MICMACS
(http://www.elseptimoarte.net/carteles/micmacs_4824.jpg) (http://www.elseptimoarte.net/peliculas/micmacs-a-tire-larigot-2137.html)
Jeunet, disparado y disparatadoEl cine de Jeunet –porque se puede hablar de un cine de Jeunet hoy por hoy- ha de conllevar decenas de definiciones casi en su mayoría con bastantes elogios, pues es por demás llamativo y seduce desde el primer cuadro la vista del espectador que poniendo o no particular énfasis en la factura de sus cintas envuelve. Sin duda es uno de los directores franceses contemporáneos que mejor pueden definir una etapa del cine francés que se hace hoy día; sin embargo, Jean Pierre Jeunet pasa de ese cine intimista que otros directores franceses casi a vieja usanza tienden a explorar una y otra vez casi siempre con resultados formidables.
Jeunet aborta protocolos de dirección común para convertir "su" cine en un arte conceptual al encaminarse a un cine de ficción con aires más fantásticos y no por ello descabellados... aunque en el desarrollo opte siempre por poner de cabeza ideas tan simples que quedan en la mente de los que miran con agrado la imaginería de sus múltiples fotogramas. Si algunas de sus cintas no son obras maestras, les ha faltado algo, y quizá sea un poco de seriedad no en el tratamiento, sino en ese aspecto visual que encanta e hipnotiza, pero que luego desaparece si no se sigue en contacto con las imágenes y si se desmenuza un poco más todo el desarrollo de sus filmes.
Por lo anterior, resulta grato ver un nuevo ejercicio cinematográfico de Jeunet, y
Micmacs: Un plan de locos (
Micmacs á tire-larigot, Francia-2009) es lo último que nos ha regalado. Y aunque no es el mejor regalo que ha podido entregarnos, por lo menos puede entretenernos en el transcurso con todo y que está muy por debajo de los niveles antes mostrados quedando quizá sólo por encima de
Alien: Resurrección (
Alien: Resurrection) en un rápido análisis cualitativo.
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En la cinta,
Bazil (Dany Boon) recibe un disparo en la cabeza. Aun habiendo sobrevivido, vive con la incertidumbre de poder morir en cualquier momento, ya que la bala no le ha podido ser extraída, motivo por el cual precisamente disfruta de cada momento; en última instancia, él y un grupo de amigos se unirán para vengarse de su desdicha en un intrincado plan para destruir dos importantes fábricas de armas, las causantes de su accidente, y la muerte de su padre.
¿Dónde hemos visto esto antes? En múltiples ocasiones, pero en ninguna bajo la batuta de Jeunet quien coescribe el guión con su obligatorio Guillaume Laurant presentándonos una historia que está más encaminada en el aspecto de guión, a dejar fluir una historia en base a las peripecias del protagonista y a dar espacios para formularnos el magnífico estilo del director; pero con tristeza se advierte que ese es sólo el papel envoltorio, pues aunque en cuestión de desarrollo puede parecerse a
Delicatessen;
Micmacs: Un plan de locos no atrapa con su trama y los personajes excéntricos que aparecen y desaparecen a merced de las necesidades del personaje principal, no resultan ciertamente interesantes ni llamativos.
Con el variado grupo de personajes, no hay la debida conceptualización de cada uno de ellos, ni su aplicación en la trama de una manera que no sea tan prescindible como se ha mostrado; por lo cual no hay lugar a mostrar nada que nos atrape en encanto narrativo salvo al tramo final en el que la trama ha adquirido un poco más de fluidez en el relato. Ahora que bueno, esos planos arriesgados, los recurrentes acercamientos de cámara, las tomas desde lugares poco comunes, esas escenas estrafalarias, y la colorida fotografía hacen que valga la pena un visionado que en nada se compara a desde luego a
Amélie, y ni siquiera se acerca a distancia; tampoco lo hace a
Amor eterno (
A very long engagement) pero que vamos, sólo por una vez podemos dejarlo pasar y no ser tan críticos, que adentrarnos en el fabuloso mundo de Jean-Pierre Jeunet bien vale la pena.
CRÍTICA: Salta a la vistaUna película de Jean-Pierre Jeunet, el director de 'Amélie' y 'Delicatessen'; también, el de 'Alien: Resurrección' y 'Largo domingo de noviazgo'.
Salta a la vista.
'Micmacs' cuenta con una puesta en escena 100% Jeunet, visualmente tan sugerente como fallida en cuanto al desarrollo de una historia, que más que una historia es una sucesión de escenas; de instantes; de cortos donde al igual que por ejemplo en 'El milagro de P. Tinto' de Javier Fesser al final, precisamente, lo de menos acaba siendo la historia.
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¿Qué historia? En efecto, ese vago e invertebrado hilo conductor con el que se enlaza su principio con su final, los dos momentos más inspirados de la función. Entre medias, guiñoles en vez de personajes paseándose por la pantalla, sin más oficio dramático que la caricatura, casi constante como una oportuna excusa para que Jeunet haga de las suyas.
Más que una película, 'Micmacs' es un concepto. Una suma de conceptos. La puesta en escena de Jeunet tiene su gracia, pero el artificio con el que envuelve todo mata la magia. La de una película que si bien entretiene aún a pesar de su manifiesta irregularidad e inconsistencia, resulta tan frágil en lo emocional como gratuita y pasajera en lo demás.
Un capricho -tras otro- de buen ver, con el que es tan fácil dejarse llevar como, dado su escaso calado, por el que es aún más fácil sentir indiferencia.
Salta (demasiado) a la vista.
Nota:
6.0