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Críticas de estrenos / La ballena (2023)
« en: 06 de Febrero de 2023, 08:18:37 am »
La ballena


Darren Aronofsky desde su primera película, 'Pi, fe en el caos', ha mostrado a todo el mundo la importancia que le da a tener un sello de autor. Siempre ha querido ser alguien que destaque por encima de otros, y no tiene que ser necesariamente por ser el mejor. Eso es algo que puede venir incluido, pero no es lo más relevante. Después de ocho largometrajes es fácil ver el sello del director neoyorkino en todos y cada uno de ellos (incluso en la fallida 'Noé') además de una gran capacidad para pasear entre diferentes géneros (siempre con una gran carga dramática). Su anterior film, 'Madre!', era inclasificable en muchos aspectos, pero no dejaba de ser una película relativamente sencilla en la que participaban un puñado de actores y toda la acción ocurría en un mismo lugar. Su última película, 'La ballena (The Whale)', entraría dentro de esta categoría, la de las películas sencillas, aunque en esta ocasión no sea únicamente en la forma de contar la historia.

Su carta de presentación es el formato 4:3 y un primer vistazo al protagonista que nos deja claro lo que vamos a presenciar durante sus casi dos horas de duración. Cuando inicias una película con una masturbación interrumpida, seguida por casi un paro cardíaco, dejas claro que a este personaje lo vamos a ver en sus horas más bajas, varias veces. Aronofsky pretende hacer que nos sintamos como el personaje interpretado por Brendan Fraser, no solo que empaticemos con él. Hay bastante pornografía emocional en esta obra, eso es innegable, pero es capaz de equilibrar la balanza para que no sea algo gratuito, excesivo o que simplemente busque la lágrima del espectador. Quiere emocionar pero no a través de escenas lacrimógenas y música sensible, sino a través de ir conociendo al personaje, desentrañando su pasado y su presente. La película guarda varios detalles que convierten al protagonista en alguien gris, en alguien humano y no en un mártir.

La obesidad es un tema complicado, especialmente en Estados Unidos que es el país con la tasa de obesidad más alta de todo el mundo. Cuando hablamos de obesidad mórbida, como el caso que protagoniza esta historia, ya estamos entrando en problemas severos de salud (movilidad reducida, capacidad respiratoria muy mermada y el golpe psicológico que representa). Uno de mis mayores miedos era que frivolizaran con este tema pero por fortuna no es así. La obesidad es tratada como la causa de una adicción en la que refugiarse cuando uno está mal. La comida como vía de escape para la ansiedad, la frustración o la tristeza, algo que se ve reflejado claramente en una de las escenas más angustiosas que he visto recientemente. Aronofsky nos muestra las consecuencias de esta enfermedad pero no se retoza en ella para hacer dramatismo barato. Es menos cruel de lo que puede uno pensar. De hecho, el personaje que la sufre es el más positivo y optimista de la película, un factor vital para darle un cariz humanista al conjunto.

Porque la obesidad de Charlie en la película es un accidente, un daño colateral del verdadero conflicto en el que se centra el film. Las escenas más emotivas no están relacionadas con su condición física, sino con su condición humana. El discurso que quiere transmitir es el de que las personas no somos perfectas, nos equivocamos, pero somos seres humanos. Los personajes que van pasando por la casa de Charlie le van añadiendo capas de profundidad a su vida y lo engrandecen como personaje. Un personaje en concreto creo que lastra un poco al conjunto, pero en general las dinámicas entre personajes son una forma de hacer variada una película sobre una persona que casi no puede moverse de su sofá. Son personajes tratados con el mismo cuidado que Charlie, en especial el de su cuidadora Liz, interpretada por una fantástica Hong Chau.

Aronofsky narra con mucha sensibilidad, ayudado por la maravillosa banda sonora de Rob Simonsen. También se encarga de generar una sensación de catástrofe inminente desde el inicio. Los tonos que maneja son cálidos y muy apagados mientras que la música va oscilando entre lo emotivo y lo siniestro. Matthew Libatique realiza un gran trabajo en la fotografía, no solo aportando a la personalidad visual de la película sino también transmitiendo emociones con ella. Una puesta en escena que eleva su guion. En manos de otro, estoy convencido de que habría sido mucho más convencional, ya que estamos ante una trama bastante sencilla que bien podría haber sido utilizada para sacar adelante otra película que solo busque ser protagonista en los Oscars de su año.

Acabaré hablando del trabajo de Brendan Fraser, porque es lo que nos ha acercado a casi todos a esta película. Incluso sin el nombre de Aronofsky en ella, el revuelo estaba asegurado. Desde que se anunció el proyecto, lo único que se sabía eran cuatro apuntes sobre la trama, la implicación total de Darren Aronofsky en el proyecto y que iba a tener como protagonista a Brendan Fraser. Un actor olvidado por muchos, que ha pasado por malos momentos a lo largo de su vida. Le hicieron la cruz en Hollywood por denunciar que había recibido acoso y abusos por parte de una persona de la industria. Esto le hizo caer en depresión durante varios años. Todo esto de 'La ballena (The Whale)' con él de protagonista recordaba a lo que ya hizo Aronofsky con Mickey Rourke en 'El luchador', y lo ha vuelto a hacer.

Brendan Fraser lo da todo, incluso con la cantidad de efectos especiales (digitales y prácticos) que tiene encima, es capaz de ofrecer una actuación salida desde lo más profundo de su ser. Está ante un papel que además de relanzar su carrera, le toca de bien cerca. Es de esas interpretaciones que salen de la pantalla para tocarte directamente. Me ha recordado especialmente al trabajo de Daniel Day-Lewis en ‘Mi pie izquierdo'. Llega un punto en el que olvidas que es un personaje de ficción, que lo está interpretando un actor y que en realidad lo que estás viendo no es real. Una interpretación muy emotiva, desgarradora por momentos, pero cautivadora de principio a fin. Va a ser el papel de su carrera.

Siempre es un placer poder ir al cine a ver lo nuevo de Aronofsky, especialmente después del fracaso comercial tan estrepitoso que fue 'Madre!'. 'La ballena (The Whale)' está un peldaño por debajo de los grandes trabajos de Aronofsky, pero sigue siendo una muy buena película (no recomendable para corazones sensibles).

Nota: 7,5

2
Críticas de estrenos / La guarida (2023)
« en: 24 de Enero de 2023, 12:47:16 pm »
La guarida


'La guarida' es el nuevo intento de Neil Marshall para salir del agujero en el que se metió después de la problemática producción de su 'Hellboy'. Tras un inicio de carrera muy prometedor con 'Dog Soldiers' y la maravillosa 'The Descent', el director británico ha seguido un camino muy irregular y lo que es peor, irrelevante. Dirigió episodios de series como 'Hannibal', 'Juego de Tronos' o 'Westworld' antes de involucrarse en el reboot de 'Hellboy' de la cual se diría, tiempo después, que tuvo muchos problemas de producción por culpa de un escándalo amoroso en el que estaban involucrados tanto él como su actual pareja, Charlotte Kirk (protagonista de 'La guarida').

El resultado de esto ha sido pasar de dirigir películas de presupuesto medio ('Hellboy' costó 50 millones) a otras más bien de presupuesto bajo. Para decirlo más rápido: Neil Marshall ha vuelto a sus inicios en la serie B, a las producciones más humildes (y le sienta bien). Esta es una película llena de excesos y sin complejos de ningún tipo. Es un batiburrillo entre 'The Descent' y 'Dog Soldiers', nada disimulada, pero que funciona a nivel de premisa y como dosis de entretenimiento alocado.

Los puntos en común son evidentes. Hay un grupo de soldados que, para decirlo suavemente, diremos que lo que les sobra de chulería les falta de cerebro. Una banda de cafres. Tenemos también a la guarida que da nombre al film, un lugar que esconde más de lo que parece a simple vista. Tampoco pueden faltar a esta celebración de lo estúpido y lo exagerado un buen puñado de efectos prácticos donde se nota que se ha ido gran parte del presupuesto total de la película, porque están realmente bien.

Esta mezcla de conceptos se ve beneficiada por un guion que no guarda demasiadas sorpresas y que es excesivamente genérico en las situaciones que plantea, pero que es plenamente festivo. Anda sobrado de machismo, racismo y hasta cierta homofobia en muchos de sus diálogos o en su discurso, y lo más grave de todo es que no se da cuenta. Cada conversación entre los soldados es una competición por ver quien suelta más frases lapidarias y el desarrollo de personajes brilla por su ausencia. Pero aún con todo, es un desastre divertido que no se toma nada en serio a si mismo. Para que os hagáis una idea, el marido de la protagonista solo aparece en una foto… Y es una foto del propio Neil Marshall.

