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Temas - John Matrix

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Críticas de estrenos / Filth, el sucio (Filth)
« en: 23 de Octubre de 2014, 07:35:28 pm »
#FILTH



"Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria", a Groucho nunca le faltaba razón. Televisión, whisky, Bruce Robertson enumera cada uno de los regalitos que Escocia le ofreció al resto del mundo a partir de su nacimiento, parece el mismísimo diablo. Desde fuera cuesta hacerse una idea del grado de decadencia de una nación concreta, y si los sondeos corriesen a cargo de Irvine Welsh la imagen de Inglaterra quedaría bastante alejada de aquel glorioso pedazo de tierra próspero e independiente que supo amarrarse a su moneda cuando tuvo oportunidad, para que vamos a dar largas al asunto. Un país puede ser lo que dicte su capital, por algo vivimos en el sistema en que vivimos. En "Trainspotting" Renton pecaba de adicto y Welsh sabe bien lo que supone engancharse a algo, entonces la denuncia era inherente a sus palabras. Y que le jodan a Reino Unido.

En "Filth" dejó de ser conveniente, para limpiar el cuarto de baño hay que entrar en el cuarto de baño. Lo que llevó siendo un HYPE de más de un año, y el daño queda, con Boyle probablemente hubiera sido diferente, no mejor, diferente, a estas alturas es absurdo pronosticar tan buen resultado. Baird es un completo desconocido y su adaptación se nota hambrienta, el material por encima de lo materializado. Pero mentiría si dijera que esta no ha sido una de las experiencias más viscerales del 2013, más aún, si dijera que no cumple las expectativas tras meses y meses de espera, clips, posters y críticas alentadoras. Lo que comienza como una comedia británica al uso torna de inmediato a la senda de la amargura, grotesca y reveladora, incuestionable en su descenso al vertedero de un hombre dispuesto para la más rotunda de las derrotas. Y que le jodan al optimismo.

¿Y el colmo del mal bicho?: ser emulado con buen gusto. Que digo, James McAvoy jugándose la salud no es de la clase de cosas que van a tener recompensa de aquí a un futuro próximo, el rechazo se cobró su parte. Lo que le supuso un premio nacional independiente al mejor actor protagonista es en realidad una metamorfosis antinatural en el sentido más amplio de lo que cojones se quiera dar a entender porque da igual que se escriba o se subraye, hay que verlo. Sabía que debía ser un cerdo y se revolcó a fondo, gruñó, gruñó y gruñó, se dejó el alma, una de las interpretaciones masculinas más sinceras y sacrificadas que haya visto nunca, reverencia absoluta. Y que le jodan a la academia.

El aspecto definitivo (definitivamente despreocupado) de la película casa perfectamente a nivel estructural conforme se van sucediendo los distintos enfrentamientos entre la brigada. Bruce busca ese ascenso, arrastra consigo la imagen de un ceño fruncido frente al espejo, un ronquido grueso y un cigarro en las últimas. Algo pasa, y la frecuente formalidad de su relato (denominación de origen) se deforma casi sin percibirlo al delirio y a la crueldad de un desenlace que se permite el placer de la ironía, no como ocurrencia, si no como derecho propio. Destapa su enormidad, y de la carcajada al tembleque un par de impagables secuencias acompañadas por el soundtrack mejor planificado de toda la historia... exageraciones aparte, una estupenda selección de sonidos (con un eufórico Clint Mansell a la cabeza y clásicos de Billy Ocean y David Soul con sorpresa incluida) para una todavía más estupenda selección de imágenes. Severas e inolvidables por su hilaridad y situación, no hay que olvidar que estamos asistiendo a la completa destrucción de un individuo y del espectro social de siempre que se las sabe de puritano, del radicalismo del que se reniega por ser menos "aparente" que el que se acostumbra a conservar. Y que le jodan a Serpico.

