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Temas - Wanchope

#1
Vivir la tierra
(Sheng xi zhi di)


SINOPSIS:
En 1991, mientras China atraviesa unos profundos cambios socioeconómicos que llevan a muchos a abandonar sus aldeas rurales en busca de trabajo en las ciudades, Chuang, un niño de 10 años y el tercer hijo de su familia, debe quedarse en el pueblo debido a los planes familiares.


CRÍTICA: Momentum

La segunda película de Huo Meng es de esas películas que quedan reducidas, resumidas y/o retratadas en su sinopsis. El cineasta chino nos invita al corazón del paisaje rural de la provincia de Henan, a principios de los años 90, a través de los ojos inocentes de Chuang, un niño de 10 años que se queda en su aldea mientras sus padres se marchan a la gran ciudad en busca de un futuro mejor.

Meng se posiciona como un testigo privilegiado e invisible que sigue, de forma sigilosa y sin interferir, sin dejarse notar a una familia que resiste, arraigada a una tierra milenaria que comienza a cambiar, a transformarse bajo el peso de la inevitable modernización y el siglo XXI.


Ni hay más ni menos que una bonita cosecha de estampas un tanto estacionaria que a lo largo de sus dos largas horas parece no avanzar, congelada en un lugar y momento en los que se regodea como si fuera lo que, en efecto, es: un vivido y sereno recuerdo de juventud (ajeno).

Entre el relato de iniciación y la crónica rural, entre lo íntimo y lo colectivo, con este niño como la puerta de entrada a un país entero en transformación. 'Vivir la tierra', tal y como recoge su sinopsis, trata sobre una familia ligada al campo y a una forma de vida amenazada; el retrato de una comunidad atravesada por los cambios económicos, la precariedad y el desplazamiento.

Nota: 6.0
#2
Cuenta atrás
(Fuze)


SINOPSIS:
Unos obreros de la construcción encuentran una bomba de la Segunda Guerra Mundial sin explotar en pleno centro de Londres...


CRÍTICA: Click Click Boom

El nuevo thriller de David Mackenzie, al igual que el anterior, cuenta con un planteamiento sumamente estimulante. Aunque el de 'Cuenta atrás' es más dinámico, intenso y vibrante que el de 'Relay', filme más reposado, paciente y delicado. En cualquier caso, los dos adolecen del mismo problema: tienen un buen planteamiento y desarrollo, pero les falta un buen porqué.

Un buen porqué que los respalde y les dé fuerza. Que les dote de fundamento más allá del pim, pam pum. ¿Por qué de todo? Pues... porque sí, lo que les acaba sumiendo a ambos en una indiferencia un tanto molesta: la que produce un remate que no está a la altura de lo demás; que no le hace justicia a los méritos cosechados durante todo un partido, hasta entonces, bien jugado.


Es la punta de la brida mal cortada con la que siempre nos estamos haciendo sangre. No invalida el trabajo ni tampoco provoca una gran herida. Pero deja mal sabor de boca, por cuanto relativiza un conjunto donde todo acaba dando un poco igual. No se trata de que Leonardo DiCaprio no mire el tótem al final de 'Origen', sino de por qué no lo mira. Eso es lo que le da... sentido.

'Cuenta atrás' empieza con fuerza, y se sostiene con buen pulso durante más de una hora. Pero, y al igual que ocurría en 'Relay', en su empeño por "retorcer" la trama acaba tomando una serie de decisiones con las que se acaba desvaneciendo, en lo que se presentan como automatismos. Fríos y mecánicos automatismos con los que salir al paso con un final de conveniencia.

Nota: 6.0


Lo Mejor:
- Su intensidad inicial

Lo Peor:
- Su resolución le resta casi toda la fuerza
#3
El final de Oak Street
(The End of Oak Street)


SINOPSIS:
Un misterioso fenómeno cósmico arranca Oak Street de su entorno suburbano...


CRÍTICA: Este barrio es un peligro

La nueva película de David Robert Mitchell comienza como una de aquellas películas estadounidenses de los años 80 que tanto asociamos a la Amblin de Steven Spielberg. De pronto, como en aquellas, sucede algo difícil de entender planteado con una sencillez y un pragmatismo fáciles de aceptar.

Si en aquellos maravillosos años las cosas solían ser muy sencillas, hoy en día tampoco hace falta complicarlas más de la cuenta. Al fin y al cabo, tendemos a reducir las cosas a dos o tres frases que puedan servir de eslogan de campaña y dejen claro si estamos a favor o en contra. Si nos ha gustado. O no.