El gran problema que tiene es que su propuesta no da para más. No tiene escenas memorables más allá de algunas pinceladas del Neil Marshall bueno en la parte final, y toda la parte dramática es un lastre que solo está presente para que Charlotte Kirk luzca sus dotes interpretativas (que va muy justita). El reparto en general es muy mediocre pero siendo la película que es, no diría que es algo negativo. Eso si, parece hecho a propósito para que nadie destaque más que la protagonista.

La sensación general es la misma que cuando te pides un McMenú completo a domicilio, pero te llega frío. Es comida basura conceptuada para disfrutar sin pensar en nada más, y la vas a disfrutar, pero también le vas a encontrar pegas que no deberían estar ahí y hacen de ella una experiencia nada memorable. Aún así, espero que el director siga por esta línea, que aún nos puede dar alguna sorpresa.

Nota: 5,0

3
Críticas de estrenos / Mantícora (2022)
« en: 10 de Diciembre de 2022, 12:23:33 pm »
Mantícora


El argumento de 'Mantícora' ha sido bastante protegido desde que se anunció la película. Los espectadores que la han visto en festivales o preestrenos han sido bastante respetuosos y, al menos yo, no he encontrado nada por redes sociales. Las sinopsis que se pueden leer son algo genéricas (a propósito). Por esa misma razón, no voy a poder hablar mucho sobre el tema en el que se centra toda la película. Pienso que es una obra que se disfruta más sin saber mucho sobre ella. Curiosamente, recientemente han habido dos películas de las que se puede decir exactamente lo mismo: 'Maligno' y 'Barbarian'. Pero 'Mantícora' no va por ahí. No son giros de guion ni cambios repentinos de género lo que la hacen especial. Esto es, en gran parte, la personalidad de Carlos Vermut.

'Mantícora' pone al espectador en una situación con la que no se va a sentir cómodo, y eso es maravilloso. Sin violencia explicita ni tampoco siendo escatologico. Lo hace a través de una de las capas del increíble personaje protagonista. En un panorama donde la mayoría de cine le ofrece al espectador un contenido muy blanco y sin tomar riesgos, esta película se suicida. Por la recepción que ha tenido en festivales parece que ha sido una jugada ganadora, pero es muy sorprendente que haya sido así. Hay que agradecer a Bteam Pictures y Aquí y Allí Films haber apostado por una propuesta como esta, que ninguno de los grandes nombres dentro del streaming se atrevería a producir.

No solo es una película complicada por su temática, que ha sido tratada anteriormente en otras obras de formas posiblemente más duras. La manera que tiene de desarrollar todo su discurso alrededor de este tema es anticlimático y de ritmo lento. La puesta en escena de Carlos Vermut es naturalista en todas sus vertientes. Si en 'Magical Girl' o 'Quién te cantará' utilizaba recursos visualmente llamativos, aquí es austero y su intención es que nada pueda desviar la atención del espectador de lo principal, que es su argumento. La dirección de actores (perfectos Nacho Sánchez y Zoe Stein ante dos papeles complicados y delicados) y los diálogos también cumplen esta norma. Todo este naturalismo hace que lo que vemos en pantalla sea recibido como un caso cotidiano, algo vital para su éxito en cuanto al impacto de la obra en el espectador.

Con todo esto sobre la mesa, Carlos Vermut utiliza algo muy extremo para hablar de algo muy natural, pero que sale poco a la luz. No es que todos tengamos un lado oscuro, pero si comportamientos o pensamientos de los que no nos sentimos orgullosos pero tenemos que vivir con ellos. Nos hace empatizar con una persona con la que nunca pensaríamos en hacerlo. También habla de cómo alguno de estos pensamientos se descubren fácilmente y son rápidamente valorados como algo negativo pero hay otros que permanecen para siempre en el ostracismo, siendo igualmente condenables. Eso sí, la película deja que el espectador piense y no le obliga a pensar de cierta forma, un mal muy presente en el cine actual. Los juicios morales, no existen. Resulta gratificante encontrar una película que conversa con el espectador en lugar de marcarse un monólogo.

Carlos Vermut también se guarda algunos momentos muy concretos para planificar escenas más complejas, donde lo visual sí tiene relevancia porque el diálogo apenas existe. En 'Mantícora' hay una escena capaz de dejar a todo un cine absolutamente callado, helado. La culminación de todo lo visto es terrorífica pero con la misma sutileza presente en todo el metraje. Una escena que perdurará en mi memoria para siempre, como el primer visionado de la película en el festival de Sitges.

Ya estamos en las antípodas de 2022, y aunque tenga varias citas cinematográficas pendientes, voy a decir que 'Mantícora' no sólo es la mejor película española que he visto este año, también es la mejor película del año. Un trabajo maravilloso, arriesgado y que como dice el propio Carlos Vermut, ningún algoritmo de cualquier plataforma de streaming te recomendaría.

Nota: 8,0

4
Críticas de estrenos / Mad Heidi (2022)
« en: 26 de Noviembre de 2022, 12:29:32 am »
Mad Heidi


La producción de 'Mad Heidi' empezó en 2017, con un póster que dio lugar a un tráiler que tardó poco en viralizarse por redes sociales. Esto llevó a la creación de un crowdfunding que recaudó la sorprendente cifra de 2 millones de euros, una barbaridad. Gracias a esto, pudo salir adelante la producción de la película, respaldados por la productora de 'Iron Sky' que para quien no lo recuerde, es una película finlandesa donde los nazis llegaban del espacio para conquistar el planeta. También contaba con un tráiler que se viralizó por su loco concepto. 'Mad Heidi' tiene mucho en común con 'Iron Sky', incluido el resultado final. A ratos es simpática, a ratos se hace un poco pesada, pero en todo momento es una idea que para un corto era fantástica pero no tanto para un largometraje.

Es una producción humilde, con varias "primeras veces": Los directores Johannes Hartmann y Sandro Klopfstein debutan en la dirección de largometrajes y parte del reparto no había trabajado anteriormente en el cine. La experiencia a veces es un grado y aquí se nota mucho que es una dirección muy novata. Hay muchas ganas y mucho cariño detrás, algo que se ve reflejado durante toda la película, pero también está muy descompensada haciendo que sea irregular. La mezcla de géneros (más bien subgéneros, pero bueno, creo que se me entiende) no funciona y no fluye como debería, pareciendo a veces partes de diferentes películas pegadas con pegamento.

Se podría haber centrado en lo visto en el divertido tráiler original, que seguía la estela de lo hecho por Quentin Tarantino y Robert Rodríguez con su proyecto Grindhouse, pero lo extra que añade no suma demasiado y entorpece el objetivo real del filme, que es el de entretener a través de lo cafre y lo absurdo. 'Mad Heidi' tiene una subtrama carcelaria (bonita referencia a una gran película como 'Female Prisoner Scorpion'), una parte dramática muy poco trabajada y otros elementos que no están lo suficientemente desarrollados para implicar al espectador haciéndole olvidar que ha venido a ver a Heidi matando nazis. El mayor de problemas de este tipo de películas (cortos que se vuelven largometrajes) está relacionado con el material creado para hacer el cambio de un tipo de película a otra y aquí es donde más se resiente 'Mad Heidi'.

A pesar de estos problemas, no creo que estemos ante una película fallida. Sus aspiraciones son las de complacer a todo el mundo que les apoyó en el crowdfunding y a partir de ahí, todo lo demás es extra. En este aspecto, incluso en las partes que he comentado anteriormente, existen momentos acertados que te hacen esbozar una sonrisa ya sea por lo bestia de la escena, por un punch line acertado y gracioso o algún arrebato histriónico de Casper Van Dien, que está divertidísimo en su papel de líder nazi. Le falta algo de locura y tomarse menos en serio pues cuando se desata si que consigue crear escenas extrañas y divertidas, algunas rescatadas del tráiler que lo empezó todo pero viéndose potenciadas por el aumento de presupuesto.

La sensación final es la de encontrarnos ante una cinta desequilibrada, que se queda corta para la locura que propone su premisa, pero en la que todo el amor detrás de esta idea consigue dejarla como un entretenimiento pintoresco aunque anecdótico. En este tipo de producciones es donde se nota que no hay una gran productora detrás y que incluso cuando la película flojea, hay algo que te hace seguir viéndola.

