Si pones en una coctelera todas las bondades y los defectos del anime más mainstream de los 90 el resultado es 'Ninja Scroll'.
Es un portento visual, está mucho mejor animada que la grandísima mayoría de animes de los últimos 20 años, tiene un diseño de personajes espectacular y una atención al detalle muy propia de su época que desgraciadamente se ha perdido por culpa de la sobreproducción que hay en la industria de la animación japonesa.
La trama es una mera excusa para hacer que el protagonista se enfrente a una boss rush donde cada villano es único y ofrecen enfrentamientos lo suficientemente ingeniosos, ultraviolentos y diferentes entre si para que no se haga repetitiva. Cuando todo se reduce a estas batallas o al protagonista siendo el samurái más guay del planeta, funciona como un tiro.
Los problemas vienen cuando la película intenta crear un romance entre el protagonista y el único personaje femenino que va un poco más allá de estar hiper sexualizado. Algo que, sorprendentemente, acaba siendo incluso peor que esta hiper sexualización, haciendo que solo haga acto de presencia para ser violada o para suplicarle al protagonista que tenga sexo con ella. Fan service para pajilleros muy turbio e incómodo, aunque también muy típico en el anime noventero que en muchas ocasiones le gustaba juguetear con el hentai.
'Ninja Scroll' es hija de su época y para disfrutarla seguramente haya que apartar la mirada en ciertas decisiones que toma, pero merece la pena solo por su espectacularidad y por ser uno de los muchos ejemplos que demuestran que los noventa fueron la época dorada del anime.
Es un portento visual, está mucho mejor animada que la grandísima mayoría de animes de los últimos 20 años, tiene un diseño de personajes espectacular y una atención al detalle muy propia de su época que desgraciadamente se ha perdido por culpa de la sobreproducción que hay en la industria de la animación japonesa.
La trama es una mera excusa para hacer que el protagonista se enfrente a una boss rush donde cada villano es único y ofrecen enfrentamientos lo suficientemente ingeniosos, ultraviolentos y diferentes entre si para que no se haga repetitiva. Cuando todo se reduce a estas batallas o al protagonista siendo el samurái más guay del planeta, funciona como un tiro.
Los problemas vienen cuando la película intenta crear un romance entre el protagonista y el único personaje femenino que va un poco más allá de estar hiper sexualizado. Algo que, sorprendentemente, acaba siendo incluso peor que esta hiper sexualización, haciendo que solo haga acto de presencia para ser violada o para suplicarle al protagonista que tenga sexo con ella. Fan service para pajilleros muy turbio e incómodo, aunque también muy típico en el anime noventero que en muchas ocasiones le gustaba juguetear con el hentai.
'Ninja Scroll' es hija de su época y para disfrutarla seguramente haya que apartar la mirada en ciertas decisiones que toma, pero merece la pena solo por su espectacularidad y por ser uno de los muchos ejemplos que demuestran que los noventa fueron la época dorada del anime.


