Kill Bill: The Whole Bloody Affair

Iniciado por Wanchope, Hoy a las 01:18:05 AM

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Wanchope

Kill Bill: The Whole Bloody Affair


SINOPSIS:
- Kill Bill: The Whole Bloody Affair' reúne 'Kill Bill: Volumen 1' y 'Kill Bill: Volumen 2' en una sola epopeya sin clasificación, presentada tal como Quentin Tarantino la concibió; incluyendo la pelea contra los Crazy 88 en color -tal y como se rodó- y una nueva secuencia de anime nunca antes vista.


CRÍTICA: ¡La novia!

La gente no va a un concierto de Metallica para pedirles que bajen el volumen...

La cuarta y quinta película de Quentin Tarantino, tal y como fueron concebidas por el cineasta: como una sola. Después de la relativa decepción de la nunca bien ponderada 'Jackie Brown', los dos volúmenes de 'Kill Bill' asentaron a Tarantino como esa enciclopedia pop del cine de género que reconocemos hoy en día. La contención y mesura de la mencionada 'Jackie Brown' dieron paso a la que es la obra más apabullante, desatada, rabiosa y sí, caprichosa (juguetona y/o infantil) del cineasta norteamericano.

'Kill Bill: The Whole Bloody Affair' es, en verdad, una sesión continúa con los dos "volúmenes" ya de sobra (re)conocidos. La auténtica (y única) película - aunque el "intermedio" siga dividiéndola en dos mitades bien diferenciadas. Los cambios son en realidad circunstanciales, incluso tan relativamente anecdóticos como en verdad lo puede ser la propia película, entendida, precisamente, como una historieta pulp que antes que contar una historia pretende erigirse en un símbolo. Pocas obras describen de forma tan clara y rotunda la naturaleza (consciente o no) de las obras de culto.


Cada plano de 'Kill Bill: The Whole Bloody Affair' es icónico. Cada instante es cine en estado puro. 275 minutos de una eufórica y arrolladora orgía audiovisual que no tiene sentido, estando aquí su grandeza: la insondable magnificencia, genuina y sin filtros, con la que Tarantino, volcando (y mezclando) años y años de educación cinéfila en VHS con orgullo y desvergüenza, se la jugó a doble o nada. O puerta grande, o enfermería. Como un adolescente que empieza a coquetear con el arte de contar historias, encauzando su pasión a través de lo que precisamente la ha hecho ser lo que es.

Un lujo. Un espectáculo. Un evento. Una experiencia, tanto cinematográfica como en consecuencia religiosa para los que comulgamos con esta religión llamada (sala de) cine. 'Kill Bill: The Whole Bloody Affair' es sin duda una de las obras más influyentes del cine contemporáneo. Un "yo estuve aquí" de un manual cuyos últimos capítulos, con su desaforada sensibilidad posmoderna y el incondicional apoyo de los Weinstein (que algo bueno hicieron), ha ayudado a escribir el propio Tarantino. Una de esas experiencias vitales que uno tiene la absoluta certeza que se llevará a la tumba.

Aun a pesar del propio Tarantino y de sus a partir de entonces habituales excesos de niño pijo mimado al que nadie sabe (ni quiere) decir que no. Aun a pesar de que a 'Kill Bill: The Whole Bloody Affair' se le podrían recortar fácil al menos 30 minutos, lo que sin duda la beneficiaría como película... aunque no necesariamente como la desbordante y emblemática experiencia que aun así, y a diferencia de, por ejemplo, 'La Liga de la Justicia de Zack Snyder', no se hace para nada pesada. Larga sí, porque lo es. Pero no pesada, siendo de hecho de una ligereza imponente (dada su duración).

Una ligereza imponente y de suntuoso regocijo durante sus 275 minutos de duración (incluyendo el intermedio). 275 minutos de una eufórica y arrolladora orgía audiovisual que no tiene mayor sentido que el disfrute lúdico de aquel al que no le importaría santiguarse al entrar a una sala de cine, si es que como creyente no lo hace ya. No es tanto que no se le puedan poner peros a 'Kill Bill: The Whole Bloody Affair' -como una grande y libre-, como que el propio filme -como experiencia indomable- demanda con su alegría, descaro y desprejuicio una predisposición prácticamente imberbe.

Nota: 8.0


Lo Mejor:
- Cuatro horas (y pico) que parecen sólo dos (y pico)

Lo Peor:
- Un "capítulo perdido" que no aporta nada ni pega con el resto
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Wanchope

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Turbolover1984

Un lujo poder disfrutar en pantalla grande de esta obra maestra, tal y como Tarantino la creó. Ya no sólo a nivel visual y, encima, sin censura, sino que he disfrutado especialmente a nivel sonoro. Vivir en un cine su maravillosa banda sonora y todos los efectos, desde las escenas de acción hasta el simple sonido de desenvainar una katana...piel de gallina.

Personalmente, las tenía bastante recientes porque justo las vi hace unos meses pero eso no me ha quitado de disfrutarlas igualmente o más si cabe. Y poder jugar a adivinar todo lo que era metraje nuevo. No sé si es la mejor de Tarantino pero para mí es mi favorita y uno de, en general, mis films favoritos.  Las más de cuatro horas se me pasaron volando.

La única cosa negativa a decir no pertenece a la obra. Y es que en el cine nos dicen que nos quedemos hasta el final de los créditos, que hay otro añadido animado y era la mierda esa de Fortnite. Entiendo que lo lanzarán por redes y lo metieran en el juego para captar a la juventud. Pero no me lo pongas como guinda de una obra tan majestuosa, por favor.
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