En el caso de 'El final de Oak Street' la mención a 'Parque jurásico' en alguna de esas dos o tres frases parece obligada. Amblin, Spielberg, dinosaurios... no es un espóiler a poco que uno sepa un mínimo. Lo que ocurre, por resumirlo en una sola frase, es que en uno de esos clásicos suburbios de los 80 aparecen, sí, dinosaurios. Con hambre, por descontado.


La razón, llegado el caso, es lo de menos, cuando podemos reducirlo a una familia de uno de aquellos clásicos suburbios yanquis de los 80 que unida -jamás será vencida- se enfrenta a su extinción. A su particular "Jurassic Park" de barrio con efectos igualmente más propios del siglo XXI que del XX. Y así durante poco más de 90 minutos altamente entretenidos.

Y sobre todo juguetones, siendo de facto la "no película" de 'Parque jurásico' más juguetona. Y después de la de 1993, casi que también la más resultona. Lo que debería de haber sido pero no terminó de ser la de Joe Johnston en 2001, recuperando aquel espíritu aventurero de los 80 donde las cosas, a decir verdad, podían ser tan sencillas... como pragmáticas.

Por reducirlo a las dos o tres frases de rigor: 'El final de Oak Street' es como una de 'Jurassic World' producida por la Amblin de los 80 que no está en deuda con nadie. Una que no se complica, y va a lo suyo sin necesidad de una inversión pornográfica ni de tres horas de metraje. Es tan de sentido común que no por ello resulta menos estimulante y refrescante.

Como también resulta estimulante y refrescante que como un "no blockbuster" cuente con una historia que funcionaría sin necesidad de los efectos (o de los formatos) modernos. Un "no blockbuster" filmado con gracia e intención que se sustenta en la emoción y relaciones humanas. Un "no blockbuster" reducido a lo que hace funcionar lo que no deja de ser... sí, una película.

Una película que al igual que la mayoría de las que merecen la pena conjuga una personalidad de serie con el servicio a la comunidad. Una película de David Robert Mitchell tan personal y elegante como populista y juguetona que, aun a pesar de alguna inconsistencia argumental, es tan disfrutona como aquellos clásicos ochenteros por los que no parecen pasar el tiempo.

Nota: 7.0


Lo Mejor:
- Tan disfrutona como aquellos clásicos ochenteros por los que no parecen pasar el tiempo

Lo Peor:
- La sospecha de que la película ha sido "aligerada" en postproducción
#4
Críticas de estrenos / Minions & Monsters
Hoy a las 01:52:49 AM
Minions & Monsters


SINOPSIS:
Cuenta la desvergonzada, disparatada y verdadera historia de cómo los Minions conquistaron Hollywood.


CRÍTICA: Yellow Age

No se puede decir que 'Minions & Monsters' no sea una producción resultona. O que a nivel técnico no luzca como es debido, siendo que está respaldada por un gran estudio estadounidense. Tampoco se puede decir que no cumpla... por más que no deje de ser una peli, otra peli de los Minions.

Por más que no deje de ser una peli de Illumination, estudio cuya prosperidad depende en gran medida de la explotación de esta franquicia. Como sucedía en su momento con Blue Sky y la saga de 'Ice Age', de la que si mal no recuerdo hicieron cinco. Ninguna memorable, ninguna aburrida.

Hicieron cinco, como podían haber hecho siete como han hecho de los Minions (incluyendo las de Gru). Las que sean... mientras el público responda, mientras las cuentas sigan saliendo. Mientras la marea amarilla siga ocupando un hueco en el corazón (y entre los juguetes) de los jovenzuelos.


Los Minions, al igual que Scrat, son un alivio cómico. No tienen gran cosa que contar. 'Minions & Monsters' no es tanto una película, como una sucesión de escenas vertebradas a través de lo que nueve de cada diez juntaletras puedan calificar como una carta de amor al cine  a Hollywood.

Al fin y al cabo los mayores (con o sin hijos) también necesitan un aliciente. No se puede decir que no resulte simpática en ese sentido. Tampoco que no lo sean los "monsters" a los que hace referencia su título. De hecho, no hay nada que no pueda ser susceptible de ser como mínimo... simpático.

Como mínimo... y también como máximo, siendo que todo en ella da un poco igual. No deja de ser una peli, otra peli de los Minions. ¿A quién no les gusta? ¿A quién no les cansa...? No se puede decir que 'Minions & Monsters' no sea una producción resultona, tampoco que no esté bien hecha.

Pero por más que 'Minions & Monsters' pueda cumplir (además) de manera holgada, no hay nada que sobresalga o llame la atención lo suficiente como para que importe por sí misma. O como película. No es tanto que funcione, como que después de siete películas ya no le pidas peras al olmo.