Nota: 5,0

5
Críticas de estrenos / Inu-Oh (2022)
« en: 26 de Noviembre de 2022, 12:25:19 am »
Inu-Oh


Masaaki Yuasa no es un director de anime convencional. Al igual que otros referentes actuales del medio como Makoto Shinkai ('Your Name', 'El tiempo contigo') o Mamoru Hosoda ('Belle', 'La chica que saltaba a través del tiempo') tiene algo que lo hace peculiar, pero es algo que no tiene nada que ver con lo que hace especial a estos dos ejemplos mencionados anteriormente. Tanto Makoto Shinkai como Mamoru Hosoda tienen un estilo de animación fácilmente reconocible y un componente dramático constante en todas sus obras (el primero más enfocado a las relaciones románticas, el segundo a los problemas familiares y sociales). Pero con Masaaki Yuasa lo diferencial está en lo mucho que le gusta experimentar con el formato, animando historias de forma única y muy especial. 'Inu-Oh' es una película histórica, pero una película histórica dirigida y pensada por Masaaki Yuasa.

La película nos enseña la historia del músico Inu-Oh, un artista de sarugaku (variante del teatro japonés) que tuvo lugar hace 600 años y del que se desconoce gran parte de su obra. Todo a través de los ojos de Tomona, con quien establecerá una entrañable amistad y será quien nos guiará a través de todo este viaje. El guion de Akiko Nogi está basado una novela que relata lo sucedido con él durante ese período, desde un enfoque fantástico para mantener el misticismo que rodea a este personaje histórico pero sin dejar de lado el contenido que quieren enseñar al mundo. A partir de aquí, ya entra en juego la mano de Masaaki Yuasa. El director japonés coge el material y lo plasma en la pantalla adaptándolo a su estilo. La elasticidad y las deformaciones en el cuerpo de los protagonistas son habituales, su fluidez es una delicia y cuando lo necesita, es una explosión de colores en primer plano. Como siempre, no tiene miedo a no ser creíble, ser exagerada y jugar con las proporciones de los personajes. La credibilidad y el rigor histórico dejan paso al espectáculo.

Este retorno al pasado consigue atraparte gracias a la suma de unos elementos que se complementan fantásticamente bien. El trabajo en la animación es espectacular y tan impactante como nos tiene acostumbrados. Siguiendo la estela de sus anteriores obras, es el material quien se adapta a él y no al revés. En la serie 'Devilman Crybaby' adaptó uno de los clásicos por antonomasia del manganime de una forma que nadie esperaba, con maravilloso resultado, mientras que en 'Ping Pong' adaptó un extraño spokon (anime deportivo) con un estilo artístico inolvidable. Está claro que no deja nunca indiferente a nadie y su fuerte personalidad también consigue repeler a muchos, que no encajan su estilo. Aquí está un poco más cohibido y es un Yuasa más accesible, como el de 'El amor está en el agua'. Su sello sigue estando muy presente, pero no es tan experimental como en otras ocasiones. Demuestra su capacidad para adaptarse a historias más convencionales sin perder ni un ápice de su personalidad.

En los primeros compases el film es algo confuso, más por no explicar demasiado el contexto de la obra que por su narrativa. Más adelante, cuando ya se han establecido los personajes, uno comprende rápidamente que el contexto o la época histórica no importan tanto. La película, mientras nos descubre a Inu-Oh y el sarugaku, se encarga de hablarnos sobre como los movimientos revolucionarios en el mundo del arte empezaron desde abajo, de forma humilde, ante un panorama que se encontraba estancado en la monotonía y el conformismo. La primera impresión cuando suenan estilos musicales (brillante e importantísimo trabajo de Yoshihide Otomo en la BSO) que no encajan con la ambientación es desconcertante, pero fácilmente vemos hacia donde quiere ir con esto y nos envuelve en este torrente de música y animación que, en muchos momentos, es una verdadera experiencia audiovisual. Una fiesta que va in crescendo. Las referencias a artistas que cambiaron el mundo de la música son evidentes, pudiendo ver reflejados en nuestro protagonista a músicos como Elvis Presley, David Bowie o Freddie Mercury.

'Inu-Oh' es un precioso viaje por el Japón de hace 600 años, un homenaje a aquellas figuras que fueron vitales en su momento pero que han caído en el olvido por falta de información. También lo es para la música y la animación como medio para expresar pensamientos sin ataduras. Masaaki Yuasa hace tiempo que es uno de los pilares de la animación japonesa, y con esta fantástica película no hace más que constatarlo. Una explosión de talento.

Nota: 8,0

6
Críticas de estrenos / Terrifier 2 (2022)
« en: 08 de Noviembre de 2022, 12:00:29 am »
Terrifier 2


'Terrifier 2' es uno de los fenómenos cinematográficos del año. Con un presupuesto de apenas 250.000 dólares, lleva recaudados casi 10 millones de dólares solo en Estados Unidos. No parece que vaya a tener recorrido internacional, más allá de su paso por festivales de género, pero con esta recaudación ya es ás que suficiente para convertirla en una de las películas más rentables de la historia. Todo esto sin contar sus ventas en formato físico y lo que consigan vendiéndola a plataformas de streaming, que es donde realmente debería haber triunfado. Su éxito en taquilla es toda una sorpresa, no solo por su condición de película de serie B, también por ser una secuela de una película de nicho y durar 140 minutos, algo poco común en los slashers. Estrenarla en el mes de octubre, el buen boca-boca y las extremas reacciones que han aparecido por redes sociales (incluida una recogida de firmas para prohibir la película por parte de algunos padres de hijos aterrorizados después de verla) han sido un campaña de marketing excelente y han hecho que sea viral. Viralidad totalmente justificada.

He podido verla en TerrorMolins, que hasta ahora es la única forma de disfrutar de la película en pantalla grande y de forma legal en España. La sala estaba llena, se notaba que era la película más esperada de todo el festival. La gente tenía ganas de ver sangre y no han salido defraudados. Es una película exageradamente sangrienta desde el minuto uno. El primer asesinato sucede nada más empezar y ya vemos que el payaso Art se explaya con la victima de forma bestial. Puedo entender los vómitos y desmayos que han sucedido en las salas de USA porque si alguien entró a verla pensando que iba a encontrarse con un Pennywise de marca blanca, estaban muy equivocados. Hay escenas, especialmente una de ellas, que llevan el gore al extremo. Desde mi perspectiva, que he visto tanto cine similar que estoy acostumbrado a ello, puede parecer que no, pero viéndolo desde el punto de vista de un espectador promedio lo mostrado en pantalla está más cerca de un ‘Guinea Pig’ que de ‘It’. Los encargados de los efectos especiales hacen un trabajo fantástico, que recuerda a lo que se podía ver en las secuelas de sagas como ‘Pesadilla en Elm Street’ o ‘Viernes 13’.

Hay un enorme salto cualitativo entre 'Terrifier 2' y su predecesora. 'Terrifier' era aún más modesta, destacando única y exclusivamente por Art y alguna escena sangrienta, que tampoco abundaban. Quería ser un escaparate para este terrorífico payaso, y eso lo cumplía. Esta secuela es mucho más ambiciosa, ya hay una intención de construcción de personajes y la creación de un trasfondo para hacerte empatizar con ellos, que funciona más o menos bien y que les sirve para las más que probables futuras secuelas. El guion tiene lagunas y muchas licencias que es obligatorio no fijarse mucho en ellas para disfrutar del visionado. La duración no es un problema, pero recortando por aquí y por allá un poco de la parte dramática del filme, no habría tanto espacio entre cada aparición de Art y quedaría algo mucho más compacto. Cada aparición del payaso es una gozada, set-pieces largas de asesinatos que recuerdan, de nuevo, a las secuelas que se hacían en los 80/90 de franquicias de terror míticas donde este era el principal atractivo. El ritmo se ve un poco lastrado cada vez que alterna entre Art y la protagonista, especialmente en la parte central. No es un error dramático, simplemente hace que estemos ante una película imperfecta e irregular.

Damien Leone se excede mucho más aquí pero eso también hace que la película esté a otro nivel. Sin dejar de ser en todo momento serie B, luce bastante mejor de lo que su presupuesto deja intuir. Es todo un acierto que el tono esté siempre abrazando la comedia y el slapstick, por muy extremo que sea lo que estemos presenciando. Su actitud es, en todo momento, la de pasarlo bien y aplaudir con cada desmembramiento. La interpretación de David Howard Thornton ayuda mucho. Después de esta secuela, se puede confirmar a Art como otro asesino icónico que sumar a la larga lista. Ese terrorífico maquillaje, unido a lo despiadado que es y su mudez hacen que sea muy carismático y memorable. Lauren LaVera es una buena 'scream queen' mientras que el resto del reparto oscilan entre lo cumplidor y lo espantoso, algo que suele suceder en este tipo de producciones y que tampoco es demasiado relevante. La BSO de Paul Wiley es buena, bebiendo descaradamente de esos sintetizadores tan utilizados en la década de oro del slasher, poniendo la guinda final al conjunto para conseguir que el espectador tenga la misma sensación que cuando ve una película de terror de esa época. Para lo bueno y para lo malo.

