La mejor pelicula de los Looney Tunes pero también la que tiene peor animación con gran diferencia, lo que le resta bastantes puntos. Entiendo que el motivo es meramente económico, pero esa especie de cel shading que parece rotoscopia hace que los personajes animados se vean como si fuesen skins del Fortnite. Con Coyote y el Correcaminos da el pego, pero el resto de personajes (quitando Bugs Bunny o el pato Lucas, que parecen animación tradicional) dan la sensación de estar inacabados, apenas tienen detalles. No es que te impida disfrutar de la película ni mucho menos, pero si la comparas con 'Space Jam' o 'Looney Tunes Back in Action', que tienen unos cuantos años más, queda en evidencia.
Como contrapunto a ese problema, tiene el mejor guion de las tres, con diferencia también. Un acercamiento a lo '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' que sabe equilibrar su tono para no ser demasiado adulta ni demasiado infantil, pasando de los detectives y el cine negro a los abogados y el cine judicial, haciendo que de una vez por todas el Coyote se dé cuenta de que su peor enemigo es una gran corporación y no un pájaro que corre más que él, convirtiéndola en un alegato anticapitalista/consumista/corporativista menos ácido de lo que me hubiese gustado pero lo suficiente cómo para dar en el clavo la mayoría de veces.
Tiene muchas buenas ideas, pero dignificar al Coyote poniéndolo en primer plano, como ejemplo de perseverancia y fuerza de voluntad, haciendo de él un personaje entrañable sin perder la maldad que le caracteriza, se lleva la palma. Que la batalla judicial entre Will Forte y John Cena (divertidísimos los dos) sea una alegoría de la relación centenaria que tienen Coyote y Correcaminos hace que la parte humana tenga al espectador igual de implicado que la animada.
Es una vergüenza que Warner Bros, que apoyó 'Space Jam 2' con toda la maquinaria publicitaria de un blockbuster, quisiera privarnos de ver esta película, que en sus cuentas anuales le debería suponer lo mismo que a nosotros cinco euros. Pero por suerte, un grupo de gente luchó para que los Looney Tunes tuvieran su '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' particular. Lástima que no esté ahí Richard Williams para animarla.
Como contrapunto a ese problema, tiene el mejor guion de las tres, con diferencia también. Un acercamiento a lo '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' que sabe equilibrar su tono para no ser demasiado adulta ni demasiado infantil, pasando de los detectives y el cine negro a los abogados y el cine judicial, haciendo que de una vez por todas el Coyote se dé cuenta de que su peor enemigo es una gran corporación y no un pájaro que corre más que él, convirtiéndola en un alegato anticapitalista/consumista/corporativista menos ácido de lo que me hubiese gustado pero lo suficiente cómo para dar en el clavo la mayoría de veces.
Tiene muchas buenas ideas, pero dignificar al Coyote poniéndolo en primer plano, como ejemplo de perseverancia y fuerza de voluntad, haciendo de él un personaje entrañable sin perder la maldad que le caracteriza, se lleva la palma. Que la batalla judicial entre Will Forte y John Cena (divertidísimos los dos) sea una alegoría de la relación centenaria que tienen Coyote y Correcaminos hace que la parte humana tenga al espectador igual de implicado que la animada.
Es una vergüenza que Warner Bros, que apoyó 'Space Jam 2' con toda la maquinaria publicitaria de un blockbuster, quisiera privarnos de ver esta película, que en sus cuentas anuales le debería suponer lo mismo que a nosotros cinco euros. Pero por suerte, un grupo de gente luchó para que los Looney Tunes tuvieran su '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' particular. Lástima que no esté ahí Richard Williams para animarla.



