NEKROMANTIK
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SINOPSIS: Rob, un perturbado empleado de la morgue, se apodera de cuerpos de víctimas de accidentes de tráfico, robando sus ojos, pies y dedos para llevárselos a su "adorada" novia Betty, otra enferma necrófila que los almacena cuidadosamente en tarritos de cristal. Rob y Betty se convierten en expertos necrófilos cuando Rob trae a casa el cadáver podrido de la víctima de un disparo y hacen el amor con el cuerpo en un auténtico y macabro "menage a trois". Desafortunadamente a Rob le despiden de su trabajo, dejándolo sin mas material para sus horripilantes juegos...Betty rabiosa, lo abandona llevándose a su putrefacto amante.
POLVO ERES, EN POLVO TE CONVERTIRÁS Y POLVOS TE ECHARÁNIngenuo de mí pensé que esto quizás podría ser algo inspirado en estilo de historias tipo H.P. Lovecraft. Sin embargo, desde el principio se deja claro que esto tiene que ver sobre la necrofilia pura y dura, aunque tampoco es que me haya muerto del asco y lo haya quitado, dicho sea de paso, porque no vivo en 'deberíalandia' y sé que la necrofilia existe, además de que en esta ocasión está retratado con cierta elegancia, dentro de lo turbio del tema.
El alemán Jörg Buttgereit dirige 'NEKRomantik', una película que te gustará más o te gustará menos; lo que es cierto es que indiferente no te va a dejar. Y por lo que veo, la filmografía del realizador nacido en el Berlín pre-caída del muro va por estos tiros en su mayoría. En esta ocasión, el protagonista es Rob Schmadtke (Daktari Lorenz), un trabajador de la agencia de limpieza Joe's, quien aprovecha su trabajo para coger cadáveres y compartirlos con su novia Betty (Beatrice Manowski) y darse un festín. El problema viene cuando Rob es despedido y Betty ve que su fuente de placer llega a su fin.
A partir de ahí, Rob pasa a ser el protagonista principal de la historia y somos testigos de su aún mayor caída a los infiernos dejando ya claro, que ya lo estaba desde el principio, que muy bien de la cabeza no está precisamente. Si bien las escenas de necrofilia están realizadas con cierto recato, Buttgereit no se deja nada a la imaginación y contemplamos vísceras y demás casquería hasta el final en el que contemplamos un placer sexual algo fuera de lo normal. Incluso maltrato a animales también (alguno de ellos, real).
A pesar de saber que la necrofilia existe y que, dentro de lo que cabe, los temas a tratar en el filme están rodados sin caer en la malsana vulgaridad, el filme es ciertamente monótono y las interpretaciones de su elenco no son para tirar cohetes, imagino que serán actores amateurs o incluso pueden no serlo, es un dato que desconozco. De tener que destacar a alguien sería a Lorenz, por dar repelús de forma sincera en su interpretación como el loco Rob.
Sé que hay una secuela y que la escena final tiene que ver con dicha segunda parte. No sé si la curiosidad me vencerá y llegaré a verla algún día. Si bien hay conexiones entre escenas, parece que mucho no beben la secuela de la original y esta ya no va a pasar el listón mínimo del aprobado. Hay que otorgarle el mérito de que antes del comienzo del largometraje, se advierte de la naturaleza de algunas secuencias. A partir de ahí, que cada uno juzgue este título en consecuencia, pero que sepa que bonito no va a ser.
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