Nota: 6.5


Lo Mejor:
- Tan entretenida...

Lo Peor:
- ... como efímera
#14
Jugada maestra
(How to Make a Killing)


SINOPSIS:
Becket Redfellow (Glen Powell) es el heredero repudiado de una familia obscenamente rica. Para recuperar la fortuna que le fue negada al nacer, llevará a cabo un ambicioso plan: eliminar a los siete familiares que se interponen en su camino.


CRÍTICA: De cine

Una película... de película.

Ese podría ser el resumen de 'Jugada maestra', una película que funciona a la medida de una película como 'Jugada maestra', tan entretenida como difícil de creer. Se llama "Suspensión de la incredulidad". Puede que lo hayan oído (en más de una ocasión). Por resumir, cuando uno está tan metido en una película que ya sea de manera consciente o no, se olvida que está viendo una película.

Se deja llevar... y engatusar.

Algo que no sucede con 'Jugada maestra', una película que rara vez consigue que nos olvidemos que se trata de una película, esto es, de una ficción. Una que tiene tanto de entretenida como de tramposa. Algo que, a decir verdad, no es ni bueno ni malo de por sí. Aunque en el caso que nos ocupa, sí limita su alcance a ser una película tan fácil de ver como tan fácil de olvidar. Un... salvatardes.


Más que correcto y muy competente, pero no más que un salvatardes que carece de la sustancia o pegada necesarias para dejar algún tipo de marca. No hay duda que Glen Powell tiene carisma, tanto como para sostener toda una película como esta. Pero todo lo demás está tan por detrás que no hay nada más que arraigue. Complementos de temporada comprados en "un chino".

En el momento te vale, da el pego y uno se lo pasa moderadamente bien. Aunque la película rara vez encuentre el tono y como comedia negra le falte algún tipo de mordiente o a los familiares de Powell sólo se les convoque para morir, la narración es ágil y fluida. Y Powell tiene encanto. Pero todo se desarrolla con la facilidad orgánica de una ficción que nunca olvida su condición de ficción.

Uno se deja llevar... pero no engatusar. Como el que se compra un traje para una boda pero nunca le quita la etiqueta por si tiene que devolverlo. 'Jugada maestra' es como ese traje prestado que sólo llevamos para cumplir con nuestra presencia, pero con el que no podemos hacer ningún tipo de locura. O nos lo cobrarán. Algo que no podemos dejar de pensar todo el (buen) rato.

Nota: 6.5


Lo Mejor:
- El carisma natural de Glen Powell

Lo Peor:
- Uno se deja llevar... pero no engatusar
#15
La boca del diablo
(The Devil's Mouth)


SINOPSIS:
Cinco amigos se embarcan en una última aventura por la impresionante costa de Tailandia.


CRÍTICA: Cueva. Tiburón. Stop.

Cinco jóvenes, de vacaciones por la costa de Tailandia, se apuntan a una excursión guiada a nado por un remoto sistema de cuevas conocido como La Boca del Diablo, una maravilla natural tan sobrecogedora como implacable. Todo es de ensueño... hasta que deja de serlo por culpa de un inoportuno y sobre todo hambriento tiburón.

Y eso sería todo. No hay más en 'La boca del diablo' de lo que uno se puede imaginar o dar por sentado. Seis jóvenes (contando al guía), un tiburón, una cueva semisumergida... todo ello servido por el mismo director de títulos como 'Verdad o reto', 'Fantasy Island' o 'Imaginary' que uno tiene que buscar en IMDb para acordarse cuáles son.


'La boca del diablo' no es la excepción, siendo Kathryn Newton lo único que llama la atención. Por estar, no más que por estar en una película que no tiene nada que no esté implícito en su sinopsis. Ni siquiera sangre o violencia, alguna escena de impacto y suspense memorable o algún elemento que vayamos a recordar, ni tirando de YouTube.

Literalmente, una película sin sangre, ni muertes a la vista. Lo que sucede bajo el agua se queda bajo el agua...

De hecho, 'La boca del diablo' está demasiado cerca de un telefilme barato, plano y mojigato con un tiburón (muy) de fondo, como para que lo mejor que podemos decir es que nos recuerda la existencia de filmes como 'El santuario' o 'A 47 metros 2', distrayéndonos sin querer (y a su pesar) al estar todo el rato intentando visualizar algo de aquellas sin tirar de YouTube.