Es extraño ver actualmente una película como esta triunfar de la forma en la que lo está haciendo. Siempre es una buena noticia que películas de bajo presupuesto triunfen. 'Terrifier 2' es un buen slasher, aunque esté algo descompensado por alguna de sus partes. Es de esas películas donde el ingenio está por delante de los medios, donde se puede notar todo el cariño volcado en ella, y eso siempre es un gustazo verlo. Que cuenten conmigo para 'T3rrifier'.

Nota: 6,0

7
Cine clásico y contemporáneo / El sótano del miedo (1991)
« en: 16 de Julio de 2022, 03:11:51 am »
El sótano del miedo


Wes Craven es uno de los grandes maestros del cine de terror, pero parece que su trabajo fuera de la saga 'Scream' o 'Pesadilla en Elm Street' pasa desapercibido o directamente vilipendiado. Algunas veces con motivo, por supuesto, pero no puedo decir que no haya visto una película suya que haya pensado "Aquí Wes Craven estaba desganado". Incluso en películas que me han parecido realmente mediocres y fallidas como 'La nueva pesadilla de Wes Craven' se nota que detrás de ese proyecto hay uno de los grandes en el género al que le encanta juguetear con los estándares y ofrecer producciones frescas e innovadoras. Hoy he ido a ver 'El sótano del miedo' al cine sin saber nada sobre ella, únicamente por tener el nombre de Wes Craven en su cartel, porque el título me parece muy intrigante y el cartel es muy llamativo. Lo que me he encontrado me ha pillado por sorpresa.

'El sótano del miedo' es un film sorprendentemente influyente en el cine de terror que hemos visto estos últimos años y que vemos hoy en día. Por poner un ejemplo, estoy convencido que Jordan Peele se sabe esta película de memoria de principio a fin de todas las veces que la habrá visto. Hay mucho de su cine en esta cinta, algo que se puede notar especialmente en el trasfondo social de la obra (sorprendente para una producción de 1991) o en sus personajes. Peele es más sutil que Craven, más elegante, pero es fácil identificar los puntos en común. También podemos observar algunas escenas que reaprovecharon (por decirlo de alguna forma) Fede Alvarez en su 'Posesión Infernal' y 'No Respires', William Brent Bell en 'The Boy' o David Charbonier/Justin Powell en la más reciente 'The boy behind the door'. Estas solo son algunas de las películas a las que me ha evocado esta obra de Wes Craven, pero seguro que hay más que no he captado.

El mensaje social que lanza al público es claro y directo, hasta el punto de que nos hace empatizar con los que en la vida real serían los malos, unos ladrones que entran a una casa para robar dinero de una familia rica, que además, son uno de los motivos por los cuales existe un gueto cerca de ese barrio. El primer tramo del metraje prácticamente es cine social que retrata el racismo y la marginación hacia los negros que existía en ese momento, hasta que a partir de cierto punto se convierte en una home invasion tensa, divertida y por momentos terrorífica. Wes Craven consigue crear una atmósfera angustiosa gracias a su juego de luces y sombras constante (muchísimas escenas oscuras) y al aprovechamiento total de una casa muy completa, llena de pasadizos y entradas secretas que hacen estar al espectador en un estado de espera constante para ver que es lo siguiente que va a pasar. Es una película con una gran variedad de situaciones y muchas de ellas son set-pieces de terror fantásticas.

Sus personajes también son especiales. El protagonista, Fool, es el típico niño carismático capaz de llevar el peso de la película a través de piruetas, chascarrillos y algún momento dramático bastante convincente. Es el héroe y actúa como tal. Luego tenemos a su compañero de fatigas, interpretado por Ving Rhames, que sorprende por como trata a Fool, sin tener en cuenta que es un niño. Está muy lejos de ser un buen compañero. Pero la joya de la corona son la pareja rica a la que atracan, interpretados por Everett McGill y Wendy Robie (el matrimonio Hurley en 'Twin Peaks') de forma totalmente desatada, haciéndoles ver como una pareja de villanos absolutamente desquiciada llegando al punto de parecer malos de dibujos animados o de 'Solo en Casa' (solo que en un contexto de terror y depravación). Son lo que más recordaré del film, sin duda, tienen grandes momentos.

Lo más criticable del conjunto es que no sabe cuando parar. En ningún momento se hace larga o pesada, pero el último acto está algo alargado de más por algunas decisiones algo extrañas que te pueden sacar de la película o puedes verlas como estúpidas. En mi caso, llegados a este punto, no he podido hacer otra cosa que abrazar la locura. Tiene un buen final, alocado y festivo como toda la película, así que el pequeño bajón que hay en el último acto pasa a un segundo plano cuando acaba y la sensación es la de haber visto una película bastante adelantada a su tiempo y que fácilmente podría haber sido concebida este mismo año.

Nota: 7.0

8
Críticas de estrenos / Undergods (2022)
« en: 02 de Julio de 2022, 10:17:19 am »
Undergods


‘Undergods’ es una película con una producción compartida entre Reino Unido, Bélgica, Estonia, Serbia y Suecia, pero, aunque España no esté entre estos nombres, su presencia en la película es muy importante. El madrileño Chino Moya es el encargado de dirigir y guionizar esta película, o lo que es lo mismo, es el responsable de que exista. Es su proyecto. Después de estar unos cuantos años dedicándose a la publicidad y los videoclips, decidió que ya era hora de ponerse en serio con ese largometraje que tanto tiempo llevaba queriendo rodar. Lo que no esperaba (imagino) es que la ayuda le viniese de todas partes menos de España, llegando a meterse por medio incluso Ridley Scott con su productora. El motivo por el cual la película no tuvo implicación española en la producción es algo que desconozco, pero si que está claro la razón por la que se fueron sumando productoras al proyecto, y es que estamos ante el claro ejemplo de lo que puede conseguir un buen guion si se distribuye en los espacios adecuados. ‘Undergods’ es una película distópica pero tan sumamente humana que es normal conectar con ella al instante.

La acción se sitúa en una Europa en claro declive, pudiéndose entender que se debe a una terrible crisis económica que dejó trastocados mentalmente a unos y otros por diferentes motivos. Son las cuatro historias en las que se divide esta antología las que esclarecerán la situación y nos descubrirán como se comporta la sociedad en esta nueva Europa. No es una de esas películas antológicas donde el hilo conductor es una excusa para que las historias vayan sucediéndose, Chino Moya lo utiliza como herramienta para dar contexto a la ambientación (una mezcla entre una película de los 70 por su aspecto visual y una de los 80 por el constante uso de sintetizadores en la BSO de Wojciech Golczewski) siendo capaz de crear un mundo distópico completo y detallado. Tampoco es ese tipo de película distópica donde los lugares comunes son irreconocibles. Es una distopía que bien podría haber sido realidad si con la pandemia del COVID o con la crisis del ladrillo el sistema se hubiese roto por completo. Hay reacciones imprevisibles por parte de las personas, y algunas de las que tienen lugar durante la película son menos descabelladas que algunas que han ocurrido durante esta misma semana.

Su facilidad para situar al espectador en este mundo y que relacione elementos de él con su día a día es vital. Hace que el espectador se implique muy rápido. Pero hay otro punto realmente importante, que es su condición de género. Tiene un estilo visual marcado por unos tonos fríos (fantástica fotografía de David Raedeker) y una ejecución elegante, pero los personajes y todo el entorno que les rodea son de otra forma, mucho más anárquicos. Cada una de las historias parecen sacadas de ‘The Twilight Zone’. A primera vista por lo que puedes deducir viendo su cartel o algún fotograma suelto, es que estamos ante algo con tintes snob y aires de grandeza, pero está mucho más lejos de ‘Black Mirror’ que de ‘Creepshow’. Tiene un punto de fábula, de cine negro, de comedia y de thriller psicológico. La narración de diferentes historias le permite jugar con varios géneros y desarrollar tramas que hablan de cosas distintas, aunque todas para llegar a la misma conclusión. Veremos como representa la obsesión, la perdida de identidad o la maldad, pero también tendremos altas dosis de ironía y algo de mala leche. El tono no es cómico, pero cuenta con un gran sentido del humor que os hará reír varias veces.

