Mejor que la primera, por mucho. Parte con ventaja porque no necesita explicar o desarrollar la maldición sobre la que gira esta saga, pero en general tiene las ideas más claras y combina mejor la parte dramática con la terrorífica gracias a unas set pieces cojonudas. Es un tren de la bruja muy divertido con un telón de fondo como el mundo de la música muy interesante y una grandísima actuación de Naomi Scott (a la altura de grandes actuaciones recientes en el cine de terror).