Nota: 3.0


Lo Mejor:
- ... como parte de la suscripción Prime

Lo Peor:
- Es un tinto de verano al que sólo se le ha puesto hielo
#19
La maldición de Shelby Oaks
(Shelby Oaks)


SINOPSIS:
Gira en torno a la búsqueda desesperada de una mujer por encontrar a su hermana desaparecida...


CRÍTICA: Hermanas hasta la muerte

El debut en el largometraje de Chris Stuckmann tiene un planteamiento muy estimulante, como también lo es un desarrollo que sobre todo en su primera mitad se nutre hábilmente del "found footage". Stuckman sabe cómo meternos en situación, una situación a la que luego el propio cineasta, sin embargo, no termina de cogerle el punto.

Una vez llega el momento de pasar a la acción y comenzar a ser resolutivos. Y es que su tercer y quebradizo acto no está a la altura de lo planteado en los dos primeros con convicción, derivando en una evidente sensación de desgaste y gratuidad banal. Un tercer acto que además se desenvuelve a trompicones, como si estuviera... remontado.


Es una lástima, porque en 'La maldición de Shelby Oaks' hay una buena película. De hecho, a menudo se desempeña como si lo fuera, contando con algunos momentos muy logrados. Pero sus buenas ideas y su constructivo empleo del "found footage" se ven contrarrestados por su precipitación, así como por un manejo algo torpe del que se supone es su clímax.

También, por algunas inconsistencias argumentales que el filme no se anima a socorrer, generando una serie de dudas que, obviamente, minan la credibilidad de este falso "true crime". Dudas que provocan que, a pesar de sus bondades, 'La maldición de Shelby Oaks' parezca un videopodcast tuneado, de forma algo tosca para que pueda parecer, o parecerse a una película.

Nota: 6.0
#20
Críticas de estrenos / Sin conexión (Is This Thing On?)
08 de Agosto de 2026, 06:16:40 PM
Sin conexión
(Is This Thing On?)


SINOPSIS:
Mientras su matrimonio se desmorona silenciosamente, Alex (Will Arnett) se enfrenta a la mediana edad y a un divorcio inminente, buscando un nuevo propósito en el mundo de la comedia neoyorquina.


CRÍTICA: La vida y ese rollo

Por resumir (e ir al grano): la tercera película como director de Bradley Cooper es una dramedia sobre la crisis de los 40 (o de los 50). Sobre qué hacer cuando aparentemente ya has hecho lo que se supone que tienes que hacer, y tus hijos empiezan a saborear cierta independencia y libertad. ¿Y después qué? ¿Y ahora qué? ¿Y tú qué? ¿Y nosotros qué? Y de pronto... la vida y ese rollo.

La de uno mismo. Will Arnett y Laura Dern se separan, mientras él prueba suerte en el mundo de la comedia en vivo y ella retoma su carrera deportiva, ahora como entrenadora. No es el amor lo que se ha terminado, pero sí la pasión. Lo que verdaderamente acaba sepultando la vida de uno mismo: la falta de algún objetivo, o ilusión que nos anime a levantarnos de la cama cada día.


Al margen de nuestros seres queridos, lo sean de verdad o estén allí por mera costumbre o rutina. Como la familia, los compañeros de trabajo o los amigos. Rutina, costumbre. Encontrar un nuevo impulso para vivir, reinventarse para no quedarse atrás. Para ponerles buena cara a esos seres queridos, que ya sean más o menos felices al menos se molestan en ponerte buena cara.

Pero sobre todo encontrarse, o reencontrarse con uno mismo; o nunca abandonarse y/o perderse, lo que prefieran. Vida sólo hay una. 'Sin conexión' es como esta sopa de letras: agradable pero dispersa. El amago constante de una sonrisa, de una emoción que nunca llega. De intentar decir lo que es obvio que quiero decir pero no termino de decir. Aunque se me entienda.

Como se entiende esta película que no termina de arrancar ni de explotar; como tampoco hacen especial gracia las actuaciones de Arnett. Da igual, porque ni es ni deja de ser una comedia o un drama, en lo que podríamos interpretar como una suerte de película-terapia. Una de esas películas que uno, sin particular talento, ingenio, gracia o perspicacia, escribe por y para sí mismo.

Es esto lo que de hecho hace que 'Sin conexión' resulte en última instancia entrañable: su inocente, amable y cálida falta de pretensiones. Un drama romántico-cómico que no destaca por nada en particular, sin nada especial por el que no obstante es fácil llevarse a poco que uno tenga cierta edad. Es un filme simplemente agradable que no te pide más que poner buena cara.

Con humildad y aparente sinceridad, sin mirarte por encima del hombro.

Nota: 6.5