Cansado de que para tener que ver una película de Spider-Man tenga que tragarme a otros superhéroes. El universo de Spider-Man y el personaje en si son lo suficientemente vastos como para hacer películas que no dependan de la participación de otros personajes. Tom Holland es un fantástico Peter Parker/Spider-Man pero parece que en Sony/Disney no acaban de confiar en él, desde 'Spider-Man Homecoming' va con ruedines. Después del final de la anterior entrega parecía que esta película iba a ser el salto hacia la madurez que tanto pedía ya esta versión del personaje, pero no. Sigue estancado.
En 'Spider-Man: Brand New Day' se esconde una película interesante del personaje sobre abrazar su lado más salvaje, sobre saber convivir con partes de él que no le gustan, pero está enterrada debajo de un montón de morralla del MCU (en forma de un Punisher descafeinado, un Hulk desubicado y una Viuda Negra de marca blanca). Que usen a Spider-Man como bisagra para presentar lo nuevo del herido de muerte universo cinematográfico de Marvel me duele. No es Black Panther o Doctor Extraño, es el mejor superhéroe que tiene en plantilla Marvel.
La primera media hora está bastante bien y en general las escenas de acción y balanceo han mejorado notablemente. Se nota que hay un director nuevo detrás, Destin Daniel Cretton ya demostró en 'Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos' que se le daba muy bien dirigir escenas de acción y aquí lo corrobora. Además, se ha fijado mucho en los videojuegos de Insomniac, que son la mejor adaptación del personaje desde las películas de Sam Raimi (junto con 'Spider-Man: Un nuevo universo'), y en eso se ve beneficiada. El problema viene cuando se empieza a convertir en una película algoritmo del MCU y el arco de personaje de Peter Parker se ve lastrado por un villano que es, con diferencia, el peor de los cuatro films protagonizados por Tom Holland y que más que un villano es un prólogo de lo que vendrá en las siguientes películas de Marvel.
En 'Spider-Man: Brand New Day' se esconde una película interesante del personaje sobre abrazar su lado más salvaje, sobre saber convivir con partes de él que no le gustan, pero está enterrada debajo de un montón de morralla del MCU (en forma de un Punisher descafeinado, un Hulk desubicado y una Viuda Negra de marca blanca). Que usen a Spider-Man como bisagra para presentar lo nuevo del herido de muerte universo cinematográfico de Marvel me duele. No es Black Panther o Doctor Extraño, es el mejor superhéroe que tiene en plantilla Marvel.
La primera media hora está bastante bien y en general las escenas de acción y balanceo han mejorado notablemente. Se nota que hay un director nuevo detrás, Destin Daniel Cretton ya demostró en 'Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos' que se le daba muy bien dirigir escenas de acción y aquí lo corrobora. Además, se ha fijado mucho en los videojuegos de Insomniac, que son la mejor adaptación del personaje desde las películas de Sam Raimi (junto con 'Spider-Man: Un nuevo universo'), y en eso se ve beneficiada. El problema viene cuando se empieza a convertir en una película algoritmo del MCU y el arco de personaje de Peter Parker se ve lastrado por un villano que es, con diferencia, el peor de los cuatro films protagonizados por Tom Holland y que más que un villano es un prólogo de lo que vendrá en las siguientes películas de Marvel.



