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Críticas de estrenos / La famosa invasión de los osos en Sicilia
« en: 02 de Marzo de 2020, 09:13:21 am »
La famosa invasión de los osos en Sicilia


'La famosa invasión de los osos en Sicilia' es una película que posiblemente pasará desapercibida en España. Las pocas salas en las que se va a estrenar no van a ayudar en absoluto, pero es que el libro infantil que adapta no es muy popular entre los españoles. En su país natal, es otra cosa. En Italia es un libro muy popular cuya autoría recae sobre Dino Buzzati, que al parecer es un autor prestigioso. No puedo decir mucho ni sobre el autor ni sobre el libro, ya que no los conocía antes de buscar algo de información sobre esta película. Es una pena que, por motivos como este, la carrera de la película en taquilla esté destinada a ser muy pobre. Es peor aún cuando resulta que es una de las películas de animación clave de este año.

Con este film se ha dado un caso que, al menos para mí, es extraño. Para el director, Lorenzo Mattoti, esta es su primera película en solitario. Es ilustrador de cómics (algunos los llaman novelas gráficas), no director de cine. Solo recuerdo un caso parecido con Frank Miller y sus 'Sin City' y 'The Spirit'. La diferencia es que, a Miller, después de su segunda película, lo quería perder de vista, mientras que de Mattoti estoy esperando con ganas que anuncie un nuevo proyecto (si es que esto llega a suceder).

La animación de esta cinta es espectacular. Su estilo es una mezcla entre sencillez y complejidad. Mientras que los animales están dibujados con un aspecto muy poligonal y simple, los humanos están cargados de detalles y lucen un aspecto estrafalario. Esta conjunción hace que todo sea muy llamativo y es una forma de expresar un mensaje a través del dibujo. El dinamismo de su animación tradicional es espectacular, especialmente en su parte final. Es como ver un cómic europeo adaptado a la gran pantalla, con un amor enorme por el material original. Es algo especial. Es un estilo único, y que bajo su faceta aparentemente infantil, esconde mucho más.

La historia que cuenta no es innovadora. No reinventa la rueda. No le va a cambiar la vida a nadie. Pero es una historia reflexiva, divertida y con una moraleja que cala hondo. Hay aventura, acción y momentos emotivos. Tiene personajes buenos, divertidos, pero sobre todo interesantes, cada uno de ellos con un arco narrativo reconocible y bien desarrollado. La narración es, literalmente, la de un cuento. Es decir, "Érase una vez..." y esas cosas. Una gran elección, ya que el tono que le da al conjunto es añejo y melancólico, algo que encaja a la perfección con el relato.

Los momentos entre los humanos que cuentan la historia y el oso que escucha son ideales para dejar a la película reflexionar un poco sobre lo visto hasta ese momento. No rompen el ritmo de la trama, pues son tan divertidos e interesantes como el resto. Encajan muy bien en esta historia con dos partes bien diferenciadas: una parte más humana y otra más centrada en los osos. Curiosamente, la de los osos es la parte que más nos va a impresionar y nos va a hacer reflexionar. Esta parte la engrandece y la convierte, sin ninguna duda, en una película imprescindible para este año.

Todo encaja bien en este film. Al verla, tienes la sensación de estar viendo algo redondo. Es perfecta plasmando ese tipo de cuento que tiene algo de mala leche, de crítica a la sociedad y aventuras, que va de menos a más, pero, a la misma vez, pretende dar un mensaje alegre y positivo, concluyendo con algo de incertidumbre para dejar poso en el oyente/espectador. Los colores y el estilo escogido le dan mucha personalidad y un aspecto único, que, junto con su mágica banda sonora, realizada con diferentes instrumentos y perfiles, que van desde la típica canción de piano emotiva a música que parece hecha por un juglar, hacen de su visionado un teletransporte a la época en la que te ibas con tu abuelo de paseo y te contaba cuentos tan especiales como este. Todo ello cohesiona tan bien que cuesta no disfrutar de ella, y cuesta buscarle errores.

Es una joya animada. Espero que el bocaoreja funcione bien y logren ampliar salas. Espero que los prejuicios ante las películas de animación acaben cuanto antes mejor. 'La famosa invasión de los osos en Sicilia' es algo que no os debéis perder.

Nota: 7,5/10

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Críticas de estrenos / Bliss (Joe Begos, 2019)
« en: 11 de Febrero de 2020, 09:42:49 am »

Los artistas, dícese de aquellos que siempre buscan crear algo nuevo. Algo que le de más crédito (en cualquier sentido de la palabra) y relevancia en el panorama. La inspiración, como muchos artistas han dicho en numerosas ocasiones, está en cualquier sitio. No es algo que puedas practicar, es algo que de repente aparece. Pero... ¿Y qué pasa si no aparece? ¿Qué pasa si lo que aparece es un bloqueo creativo?

El estrés cobra protagonismo. Los nervios cada vez están más a flor de piel. La búsqueda de una salida creativa predomina ante cualquier otra cosa. La desesperación entra en escena. Hemos visto a muchos artistas llegar a limites inimaginables. Van Gogh con su oreja; el grupo de Black Metal, Mayhem, y su portada para 'Dawn of the Black Hearts'; Stanley Kubrick en varias de sus películas llegó a métodos enfermizos para alcanzar la perfección. Y estos solo son algunos ejemplos. En el cine también hemos visto en muchas ocasiones personajes llegando a esos límites, como en 'Cisne negro', 'Mother!' o 'Suspiria', por poner algunos ejemplos. Pero desde luego, nunca se ha visto como en 'Bliss'.

La película del joven director Joe Begos es algo especial. A los cinco minutos, sabes que no estás viendo otra película más. Que no es para todo el mundo. La forma en la que está estructurada hace imposible que sea viable para el público general. Su fantástica fotografía que simula el tono que tenía el cine fantástico en los 70, el uso de la luz y los colores para transmitir ideas al espectador, una personalidad arrolladora en su dirección...

No cabe duda de que Begos pretendía llamar la atención de todos con su cuarta película y que a pesar del poco apoyo que ha tenido en nuestro país por parte de los cines, es de las que se engrandecen en una sala, junto con la oscuridad e intimidad de esta. La experiencia sensorial de 'Bliss', si consigue engancharte, te va a alucinar. Ahora, si no consigues adentrarte en las entrañas de esta historia, muy probablemente vas a odiarla.

La trama de 'Bliss' podría escribirse en una servilleta de papel. No es este su punto fuerte, es su hilo conductor, que sirve como excusa para que Begos de rienda suelta a su creatividad. Destaca, especialmente, la gran cantidad de recursos visuales que emplea. Siempre justificados, para mostrarnos todo desde el punto de vista de Dezzy (fantástica Dora Madison, todo un descubrimiento). El descenso a los infiernos se siente como si lo viviera uno mismo. Gracias a un montaje caótico y confuso, te metes en la piel de la protagonista. La incertidumbre y la experiencia epiléptica están garantizadas.

Por si esto fuera poco, se une un componente vampírico que hace a la película sangrienta, perversa y muy sexual. La atmosfera está muy conseguida, con la misteriosa noche de Los Ángeles y una alucinante banda sonora (llena de heavy metal) aportando muchísimo. Todo esto se ve concentrado en unos últimos 20 minutos que son de infarto, y que ya solo por ellos vale la pena pagar la entrada.

Por otra parte, creo que a Begos aún le queda mucho para llegar a los niveles de Gaspar Noé o Darren Aronofsky. Provocadores por excelencia que no solo basan sus películas en darle importancia a lo audiovisual, sino que además nos cuentan historias interesantes con las que es fácil empatizar. Mentiría si digo que he empatizado con Dezzy y su obra maestra. Si, quería seguir viendo más del talento de Begos, pero la historia nunca me llegó a importar. Cuando todo gira entorno a un "algo", debes hacer que eso importe, y creo que Begos se lo deja por el camino. Entrega todo a su apartado audiovisual, y eso puede ser un problema si no consigue engancharte del todo.

La previsibilidad en gran parte de la trama tampoco ayuda a que te impacte. En todo momento sabes que el único personaje es Dezzy, el resto son meros peones que están ahí para que la protagonista pueda hacer ciertas cosas. Aún con esto, tengo que destacar el gran trabajo que hay detrás de cada una de las muertes. El gore, es increíble. El trabajo que hay detrás de los efectos prácticos de la película es enorme. En aspectos como este es en los que se nota que han hecho la película con mucho amor.

'Bliss' me parece un trabajo muy interesante y disfrutable, a pesar de sus defectos. La recomendaría sin dudarlo a aquellos que busquen algo distinto en la cartelera (y en sus vidas). A Begos hay que seguirlo con lupa, de eso que no quepa duda.

Nota: 6/10

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Críticas de estrenos / Rambo: Last Blood (2019, Adrian Grunberg)
« en: 28 de Septiembre de 2019, 09:49:09 pm »

It's over Johnny

Siempre he sentido devoción por Sylvester Stallone. Me parece alguien que nunca ha sido valorado como realmente merece serlo. Una persona que, empezando por abajo, ha conseguido labrarse una grandiosa carrera en Hollywood, llegando a ser una de las cinco caras más reconocibles del cine moderno y, sin ninguna duda, la que más a nivel de cine comercial. Se ha ganado una reputación bastante respetable como guionista, con historias que quedaran en el recuerdo de la memoria colectiva para siempre ('Yo, el halcón', 'Cobra', 'Rocky', 'Máximo riesgo' o la propia 'Acorralado') mientras que como director llevó a cabo el "fan service" definitivo para los aficionados al cine de acción de los 80/90 ('Los mercenarios'), rodó la mejor película de toda la saga 'Rocky' (la cuarta, no existe otra opción) y no hace tantos años trajo de regreso a sus dos personajes más icónicos de una forma muy digna con 'John Rambo' y 'Rocky Balboa'.

Aunque su filmografía como actor está más cerca de ser nefasta que buena, no se pueden negar dos cosas. La primera, que hasta sus películas más malas ('¡Alto! O mi madre dispara', 'Spy Kids 3-D: Game Over', 'Pánico en el túnel'...) han tenido y tendrán un calado mucho más grande entre el público que cualquier película mediocre actual. Y la segunda, que Rocky y Rambo son dos de los personajes más icónicos de la historia del cine (la lista es larga, pero ahí estarán seguro). Lo que hizo en 'Creed' fue algo espectacular y creo que no me equivoco si digo que todos nos emocionamos cuando ganó el globo de oro. Es un tipo sin complejos, muy honesto, y que cae bien. Pero después de esta 'Rambo' eso ha cambiado un poco. Tras salir de la sala, me hubiese gustado tener a Stallone delante para haberle preguntado "¿por qué?".

El regreso de Rambo era innecesario. Me refiero a que 'John Rambo' cerraba muy bien la historia del personaje, con una vuelta a su origen natal que olía a final cerrado y que era precioso. Pero la máquina de hacer dinero que es Hollywood es muy golosa, y como resultado tenemos esto. Esta cosa. Una película que no recomendaría ni a mi peor enemigo. Voy a ser sincero con vosotros y voy a decir por adelantado que no he visto la segunda ni la tercera parte de esta saga. Al menos no que yo recuerde, al menos no al completo y del tirón. Pero si me encanta la primera y me lo pasé pipa con la cuarta, que además tenía detalles muy interesantes. Pero sé que todo ese componente critico que tiene el primer film se va diluyendo entrega tras entrega, así que mi expectativa con esta película era nula.