Si es cierto que en ocasiones se nota de donde viene Chino Moya y algunas escenas donde se recrea por encima de lo habitual a nivel visual recuerdan mucho a los videoclips, pero es algo que destaca porque el resto de película es muy elegante y fina, centrada totalmente en hacer llegar al espectador su guion y todos los matices que este pueda tener, sin entretenerse demasiado en destacar las virtudes de Chino Moya detrás de las cámaras (que las tiene). Entre las cuatro historias, hay dos que son realmente buenas y otras dos que sirven más para dar contexto a este mundo, como he comentado antes. Pero en todas hay algo interesante, en todas Chino Moya consigue atraparte y con todas vas a acabar reflexionando, y ninguna tiene nada que ver con la anterior prácticamente a ningún nivel. Esta irregularidad no lastra en absoluto un conjunto sólido, donde sus 90 minutos de duración incluso saben a poco.

Fue la mejor película que pasó por el festival TerrorMolins en 2021 y ahora llega a Filmin. Habría sido genial un estreno en cines, pero lo importante es que ha llegado a España, y estoy seguro de que generará mucho revuelo por redes sociales a medida que la gente la vaya viendo. El inicio de Chino Mayo en el cine es muy prometedor y ya estoy impaciente por ver cual será su siguiente proyecto. Con ‘Undergods’ se ha ganado un seguidor.

Nota: 7,0

9
Críticas de estrenos / La ley de Teherán (2022)
« en: 02 de Julio de 2022, 10:13:15 am »
La ley de Teherán


En el panorama actual, donde cada semana se estrenan un puñado de películas comerciales producidas por plataformas como Netflix, Prime Video o HBO Max y las salas de cine consiguen volver a la normalidad únicamente a través de nuevas entregas de grandes franquicias, el cine fuera de estos esquemas parece relegado al olvido y la marginación. Ya no solo en taquilla, es que cuando lo introducen entre las novedades de alguna plataforma este se ve opacado por películas archiconocidas que vuelven al catálogo o la nueva entrega de la saga romántica de turno con una base de espectadores fuerte. Lo que está claro es que cuando llegue a alguna plataforma 'La ley de Teherán' apenas nadie le hará caso, y su estreno en cines será algo completamente anecdótico. No me gusta hacer de adivino, pero la dinámica de la taquilla española es la que es desde hace meses, y no creo que eso cambie de repente este fin de semana. Más allá de ser injusto, es una lástima que mucha gente se vaya a perder una de las mejores películas de acción de 2022 únicamente por no tener una gran campaña de marketing detrás o por no ser una marca.

El primer contacto con la película es extraño. Evidentemente, hay prejuicios. El cine iraní no es uno de los más populares, y mucho menos si hablamos de thrillers o cine de acción. A la película no le hacen falta más de 5 minutos para tirar esa (posible) barrera al suelo y atraparte de lleno en su vertiginosa trama de policías contra el mundo de la droga y sus consecuencias. Ambientada en una Irán absolutamente destrozada por culpa del crack, con más de 6,5 millones de personas siendo toxicómanas, en la película seguiremos los pasos de una brigada que está persiguiendo a Nasser K. Samad, una de las personas que más culpa tienen de haber llegado a esta situación, el capo de la droga. Los primeros minutos son una forma excelente de romper esa barrera mencionada anteriormente gracias a la redada que tiene lugar en un barrio conflictivo donde hay mucho tráfico y consumo de drogas, mostrándonos el estado de Irán y la actitud de una policía ya habituada a encontrarse cualquier cosa. Aquí no solo te das cuenta de esto sino también del gran trabajo de fotografía y dirección por parte de Houman Behmanesh y Saeed Roustayi, consiguiendo hacer que una película de 3 millones de dólares luzca mejor que otras producciones mucho más caras.

A nivel técnico no es que estemos ante una película de gran escala, pero tiene mérito la forma en la que han aprovechado los recursos que tenían para entregar una producción tan sólida en lo audiovisual. Todas las escenas de acción son agobiantes, muy físicas, y dejando de lado alguna que se nota demasiado americanizada, todas tienen alguna particularidad que las hacen interesantes. La película te mete de lleno en esta espiral autodestructiva por parte de ambos bandos, con una policía sin escrúpulos y unos criminales más humanos de lo que parece en un principio. La manera que tiene de jugar con las expectativas del espectador ante unos personajes tan estereotipados como estos es sorprendente, y esto es gracias a un guion (por parte del propio director de la película, Saeed Roustayi) que siempre va más allá de lo que esperas. Sus protagonistas son un buen ejemplo. Las interpretaciones de Payman Maadi y Navid Mohammadzadeh son fantásticas, dando vida a personajes muy humanos tanto para bien como para mal. El primero es un jefe de policía con una moralidad discutible pero que necesita capturar al segundo sea como sea, mientras que el segundo es un villano al que nunca justifican pero con el que te hacen empatizar, algo muy poco habitual. Sus más de dos horas de duración están justificadas ya solo por el desarrollo de estos personajes, más propio de una serie por todos sus matices que de una película.

El film cuenta con muchas más virtudes, entre las que destacaría una parte final muy emocionante, con una conclusión redonda para el discurso que quiere hacer llegar el director al espectador. No solo funciona como un thriller, es una muestra algo dura sobre la situación actual de Irán y veremos como retratan al sistema judicial, penal y policial que hay en ese país. Lo que más me falla es el poco partido que le saca a unos personajes secundarios que son planteados de forma interesante pero al ser una película tan centrada en dos personajes en concreto, quedan un poco de lado. Aún así puedo decir que son pegas que le pone uno después de analizar la película buscando algo que criticar, porque estamos ante una producción bastante redonda y que deja la impresión de haber visto una muy buena película, muy completa. Todo aquel que tenga la oportunidad de ir al cine a verla, que no falte a la cita, y a malas siempre quedarán las plataformas de streaming como segunda oportunidad, pero no es una película para ser ignorada.


Nota: 7,5

10
Críticas de estrenos / Nosotros no nos mataremos con pistolas (2022)
« en: 20 de Junio de 2022, 10:49:08 pm »
Nosotros no nos mataremos con pistolas


'Nosotros no nos mataremos con pistolas' no cuenta con un punto de partida original o que pueda llamar la atención. Lo de usar las fiestas de pueblo para juntarse con amigos que hace tiempo que no ves e intentar reflexionar sobre el motivo de ese distanciamiento (o sobre la vida, en general) es algo mil veces visto y sobreexplotado hasta la médula. Se me vienen a la cabeza películas como la fantástica 'Primos o el filón que encontraron en ello las marcas de cerveza para sus anuncios veraniegos. Los pueblos, el verano y sus fiestas mayores son tres elementos que hacen feliz a mucha gente, y así lo suelen reflejar las producciones que se sitúan en este contexto. La película que nos ocupa hoy tiene todos estos ingredientes, pero sorprendentemente se sale de la norma. No es la típica película de verano, aunque lo parezca si nos fijamos en el póster o en su sinopsis.

Lo que aparentemente será una reunión plácida y reconfortante, se va enrareciendo a medida que se van presentando a los personajes que forman este grupo de amigos. Esto no solo servirá como presentación, también como declaración de intenciones por parte de la directora María Ripoll. Esto no es un anuncio de Estrella Damm, esto es una película que tiene la intención de hablar de forma verosímil sobre la falsedad que existe en este tipo de reencuentros, sobre la hipocresía y, en general, el dolor que conlleva mantener o intentar arreglar ciertas relaciones. Es una 'feel good movie' que cuando parece que va a tener algún momento 'feel good', lo corta de raíz para darte una bofetada de realidad. Tiene más de 'The Invitation o 'Tape que de 'Primos o 'Villaviciosa de al lado. Hay humor, pero más basado en las hiperbólicas situaciones que suceden durante el devenir de los hechos que por ser comedia como tal. Si tuviese que catalogar a esta película en algún género, sería el del thriller dramático cargado de comedia negra.

El guion de Antonio Escámez y Víctor Sánchez Rodríguez está lleno de ironía y mala leche, pero junto con la dirección de María Ripoll son capaces de dialogar con el espectador de forma profunda y poco habitual sobre la tristeza de perder un ser querido, tanto a nivel individual como grupal. Ninguno de los protagonistas cae bien, algunos hasta son bastante estúpidos, pero es que en ningún caso es casualidad. Esta decisión hace que empatizar con ellos sea casi misión imposible, pero aún así entiendes la situación de cada uno y porque se comportan así. Lo que hace interesante al conjunto es que en ningún caso se blanquea o justifican las acciones de los personajes, dejando claro que estamos ante un grupo de amigos tóxico. Ellos se ven como el típico grupo de amigos que todo el pueblo conoce por ser los raros cuando en realidad son los pijos modernillos que no aguanta nadie.

A pesar de las buenas sensaciones, no puedo ignorar una conclusión totalmente precipitada en sus últimos 20 minutos que hacen que todo el trabajo hecho anteriormente pierda algo de fuerza. Entiendo la intención de María Ripoll a la hora de elegir esta forma tan drástica de finalizar todas las subtramas, y es un buena idea que necesitaba más tiempo para ser desarrollada correctamente. El uso de la música a veces funciona, a veces no, y es una lástima porque el tracklist de Orxata Sound System está lleno de temazos. Al final, estos últimos minutos te dejan una sensación de que la película podía haber llegado a más.