97 minutos, y si me apuras, atendiendo a la tendencia de no soportar la duración media (desorbitada) de las películas de hoy en día, aquí se sentía necesario lo de seguir la corriente. Su modestia, fruto del bajo presupuesto, anula la ventaja que habría supuesto abarcar algo más del texto original, y si bien su metraje se antoja esquemático (nada fuera de lo normal tratándose de los hijos de la Gran Bretaña), no olvida perder la cabeza cuando más le conviene. Como una puta vaya, como la más guarra. Tramposa pero fascinante, moderada pero chocante, graciosa pero mortal, ideal para pasar unas felices fiestas con la familia y los amigos al margen de toda ley que implique, entre otras cosas, cumplir las normas. Eso es Filth, una corrupta y repulsiva maravilla repleta de nieve, villancicos y puñaladas traperas. Y que le jodan a Santa Claus.


VOTACIÓN: 7/10

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Críticas de estrenos / Child of God
« en: 06 de Octubre de 2014, 07:34:23 pm »
                                                           CHILD OF GOD


                                       


No conforme con pintar, recitar, escribir, producir y actuar, James Franco sabe lo que hacer cuando es necesario tras las cámaras. El niño prodigio lleva un par de intentos sin cuajar en la dirección, ni el más (in)decente de los internautas sería capaz de encontrar un enlace digno de dichos títulos con traducción en el lote (si me conseguís Simiosis os ganáis un fiel seguidor). Pero sea como sea 2013 fue SU año: si en 2012 llegó a plantarse con 8 trabajos, el total del año pasado llega a los 9 tanto en cartel como en el anonimato, lo que se dice un currante. También saca tiempo para reirse de su figura, incluso he creído escuchar que preparaba algún tipo de sorpresa "musical". ¿Qué es James Franco a fin de cuentas?... una jodida bestia ¿no?.

Asiduo a la brutalidad y a los terrenos polvorientos, McCarthy es un referente en lo relacionado con la sangre, los lunáticos, los sheriffs agotados y los susurros de testigos sin rostro. James arriesga y apuesta fuerte por los sureños, lo hace aquí y lo hace en As I Lay Dying también. Hermana ambigüa en la dupla, Child of God no se limita a ser un ejemplo de introspección en la mente de un enfermo, la reconocida ambición de su inexperto director no debía permitirlo, así como McCarthy no se propuso narrar un desvarío. El puñetero y terrible viaje de Lester Ballard a las entrañas de la supervivencia, bajo la firme mirada de James enseña un enfoque enamorado de la psique de este hombre, lo antepone a la investigación criminal, lo observa con tal sentido de la paciencia que a pesar de algún trompicón casual, termina desprendiendo un aroma podrido de clásico prematuro que crecerá con los años (y no necesariamente en boca de tantos) por su tendencia a no tirar de la raíz.

Refuerza con severidad sus más provocativas galas sosteniendo los minutos en la tensa y muy respetable mandíbula de Scott Haze, sus maneras desencajan las nuestras por puro asombro. James Franco asigna parte de su desafío al sabor de cada acontecimiento con prudencia y a buen paso, ligando la amplitud del debate al tamaño de cada atrocidad cometida, casi como el discípulo en desventaja que nunca fue, valga la “coincidencia” (en 2015 estrenan película juntos), de un Werner Herzog prematuro arremetiendo contra todo a lomos de su propio pelotón de enanos descontrolados. El patrón de Lester es el mismo que el de un animal y esto queda expuesto a las mil maravillas, aplica el valor de lo que quiere del modo en que lo haría un perfecto perturbado con las facultades primarias de un ser vivo como único estandarte, sea un pedazo de carne muerta o un par de peluches. Si bien su final puede ser confundido con una oda al salvajismo, es un final portentoso y emocionante. Como paridos por las colinas entre gritos y sufrimiento, casi un documental involuntario, un homenaje a la brutalidad original y a su perseverancia... porque las cosas como son, hay que ser la ostia de cabezón para abarcar tanto en 365 días. Y que encima salga bien.


