora de 'Balada triste de trompeta', que tiene tres, uno por la canción original Sevillana para Carlos’ de la película 'Salomé', y otros dos por las bandas sonoras de 'Las 13 rosas' y 'Los crímenes de Oxford'.
Candidato en 31 ocasiones, Reyes Abades tiene en casa ocho Goyas por los efectos de '¡Ay, Carmela1', 'Beltenebros', 'Días contados', 'El día de la bestia', 'Tierra', 'Buñuel y la mesa del rey Salomón', 'El lobo' y 'El laberinto del fauno'. Este año vuelve a optar a premio con 'Balada triste de trompeta', apartado en el que se las tiene que ver con otro de los técnicos más premiados: Raúl Romanillos, responsable de los efectos especiales de 'Lope'. Romanillos es propietario de cinco Goyas ('El milagro de P. Tinto', 'Nadie conoce a nadie', 'La Comunidad', 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón' y 'Mortadelo y Filemón: Misión salvar la Tierra').