'Nosotros no nos mataremos con pistolas' en ningún caso es una buena opción si lo que buscáis es la típica película veraniega con la que salir con una sonrisa de oreja a oreja de la sala de cine. Pero si entráis, encontraréis algo mucho más interesante que eso.

Nota: 6,0

11
Críticas de estrenos / Jujutsu Kaisen 0 (2022)
« en: 13 de Junio de 2022, 05:21:44 pm »
Jujutsu Kaisen 0


'Jujutsu Kaisen' es una de las creaciones manganime que más lo están petando ahora mismo. A nivel mundial puede competir con 'Ataque a los titanes' o 'Guardianes de la noche', y en Japón copa la lista de mangas más vendidos de 2022 con más de 10 millones de copias vendidas. La obra de Gege Akutami está ahora mismo en estado de gracia, y todo este éxito no sería posible sin la adaptación al anime que se hizo en 2020 a cargo de MAPPA (el estudio de animación japonés de referencia en este momento), que destacaba especialmente por ser una maravilla a nivel audiovisual. El anime potenció las ventas del manga de forma espectacular (al igual que ya pasó con 'Guardianes de la noche') y como la espera hasta la segunda temporada será un poco larga (2023), tomaron la decisión de adaptar 'Jujutsu Kaisen 0', un tomo que actúa en forma de precuela y que se puede leer de forma totalmente independiente, lo cual fue una idea fantástica, porque esta película sirve como puerta de entrada a la franquicia a la vez que es un complemento ideal de la serie.

Los integrantes son los mismos que los de la serie. Anima MAPPA y dirige el surcoreano Sunghoo Park, alguien que ya lleva unos cuantos años en la industria como animador y director. Así que, de esta forma, para los seguidores del anime todo estará en su lugar y para los que se lancen a ver la película con curiosidad tienen garantizado que si les gusta, con la serie ocurrirá lo mismo. En 'Jujutsu Kaisen 0' nos presentan la historia de Yuta Okkotsu (personaje exclusivo del film), un joven con problemas en el colegio que esconde un gran pero peligroso e incontrolable poder. Ahí entra Satoru Gojo, profesor que le introducirá en el mundo del exorcismo y le ayudará a controlar su poder.

Como podéis ver, nada es extremadamente original o ingenioso, pero lo que hace destacar a 'Jujutsu Kaisen' por encima de otros animes shonen son sus personajes y su universo. El espectro de personajes que maneja es verdaderamente extenso y no hay ninguno que no sea carismático o medianamente interesante, ya sea por su poder, su actitud o por la suma de todas las partes. Incluso (de forma totalmente atípica) los personajes femeninos están trabajados y no son clichés con patas con partes del cuerpo exageradamente desproporcionadas. El universo en el que se ambienta, al basar todo en maldiciones, hace que el tono de la serie sea más oscuro y serio de lo habitual en este tipo de producciones, o hable de la muerte con total libertad. El poder de Okkotsu es un ejemplo perfecto de esto.

El punto de vista principal es el de Okkotsu, así que la película nos llevará de la mano por este universo y nos enseñará cual es su funcionamiento. Lo que podría sonar como algo aburrido para los que ya lo conocen, acaba sirviendo también como una ampliación de la mitología presentada en la serie, siendo capaces de contentar a cualquier tipo de espectador. Durante su evolución como personaje iremos disfrutando escenas de acción maravillosamente animadas y coreografiadas, con una fluidez de movimientos espectacular que hace muy vibrantes las peleas entre personajes. Como película de acción es más que digna y el espectáculo visual está garantizado. El problema llega con el desarrollo dramático, lastrado por un uso excesivo de flashbacks que no aportan nada puesto que son momentos que hemos visto en la misma película hace pocos minutos. Un recurso muy utilizado en el anime, especialmente en las películas que salen de series, y que bajo mi humilde opinión lastran la fluidez del conjunto prácticamente siempre.

Este no es el único vicio habitual en este medio con el que cuenta la película. Hay algún momento de humor subido de tono que no pinta demasiado teniendo en cuenta el tono por el que se mueve la cinta y (quizá esto es algo puramente personal) ni la película ni la serie consigue que empatice con ningún personaje. Disfruto con ellos, con su variado diseño y su gran carisma, pero no consiguen que me enganche a nivel emocional. De todas formas, lo que venía a decir era que nadie espere encontrarse con 'Akira' o 'Perfect Blue' en esta 'Jujutsu Kaisen 0'. Es un blockbuster anime, donde cada vez se aprecia más la intención por parte de los estudios de hacer una película con cara y ojos, no simplemente 'fan service', algo que se nota mucho más cuando esta tiene importancia en la serie principal y no es un OVA que acaba con un momento "amnesia" para que lo visto no tenga repercusión en el devenir de la serie. Este cambio hace que estas películas puedan ser interesantes para espectadores ajenos a la serie, como es el caso de 'Jujutsu Kaisen 0'.

Para el que busque un poco de acción animada, para el fan de la serie o para el que sienta curiosidad por las buenas críticas, 'Jujutsu Kaisen 0' es una buena opción. No es brillante, no es una experiencia vital, pero ofrece 100 minutos muy disfrutables para cualquiera. Si el anime no es lo vuestro, esta no es la película que os hará interesaros por el medio.

Nota: 6,0

12
Críticas de estrenos / Chip y Chop: Los guardianes rescatadores (2022)
« en: 22 de Mayo de 2022, 03:51:14 pm »
Chip y Chop: Los guardianes rescatadores


La sombra de '¿Quien engañó a Roger Rabbit?' es alargada. Mucho. Cada nueva producción que mezcle imagen real con animación va a ser comparada inmediatamente con la película de Robert Zemeckis, es algo inevitable. No fue la primera, pero si que fue la que sentó cátedra en este complejo método. Los motivos van más allá de lo técnico, donde era (y sigue siendo) una virguería audiovisual, siendo capaz de integrar esta característica en una trama adulta que también era un fantástico homenaje al mundo de los dibujos animados. Iba más allá del simple guiño o artificio, no siendo casualidad encontrar detrás de ella nombres de la talla de Robert Zemeckis, Steven Spielberg, Bob Hoskins o Cristopher Lloyd. Desde 1988, año de su estreno, han aparecido varias películas que han usado esta técnica, siendo la más popular de todas 'Space Jam', y algunas llevando la animación al terreno del 3D, como 'Sonic, la película' o 'Pokémon: Detective Pikachu'. Si ninguna de ellas es tan redonda como ‘¿Quien engañó a Roger Rabbit?' es por un problema de ambición principalmente. 'Chip y Chop: Los guardianes rescatadores' sigue estando a la sombra en este sentido, sigue persiguiendo al nervioso conejo blanco, aunque esto no es algo necesariamente negativo.

La nueva película de Chip y Chop tiene mucho más de 'La LEGO película' o 'Ready Player One' que de '¿Quien engañó a Roger Rabbit?'. La película es inteligente y se desmarca rápidamente de la comparación. Hay una trama de investigación que tiene pinceladas de cine negro pero le da mucha más relevancia a hablar de temas más humanos o existentes en el mundo real, tales como la crisis de los 30, los juguetes rotos del mundo del espectáculo o simplemente la amistad. Akiva Schaffer es el director de este film, integrante de The Lonely Island, un grupo cómico salido de 'Saturday Night Live' que es una parte importante de esta producción (Andy Samberg, otro miembro, le pone la voz a Chop). En 2016 co-dirigió 'Popstar' junto con Jorma Taccone (el único miembro de la banda que no participa en este largometraje), una sátira sobre el mundo de la música y sus estrellas, con varios cameos y un trasfondo más sentimental de lo que parecía en un principio. Las dos obras de Akiva Schaffer comparten muchas cosas y en esencia casi se podría decir que son la misma película pero ambientada en universos distintos. La influencia de The Lonely Island se hace notar especialmente en el tipo de humor, siempre al limite pero nunca sobrepasando la raya. Mucho más travieso de lo que nos tiene acostumbrados Disney estos últimos tiempos. Hay gags que justifican el visionado de la película y la puesta en escena, especialmente en su fotografía (Larry Fong es el encargado), luce por encima de la media de este tipo de estrenos directos a plataformas de streaming.