NOTA: 7/10

3
Gente del cine / Fallece la actriz Lauren Bacall a los 89 años
« en: 13 de Agosto de 2014, 03:49:35 am »
- Fallece la actriz Lauren Bacall a los 89 años

A los 89 años de edad, la causante de que fumar se convirtiese en un arte, la diva del cine negro por excelencia, el "Sueño Eterno" de propios y extraños... nos ha dejado inmersos en la negrura.

Y es que si Dios existe, esta semana debe suplirlo el mismísimo George RR Martin, os dejo aquí el enlace de El País:
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/08/13/actualidad/1407888716_536197.html


4
Críticas de estrenos / Lovelace
« en: 31 de Julio de 2014, 07:45:28 pm »
LOVELACE


Hasta el fondo

Fecha: madrugada del domingo 13 de julio del año 2014. Suceso: hoy la luna alcanza su punto más cercano con nuestro planeta en toda la historia de la humanidad. Situación: estoy aburrido, sin plan, es sábado noche y seguramente más de una docena (como mínimo) de personas (la cifra global de residentes invita al optimismo) estén pasando por la misma basura. Y claro, varón como soy, soltero que me encuentro, por sensible que resulte, el deber llama al deber y la necesidad a satisfacer es un derecho universal compartido de importancia capital, siendo esto exactamente lo que pensáis que es. Pero aunque me falte vergüenza seguiré respetando mi intimidad por amor al buen gusto, todavía no me he puesto a ello. El caso es que uno piensa en porno, y luego en James Franco y en como este ha aprovechado su posición en Hollywood para producir las guarradas que considera apropiadas en nombre de la democracia, la república... y el porno, como arte y como curro bien remunerado (Dios os asista si no encontráis la relación).

Respecto a eso último ya hice hincapié en su día y no voy a repetirlo, tolerancia y profesionalidad. Respecto a lo anterior a eso último, no debería preocuparme en exceso siendo hetero por convencimiento, lo que en realidad me apetecía era ver una película. Enlazando la cochinada con el cochino probé con Lovelace. La repercusión y la influencia ejercida por dicho apellido en la industria pornográfica es algo de lo que no voy a hacerme cargo de recordaros, tened la decencia de verlo (el original) y juzgad con lo que saquéis en claro, después. Esta es en verdad una mala película, su psicótico instinto de especulación juega con todo lo que la morbosa imaginación de los adultos de aquella época diesen a entender en torno a una historia sobre violencia injusta de injustas condiciones. Más o menos verídico, el delito no va en cuanto de cierto hay en "X" momento u "X" declaración, el delito es pertenecer al tipo de proyecto "XXX" cuya base no deja respirar a sus implicados por no encontrar un hueco en mitad de su propia bipolaridad. Cuando digo implicados hablo tanto de sus personajes como del personaje que sacrifica una noche de sábado empapada por una luna grande y preciosa ante tal esperpento, más valdría una paja, os ahorro el mal trago (guiño, guiño).

James Franco estaba demasiado ocupado con "Juerga hasta el fin" como para tomarse en serio a Hefner. Amanda Seyfried flipa en colores de serie Z su oportunidad perdida, el Oscar que ni le dió la palmadita por "Los miserables"... pero que quizá le valga el cachetazo por sobreactuar aquí como una bellaca. Sharon Stone conoció días mejores siendo ella la mejor, que el coraje se respira. Peter Sarsgaard se droga.

Y tras este deleite personal por el desperdiciado reparto, solo resta decir que Linda merecía más, más allá de su arrepentimiento (real), su mito aquí se recarga hasta hacerla parecer otra pobre víctima del maltrato en lugar de aquella fémina enigmática y destrozada que fue, la que tanto supuso para este negocio y de la cual surgieron otras tantas imitadoras que hoy ofrecen sus dotes de forma superior (notablemente superior). Lovelace vive en ese irreprochable lugar en el que el agradecimiento es la norma a la hora de resolver un entuerto, la cosa es que estamos en el siglo XXI... y si la intención es lo único que cuenta nos la han metido hasta el fondo.

2/10

5
"Sitios en Internet como TMZ.com y nydailynews.com, han reportado la muerte del actor Paul Walker, protagonista entre otras cintas de la saga ‘A todo gas’.