El principal problema erradica en que no han intentado hacer una película de/sobre Rambo. Más bien parece que han recuperado un guion descartado y han llamado a Sly para retocarlo y meter (a presión) a su personaje. Se falta a varios de los principios establecidos anteriormente y acaba convertido en un mal sucedáneo del personaje de Liam Neeson en 'Venganza'. Comportamientos que no casan con él. Han hecho involucionar al personaje, insistiendo de nuevo con su trauma bélico pero que realmente tampoco tiene hueco ni importancia en esta ocasión. Han puesto alguno de sus rasgos característicos para que los fans del personaje lo sigan viendo ahí. Pero realmente no está. No soy fan de Rambo, pero precisamente en las dos películas que he visto de la saga está bien construido y desarrollado, logrando que empaticemos con él. Aquí la empatía se convierte en antipatía, porque ni te importa él ni la gente alrededor suyo. Es difícil escribir esto para un fan de Stallone, pero es que llegas al extremo de querer lo peor para el personaje que interpreta, por mancillar un nombre tan mítico.

Lo peor de todo es que dejando de lado lo insultante que es como una entrega más de la saga, sigue sin valer nada. Pongámonos en situación. Esta película a partir de ahora se llamará Tembo, al igual que su protagonista. Vamos a romper el vínculo que tiene con el personaje para intentar ser un poco imparciales y valorar la película como un ente propio. Pero es que entonces la cosa se pone peor. Eliminada la nostalgia de ver otra vez a John Rambo en acción, nadie quiere ver a Tembo. Nadie quiere ver OTRA mala fotocopia de 'Venganza', que encima se tome en serio a sí misma. Nadie quiere experimentar OTRA VEZ la imagen totalmente racista, artificial y tramposa que quieren hacernos ver los estadounidenses sobre México (a Trump seguro que le ha gustado esta película). Y estoy seguro de que nadie querría ver esta película de no estar involucrado Sylvester Stallone. Cuando digo que parece una película de sobremesa, no lo digo por decir.

Dirección por parte de Adrian Grunberg nefasta con zooms digitales incluidos, un uso del croma totalmente injustificado con un CGI muy pobre y un guion escrito por Sylvester Stallone (¿por qué?) y Matthew Cirulnick lleno de momentos involuntariamente cómicos. Hacia muchos años que no escuchaba diálogos tan malos en una producción de este peso. Hay un personaje que podría llamarse Deus Ex Machina y los golpes de efecto o momentos dramáticos no provocan otra cosa que vergüenza. Del reparto no se salva nadie, aunque con un director como este no sé que pensar. De todas formas, Stallone está horrible y la única parte de la cara que mueve en todo el metraje es la boca. Tiene duros rivales en la lucha por ver quien lo hace peor, eso sí. Paz Vega (que pasaba por ahí) está hiper descolocada, Sergio Peris-Mencheta esta igual de horrible que en el resto de su filmografía y Óscar Jaenada pues bueno, haciendo lo suyo (el ridículo otra vez). El resto del reparto está igual o peor, pero voy a destacar las caras más conocidas porque no acabaría nunca. Súmale a todo este cóctel de pesadilla una banda sonora genérica nº 34 y una fotografía genérica para película de acción post-John Wick nº21 y tienes lo que es esto.

Supuestamente los últimos minutos, con todo el gore, la acción bruta y eso, deberían flipar al espectador. Pero después de haber estado tanto tiempo en el infierno, a uno ya le da igual que le dejen estar en un lugar seguro solo por un rato. Desde aquí hago un llamamiento y os digo a todos los que estéis leyendo esto que, por favor, no vayáis al cine a ver esta película. Que, desde ya, digo que va a ser la peor película del año.

Para rematar, necesito decir una cosa. A John Rambo primero le traicionó su país, y 37 años después, lo ha hecho Sylvester Stallone. Un golpe bajo.

Como no quiero dejaros con mal sabor de boca al cerrar la puerta, os dejo con el momento más bonito de la historia de los Globos de Oro. Todos queremos a Stallone, aunque yo hoy un poco menos.

https://www.youtube.com/watch?v=xpdIOiMN27s&t=2s

Nota: 1/10

4
Críticas de estrenos / Infierno bajo el agua (Alexandre Aja, 2019)
« en: 26 de Agosto de 2019, 08:47:09 am »

Caimanes de autor

See you later alligator, in a while crocodile
See you later alligator, in a while crocodile
Don't you know you're in my way now
Don't you know you cramp my style

Alexandre Aja es un director virtuoso. No hay duda alguna sobre esto. No levanta pasiones, pero es muy eficaz. A pesar de que tiene películas mediocres como 'Reflejos' o 'Alta tensión', el director francés siempre nos ha deleitado con el estilo, la crudeza, el humor y el gore que le caracteriza. Su versión de 'Las colinas tienen ojos' ha acabado siendo más icónica que la de Wes Craven, la gamberra 'Piraña 3D' es un placer culpable con el que resulta imposible no pasárselo genial y su colaboración con Daniel Radcliffe en 'Horns' nos dejó una de las mejores actuaciones del británico y una película romántica diferente e interesante. Pero después de esta película, perdió el rumbo. 'Horns' no encajaba mucho con él y la taquilla no le sonrió con su penúltima película. 'La resurrección de Louis Drax' no suscitó el interés de casi nadie a pesar de contar con el reparto más ambicioso de toda su filmografía: Jamie Dornan post 'Cincuenta sombras de Grey' y Aaron Paul post 'Breaking Bad'. 'Infierno bajo el agua' es su vuelta a la dirección tras 3 años en blanco y la situación no podía pintar mejor. Con una 'major' como Paramount Pictures, Sam Raimi produciendo el film y una trama disparatada. Gran tormenta en Florida, inundaciones, huracán en camino y una jauría de caimanes ansiosos por devorar a los humanos que se encuentren por delante. ¿El resultado? La mejor película de Alexandre Aja. La película estrella del verano.

A un servidor le ha resultado imposible no sucumbir ante esta película. Estamos ante una rara avis en los tiempos que corren en la industria del cine. El diseño de producción tiene un objetivo claro, nada más y nada menos que hacerte creer que la delicada situación medioambiental es real. O acercarse a la realidad lo máximo posible. Para ello minimizan el uso de CGI, enfocándolo más hacia los caimanes (muy logrados e intimidatorios, sorprendentemente) que al entorno, contando con localizaciones, destrucción y escenas acuáticas reales. La sensación es impresionante. Recuerda a aquella época anterior a la digitalización del cine en la que todo era palpable, haciendo que las situaciones fuesen más creíbles. Podían salir mejores o peores películas, pero era mucho más natural. Hay que dar las gracias a Sam Raimi por esta decisión y es que, aunque no tengo pruebas, tampoco tengo dudas del gran peso que ha tenido en ello (su filmografía le avala). Es el mayor encanto de la película y lo que la hace totalmente merecedora de ser vista en la pantalla más grande posible. Es lo que la diferencia de otras grandes producciones. Lo que la hace destacar.

'Infierno bajo el agua' es un thriller de supervivencia con una joven y su padre como protagonistas (Kaya Scodelario y Barry Pepper respectivamente, ambos geniales), y es todo lo crudo y sangriento que debe ser. La decepción que supuso una película tan potente a nivel de espectáculo como lo fue 'Megalodón' el año pasado no nos la quita nadie, pero si aquella lo hacia todo mal (¿un tiburón prehistórico de dimensiones titánicas en una película para todos los públicos?), la que nos ocupa da en la diana. En aproximadamente cinco minutos define a sus protagonistas y a partir de ahí ya es pura tensión. Aja y los guionistas del film se encargan de darnos la información justa para entender la relación entre los protagonistas y sus características. En el nudo de la película ya desarrollan ambos personajes y enriquecen su relación, haciendo que nos acabe importando su destino (algo poco común en este tipo de cintas). Aja siempre fue bueno narrando conflictos humanos y hasta aquí, donde no tiene demasiado tiempo para ello entre tanto suspense, es capaz de tener momentos más íntimos entre padre e hija y reforzar el elemento humano hasta llegar al punto en el que no estás deseando que los humanos se callen, sino que hacen que te impliques en su historia.

La intención de la película es hacernos vivir ese infierno por el que pasan los protagonistas, y lo consigue holgadamente, dejando a su paso situaciones tensas, intensas e incomodas. Algunas, como la que ocurre dentro de un supermercado, hasta se permiten añadir un toque de humor socarrón. No desentona la comedia en esta mezcla ya que, por delante del terror y el suspense, Aja hacer predominar al espectáculo. Que nos lo pasemos bien, sufriendo. Para ello, plantea ciertas casuísticas para crear escenas con una tensión punzante que os van a hacer quedaros clavados en la butaca. Momentos magnificados por una bella fotografía sucia y gris por parte de Maxime Alexandre, colaborador habitual del director, y un trabajo en la edición de sonido excelente. El ritmo que proporciona a la película el director francés apenas nos deja un momento de respiro, la sensación de inseguridad está flotando en el aire en todo momento y la narrativa fluye de una manera tan natural que no vais a ser capaces de despegar los ojos de la pantalla. Los mayores problemas que se le pueden achacar es que, en alguna ocasión, es incoherente en el comportamiento de sus personajes y está concebida para ser una película de bichos asesinos y catástrofes medioambientales, lo que la limita. Pero la realidad es que, dentro de este subgénero, hacia muchos años que no se veía una película tan completa y bien realizada.

'Infierno bajo el agua' no solo es la sorpresa del verano, también está destinada a ser la más disfrutable. Una película comedida en su presupuesto, pero entusiasta en su realización. Hecha con más corazón y ganas que la gran mayoría de este tipo de películas, dejándonos 90 minutos de pura diversión a lo bestia, sin miramientos ni complejos. No os la podéis perder.


Nota: 7,0

5
Críticas de estrenos / El Hijo (David Yarovesky, 2019)
« en: 24 de Mayo de 2019, 05:01:51 pm »

Ea, ea, ea... Superman se cabrea

El primer tráiler de 'El hijo' nos pilló a todos por sorpresa. Antes de este, James Gunn colgó en sus redes sociales una foto de un símbolo relacionado con la película que iba a presentar en la Comic-Con. Muchos lo relacionaron, erróneamente, con 'Berserk' y otros con un cómic de terror llamado 'Nameless'. Finalmente, se trataba de una idea original que James Gunn solo iba a producir y serían sus hermanos los que se encargaran del guion. Luego, salió el tráiler, y no dejó indiferente a nadie. Muy honesta en sus intenciones desde el principio, nos presentaba la sencilla, pero magnifica propuesta, de que sería lo que pasaría si Superman en lugar de hacer el bien se dedicase a hacer el mal (pero sin tener los derechos del personaje). Para los fans de los cómics, esto es conocido como un "What if...?" de manual, y es una idea que es imposible que no resulte atractiva con el subgénero de los superhéroes tan de actualidad. Lo que faltaba por ver era si la película estaba a la altura de su propuesta. ¿El resultado? Ahora veréis...