El guion es el aspecto donde más flojea. El trabajo de Dan Gregor y Doug Mand a los lápices peca de poco ambicioso, de no profundizar en ideas que son maravillosas. Llevan lejos toda la parte de la metaficción, y eso es de agradecer. Que la motivación de los villanos sea modificar personajes de dibujos animados para hacer bootlegs de las películas que protagonizan es una premisa original, ingeniosa, irónica y capaz de crear situaciones muy absurdas y divertidas, pero acaban dejando esta trama de lado para adentrarse en la parte más dramática, que acaba siendo rutinaria y muy previsible desde el inicio de la película. Es un libreto que necesitaba un par de revisiones más y pertenecer a una Disney de otra época, donde se atrevían a hacer películas que realmente fueran algo irreverentes, para ser realmente la sucesora de '¿Quien engañó a Roger Rabbit?'. Pero, como he dicho anteriormente, se han sabido desmarcar de la comparación haciendo una película diferente, con un tono mucho más distendido siendo un visionado muy agradable, simpático y divertido. No se toma nada en serio a si misma, lo que es un plus que consigue disimular las carencias que tiene.

El festival de referencias y guiños es de los más grandes que he visto nunca. Algunos son parte importante de la trama y otros simplemente pasan por ahí. La abrumadora cantidad y la forma de usarlos consigue que el universo donde se ubica la cinta sea rico en personajes de forma natural. No era una tarea fácil teniendo en cuenta los diferentes estilos de animación que se juntan aquí: Animación 2D tradicional, animación 2.5D, CGI, stop-motion, marionetas... Hay decisiones que afean un poco el conjunto, como que algunos personajes sean 2.5D para abaratar costes y no por una decisión creativa, pero en general la animación es fantástica y esta macedonia es un regalo para los que amamos la animación. La película funciona mucho mejor como celebración de este medio, hay poco que reprochar en ese aspecto, tomándose la molestia de integrar los diferentes estilos de animación en la trama. Un personaje que pasa de ser 2.5D a CGI por haberse hecho una cirugía estética, adefesios salidos del "Valle inquietante" y animados como si perteneciesen a inicios de los 2000 o un policía veterano animado en stop-motion de forma absolutamente deliciosa.

Resumiendo, 'Chip y Chop: Los guardianes rescatadores' es una sorpresa muy agradable. Podría haber sido mucho más si hubiese tenido detrás una productora como Amblin y no la actual Disney, pero eso no quita que el resultado final sea el de una película que sabe como hacer reír al espectador, con ideas originales y conceptos un poco locos. El simple hecho de que esté recomendando una película de Chip y Chop en pleno 2022 ya debería ser suficiente para que os animéis a verla.

Nota: 6,5

13
Críticas de estrenos / Atrapados en la oscuridad
« en: 02 de Abril de 2022, 02:32:39 am »
Atrapados en la oscuridad


El inicio de ‘Atrapados en la oscuridad’ es fascinante. Recuerdo perfectamente estar sentado viendo la película en el festival de Sitges 2021 y en la sala no se oía ni un alma. El silencio era absoluto y la tensión se palpaba en el ambiente. La sobria y fría dirección de James Ashcroft te pegaba una bofetada en la cara, dejándote desubicado desde el minuto 1. Estamos ante un punto de partida desconcertante, viendo a unos personajes que no pueden ser más estereotipados y rutinarios haciendo cosas cotidianas, sobre los que orbita una sensación continua de que va a pasar algo de un momento a otro. Cuando eso ocurre, quedarse boquiabierto es la única opción ante la sequedad con la que se narran los hechos. El gran problema de empezar tan arriba es que luego tienes que mantenerte durante el resto de película (que en este caso es casi una hora) y lo único que hace es irse desinflando poco a poco, aletargando una conclusión que ya nos vemos venir un tiempo antes.

Pero cuidado, no estoy diciendo que sea una mala película, de hecho es una fantástica opción si tenéis ganas de ver un thriller más que correcto en la mayoría de sus facetas. El buen trabajo de fotografía y dirección hacen que visualmente sea envolvente y potente, con unos tonos siempre oscuros y grises, casando perfectamente con la historia que nos cuentan. El reparto se deja la piel y nos brinda grandes actuaciones, en particular un especialmente inspirado Daniel Gillies como Mandrake que acaba siendo lo mejor de este largometraje en un papel aterrador debido a la verosimilitud que demuestra. La familia protagonista, en especial el padre (Erik Thomson) y la madre (Miriama McDowell) con dos actuaciones siempre al limite de la sobreactuación (y en consecuencia, el ridículo), mantienen el tipo durante toda la película. El guion es el punto más desequilibrado de la cinta, ya que cuenta con buenas ideas y el director consigue dotarle de un componente inmersivo y hasta hipnótico en algunos momentos, pero dilata en exceso algunas escenas y se nota que su trama está muy estirada de forma artificial.

Es inevitable pensar en ‘Eden Lake’ mientras vemos ‘Atrapados en la oscuridad’. El tono y la trama son muy similares. También recuerda a ‘Funny Games’ por la frialdad de cada escena y por basar la acción en los diálogos y no tanto en el movimiento. A diferencia de estas, no es capaz de ofrecer el suficiente dinamismo en su propuesta como para ser un thriller memorable más allá de sus impecables primeros 30 minutos. Su discurso crítico con cierto aspecto de la sociedad es correcto pero no es nada novedoso ni lo cuenta de una forma que destaque, y su forma de darle importancia al pasado (por muy lejano que sea) ya lo hemos visto en otras muchas ocasiones. Repito, no digo que esté mal, pero partir de algo tan impactante para acabar contando algo tan manido acaba afectando al conjunto.

‘Atrapados en la oscuridad’ es un thriller gélido, duro y absorbente que se ve lastrado por una duración excesiva. Es una irregular buena opción. Tendréis altibajos pero solo por ver su comienzo y descubrir al desconocido Daniel Gillies marcándose un recital merece la pena darle una oportunidad.


Nota: 6.0

14
Críticas de estrenos / Belle (2022)
« en: 24 de Marzo de 2022, 05:18:36 pm »
Belle


Mamoru Hosoda es conocido por lo enormemente sentimentales que son sus películas. La sensibilidad y el romanticismo dramático son sus señas de identidad. De toda su filmografía solo he visto 'Digimon: La película', pero me conozco bien su historial y no hay nada más que leer la sinopsis de cualquiera de sus obras para caer en ello. En todas ellas aparecen personajes socialmente desplazados y/o mundos virtuales/fantásticos. Hay un patrón, un sello que caracteriza a cada película dirigida por él, hay un discurso claro. Claramente tengo una cuenta pendiente con él, es uno de los referentes más importantes de los últimos años en cuanto a animación japonesa se refiere, lo que ocurre es que este estilo tan intenso no me suele llamar la atención. Tuve la oportunidad de ver 'Belle' en el festival de Sitges de 2021 sin ninguna expectativa, y lo que encontré me dejó boquiabierto.

'Belle' es la reinterpretación de Mamoru Hosoda del clásico cuento 'La bella y la bestia', pero no es una adaptación ni se parece a la película de Disney que todos tenemos en mente. El director japonés coge como base esta manida historia para desarrollar una versión modernizada y actualizada de los roles de la bella y la bestia, a la vez que va más allá y justifica sus dos horas de duración expandiendo la historia por lugares comunes. Es una historia con mucho más alcance. La película juega muy bien con la doble vida de nuestra protagonista y con la importancia de U, el mundo virtual que nos presentan, que no deja de ser una especie de 'Second Life' con redes sociales integradas. Tiene un gran componente crítico con las redes sociales y con como nos comportamos por culpa de ellas, pero a la vez resalta el poder que tienen si se usan para algo bueno. La intención de Mamoru Hosoda no es quedarse en la trágica y complicada historia de amor entre el feo y la guapa, ni en lo típico de criticar el mundo virtualizado en el que vivimos de forma totalmente destructiva, sino utilizar eso como telón de fondo para tratar temas de rabiosa actualidad y otros que siempre han estado (y estarán) ahí. Cine social animado al que no le cuesta ponerse duro reflejando los problemas de nuestros protagonistas.

Gracias a esta dualidad entre el mundo real y el virtual consigue mantener la tensión jugando a un whodunnit (con giros de guion incluidos) pero sin asesinato, simplemente averiguando quien es Bestia y porque se comporta de esa forma tan agresiva. También tenemos a la protagonista ocultando su faceta artística ante todos sus conocidos pero siendo la gran estrella del juego entre los avatares de estos. La técnica empleada para animar todo lo que ocurre en U es algo impactante por el contraste que existe entre la animación 2D y la 3D, pero es una fantástica idea para representar lo artificial de este mundo, que por muy espectacular que sea siempre será un simple refugio donde esconderse de la realidad. Cuando se mimetizan ambos mundos la película alcanza su cenit emocional, nos brinda escenas duras y otras preciosas, pero siempre extremadamente emotivas gracias a la fantástica construcción de personajes que hace a lo largo del metraje. Es una película con varias capas, no se queda en la superficie de los temas que habla y se esfuerza en ir más allá de la pornografía emocional a la que nos tienen acostumbrados otros directores con tópicos similares.