Las notas aseguran que Walker perdió la vida en un accidente de auto en Santa Clarita California, el texto asegura que el vehículo, un Porsche, explotó tras perder el control cuando circulaba a alta velocidad, ningún otro auto estuvo involucrado en el accidente.

De confirmarse el rumor, Walker habría perdido la vida a los 40 años."

De confirmarse, que descanse en paz...

6
Actualidad / 'Tar' - Tráiler
« en: 12 de Noviembre de 2013, 01:24:19 am »

7
Críticas de estrenos / Rush
« en: 20 de Septiembre de 2013, 01:14:04 am »
                                                                        RUSH

                                       


El jodido Niki Lauda:

En la senda de la rivalidad masculina es donde se averigua la razón por la cual nuestro sexo inclina la balanza en favor de las mujeres, lo es porque la mayoría conducen a la nada, incluso cuando gana uno el duelo propuesto, el ego no entiende de compensaciones... claro está que, si tu nombre goza de cierta importancia dentro de la escala social general, sea en el ámbito que sea, bien puedes ganarte un puesto en ese eterno podium que es el recuerdo y descontar lo perdido en la hazaña por todo aquello que se te atribuirá una vez retires tu culo del terreno. Por supuesto, aquí vale todo, artimañas, peleas, declaraciones burras, derroches... actuaciones llamativas, algunos agarran el cenit de estas cláusulas forzando la maquinaria y otros han nacido con el ansia en la sangre, y no se detendrán ante nada para destrozar los sueños húmedos del contrario, en la cruzada por el éxito la contienda está de más, a su vez que en la contienda por la vida el freno aprieta siempre en el momento adecuado, de forma justa o no, eso ya corre a cuenta tanto del figurado como del figura.

Y hablando de figuras, hablemos de Ron Howard, viendo "Rush" se descubre claramente que la faceta que mejor le sienta es la de retratar un suceso verídico que incluya un enfrentamiento entre dos o más hombres, a falta de ver "Frost vs. Nixon", y habiendo apreciado las pullas en el "Apollo XIII" y los ganchos de su "Cinderella Man", Howard se apunta otro cómodo tanto al marcador de su impersonal torpedeo de variaciones (algunas según dicen, verdaderamente infumables) con "Rush", o "como conseguir que los coches resulten atrayentes". No me van a pagar por promocionarla así que tampoco voy a engañaros, "Rush" es puro Howard, no busquéis hierba en el alquitrán, es una película que va directamente al grano (como quien dice), y tras un comienzo algo duditativo e incluso lento, el motor va acelerando gradualmente hasta que nos introduce en mitad del circuito provocándonos esa tensión que tanto nos flipa sentir en un cine y que tanta factura les pasa luego a los acomodadores.

Su montaje es algo endiablado y en él reside el porcentaje mayor de su aprobado, me pregunto seriamente si el tío Howard se habrá dejado algún condenado plano sin cubrir, las carreras son pura adrenalina y un ejemplo de auténtico temple al mando de las cámaras, dentro y fuera del casco, un lujo digno de apreciarse en la más oscura de las salas y la más grande de las pantallas. Y si hay que comentar alguna interpretación en concreto, sería la de Daniel Brühl, aportando algo más que su escuchimizado aspecto (cosa que no hace Hemsworth) a aquel personaje poseído por su pasión que fue Niki Lauda, y aunque no suelo quejarme de este tipo de cosas os daré un consejo a los más redomados intolerantes: procurad alejaros de su versión doblada al castellano, algo me dice que este asesina la mitad del trabajo de Brühl, aunque esto no impide que resalte como el que más en un reparto que se conforma con cumplir y pasear el palmito.