'El hijo' no se anda con rodeos. Es directa. Tan directa que ni siquiera se molesta en darle un trasfondo a sus personajes principales para que, más adelante, nos importe lo que les pueda ocurrir. Se agradece que películas comerciales de esta categoría no se crean más de lo que son y nos aburran con un inicio lento (pretendiendo ser más serias), pero lo que hacen Brian y Mark Gunn, es pasarse de frenada. Condenan la película. No tenemos antecedentes del niño protagonista ni de sus padres. Entiendo lo que se pretende, pero no funciona, sobre todo por culpa de un guion pobre.

David Yarovesky no ayuda encadenando una escena cotidiana tras otra sin ningún tipo de hilo narrativo. En gran parte de sus 90 minutos, 'El hijo' es una sucesión de escenas más que una película con su correspondiente ritmo. Es un síntoma bien claro de que el guion no está a la altura de su premisa y de que para explotar una premisa tan potente es necesario trabajar el guion en todos sus aspectos. Aquí han preferido tirar a lo fácil y cutre para llegar a los 90 minutos de rigor y aprovechar el tirón que tiene el cine de superhéroes hoy en día.

'El hijo' habría sido un corto excelente, una gamberrada muy divertida. De eso no tengo duda alguna, porque la película funciona cuando se enfunda el traje de parodia de 'El hombre de acero' o 'Superman' y alguna sonrisa te saca, así como también lo hace en sus escenas más brutas. Pero, claro, eso no da dinero. Las intenciones de Sony son tan claras que llegan al punto de indignar a un servidor. No estoy hablando de que la película no tome las decisiones correctas, estoy hablando de una falta de cuidado en sus personajes que destroza la película por completo, ya que los momentos más dramáticos acaban volviéndose intrascendentes y estos son una parte importante del film. Cuando se desata, como en sus brutales escenas gore (se nota que es el terreno del director), es genial. Un uso del gore espectacular y divertido, pero que apenas hace acto de presencia. Por no hablar de que un par de buenas escenas no convierten a una película en un producto que valga la pena.

La cinta oscila entre el cine independiente, el de superhéroes, la parodia y el terror. Suena genial, pero no funciona en ninguna de estas vertientes. Como cine independiente solo tiene buenas ideas, pero mal ejecutadas. Hay escenas muy terrenales y cercanas, pero el montaje, la dirección y el guion hacen que parezcan sacadas de otra película y no estén conectadas entre ellas. Como cine de superhéroes es regular y cuenta con un final muy cobarde. Un final que a más de uno le hará salir enfadado del cine al sentirse engañado. Y como película de terror, no es que roce el ridículo, es que lo toca con las dos manos. Los recursos que usa Yarovesky son vagos y denotan, de nuevo, una falta de ganas brutal. Principalmente se centra en utilizar el mismo recurso una y otra vez para asustar al espectador y usa "screamers" siempre que puede hacerlo. Pero de todo esto, me quedo con la que es desde ya una de las escenas más ridículas de 2019: La pesadilla del padre. No tiene desperdicio.

En definitiva, da algo de rabia que haya salido así este film cuando podría haber sido algo muy divertido. Los ingredientes están ahí. Tenemos un reparto que está genial, sobre todo Jackson A. Dunn (realmente clava el papel de niño demonio), David Denman y Elizabeth Banks. El protagonista, esta especie de Superman malvado, sobre el papel es muy molón. Tiene un buen diseño de personaje (esa máscara y esos ojos rojos en la oscuridad) y hasta su propia simbología. Todo esto, sumado a su mala leche y soberbia, podría haber dado a un gran personaje. Pero está desaprovechado. Una oportunidad perdida de hacer algo que realmente mereciese la pena y no un subproducto como este.

Desastrosa, ridícula y por momentos indignante.

Nota: 3/10

6
Críticas de estrenos / Capitana Marvel (Anna Boden & Ryan Fleck, 2019)
« en: 09 de Marzo de 2019, 12:35:06 pm »

Forzando la maquinaria

MARVEL Studios rompió el modelo de blockbuster en Hollywood con su universo compartido hace ya unos cuantos años. Después de 21 películas, está claro que nadie está siendo capaz de igualar lo que la casa de los sueños ha conseguido. Universal intentó hacer lo mismo, pero con sus icónicos monstruos, y no pasó de dos películas. Warner Bros. con su DC Universe parece que ha tirado la toalla y está decidida a seguir un camino distinto, produciendo películas de superhéroes más desconocidos para el público actual (Aquaman o Shazam) intentando aportar algo de frescura al saturado subgénero superheroico. Sony ha empezado con 'Venom' y a nivel de taquilla ha sido un bombazo a pesar de lo mediocre que resulta ser la película, así que veremos cómo evoluciona. Lo que está claro es que aquellos que pensaban que lo que hace MARVEL es fácil, se han tenido que comer sus palabras.

Pocas sagas existen con 21 películas a sus espaldas y todas tengan una calidad mucho más que competente. Hay excepciones, como 'Iron Man 2' o 'Doctor Extraño', pero incluso las que a priori nos interesaban menos a todos como 'Guardianes de la Galaxia' o 'Ant-Man' han acabado siendo toda una sorpresa y aportan ese toque de ingenio que equilibra la balanza dentro del MCU. Más o menos trascendentes, cumplidoras como entretenimiento o simplemente buenas películas... Pero en su gran mayoría han dejado satisfecho tanto al fan acérrimo de MARVEL como al espectador que no sigue este universo. ¿Y qué lugar ocupa 'Capitana Marvel' en todo esto? Pues uno que no esperaba: El de la peor película del MCU hasta la fecha, por detrás de 'Iron Man 2'.

No hay duda de que MARVEL Studios ha apostado por hacer de esta película una reivindicación del empoderamiento femenino, que ha ganado tanta fuerza durante estos años. No es casualidad que se haya estrenado justo el día de la mujer trabajadora. Su target es claro. No solo es respetable (faltaría más), sino que es admirable. Es cierto que ya le allanaron el camino títulos como 'Wonder Woman' o 'Las cazafantasmas'. No ha abierto el camino, pero lo ha seguido con certeza, sin ser tan obvia como la película de Paul Feig ni con un mensaje con tantas contradicciones como la de Jenkins. El mensaje está constante durante todo el metraje pero hay despuntes muy ingeniosos a la hora de decirnos "Eh, que esto es una película hecha para vosotras, luchadoras". En este aspecto, la película funciona y es entendible que muchas mujeres adoren a Carol Danvers y a esta película, sintiéndose identificadas. Buen trabajo MARVEL, pero es de las pocas cosas rescatables ya que en resto de aspectos la película fracasa estrepitosamente.

'Capitana Marvel' es una película cutre, y no precisamente por sus efectos especiales, que están a la altura. Los tres pilares más importantes en un largometraje fallan, y mucho. La dirección, el guion y el montaje nunca habían estado tan poco inspirados en una película de MARVEL Studios. Todo se ve condensado en sus primeros 15-20 minutos, donde uno ya se da cuenta de que la cosa no irá bien, de que esta no va a ser una de esas sesiones de 120 minutos placenteras que están acostumbrados a regalarnos. El problema reside en que todo es caótico y atropellado, no hay momento para la reflexión. Las escenas de acción son un desastre la mayoría del tiempo por culpa de una acusada falta de experiencia en este campo por parte de los directores y un montaje excesivamente frenético.

Hay que sumar unos recursos narrativos vagos y demasiado obvios, casi se podría decir que te tiran a la cara el pasado de Carol y enfatizan demasiado en algunas partes de su moraleja que acabas diciendo "No era necesario explicar OTRA vez esto". Veo tomar por tonto al espectador el ser tan explicativo (y de una forma tan simple) con algo que se ha contado otras veces de forma menos enrevesada. Los momentos más dramáticos, debido a esta falta de descanso, no calan hondo y no consiguen que Carol Danvers te importe como persona. En parte es culpa de que su conflicto ya lo hemos visto (no justo el suyo pero si otros exactamente iguales) tantas veces que acaba cansando, y el guion sigue un patrón tan genérico que pierdes el interés por la película rápidamente. La cinta no puede ser más previsible, y lo peor de todo no es eso, sino que realmente intenta coger por sorpresa al espectador. Una trama insulsa que empeoran cuando se sitúa en La Tierra.

Su reparto, está totalmente desaprovechado. Brie Larson hace un trabajo decente como Carol Danvers, se hace con el personaje (uno bastante soso a decir verdad, culpa de nuevo de su guion) y convence. Samuel L. Jackson es una dosis de adrenalina para el film, con su carisma desbordante. Incluso con el piloto automático puesto consigue sostener la película. No consigue que su visionado valga la pena, pero ayuda a que sus exagerados 120 minutos sean más llevaderos. Lo de Jude Law y Annette Bening mejor ni comentarlo. Ellos hacen lo que pueden, pero sus personajes son los peores de toda la cinta. El típico síndrome de personajes con relevancia, pero con nulo desarrollo. El que se lleva la palma es Goose, el gato, que deja los momentos más divertidos de la cinta y alguna sorpresa que, para que negarlo, me ha levantado una sonrisa. Ya os podéis imaginar a que nivel están los personajes y el reparto para que lo más destacable sea un animal.

Aunque lo peor está por llegar. 'Capitana Marvel' tiene un complejo de monstruo de Frankenstein que arruina la película. En vez de buscar su propia personalidad, han querido coger lo mejor de algunas películas de la franquicia y mezclarlo todo en esta. Al final lo único que han conseguido es que algunas escenas no acaben de cohesionar, que las referencias/guiños a la cultura de los años 90 estén metidas con calzador y que los momentos cómicos no tengan gracia por estar completamente fuera de lugar. Su tracklist también sufre de este problema, con un uso de las canciones a lo 'Guardianes de la Galaxia' pero sin venir a cuento. Al final, 'Capitana Marvel' intenta ser muchas cosas a la vez y acaba siendo un producto sin personalidad alguna y sin nada que destaque en particular.

Pero, desgraciadamente, es una película importante y necesaria. No solo por lo que he comentado al inicio sobre su mensaje feminista, también porque cuenta con información importante dentro del MCU. Para los que no sigan esta franquicia, mejor ni os acerquéis. Para aquellos que la sigáis, tenéis que verla. Se puede decir que esta es la 'Harry Potter y el cáliz de fuego' de MARVEL Studios. Aquella era un auténtico suplicio, pero contaba con un final tremendamente bueno e importante para la saga. Era un punto de inflexión, una película de transición. En 'Capitana Marvel' no notaréis un punto de inflexión ni veréis un gran final, pero encontraréis atados algunos cabos sueltos que había en el MCU y conoceréis a los Skrull (con maquillaje artesanal, un 10 a MARVEL Studios por ello), los cuales es más que probable que tengan importancia en un futuro.

Más allá de esto último, no encontraréis nada que haga valer la pena el visionado de esta película. Bueno si, que tiene la mejor cortinilla de MARVEL Studios habida y por haber.