Su animación es simplemente espectacular. La animación tradicional de las fases del mundo real tienen una gran fluidez de movimientos y los personajes son muy expresivos. La animación 3D del mundo virtual opta por la espectacularidad, por escenas de acción trepidantes y explosiones de color. Estamos ante una gran producción animada y esto se nota. No es una espectacularidad parecida a la de 'Dragon Ball Super: Broly' o 'My Hero Academia: Dos héroes', pero su factura técnica es asombrosa. Taisei Iwasaki pone la música con una de las bandas sonoras más preciosas que he escuchado en mucho tiempo, llegando directa al corazón y haciendo que deje de importar si estamos en el mundo real o en el virtual, que no nos fijemos en la poca naturalidad de la animación en 3D. El magnetismo de las escenas donde suenan los temas principales de la BSO es increíble y hacen que no pienses en nada más. Es difícil de describir, pero me quedaba embobado cada vez que sonaba alguna canción.

'Belle' no es la epítome de la originalidad, pero es una gran película de animación donde el conjunto es tan redondo y te deja tan buenas sensaciones al acabar de verla que las debilidades que presenta en algunas puntos terminan siendo muy poco relevantes. Al acabarla vas a salir del cine con una sonrisa en la cara y con la sensación de haber visto algo que te ha tocado el corazón, y eso no es algo que consiga cualquiera.


Nota: 8,0

15
Críticas de estrenos / Drive My Car (2022)
« en: 22 de Marzo de 2022, 10:08:28 am »
Drive My Car


El cine, en general, brilla más cuando nos habla de tú a tú, cuando expone temas comunes con los que es fácil sentirse identificado. Las grandes películas de terror lo son por esto mismo, porque a través de fenómenos sobrenaturales nos están ayudando a enfrentar (o al menos, visualizar) nuestros mayores miedos o problemas. El miedo a estar de noche perdido en un bosque, el temor de ser perseguido por alguien con las peores intenciones que pueda uno imaginar, ser asaltado en tu propia casa o ser atacado incluso en tus propios sueños. Todas estas son situaciones que, por mucho que las trasladen al cine de forma exagerada, artificial o efectista, hacen clic en nuestra cabeza al ser experiencias que cualquiera ha podido pensar. El mayor ejemplo que encuentro de este estilo es Akira Kurosawa, uno de los directores más humanistas de la historia que, independientemente de la ambientación (un gran grueso de sus films son en el Japón feudal), siempre conseguía reflexionar sobre las bondades y maldades del ser humano conectando sin obstáculos con el espectador. No voy a decir que Ryūsuke Hamaguchi sea el nuevo Akira Kurosawa, pero 'Drive My Car' me ha recordado muchísimo al discurso de A.K por la naturalidad de sus escenas y el aparentemente poco llamativo trabajo detrás de las cámaras, plagado de grandes detalles en realidad.

'Drive My Car' forma parte del cine japonés sensible y sofisticado. Ese tipo de cine al que muchos le achacan que está vacío, que no cuenta nada y que es altamente pretencioso. La película de Ryūsuke Hamaguchi dura casi tres horas, así que la crítica fácil se hace sola: "No logro llegar al final, la modorra me invade desde el principio. Qué manía la de alargar tanto las películas. Le ocurre fundamentalmente a aquellas en las que el director no sabe contar una historia o esta carece del menor interés". No me ha hecho falta buscar mucho para encontrar una opinión así y desde que la nominaron al Óscar a mejor película por redes sociales es la tónica general. He visto producciones asiáticas premiadas en festivales prestigiosos que son la pretenciosidad materializada en film, como la taiwanesa 'El sabor de la sandía' que empieza siendo curiosa para pasar a ser insoportable. Pero el caso de 'Drive My Car' es muy distinto. Son tres horas bien rellenas de contenido, donde cada personaje tiene su viaje particular y el espectador el suyo propio, aquel a donde le lleven sus sentimientos. Su duración forma parte de su brillantez a la hora de tratar temas donde el qué no es novedoso pero el cómo es capaz de moldear el drama de forma amplia y serpenteante donde la frialdad y el arrepentimiento se van acercando poco a poco.

El guion de Ryûsuke Hamaguchi y Takamasa Oe es una maravilla. Adapta una relato corto de Haruki Murakami como ya hacía 'Burning' de Lee Chang-Dong, dos películas muy distintas pero en las que se pueden ver ciertos puntos en común en cuanto al magnetismo y lo enigmático de sus historias. 'Drive My Car' cuenta con un brillante prólogo de 40 minutos que marca el punto de partida de la historia que veremos en los 140 minutos restantes. No es que el prólogo sea prescindible o que no forme parte de la historia, pero es indispensable partir de aquí para comprender y sentir al protagonista de la cinta durante el resto del metraje. Antes de eso, te introducen de lleno en la intrahistoria de ficción que se desarrolla en los preparativos de la obra de teatro que tiene como epicentro el largometraje, donde la realidad y la ficción se fusionarán en más de una ocasión siendo un ejercicio de metaficción extraño, difícil y vital para potenciar el discurso del film. Cuando aparecen los créditos iniciales después de todo este tiempo empiezas a encajar las piezas, es el primer signo de estar viendo una gran película. No hay flashbacks ni escenas de relleno que corten el constante ritmo u entorpezcan la fluidez de su narrativa. Ambos escritores realizan una gran labor construyendo a unos personajes muy universales y completos a los que les van añadiendo capas escena tras escena, logrando que parezcan estar vivos, traspasan la pantalla.

Es el reparto quien se encarga de dar vida a este grupo de personajes encabezado por el protagonista Yusuke Kafuku, interpretado por un bestial Hidetoshi Nishijima en el papel de su vida. Cada mirada, cada gesto y lo mucho que cuenta con su rostro inexpresivo acaba en un trabajo de contención espectacular, de una naturalidad pasmosa y un carisma supremo con simplemente su presencia. Tôko Miura es la co-protagonista y el personaje menos natural de todos, el más caricaturesco por su forma de vestir y su exagerada impasibilidad siendo su gran mérito ser capaz de que te olvides de ello gracias a un excelente trabajo vocal. La relación entre ellos dos es uno de los puntos más trabajados de la película y otro ejemplo de como es capaz de sacar oro de algo tan trillado. Masaki Okada interpreta al tercer personaje clave en esta historia y le ha tocado el trabajo más delicado, donde cada detalle es importante. La dupla que hacen él y Hidetoshi Nishijima nos brinda una de las mejores escenas de todo el conjunto.

En mi primer visionado no le vi nada especial a la dirección de Ryūsuke Hamaguchi. El conjunto me fascinó, pero no aprecié su labor detrás de las cámaras. Fue la segunda vez cuando me di cuenta de que la elegancia y naturalidad que tiene en todo momento no deja ver la gran cantidad de recursos visuales que utiliza. Son sutiles, estamos ante un director que pone por delante la suma de todas las partes al elogio individual. Es una gran dirección, pero no de la misma forma que lo es la de George Miller en 'Mad Max: Furia en la carretera'. Ahí puedes ver rápidamente la grandeza de cada plano y lo vibrante que es cada escena gracias a un despliegue audiovisual abrumador. Aquí Ryūsuke Hamaguchi le da una gran importancia a objetos como los espejos o el propio coche del protagonista, dándoles un significado y no siendo simplemente parte del escenario. Tiene un don para crear inmersivas conversaciones entre personajes. El que parece un plano más de dos personajes mirando al horizonte es en realidad una composición fabulosa en la que con solo la imagen y una linea de diálogo es suficiente para intercambiar sensaciones con el espectador. Otra escena que tiene lugar en una comida aleatoria termina siendo el momento más bonito y esperanzador de la película mientras habla de que a pesar de los claroscuros que tiene la vida, puedes y debes ser feliz. Como estos hay mil detalles más.

Está difícil que este año salga alguna otra película que supere a 'Drive My Car'. Puedo entender a quien no conecte con sus personajes y a quien se le haga demasiado pesada. Pero decir que es una película vacía es directamente no haberla visto o no haberla acabado. Si es la duración un problema, recordad que un buen puñado de películas de acción de gran presupuesto solo duran 15-30 minutos menos y tres capítulos de tu serie favorita ya te roban tres horas de tu tiempo. El tiempo es relativo, pero con 'Drive My Car' es cien por cien seguro que no lo vais a malgastar


Nota: 9,0

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