Palmito que luce muy pero que muy bien Olivia Wilde, siendo ella uno de los múltiples fallos estancados en la intrahistoria que recorre la espina dorsal del film, a veces por contemplaciones, a veces por benévola, a veces solo por insulsa, y es que los romances de ambos pilotos no acoplan nada especial a la tapicería, solo la rellena y aún sin desagradar (entreteniendo vamos), esto, unido a la falta de grandeza y trascendencia habitual de su director, da como resultado "otra película de Ron Howard", y vaya si estaba equivocado esperando otra cosa. Aun con todo ello, los 70 nunca lucieron de forma tan sexy y las celebraciones tras la competición nunca resultaron tan estimulantes, "Rush" es el pique, tanto la especulación en su alma como su espíritu sobre las ruedas, los diseños automovilísticos han sido calcados prácticamente a la perfección y la veracidad es palpable en cada fotograma, incluso cuando enfoca un minuto en falso, a la par que capta también la motivación de estos locos incomprendidos tras el volante como nunca, en uno de los pulsos más recordados (y es que las ganas de triunfar salen tan caras como provechosas) en la historia de la Fórmula 1, el golferas de Hunt y el jodido Niki Lauda.

NOTA: 7.3/10

8
Críticas de estrenos / John Dies at the End
« en: 02 de Septiembre de 2013, 07:09:30 pm »
                                            JOHN DIES AT THE END

                                           

Las crónicas de Coscarelli: el chucho, la aguja y el perrito caliente.

Llevaba tiempo queriendo pretender (ojo) ver "John Dies at the End", cuando la pretensión pasó al capricho, esquivé mi habitual prejuicio (o pereza, para que vamos a engañarnos) a los subtítulos y me adentré en lo último de ese hombretón entrado en lorza que es Don Coscarelli, si, si, aquel que no supo cortar por lo sano la saga de "Phantasm" hasta que se atrevió con aquel fabuloso homenaje a Elvis (entre otras cosas) que representó "Bubba Ho-Tep". Coscarelli, forjado en el fuego del amor a lo cutre, ha labrado un largo recorrido "underground" de alto calado "freak" para todos los amantes de lo rocambolesco, convirtiendo el tópico del terror fantasmagórico y gore (como otros tantos antes) en una seña y/o guiño que termina dotando a sus películas de virtudes y diversiones imposibles de encontrar en otras obras de premisas paralelas. Tanto para lo exquisito como para lo grotesco, se necesita de mano firme y visión propia si el objetivo marcado es el de encontrar un espacio único donde reposar un legado reconocible en el séptimo arte, algo así como la tumba selecta del cementerio, con un letrero llamativo que diga "aquí yace (o descansa en paz) un tío (o visionario) con un par de cojones"... a lo mejor no es sutil, pero la sonrisa al leerlo no te la quita "ni el tato".

Y entrando en materia, hablemos de la salsa de soja y sus efectos: diré que esperaba una experiencia mucho más intensa, como todo en la vida, si la droga no alcanza el éxtasis el viaje se torna en gatillazo, o también sería como decir que si el viaje tropieza con gatillazos constantes el efecto de la droga no resulta del todo placentera, y ciertamente más de una acaba por reducirse a caucho desechable, pasto del desierto y sus arenas, pero algunas, aún sin alcanzar esa tan deseada conexión divina, si que resultan lo bastante simpáticas como para repetir con gusto el chute, e incluso (tal vez) con más entusiasmo que la primera dosis, todo puede suceder ante tales sustancias, donde lo imprevisible junta su mano con gusto y mimo a las rarezas posteriores "durante" el periplo, a veces ajeno, a veces extraordinario, en cualquier caso: puñeteramente entretenidas.