Nota: 3/10

7
Críticas de estrenos / High Life (Claire Denis, 2018)
« en: 08 de Febrero de 2019, 10:56:11 am »

Las películas indies, habitualmente, no tienen grandes pretensiones. Debido a su ajustado presupuesto y a unos guiones que por norma general están más entre lo cotidiano y lo común que entre lo estrafalario y llamativo. Es una de las características que hacen tan llamativo este tipo de cine para muchos, ya que nos aleja de las producciones de gran presupuesto con guiones casi improvisados a las que estamos más que acostumbrados. Pero, hace unos años, surgió una productora llamada A24 que hizo cambiar totalmente el panorama. Todas las producciones de A24, incluso las que sólo están distribuidas por ellos como la que nos ocupa, tienen un empaque visual que es digno de grandes producciones y guiones que se suelen salir de la norma. 'Hereditary' o 'La bruja' son dos de las cintas de terror más alternativas y visualmente impresionantes que han salido en los últimos años. 'Moonlight' quizá no se aleja tanto del prototipo indie, pero ha llegado más lejos de lo que cualquiera esperaba, robándole el Oscar a mejor película a 'La La Land' en los Oscars de 2017. Todo esto lo digo porque 'High Life' no es la típica película de ciencia ficción. Al igual que 'Ex Machina', bebe mucho de otras obras, pero tiene mucha personalidad y momentos que te dejan con la boca abierta. Un ejemplo más de que todo, o casi todo, lo producido por A24 merece la pena. O al menos merece una oportunidad.

'High Life' no es una película polémica. En absoluto. Es una película con un ritmo exageradamente pausado. Si buscáis un poco sobre ella veréis que en algunos artículos se mencionan las escapadas por parte del espectador que hubo en varias proyecciones del film. Quizá esperaban algo que la película no les iba a dar bajo ningún concepto. Para resumir, 'High Life' es como meter en una batidora la filosofía y el potencial visual de '2001: Una odisea en el espacio' junto con el aspecto paterno filial de 'Interstellar' (el componente con más peso) y un poco de las intenciones en cuanto a mensaje de 'Mommy'. Una mezcla peculiar, que no a todos gusta. La pude ver en el maratón del Auditori que tuvo lugar en el festival de cine fantástico de Sitges de 2018, y había mucho resoplido y quejas por parte de la gran mayoría de la sala. Por lo que tengo entendido, no es común empezar con este estilo de películas en estas maratones, y he de admitir que a mí también me sorprendió/decepcionó. Pero una vez dentro de ella es imposible no sentir cierta simpatía por ella. Es imposible no encontrarle algo bueno. Uno no puede decir al acabar la película que ha perdido el tiempo.

Claire Denis nos da una de cal y una de arena. Su plomizo ritmo hace que sus 120 minutos parezcan muchos más. Su duración tampoco ayuda pues le sobra fácilmente media hora, culpa de ciertas escenas alargadas en exceso y de otras que realmente no aportan nada, intrascendentes, momentos reflexivos que no lo son tanto con la única intención de hacernos pensar que es un film mucho más inteligente de lo que realmente es. Pero cuando entra en juego la mecánica principal de su guion, cuando se explora como se puede sobrevivir pasando meses y meses en una nave espacial, cuando entra en acción el lado más humano... La película gana enteros. Las relaciones entre estos inadaptados sociales y el personaje de Binoche, o directamente entre ellos, son lo que más aporta. Digamos que el lado más humilde, es el que mejor funciona, en parte gracias a un gran trabajo por parte del reparto.

Robert Pattinson, tras la genial ‘Good Time’, nos brinda una vez más una actuación llena de matices y con una evolución de personaje fantástica mientras que Juliette Binoche, siendo el único personaje que no está en la nave por no haber delinquido, borda su papel como la villana de la función. El resto, más desconocidos, geniales. Es un tipo de película en la que se pide más credibilidad y naturalidad que destacar, y en todo momento se consigue. Consiguen dar la sensación de que son un grupo que se han adaptado a la situación, pero siguen sin tener confianza entre ellos. En los momentos más excéntricos hay lugar incluso para el humor (los diálogos de algunos personajes son divertidos e inesperados, y ojito con la escena de la fuckbox, uno de los momentos más inquietantes de 2019), y cuando realmente impresiona es cuando la ciencia ficción coge el timón y se mete de lleno en situaciones que uno no espera ver en una película de este calibre. Diré que 'High Life' es la película que tiene la incursión a un agujero negro más bizarra e impresionante que he visto nunca y que sus momentos finales son espectaculares. Su versión del espacio (solitario y deprimente) me gusta, y en su conjunto resulta una ciencia ficción refrescante, muy poco común.

Al fin y al cabo, es un drama sobre la paternidad no buscada, sobre cómo redimirse de lo que has hecho, de cómo una persona es capaz de adaptarse a la fuerza a los cambios que le van llegando… pero con la ciencia ficción como telón de fondo. Se agradece que nos quiera contar la historia haciendo que el espectador piense, sin tratarlo como un idiota, pero desgraciadamente no acaba de funcionar del todo la narración desordenada de los hechos. Los momentos entre Monte y Willow son muy bonitos y una forma nada edulcorada de entender la relación entre un padre y su hija. Denis nos intenta transmitir que, para alguien sin ningún tipo de experiencia ni conocimiento en el cuidado de niños, indiferentemente de estar en el espacio y en una nave con todo tipo de avances y recursos, es como empezar de cero, como volver al tiempo en el que cada nuevo suceso era un descubrimiento y un temor a la vez. Es el punto fuerte de la cinta. ‘High Life’ es una película con muchas cosas en contra y otras tantas a favor. No puedo decir que sea una gran película debido a sus graves defectos, pero tampoco puedo decir que sea mala ya que sus aciertos son muy notorios y la sensación final es satisfactoria, una sensación de no haber visto algo brillante pero sí atípico y especial. Sea como sea, está más que recomendada. Como he dicho al empezar la crítica, cualquier producción con el sello de A24 merece una oportunidad.

Nota: 5/10

8
Críticas de estrenos / Suspiria (Luca Guadagnino, 2018)
« en: 07 de Diciembre de 2018, 04:33:45 pm »

Danza macabra

Empezaré diciendo que la 'Suspiria' de Dario Argento no me apasiona. Le reconozco su mérito y su trascendencia e influencia en otras películas y, directamente, autores. Me gusta, disfruto viéndola, tiene escenas que me encantan y el trabajo en lo audiovisual es de referencia, pero no es mi referente dentro del género fantástico y mucho menos dentro del cine, hablando de forma más general. También me veo en la necesidad de comentar que el primer tráiler de la cinta que nos ocupa no logró aumentar mi interés en ella, al igual que las críticas que estaba recibiendo. Estos tres elementos hicieron que me sentase en mi butaca del Auditori Meliá Sitges dispuesto a ser sorprendido, con una expectación neutra ante lo que iba a presenciar.

De hecho, estaba más entusiasmado por ver a Tilda Swinton recoger el premio honorífico en la gala de inauguración del Festival de Sitges que por la propia película, y había muchas otras dentro de la programación que me interesaban más. La experiencia fue inolvidable y ver a la gran Tilda Swinton y escuchar sus palabras de agradecimiento resultó emocionante. Bueno, y después tocaba dar paso a la proyección. Y la película empezó. Y yo me quedé totalmente absorto de la realidad durante 180 minutos.

La 'Suspiria' de Luca Guadagnino ha venido para romper moldes. Para revolucionar el panorama cinematográfico actual. Si buscáis algunas opiniones sobre ella, veréis que ya se ha creado una legión de seguidores y otra de detractores del film. Normal, teniendo en cuenta que no es una película facilona. Entre 'Climax', 'Mandy' y esta, se podría decir que tenemos saturación de "madres" (en referencia al largometraje de Darren Aronofsky) este año. Experiencias más que películas, totalmente conscientes de que enamorarán al espectador al mismo ritmo que generarán odio por parte de otros. No estoy hablando de que lo haya conseguido o no, pues la importancia y relevancia de una obra solo la puede definir el paso del tiempo. Pero lo que es indudable, es que no va a pasar desapercibida. No es tan extraña en cuanto a estructura y narrativa como las películas anteriormente mencionadas, pero tampoco es algo rutinario.

"Seis actos y un epílogo" es la frase que da comienzo a la película, y no engaña. Olvidaos de la palabra remake, ya que esto no tiene nada que ver con ese término. O, mejor dicho, es de las pocas películas que le da un uso adecuado a este término. Una reimaginación completa del título más representativo del giallo, que recuerda en ocasiones a la película en la que se basa, pero que en ningún momento recuerda a Argento o al estilo que tenía aquella. Una experiencia totalmente nueva que no busca jugar con los colores como aquella tanto como juguetear con el body horror o la psicología de los personajes. Es uno de los remakes más satisfactorios que han podido ver mis ojos y de los pocos que han conseguido que lo valore por encima de la obra original.

Guadagnino plasma muy bien en pantalla lo que es la danza (o lo que un servidor entiende como tal). Sensibilidad y sufrimiento. Luca es capaz de hacernos cambiar de parecer en la misma escena. Pasaremos de sentir y ver la delicadeza y elegancia de Dakota Johnson improvisando mientras baila, a sufrir en nuestras propias carnes la tensión que provoca estar con la mirada de tus futuros profesores clavada y ver cómo va en aumento la intensidad de la danza llegando a niveles muy estresantes. Esto, es algo vital para el éxito de la propuesta, ya que la mayoría de las personas que vean la película no tendrán ningún interés por el mundo de la danza, ni antes ni después de verla. Pero consigue que, durante la misma, nos metamos de lleno en esa sala de ensayo y vivamos hasta el extremo lo que sucede allí dentro. Algo que ya han hecho otras anteriormente pero no de una forma tan especial. Es especial tanto cuando entra en juego la magia y le da ese componente fantástico como cuando logra rascar grandes escenas de momentos de danza pura y dura con unas coreografías espectaculares, pero siempre con mucha intriga y desconcierto.

Un suspense para el que es vital la cuidada atmósfera, que es sucia, macabra e impactante. No vais a ver los colores tan llamativos que siempre han representado a Meliá Sitges, vais a ver algo que encaja más con la época en la que está ambientada. Colores mucho más apagados y fotografía algo sucia. Es fantástica, y la elección de Thom Yorke para la banda sonora no podía ser mejor. Su voz le da un tono que camina entre lo emotivo y lo depresivo, y engrandece cada una de las escenas en las que aparece. Los temas instrumentales también son culpables de que estremezcamos en la butaca más de una vez. El trabajo de maquillaje y vestuario destaca por encima de otros y sería muy injusto si no se lleva alguna nominación en alguna gala de premios. Especial atención a los vestidos de cuerdas rojas y el maquillaje usado en esa escena.

El reparto es sorprendentemente bueno. En realidad, si tenemos en cuenta que Tilda Swinton tiene un total de tres papeles, estamos hablando de un reparto realmente pequeño. Tilda Swinton está fascinante en cada una de sus facetas incluso cuando la trama no acompaña. El papel de Madame Blanc es el mejor, por sutil e interesante. De Jozef ya hablaremos más tarde y el último papel es breve pero genial. Tilda se come la pantalla cada vez que aparece y pasa con nota este tour de forcé interpretativo. La mayor sorpresa es que Dakota Johnson está a la altura. Si he de ser sincero, siempre vi a Dakota como una actriz sin carisma ni talento, pero en esta ocasión me ha cerrado la boca. Su actuación es portentosa, tan fría y distante como la ocasión lo merece, y siempre dejando lugar a la duda. La sensación de ser un recipiente para el espectador en este viaje siempre la acompaña y Dakota nos lleva de la mano de una forma fascinante, dándolo todo física y mentalmente. En cuanto al resto del reparto, todas están geniales, pero es mejor que lo descubráis vosotros mismos. Incluso puede que os llevéis alguna sorpresa relacionada con el clásico de Argento.