Y si no sois de lo que gustan de metáforas rebuscadas, traduciré a nivel práctico lo que trato de expresar sobre la película, como dije, esperaba más, y con esto no quiero dar a entender que no me lo pasara pipa ¿sencillo no?, de "John Dies at the End" esperaba la máxima declaración boba y descontrolada sobre el mundillo de las drogas extremas, los pasajes extrasensoriales y la carnaza desagradable de patas largas y malas intenciones, algo así como el "Bubba Ho-Tep" de la heroína elevado a la enésima potencia, y si bien es solo el intento de todo eso a lo que pudo aspirar, bien es también una rara variante vulgar y tosca de esa idea, descacharrante y excesiva. Y cuando digo "exceso" digo también "defecto", siendo yo el primer defensor de las "idas de olla" particulares de los directores de cine, aquí el exceso viene bajo la densa sombra de diálogos interminables, para entendernos, Coscarelli no es Tarantino, y aquí las conversaciones no muestran detalles sobre lo cotidiano o lo betado de manera atractiva, "John Dies at the End" dedica más de la mitad de su metraje a explicar todo lo que sucede, sucedió o sucederá en pantalla, desde luego lo hace con estilo, sobre todo en las charlas entre Wong y un estupendo Paul Giamatti (como casi siempre), pero no dejan de ser aclaraciones y preámbulos extendidos más allá de lo necesario, esto termina afectando al ritmo del film, nunca de gravedad, pero pedíamos más.

Y a pesar de que "no todo el monte es orégano", algunas veces el poco orégano del monte desprende el suficiente buen aroma que precisa el área al completo como para sentirlo disfrutable, y es que lo poco que "John Dies at the End" tiene de estrambólico, lo tiene en calidad, con escenas dotadas de una singularidad nunca vista, imaginativas y anárquicas (de las que me chiflan), con diseños monstruosos y momentos desopilantes, después de todo, esto no deja de ser una película de Don Coscarelli, su esencia destroza la trascendencia (a drede y colateralmente, con chicha buena) con un humor que no pierde peso pasen los años que pasen. Y con una ÉPICA melodía de tan solo un minuto de duración compuesta por Brian Tyler (llamada "Our Quest") se despide esta aventura repleta de monstruitos hambrientos y sueños inconscientes, pudo situarse entre lo mejor de la "cosecha del 2012", no llegó a tanto, pero esto es como el dicho del oso: "algunas veces eliges la salsa y otras veces ella te elige a ti".

NOTA: 6.4/10

9
Críticas de estrenos / Efectos secundarios (Side Effects)
« en: 27 de Marzo de 2013, 01:53:28 am »
Efectos secundarios



Sinopsis:
Emily (Rooney Mara) y Martin (Channing Tatum) son una próspera pareja neoyorkina cuyo mundo se desmorona cuando Emily intenta suicidarse. Incapaz de superar su depresión, Emily acepta seguir una nueva medicación recetada por su psiquiatra, el Dr. Jonathan Banks (Jude Law), pensada para calmar la ansiedad. Pero el fármaco comienza a tener inesperados efectos secundarios que amenazan con destruir las vidas de todos los implicados...

SEXO,MENTIRAS Y GOLOSINAS PARA LA ANSIEDAD

Comenzaré mediante una confesión de la misma forma que un yonqui se confiesa ante su camello, la ocasión bien lo merece, no solo porque sea la prímera película que he tenido el placer de disfrutar de este venidero (y prometedor) 2013, si no por lo que el proyecto representa como tal, la confesión es la siguiente: nunca consideré a Soderbergh un director de raza... o de PURA raza al menos, nunca le ví la distinción por la que la crítica lo encumbró como uno de los realizadores más atractivos (a nivel de realización, se sobreentiende) del panorama norteamericano, tanto en el underground cinematográfico como en el mainstream más acomodado, yo veía a un hombre que tenía mano con los repartos corales y que sabía medir sus dotes a la hora de pasar de un registro selecto para pocos videntes a otros masivos para miles de adeptos, no era moco de pavo vaya, tenía lo suyo, pero nunca aprecié más "chicha" tras aquellos méritos, hasta que hace un par de años (literalmente) le dió un voltio de profesionalidad a su puesta en escena en la irregular "Contagio", algo había cambiado en él, al film le faltaba mordiente en su fondo, y quizá fuese un poco (demasiado) analítica con el asunto que trataba, pero definitivamente aquello estaba contado a la perfección, luego la serie B en "Haywire", y consiguió que una historia en la que Chuck Norris no desentonaría se apreciase como caviar, o algo parecido, y por último, ese éxito a todo color llamado "Magic Mike", donde sumó el cariño personal que su actor protagonista enlazaba con su argumento a una embriaguez narrativa fuera de lo común que nos sumía en algo divertido y fresco de lo que no podía despegarme, definitivamente, Steven se había convertido en algo así como "el perfecto artesano de variedades", capaz de no sentirse responsable a nivel empático con lo que contaba pero presentándolo de la mejor forma que le fuese posible... y de aquí (a los que carezcan de paciencia, perdón por el monólogo) paso al segundo motivo del por qué esta es una ocasión especial, lo es porque... ¡tan ta ta chán! "Efectos secundarios" se ha posicionado irrevocablemente como la mejor película de toda su filmografía... y si no es así, a mi me lo ha parecido.