Como podéis ver, me ha gustado 'Suspiria'. Mucho. Es, para mí, una de las mejores películas de 2018. Pero es que podía haber sido mucho más de no ser por su innecesariamente larga duración. La película, en gran medida, es una reinterpretación del film original, pero con un añadido extra: una trama que mezcla drama bélico e investigación. El protagonista de esta rama del guion es el doctor Jozef, interpretado por Tilda Swinton. Y a pesar de que ella lo da todo y nada se le puede achacar, toda esta historia es un lastre. No es horrible, pero se hace pesada e intrascendente, pudiendo no haber existido y la película haber seguido el mismo rumbo. Cuando la película va de la academia de baile y lo que pasa allí dentro, esta se hace grande y nos deja algunos de los mejores momentos cinematográficos de 2018 y, porque no decirlo, de la década (la escena que tiene lugar en la sala de los espejos es una absoluta pasada). Pero cada vez que saltamos a la trama de Jozef es un frenazo para el ritmo y parece sacado de otra película.

Me encanta cuando una cinta mezcla géneros, pero cuando es algo homogéneo y no forzado hasta la saciedad. No sé si para darle un personaje más a Swinton, para justificar la sobreexplicacion (a veces) de la historia o simplemente como excusa para finalizar con un mensaje feminista (el cual sea dicho me parece lo único destacable de toda esta subtrama), pero es un añadido forzado y una muestra de que Luca Guadagnino no se atreve a abrazar por completo el cine de género.

Pero que esto no os engañe. Lo repito: 'Suspiria' es una de las mejores películas de este año, incluso con sus peros. Como película de terror es fantástica, como remake es aún mejor y funciona muy bien como la bomba de relojería que es, explotando en un final difícil de olvidar. Tiene una de las mejores bandas sonoras del año, un reparto genial y una de las escenas más angustiosas que recuerde. Id al cine, y si lo hacéis, dejaros llevar. Dejad que madre cuide de vosotros.


Nota: 7,0

9
Críticas de estrenos / Mandy (Panos Cosmatos, 2018)
« en: 07 de Diciembre de 2018, 04:30:30 pm »

I'm on the highway to hell

When I die

Bury me Deep

Law two speakers at my feet

Wrap some headphones

Around my head

And rock and roll me

When I'm dead


Seguramente, el nombre de Panos Cosmatos no os suene en absoluto. Es posible que últimamente hayáis oído hablar de él, pero siempre en relación con esta película. Es normal, al ser un director joven que en toda su filmografía solo tiene dos películas en su haber (si contamos la que nos ocupa). Yo tampoco lo conocía y mentiría si no digo que las razones que me hicieron interesarme por él fueron un poco estúpidas: su nombre me hizo bastante gracia y la miniatura del tráiler de 'Mandy' era Nicolas Cage con la cara ensangrentada. Fue entonces cuando busqué algo de información y me enteré de que era hijo de George P. Cosmatos, también director de cine (director de 'Cobra', ojo), y tenía otra película.

Pasado un tiempo, empecé a ver todas las opiniones positivas que estaba recibiendo por su labor en este film y me decidí a ver 'Beyond the Black Rainbow', su anterior obra. No sabía nada sobre ella, pero su póster me llamó la atención tanto como la cara ensangrentada de Cage en aquella miniatura. Entonces, fue cuando me di cuenta de que podíamos estar ante un auténtico diamante en bruto. Un director con una personalidad arrolladora y una puesta en escena impecable. Uno de esos a los que les encanta crear universos completamente originales y que prefiere sorprender al espectador exigente con una demostración de su buen hacer tras las cámaras antes que haciendo algo rutinario que pueda llegar a mucha más gente. Si, el señor Panos me convenció con su opera prima, y las ganas de ver algo nuevo eran mayúsculas, así que esperaba con ganas la película que estamos comentando. Finalmente, llegó el día en el que tocaba sentarse a ver 'Mandy', y no decepcionó. Más bien sorprendió.

Si algo le faltaba al debut de Panos Cosmatos, era una trama que provocase algo más que estupefacción y desconcierto. Una historia en la que pudiésemos empatizar con sus personajes, que nos importara su destino. Aquí lo hace tremendamente bien, con un inicio inesperadamente intimista que nos presenta y define la relación entre Red y Mandy y a ellos mismos. Una pareja común sin nada destacable, siendo esto lo que la hace interesante, lo que la hace destacar dentro de los cientos de parejas que se ven en el cine cada año. Dentro del viaje hacia las montañas de la locura, estos momentos entre ellos dos sirven de calma, para reflexionar acerca de que, para alcanzar la felicidad, no es necesario nada aparatoso. E incluso en estos momentos nada estrafalarios se mantiene el estilo del director italocanadiense de forma tan clara como en su anterior film, un estilo único que se queda grabado en nuestras retinas.

La capacidad que tiene para hipnotizar al espectador es maravillosa y excepcional. La atmósfera mística y diabólica que consigue crear es digna de nuestras peores pesadillas. Para crear este aire de misticismo, la genial banda sonora de Johan Johansson resulta indispensable en este conjunto, muy atmosférica y adaptada a cualquier situación (cañera cuando toca, sensible cuando es necesario). Por esto, se le pueden perdonar aquellos momentos en los que se gusta demasiado a sí mismo, alargando algunos planos de forma exagerada. Porque su mezcla de conceptos visuales es deliciosa. Es capaz de hacernos estremecer en la butaca con escenas oníricas de auténtica pesadilla, entristecernos con momentos realmente duros para Red y al cabo de un rato hacernos reír con algún diálogo disparatado. Su acción es brutal, muy extrema y disparatada, pero al igual que toda la película, muy estilizada. Consigue evocar diferentes sentimientos al espectador y esta, bajo mi punto de vista, siempre ha sido la tarea más difícil de cualquier cineasta. Por este motivo 'Mandy' es un paso en grande para su director, porque ha conseguido mantener su impecable puesta en escena sumándole una narración cercana y emotiva.

No sólo es mérito del director que sintamos algo por los personajes que aparecen en la película, claro. Los actores y actrices que salen en ella tienen parte del mérito. Todo el reparto está bien, la gran mayoría están excelsos. Los papeles que les ha tocado representar son jugosos, eso es innegable. Pero también es muy fácil caer en el ridículo por lo extremo de estas personalidades. Los villanos de la función son el mejor ejemplo. Recuerdan bastante a la mítica familia de 'La Matanza de Texas' por su afición a los raptos, asesinatos y lo de adorar a un líder. Un grupo sectario de cajón, vaya. Pero si allí eran letales, aquí son un poco más difíciles de definir. Todo resulta extremo, pero a la vez parece algo palpable, algo humano. Y esto lo representan perfectamente los actores que se encargan de ello, poniendo especial énfasis en el personaje de Jeremiah, interpretado por Linus Roache, excéntrico a más no poder con algunos momentos que sencillamente no te esperas y son geniales.

Los verdaderos protagonistas, Andrea Riseborough y Nicolas Cage, no podían ser menos. La primera, nos brinda una actuación muy sutil en la que su principal baza es su propia belleza. Su rostro angelical y su hipnotizante mirada consiguen ocultarnos las ideas bizarras que corren dentro de su cabeza. Se puede decir que Andrea consigue definir el personaje de Mandy con miradas y silencios antes que con palabras, un gran trabajo interpretativo.

Pero como ya habréis leído en otros sitios, este es el show de Nicolas Cage, y todo lo que leáis sobre ello es cierto. Su papel es... ¿bueno? ¿ridículo? ¿ambas cosas? Nicolas Cage está por encima de todo esto, pero la respuesta es un sí. A todo. Es un papel absolutamente brillante. Pasaremos durante varias fases con él. Durante la primera mitad de película es cercano y logras empatizar rápido. Red es un personaje corriente, un hombre trabajador que está profundamente enamorado de su novia y que lleva una vida normal. Este, es el Nicolas Cage contenido, el que es fácil de elogiar. Pero a partir de cierta escena que tiene lugar en un baño (en la que está simplemente soberbio), empieza a desencadenarse la bestia y empieza la locura.

En la otra mitad de la película seguiremos empatizando con él, pero a niveles infernales. Pasado de vueltas y sobreactuado, este es el Cage que todo el mundo crítica pero que está muy infravalorado. Nos deja momentos icónicos, le da algo más de personalidad al conjunto y nos lleva de la mano en su descenso a la locura. Sin Nicolas Cage, la película no sería lo mismo ni tendría tantos momentos memorables, así que no hay duda de que estamos ante una de las actuaciones del año y una de las mejores de toda su carrera. Una interpretación extrema, pero a la vez muy emotiva y estremecedora, que logra ponernos en la piel del protagonista. No cambies nunca, Cage.

'Mandy' es una de las películas más importantes del presente año. Es una película valiente, arriesgada, pero que tiene muy claro lo que quiere hacer. Si vais esperando la típica película de venganza puede que os sorprenda positiva o negativamente, pero tened claro que no os dejará indiferentes. Un viaje hacia la peor parte de la humanidad que difícilmente olvidaréis. Una imprescindible de este año, una muestra más de que Panos Cosmatos tiene un futuro muy prometedor por delante. Brillante.

Nota: 8/10

10
Críticas de estrenos / Burning (Lee Chang-dong, 2018)
« en: 26 de Octubre de 2018, 11:09:53 pm »


‘Burning’ es la última película del reputado director coreano Lee Chang-Dong, que se alzó con la palma de oro en Cannes a mejor película de 2018 aunque sin hacer demasiado ruido. Con esta premisa la propuesta suena tentadora, y aunque de Cannes nos podemos fiar a menudo, todos sabemos que los premios no son garantía de nada a la hora de ver una película pues todo depende de nuestra percepción de esta, pudiendo ser totalmente contraria a la del jurado que le otorgó este prestigioso premio. Independientemente, sin que lo mencionado anteriormente tuviese nada que ver, me senté en la sala con las expectativas muy bajas y sin haber visto ningún material previo a la película, más allá del póster oficial. Realmente me gusta el cine coreano (entre mis películas favoritas se encuentra ‘Old Boy’ de Park-Chan Wook y ‘Train to Busan’ me parece la mejor película de zombies que se ha hecho hasta la fecha, poniendo un par de ejemplos recientes) y este es el principal motivo que me ha llevado a verla. Ha conseguido sorprenderme. Ha conseguido brindarme una producción cinematográfica muy por encima de lo que podía esperar de ella. Eso sí, nada tiene que ver con los ejemplos que he mencionado. Es una película especial, muy difícil de recomendar. Su enorme calidad en términos cinematográficos es indudable, pero puede que os cueste entrar en ella. Si conseguís que os atrape en sus redes, os enamorará.

Al fin y al cabo, de amor va el tema. En el film todo gira en torno a ello. Es cierto que se tocan otros palos (todos con un acierto y sutileza abrumadores) pero al final todo acaba desembocando en el maldito amor. En esencia, la toxicidad de una relación, la bondad de una de las dos partes y las conclusiones precipitadas es sobre lo que nos hará reflexionar mientras la vemos y cuando acabemos de hacerlo. Puede sonar típico y aburrido, pero no lo es gracias al tratamiento que le da Lee Chang-Dong. Nos habla de todos estos temas casi sin hacerlo. En esta obra, las palabras no sobran, pero no esperéis explicaciones de ninguna clase ni voces en off que te narren todo lo que ocurre en la vida de los protagonistas. Aquí, la mayor son poesía y reflexiones en imágenes. Un estilo muy minimalista y a la vez, muy profundo, llegando a impactar la forma en la que el director maneja lo visual para avanzar en lo narrativo. Es sencillo, pero es espectacular. El alma de la película está aquí. Está en el cómo.