El título de la crítica no es solo un mero juego de palabras en referencia a su primer largometraje, es más bien una indirecta fija, aquella era la reina del baile de todas sus damas, hasta hoy... Efectos secundarios es de lejos, la mejor intriga que yo recuerdo haber visto en una pantalla en muchísimo (pero muchísimo...) tiempo, la desventaja principal por definición, es la de no poder proponer demasiadas pistas al lector por temor a cagarla con el secreto de la función, por ello me limitaré a exponer los motivos que alzan por sí solos a esta maravilla como la pieza definitiva de la pirámide, y lo haré en el siguiente párrafo por respeto al buen gusto de estructuración de mi reseña, que ya se pasa de condescendiente.

Y aquí es donde se inicia la avalancha: habiendo repasado el historial reciente de Steven al mando de las cámaras en sus tres últimas presentaciones, a toda esa magnitud narrativa, se le confiere la personalidad, indagación y misterio de la que carecían dichas películas y de la que si gozaba (en gran parte) "Sexo, mentiras y cintas de video"... aquí volvemos a la perversión, a la amoralidad más absoluta, a la perplejidad indemne que se engancha como una lapa a nuestros corazones, presenciando actos deplorables, decisiones dudosas y situaciones temibles en un mundo enfermizo de intereses, contrastes y traiciones parpadeantes a la espera de un punto flaco al que hincar el diente... todo esto y más, es lo que "Efectos secundarios" nos ofrece, pero la excelencia ya no viene unicamente de los lienzos del retrato, si no de la calidad de sus pinceles, Soderbergh se centra en crear la espiral y atraernos hacia ella, pero no sin dejar buena cuenta de lo mucho que se molesta en no descuidar las esquinas del cuadro, así, lo empapa de matices y relecturas, lo desquicia y lo centra al punto, dejando que el dardo envenenado de Scott Z. Burns nos mantenga en vilo buscando el hilo del acertijo, para más inri, cuando este se nos descubre, lo primero que se le viene a uno a la cabeza es "pero que bien que me lo voy a pasar cuando la vea por segunda vez", y eso queridos, tratándose de una intriga con todas sus letras, es lo mejor que va a poder decirse sobre ella.

A todos sus elementos integramos un cuarteto de fantasías sexuales vivientes y nos queda el pastel más dulcemente atractivo de toda la bollería, un Tatum irregular, como siempre, una Zeta-Jones cumplidora y sutil, un Jude Law diverso y plausible... y una Rooney Mara dueña y señora de todo el entramado a título de milagro caído del cielo que sucumbe a los infiernos, tanto externos como interiores, de su personaje, pasando de lo dulce a lo esquizofrénico, de lo fiable a lo arriesgado y de lo divino a lo superior, y solo van 27 tacos, le quedan estelas que recorrer, como para no querer adorarla ¡já!

Y como despedida, una fuerte ovación para Steven por su atrevimiento y su riesgo, más de uno desearía poder plasmar de la misma forma que él lo hace, todo un mundo de mentiras, especulaciones, recomendaciones, jaquecas y paranoia... que nos envuelve desde sus clínicas, sus farmacias de guardia, sus inversiones asociadas y sus productos residentes, alejados de la mano de la cordura y el bienestar, en los pisos de cada calle, consulta a tu médico, quizá te diagnostique, consulta al vecino, quizá te sorprenda...

NOTA: 8.7/10

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