Pero no quiero que os llevéis una conclusión errónea con mis anteriores palabras. El qué, su guion, es casi tan brillante como la forma de enseñárnoslo. A pesar de contarnos una historia que no es innovadora y está un poco trillada, consigue sorprender gracias a una mezcla de géneros insultantemente sutil. Llegados a un punto, la película cambia de registro por completo y el espectador apenas se da cuenta. En algunas películas, la mezcla de géneros es algo forzada incluso cuando son géneros que comparten algunas características. Más no siempre tiene que ser mejor. Aquí se mezclan dos géneros tan dispares como el drama romántico y el thriller de una forma impresionantemente transparente, y eso es no solo una cualidad del que está detrás de las cámaras sino también del que está detrás del guion (en este caso, son la misma persona, acompañada por Jungmi Oh). De la misma forma, los tres personajes protagonistas son otro de los pilares. Todos son personajes muy estereotipados -el humilde, el rico y la chica guapa y carismática- pero a su vez esconden matices que los hacen especiales, un poco como pasa con las personas y un claro reflejo de la propia película. Acompañaremos a Jongsu durante todo el metraje, interpretado a la perfección por el joven Yoo Ah In con una actuación encantadora y tremendamente espontanea, pero los personajes de Haemi y Ben están tan cuidados como el protagonista de esta historia y sus actuaciones están al nivel, destacando a Steven Yeun que poco a poco nos iremos dando cuenta de la grandeza de su papel. Lo mejor de todo es que el largometraje nos hará cambiar la perspectiva con la que vemos a cada uno de ellos y ni nos habremos dado cuenta, y me parece una de las mayores virtudes de su guion.

Del resto de aspectos de la película, poco se puede decir. Hay que verlo. Hay que disfrutarlo. La fotografía de Kyung-Pyo Hong es preciosa, la dirección no solo me parece una genialidad a nivel narrativo, sino que también te deja embobado con su belleza, y la colorimetría del film es bella a la par que un recurso narrativo excelente. No esperéis escenas espectaculares, la espectacularidad visual del film reside en la magia de conseguir que situaciones cotidianas resulten increíblemente bellas y/o tensas. La banda sonora de Mowg ayuda bastante. Es casi inexistente en la primera parte de la película (de forma acertada), pero cuando pasamos al thriller, es notoria y muy efectiva, aumentando la atmósfera desconcertante e intrigante de forma exponencial. El tema principal resonará durante días en vuestra cabeza gracias a su uso y a una escena final muy difícil de olvidar. Las interpretaciones sobre la conclusión de toda esta historia, mejor las dejamos para otro día, pero son tan perfectos sus últimos 30 minutos que, si dos personas distintas se pusieran a encajar las piezas de este puzle al mismo tiempo, podrían dar resultados totalmente distintos.

Solo las grandes películas consiguen aunar dos géneros tan dispares y acabar con un resultado tan increíble. Se le puede achacar una trama algo tópica y un ritmo que para muchos puede ser desesperante, ligado directamente a un extenso metraje que puede aburrir a según qué tipo de espectador que esperaba un thriller coreano al uso. Pero es que, en realidad, ‘Burning’ no tiene ni un solo minuto de más. Si se regodea sobre sí misma, es porque puede hacerlo. Es porque todo tiene un significado y nada es gratuito. ’Burning’ es una película increíble, hasta ahora la mejor película estrenada este año en España y probablemente lo seguirá siendo cuando acabe el año. Una película imprescindible. Es extraña, es preciosa y deja marcada una huella imposible de borrar. Uno de los mejores y más inteligentes thrillers que he visto nunca. Absolutamente imprescindible.

11
Críticas de estrenos / Jim & Andy: The great beyond (Chris Smith, 2018)
« en: 20 de Agosto de 2018, 01:54:05 pm »


"I learned that you can fail at what you don't love, so you might as well do what you love."

Denostado por muchos, pero amado por otros tantos, Jim Carrey es una de las caras más reconocibles de la historia del cine. A nivel popular alcanzó el éxito absoluto en 1994 con un trío de ases (‘Ace Ventura’, ‘La máscara’ y ‘Dos tontos muy tontos’) que lo catapultó a ser la mayor estrella cinematográfica del momento. En cuanto a popularidad no había nadie que pudiese rivalizar con él, y se mantuvo en lo más alto con cintas del mismo perfil como ‘Mentiroso compulsivo’ o la secuela del detective de mascotas, ‘Ace Ventura, operación África’, comedias que son de culto en gran parte gracias a las peculiares actuaciones con las que el actor canadiense nos deleitaba (a algunos). Consiguió hacer llorar de la risa, ya no solo a todo Estados Unidos, sino a todo el mundo.  Pero cuando un cómico consigue esto, ¿a que más puede aspirar? Fue entonces cuando Carrey empezó a coquetear con el género dramático, pero sin perder un ápice de su personalidad cómica. Protagonizó la obra maestra y visionaria de Peter Weir, ‘El Show de Truman’ con un gran papel que consiguió emocionarnos a todos y un año más tarde, logró la que a día de hoy es la mejor actuación de toda su carrera, que consiguió dejar perplejos a todos. Hablo de ‘Man on the Moon’ y su Andy Kaufman.

En este fantástico documental de Netflix, básicamente, vais a ver extractos del material que se grabó en el set de rodaje de la película y a Jim Carrey comentándolos frente la cámara mientras va contestando preguntas de un entrevistador. Puede sonar muy genérico y simple, pero es que el material de origen es tan hipnótico que no hace falta más. Lo que hizo interpretando a Andy Kaufman es algo de otro planeta, cosa que ya se puede ver nada más visionando el film de Milos Forman, pero este documental demuestra que Carrey es un genio y como la gran mayoría de estos, está loco. Se mimetizó de tal forma con el personaje, que olvidó que él era Jim Carrey. Desde que se levantaba hasta que se acostaba, era Andy Kaufman. Se paseaba totalmente irreconocible por el set y solo respondía a nombre de Andy. Todas estas cosas le causaron una verdadera pérdida de identidad, que es sobre lo que más reflexiona el documental. Es muy interesante ver como deja alucinando a Danny DeVito, saca de quicio a Jerry Lawler hasta puntos muy extremos o interactúa con los familiares de Kaufman como si fuese el propio Andy.

Lo más destacable es como el documental empieza tratando únicamente la actuación de Carrey pero a medida que éste va respondiendo preguntas y se va abriendo al entrevistador, el documental va ampliando fronteras. Da un repaso a toda la carrera de Carrey, a la estrecha relación que tenía con su padre y a una reflexión sobre si es mejor hacer lo que te gusta o lo que debes. Al final, se llega a hablar incluso del sentido de la vida y de porque estamos aquí. Muchos habréis visto este vídeo:


Todos pensamos que el Jim Carrey actual se parece más a un personaje de Twin Peaks que al que todos conocemos, y esta es otra de las cosas que se exploran en los 90 minutos de metraje. No lo hace profundamente, pero se puede apreciar el porqué de su cambio y de su forma de pensar tan espiritual.

Lo que empieza siendo una crónica de su papel como Andy Kaufman, acaba siendo un gran homenaje al propio actor, a Kaufman y un material muy reflexivo. Un actor olvidado, al igual que Kaufman, pero que no dejaba indiferente a nadie con cada una de sus apariciones. Al final, entre ellos dos, hay muchísimas similitudes, y es por eso por lo que no existe otra persona en el mundo que pudiese hacer de protagonista en 'Man on the Moon'. Porque nadie admiraba como él a Andy. Nadie lo entendía como él y nadie tenía semejante personalidad. Siento que la época de Jim ya pasó y no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, pero es una pena, pues no veremos a un cómico como él nunca. Para mi, igual de único que Robin Williams y junto a él, los únicos que son tan buenos haciéndote reír como emocionándote. Ojalá la serie de Michael Gondry, 'Kidding', le sirva como redención.


12
Críticas de estrenos / Madre!
« en: 02 de Octubre de 2017, 06:44:15 am »
Madre!



SINOPSIS:

'madre!' cuenta la historia de un poeta en horas bajas (Javier Bardem) y de su joven esposa (Jennifer Lawrence) que viven en una vieja casa de campo aislada.

Un día, un extraño (Harris) y su esposa (Pfeiffer) se presentan en la casa. Su visita provocará que nuestro poeta recupere la inspiración que había perdido y escriba la obra que le traerá la ansiada fama, pero que también cambiará la vida de todos los que se encuentran bajo el mismo techo.

CRÍTICA: Aronofsky!

'Pi, fe en el caos' fue un debut rompedor, de esos en los que el autor dice a todo el mundo "Ojo, estoy aquí y he venido para revolucionar el cine". 'Réquiem por un sueño' es una obra maestra, una de esas películas que en cuanto las ves sabes que no verás nada parecido jamás y uno de los largometrajes que mejor expresa el dolor y la impotencia a la hora de sufrir una adicción (sin importar a que seas adicto). 'La fuente de la vida' fue mucho más controvertida que estos dos anteriores films. Si 'Réquiem por un sueño' es el terror -real- absoluto, 'La fuente de la vida' brilla, es muy pura e invita al positivismo (teniendo en cuenta que hablamos de Darren Aronofsky, claro, esto hay que tenerlo muy presente) a la vez que toca un tema tan duro como la pérdida del ser más querido y la negación de afrontar la triste realidad.

Con 'El luchador' cambió totalmente de registro, lejos de lo rocambolesco de sus anteriores creaciones, Aronofsky hizo una película cercana y sencilla en la que demostraba que puede contar una historia sin contar con toda su imaginería visual pero sin perder esa espiral de autodestrucción que caracteriza a todos sus personajes protagonistas. Lo de Mickey Rourke fue inaudito, se nota que el personaje le tocó de cerca. Y la reivindicación que hizo sobre un deporte tan repudiado como el wrestling es de admirar (todos esos momentos entre bambalinas son geniales y se sienten muy reales).

Tras este paréntesis para demostrar que era algo más que un director complejo y experimental, volvió a sus raíces de forma contenida con 'Cisne Negro', un thriller con una Natalie Portman perfecta que nos hablaba sobre la enfermiza búsqueda de la perfección, del delicado y puñetero mundo del espectáculo y de lo tóxicas que pueden ser las relaciones paternales. En 2014 dirigió y co-escribió 'Noé', una superproducción que salió bastante mal en casi todos los aspectos y un proyecto que se vio perjudicado por su propia naturaleza de blockbuster. ¿Por qué os he soltado este resumen de la filmografía del director de Brooklyn? Pues porque quizá os habíais olvidado de él como me pasó a mi tras esos años sin noticias suyas. Pero aquí está otra vez, para demostrarnos que los que lo olvidamos lo hicimos de forma injusta, que sigue siendo uno de los mejores directores que (como mínimo) hay en el panorama actual.

Tres años no parecen muchos, pues Darren siempre se ha tomado un par entre película y película. Pero en este caso el descalabro de 'Noé' fue muy grande y no se supo nada de él hasta hace más bien poco, cuando vimos el primer cartel de 'Mother!'. Ha sido este repentino anuncio por el que más de uno ha oído un "Click!" en su cabeza y ha recordado que este gran director seguía vivo. Aronofsky vuelve para quedarse en lo más alto, con una obra que es muy suya, donde su estilo y sus tics están más visibles que nunca. Tanto como lo estaban en 'Réquiem por un sueño' o 'La fuente de la vida'. Si no te gusta el director o no te gustan esas dos películas será mejor que no veas la que nos ocupa porque no te gustará. Es una película pura de Aronofsky, mucho más que 'Cisne Negro' u 'El Luchador', sus cintas más convencionales. Mucho más compleja, y no a nivel de mecánica, sino de fondo e interpretación. Es el Aronofsky más puro y a la vez el que raya al nivel más alto posible. 'Madre!' es una maravilla, una película única dentro del séptimo arte, de las que nunca se repiten.

Es de ese tipo de films que, guste o no, jamás olvidará el espectador. Rompe con todo, se pasa las leyes de la narrativa cinematográfica por el forro y, minuto a minuto, sorprende al que está contemplando tal espectáculo. La labor detrás de las cámaras es apasionante, utilizando recursos como el archiconocido plano secuencia de forma excepcional, y todo para hacer sentir incomodo al espectador. Muy bien empleados ya que están al servicio de la narración y del espectador, no de lo audiovisual. Esos planos tan cerrados, invasivos, de Jennifer Lawrence y Javier Bardem, tienen un sentido, no están puestos para exhibir la cinematográfica belleza de ambos: Están ahí para ayudar a transmitir el mensaje que se queda tras 120 minutos.

Mejor dicho, uno de los mensajes, porque 'Madre!' tiene más de uno y puede tener varias interpretaciones. No voy a decir lo que ha significado para mí porque no quiero privar a nadie de disfrutar del film tal y como lo he hecho yo, sin saber absolutamente nada, pero si diré que en 30 minutos se condensan todos los elementos que crítica la cinta elevados a la máxima potencia exhibiendo una ejecución e impacto absolutamente perfectos. Y cuando digo perfectos me refiero a que son redondos, perfectos de verdad, consiguiendo despertar varias emociones: sorpresa, incredulidad, alegría, tristeza, malestar y rabia. Apoteósicos. Que un film despierte algo en tu interior es complicado, pero que lo haga tantas veces en tan poco tiempo es casi impensable. Aronofsky sabe muy bien cómo hacerlo y la sensación que siente uno al ver 'Madre!' en la gran pantalla es de las que te quedan marcadas, de esas que se cuentan con los dedos de una mano.

Dejando de lado los sentimientos que despierta y la magnífica labor de Aronofsky en dirección y guion, existe otro pilar fundamental, en el que recae todo el peso de la película. Obviamente hablo de las caras conocidas que vemos, de su reparto. Una labor muy complicada la suya, especialmente la de Jennifer Lawrence. No le tengo especial simpatía y tampoco me gusta como actriz, teniendo más papeles malos ('Passengers', 'Los juegos del hambre', 'El castor') que buenos ('Like Crazy'), pero aquí se ha anotado un tanto. Un auténtico tour de force del que sale muy reforzada demostrando que puede ser capaz de hacer cualquier cosa que le pongan delante. No por ser una actriz camaleónica sino porque tras pasar por un papel tan complicado como el suyo estoy seguro que intentará arriesgar más y recibirá un mayor reconocimiento. La actuación femenina del año, con momentos desgarradores y con una fuerza tremenda, que de no ser por la controversia que ha causado la película estaría nominada a varios premios.

En segundo lugar, está nuestro Javier Bardem llenando la pantalla con cada aparición suya. Es el personaje secundario más importante de todo el plantel y no falla. Intimida, como es costumbre, y hace dudar al espectador transmitiendo todo el misterio de su personaje, el más enigmático de todos. Los demás cumplen, no le puedo poner ninguna pega a ninguno, pero hay dos que destacan por encima: el siempre genial Ed Harris y una recuperada Michelle Pfeiffer, siendo esta última una de las mayores sorpresas del conjunto. Estos cuatro actores son el corazón del film, jugando contigo como quieren y siendo participes de la locura y el desconcierto que le invade al personaje de Jennifer Lawrence (su figura viene siendo la del espectador). Intachable también en este apartado.

En lo técnico es maravillosa en todos los sentidos. No solo en el despliegue del director como he comentado antes, la fotografía de Matthew Libatique con esos tonos tan apagados ayuda a que sea una película difícil de ver, pero muy potente en lo visual. El apartado sonoro es muy importante a nivel de ambientación. No hay banda sonora, pero si sonidos punzantes y estridentes que aumentan la incomodidad del visionado y hacen la experiencia más inmersiva. John Johansson vuelve a demostrar que tiene un estilo extraño, refrescante y que, aunque escuchada de forma independiente no aguantas ni cinco minutos, dentro de la película suena genial.

'Madre!' es un hito, una joya que a medida que pase el tiempo será mejor valorada. Rompedora, original, sorprendente, inquietante... Tardaremos años en ver algo así, si es que lo vemos. Es como si te diesen una bofetada en la cara. Ha causado controversia, pero poco a poco se está viendo que es una película grandiosa. Quizá sea cosa de lo estancada que está la industria ahora mismo, quizá no, el paso del tiempo lo dirá. Pero está claro que nadie debe perdérsela porque dentro de unos años habrá personas que desearán haber tenido la oportunidad de ir al cine a verla, y los que no fueron en su día se arrepentirán. Esto es algo que solo pueden permitirse maestros como Steven Spielberg, David Lynch, Stanley Kubrick y, sin lugar a dudas, Darren Aronofsky que ha demostrado sobradamente que es algo más que un director excéntrico y que se ha hecho un hueco entre los grandes. Ya lo sabíamos, pero 'Madre!' ha sido una torta en la cara para aquellos que lo habíamos olvidado. Otra obra maestra entre la filmografía del director. Gracias, Darren.

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Críticas de estrenos / Death Note (2017)
« en: 26 de Agosto de 2017, 02:06:36 am »
Death Note



SINOPSIS:
La historia se centra en Light Yagami, un estudiante de preparatoria que encuentra un cuaderno que tiene el poder sobrenatural de matar a cualquiera, baste con escribir su nombre en el mismo mientras visualiza mentalmente el rostro de la futura víctima.


CRÍTICA: El mundo de las adaptaciones

Que difícil es adaptar una producción al cine cuando tiene una gran base de fans detrás. Cuando se trata de un anime es peor aún. Pero si encima esa adaptación es estadounidense, sencillamente parece misión imposible. A todos nos hizo mucho, muchísimo daño 'Dragon Ball Evolution'. Nadie le perdonará a James Wong lo que hizo con la serie de TV de la infancia de todos, ni siquiera el propio cine por lo visto, después de 11 años sin dirigir ni una sola película. En esa ocasión habían dos problemas básicos: lo cutre que acabó siendo en todos los aspectos y un planteamiento que pretendía ser fiel al material original pero que fallaba en absolutamente todo. Muchos quieren hacer que esta versión de 100 min. del archiconocido anime 'Death Note' producida por Netflix sufra el mismo destino. Pero no, podéis acercaros sin miedo a echarle un vistazo, porque no podían ser más diferentes ambas películas.


'Death Note' es una adaptación justita. Lo es por muchas razones, y la que menos importa es su fidelidad al material de origen. Cuando se supo que L iba a ser afroamericano, Light Yagami se llamaría Light Turner y los sucesos estarían ambientados en USA, cualquier persona debería haber deducido que no buscaban ser una fotocopia del anime. Es una versión libre del manga que coge la premisa, los personajes y poco más. En este aspecto la película no destaca, pero es un punto a favor, pues lejos de estar viendo de nuevo lo mismo pero con actores reales y no animados, tenemos una película casi nueva. De cara al fan incondicional de la producción japonesa (aquí uno que levanta la mano) esto debería ser positivo. Una nueva lectura de la premisa tan interesante que nos planteaban en su día Takeshi Obata y Tsugumi Ohba. Por el camino, como no podía ser de otra manera, hay guiños, pero todo es bastante diferente. Aunque, como ya he dicho antes, este es el menor de sus males como adaptación y es algo totalmente indiferente para valorar la calidad global del film como tal.

El handicap más grande es el de su duración. El anime duró 37 episodios, que multiplicado por unos 20 minutos cada uno dan un total de 740 min. Esta adaptación dura 100 min. y es imposible poder condensar todos esos minutos en tan pocos sin perder algo de materia. Los sucesos pasan demasiado rápido, todo se ve muy acelerado, incluso las relaciones entre los personajes. Pim pam pum, que dirían algunos. No hay tiempo para la reflexión ni para la asimilación. ¿En que la perjudica? En temas como la relación entre Ryuk y Light, que es mucho menos importante, o en el duelo intelectual entre Light y L que se ve muy acelerado. Esto, en parte, también la beneficia en cuanto al ritmo frenético que tiene (es endiabladamente entretenida) y en que sabe parar donde el manga/anime no supo hacerlo. Van por dos vías distintas, ambas buenas, pero siendo la de Adam Wingard la más redonda. No, en si la adaptación no es mejor que el anime, pero ese "saber donde parar" podría haber hecho una obra maestra al anime y aquí te deja con una amplia sonrisa y un muy buen sabor de boca. Sin lugar a dudas, una serie de TV producida por la propia Netflix habría sido más acertado para esta adaptación. Pero con lo mal que estaba la cosa en la pre-producción, gracias a Ryuk que ha acabado haciéndose, así que nos podemos dar con un canto en los dientes.

A Netflix hay que darle un punto a favor, pues le ha dado total libertad a Adam Wingard para hacer su película. No era muy arriesgado con este film, ya que estaba condenado al fracaso hicieran lo que hicieran (es lo que tienen las legiones de fans cabreados), pero se nota que Wingard está a gusto tras las cámaras. Por el cómo y por el qué. Los fans de Wingard (levanto la mano de nuevo) disfrutarán con esta película si o si, pues es más una película suya que una adaptación de 'Death Note'. Los sintetizadores, los neones, la fotografía... Este hombre todo lo que toca lo convierte en los 80, y lo que es mejor aún: Todo lo que toca, lo firma. Audiovisualmente es muy estimulante, destacando cada una de las apariciones de Ryuk con planos bien pensados y unos efectos especiales sorprendentemente buenos y la escena de la persecución que es lo mejor del film junto con los últimos 15 segundos. Wingard se añade otra película que solo puede catalogarse como suya, y no un trabajo de encargo más como los que puede haber en la filmografía de Peyton Reed o Alan Taylor por 'Ant-Man' o 'Thor: El mundo oscuro'.

El reparto no está mal en absoluto, pero se nota que por culpa de la falta de metraje no han podido trabajar tanto como querían el personaje. Natt Wolf es Light, que en ciertos planos se da un aire pero que por lo general no se parece en nada. Y ya va bien, pues el parecido es el mismo si comparamos al personaje de la película con el del anime. Pega mucho para el papel y cumple, nadie esperaba una actuación memorable. Lakeith Stanfield es L, un L muy diferente también pero que mantiene ciertos tics que hacen que sea L y no un personaje sobreactuado. Lakeith se hace con el personaje y da todo un recital de actuación corporal. Sería el mejor del reparto con diferencia (su papel es un caramelo, también hay que tenerlo en cuenta) de no ser por la voz de Willem Dafoe como Ryuk, que es PERFECTA para el personaje. Una pena morir sin ver a este loco haciendo de Joker. Por último destacar lo que han hecho con el personaje de Misa Amane, que lo han mejorado muchísimo. Ahora se llama Mia, está interpretada decentemente por la guapísima Margaret Qualley, y es el personaje que más ha cambiado, de lejos. No es tan odiosa como lo era la original y es uno de esos (pocos) cambios que sientan bien ver.

'Death Note', en conjunto, no es maravillosa, pero tampoco es nefasta. Está entre lo curioso y lo mediocre (que no malo, no confundir), entre la genialidad y lo totalmente prescindible. Es Adam Wingard cogiendo el Death Note y escribiendo en ella a todos los críticos profesionales que avasallaron a 'Blair Witch', añadiendo un "Jodeos, cabrones, no voy a cambiar mi discurso". Con dos huevos, Wingard. Mientras te sigan dejando hacer películas, aquí estaré yo esperándolas.

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Críticas de estrenos / Rey Arturo: La leyenda de Excálibur
« en: 12 de Agosto de 2017, 02:15:23 am »
Rey Arturo: La leyenda de Excálibur



SINOPSIS:

Esta nueva historia nos presenta a un Arturo joven y callejero que recorre los callejones de Londinium con su banda, desconocedor de la vida para la que nació hasta que encuentra la espada Excálibur y, con ella, su futuro. Puesto a prueba de inmediato por el poder de Excálibur, Arturo se ve obligado a enfrentarse a difíciles decisiones. Uniéndose a la Resistencia y a una misteriosa joven llamada Guinevere, deberá aprender a dominar la espada, enfrentarse a sus demonios y unir al pueblo para derrotar al tirano Vortigern, que le robó su corona y mató a sus padres, y convertirse en el Rey.


CRÍTICA: World of Warcraft: Camelot

Hoy, viernes 11 de agosto, se estrena otra visión más de 'Rey Arturo'. Hemos tenido muchas versiones de este mito, desde una de aventuras moderna dirigida por Antoine Fuqua, pasando por la animada de Disney e incluso una comedia orquestada (como no podía ser de otra forma) por los Monty Python, que se ríe de esta leyenda anglosajona. Hemos visto la misma historia producida por diferentes personas tantas veces que ya nos la sabemos de memoria. Hemos tenido cuentos infantiles y libros sobre ello. Seguramente exista hasta algún cómic sobre la leyenda de Excálibur y el rey Arturo. Entonces, ¿Qué interés puede despertar otra película más sobre sir Arturo? Un nombre, el de Guy Ritchie. Con Sherlock Holmes ya se enfrentó al mismo reto y salió muy bien parado, dejándonos una versión hipervitaminada y con mucho de su estilo, pero sin perder la esencia del personaje. Lo tenía complicado, pero lo consiguió. Con 'Rey Arturo' uno podía esperar algo parecido al film protagonizado por Robert Downey Jr y Jude Law, pero por desgracia no ha salido eso. 'Rey Arturo', por decirlo rápidamente, es lo que hubiésemos tenido si la 'Sherlock Holmes' de 2009 hubiese salido mal.

'Rey Arturo' es una superproducción desastre, empecemos por ahí. Intenta ser algo cercano a 'El señor de los anillos' y acaba pareciéndose a 'El séptimo sello'. La fotografía, la historia y los personajes no podían ser más genéricos y reciclados de otras películas. La banda sonora es de las peores que he escuchado en muchos años pues el trabajo de Daniel Pemberton no podía ser más molesto y estruendo, llegando al punto de tener ganas de taparse uno los oídos. Mucho mejor y más acorde con el estilo de la película habría sido poner canciones modernas. Tiene muchos puntos negativos, los suficientes como para hacer que la película se desplome. Aun siendo una de esas por las que no merece la pena pagar los 8€ que cuesta una entrada, sí que recomiendo que uno de esos días en los que no tengáis nada que hacer os la veáis. Porque si, es mala, pero no insoportable, más bien de esas malas que disfrutas (a cachos). Y tiene un reparto bastante decente. El reparto ayuda a tirar hacia adelante este desastre de proporciones épicas. El mejor es Jude Law como el villano, con un papel que le viene como anillo al dedo y con el que se siente cómodo. Charlie Hunnam como Arturo, su contrapartida, es lo suficientemente carismático, pícaro y chulo para aguantar la película. Se nota que no acaba de salir de Sons of Anarchy, cada vez interpreta mejor sus papeles en el cine. El resto son meros peones, personajes totalmente secundarios. Caras conocidas que hacen bien su trabajo y de paso quedan bien delante de la cámara. Nada realmente desdeñable pero si muy cumplidor y simpático.


Si hay algo que, por momentos (y solo por momentos) consigue que esto se vea como algo distinto es la mano de Guy Ritchie. Una mano que se nota mucho en sus primeros 40 minutos, la parte en la que el film funciona. Tenemos todos los tics característicos del director británico: montaje adrenalítico, acento inglés, bajos fondos (medievales) y mucha, mucha chulería. Aunque funcione en el sentido de estar pensando todo el tiempo "¿Pero esto es una película del Rey Arturo? ¿En serio acaba de pasar eso? ¿En serio acaba de decir eso?", la primera parte de la película está bien. Pasa por su filtro el mito y hace lo que quiere con él, lo cual es de agradecer por intentar contarnos la historia con matices diferentes. Entretiene de forma decente, que al final es lo que busca ese producto. La faena viene a partir de ahí, que es cuando empieza a decaer. Tanto el segundo como el tercer acto caen en picado por culpa de decisiones previsibles, giros supuestamente inesperados que se ven desde que empieza la película y un exceso de un mal CGI que le da un aspecto a videojuego que tan mal queda en cualquier película. La pelea final, apoteósicamente desastrosa. He visto peleas con jefes finales del videojuego 'God of War' mejor hechas que esa y en las que se ve mejor la acción.

A veces recupera ese pequeño toque que tenían sus primeros 40 minutos, con algunas frases curiosas y referencias a momentos de la leyenda muy conocidos, así como un plano final muy molón. Pero la corriente general desde el momento en el que Arturo consigue la espada Excálibur hasta el final serán bostezos y continuos movimientos en la butaca porque lo que nos muestra no interesa. No aburre, pero tampoco interesa. Solo interesa cuando se vuelve totalmente loca y nos regala momentos ridículos y sin sentido, como la mayoría que tienen lugar en la montaña. Pero interesan por lo locos que son, no porque sean buenos. Un poco como la película en sí.

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Críticas de estrenos / Tanna
« en: 10 de Agosto de 2017, 11:32:33 am »
Tanna



SINOPSIS:

En una isla remota del Océano Pacífico llamada Tanna, en la que abundan bosques y actividad volcánica, dos jóvenes enamorados deciden desafiar las leyes de su tribu. Wawa y Dain no pueden estar juntos, ella se tiene que casar con alguien de la tribu vecina y él es el hijo del jefe. Por ello deciden huir, pero serán perseguidos por guerreros que intentarán acabar con sus vidas. Entonces tendrán que decidir entre sus corazones y el futuro de la tribu, mientras los aldeanos se debaten entre preservar su cultura tradicional o adaptarse a las demandas de la libertad individual.


CRÍTICA: Yasur

El romance, uno de los géneros más explotados del cine. Así como películas que estén dentro del western o el musical nos llegan a cuentagotas, películas románticas tenemos todos los meses. Es un género que nunca morirá, porque el espectador/a medio/a tiene la necesidad de evadirse con una película romántica ideal, de esas en las que todo sale bien. Hasta la más mala hará una taquilla decente. El amor vende, pero está muy desgastado. Incluso películas que no te cuentan otra historia tienen dentro una subtrama que es un romance. Se ha utilizado tanto que para sorprender en este género hace falta ser un genio...

O cogerlo y enfocarlo de otra manera. Pasó con '500 Days of Summer' o con la película de animación 'La tortuga roja'. Es cierto que no nos contaban nada nuevo, pero era la forma en la que lo hacían lo que las convertía en joyas. La película que nos ocupa no llega a ganarse ese adjetivo, pero su idea es esa, y triunfa a su manera.


Porque en lo que realmente intenta, resulta apabullante. Pocas dudas hay de que 'Tanna' es, técnicamente, todo un portento y una película bastante única. Empezando por el hecho de que ninguno de los personajes que vemos está interpretado por actores profesionales, sino por los protagonistas de la historia. Es una auténtica rareza, difícil salir con éxito de ella. Pero la dupla de directores Dean/Butler hace un buen trabajando dirigiendo al reparto (por llamarlo de alguna manera) de la misma forma que ellos consiguen actuaciones muy creíbles. A algunos se les nota un poco tensos delante de las cámaras y te sacan de la historia de vez en cuando, otros fluyen como pez en el agua, pero el resultado global es muy bueno. La pareja protagonista consigue enganchar al espectador con su historia de amor. Es una pena que esta historia la hayamos visto tantas veces y le reste interés a tan interesante propuesta.

Otro romance entre dos mundos, otro romance imposible por culpa de la sociedad (en este caso, su pequeña sociedad), otro Romeo y Julieta. En esta ocasión, todos los elementos están por encima de la historia, incluso sus novatos protagonistas. Cuando la trama flaquea, cualquier película se resiente, y esta no podía ser menos. Pero ojo, es una excusa idónea para conocer las costumbres y tradiciones de ambas tribus, consiguiendo que tanta afluencia de información no moleste en absoluto. Una buena forma de aprovechar una trama muy pobre.

Como decía, ‘Tanna’ es un auténtico portento técnico, y sin necesidad de añadidos digitales. La isla de Tanna tiene tanta belleza por descubrir que no es necesario añadir nada más. Hoy en día, una cinta rodada íntegramente en una selva, es casi imposible de ver. Ahí tenemos 'La leyenda de Tarzán' donde optaron por recrearla enteramente de forma digital o el live action de 'El libro de la selva' donde la tierra real era mínima. Tanna tiene tal variedad de atmosfera, que parece que visitemos tres islas distintas. Tenemos una frondosa, peligrosa y preciosa selva donde ocurrirá casi todo el metraje del film. Luego, tenemos al elemento más impresionante de todos: Yasur, el volcán. Para nosotros un volcán, para ellos toda una divinidad. El caso es que todas las escenas que ocurren allí impresionan a la par que intimidan. Son de una belleza tan descomunal que lo único que le queda al espectador es sentarse y contemplar tales momentos como si estuviese allí mismo.


Su música es épica y de gran magnitud, como debe ser cuando acompaña a imágenes tan espectaculares. La fotografía de Dean, totalmente natural, es otro de los pilares sobre los que se sustenta el film. Sin ella, la película no impresionaría tanto. Los personajes se funden con el paisaje para dar lugar a imágenes propias de un fotógrafo de National Geographic. Porque 'Tanna', al fin y al cabo, tiene mucho de documental. Más allá de que la belleza que vemos en este film no es propia de un largometraje, es que se toma la labor de informar al espectador sobre la existencia de la isla, de todas las personas que viven en ella y de un hecho que descubriremos al final del film de forma demoledora.

Hazañas como esta, no se ven todos los días. Una curiosidad muy jugosa y visualmente de lo más espectacular que se ha visto en años.

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