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Críticas de estrenos / El payaso
« en: 15 de Abril de 2013, 09:40:58 pm »
EL PAYASO


Sinopsis:
Benjamim (Selton Mello) y Valdemar (Paulo José) forman la fabulosa dupla de payasos Pangaré y Puro Sangue. Benjamim es un payaso sin identidad, CPF y comprobante de residencia. Él vive en las carreteras en compañía del divertido grupo del circo Esperanza. Pero Benjamin cree que perdió la gracia y parte en una aventura detrás de un sueño.

Crítica:

¿Quién hace reír a los payasos?


Avalada por sus 12 premios de la academia brasileña, su nominación por parte de ésta a los Oscars para representar a su país y los 1,5 millones de espectadores que pasaron por las salas de cine de su país, ahora aterriza en España, y con dos años de retraso, El payaso, la segunda película como director de Selton Mello.

Realmente, ya había pasado por la península ibérica, en concreto en el 'Festival de cine Iberoamericano de Huelva', donde ya encandiló a los espectadores y crítica española llevándose tres premios, entre ellos el del público. Ahora, ya comercialmente, se nos brinda la oportunidad de acercarnos al cine sudamericano, en concreto el brasileño, que pocas veces tenemos la oportunidad de ver en nuestros cines.

Selton Mello es un reconocido actor en su tierra natal, forjado sobre todo en la televisión, pero que en 2008 dio el salto tras las cámaras dirigiendo su primera película, Feliz natal, en la cual también actuaba.

Ahora, repitiendo papel delante y detrás de las cámaras (aparte de dirigir, co-escribe el guión, y colabora en la edición de la película) saca adelante su segundo trabajo, El payaso, que ha cosechado muy buenas críticas.


La película narra la historia de Valdemar y Benjamin, padre e hijo respectivamente, dos payasos que trabajan en el 'Circo Esperanza' recorriendo toda Brasil. Pero un día a Benjamin le entran las dudas de su realmente es ésta la profesión que desea para su futuro: poco estable y sin rumbo fijo. Y es que... ¿Quién hacer reír al que fabrica las risas?

Con una sabia mezcla de comedia y melodrama, Selton sabe hacer sonreír cuando toca y ponernos tiernos cuando la situación lo requiere, sin abusar de ninguna y sin que la mezcla sea indigesta.

El personaje de Benjamin es rico en matices, alegre en su trabajo y melancólico fuera de él, buscándose a sí mismo. Los secundarios aportan calidez al conjunto, aunque se echa de menos un mejor desarrollo de cada uno para así conocerlos más extensamente.

La sencilla historia encuentra su mayor acierto en el recurso de pequeños pero brillantes detalles, véase una casa decorada con cuadros de cabras, la historia del gato Lincoln o la búsqueda incesante de un ventilador y un sujetador XXL, momentos tan sencillos como memorables. Quizás si con este mimo se hubiera rematado la historia del protagonista (el final parece un tanto precipitado) así como la partida un tanto precipitada de uno de los secundarios, hablaríamos de un guión notable.


Aun con todo, estos leves baches no dificultan que al final de la película uno salga con la impresión de haber pasado una hora y media bastante satisfactoria, ya que las pocas pretensiones han sido satisfechas plenamente.

Dentro ya del apartado más técnico, cabría destacar una lograda fotografía amarillenta, de tonos cálidos y cercanos, muy acorde al mundo circense, así como la buena banda sonora que la acompaña, fusionándose perfectamente a la imagen, sin salirse nunca del tono buscando y sin remarcar en exceso las emociones.

En definitiva, una grata sorpresa la película de Selton Mello, un canto a la búsqueda de la motivación personal en el trabajo y de la digna profesión del payaso, hecha con mimo, cariño y buen hacer.

7/10

17
Críticas de estrenos / Nana
« en: 15 de Abril de 2013, 12:46:16 pm »
NANA


Sinopsis:
Nana es un cuento mágico y cruel, protagonizado por una niña (Kelyna Lecomte) de cuatro años que vive con su madre en una casa en el bosque. Una tarde, cuando vuelve del colegio, descubre la soledad de su hogar. Tendrá que desenvolverse sola, explorando su temprana libertad mientras se adueña de su mundo.

Crítica:

Ya desde el título te invitan a ello

El cine francés tiene fama de lento y pecar de trascendente, esto no es nada nuevo, pero Valérie Massadian sería de esas directoras que hacen que este impopular tópico tenga su parte de razón.

Cuando la misma Valérie confiesa que el guión, de unas veinticinco páginas, fue solamente escrito para recibir la subvención de turno y sacar adelante el proyecto... nos lo creemos, y más después de ver el resultado. Y es que, según alega, la película se forjó en el montaje, pero la sensación es que eso del 'ritmo narrativo' es un concepto desconocido para la directora.

Una cosa es hacer una fábula sobre la infancia y otra muy distinta presentar una narración propia de un niño de parvulario, inconexa en muchos tramos, como recopilando escenas grabadas de una niña jugando a su antojo... y ya está. Esa idea de 'cada uno se monta la película en su cabeza' me parece la excusa de no saber hacer bien las cosas. Se puede dejar a la libre interpretación un final o algún concepto, pero no la película entera, porque para eso ya la hacemos nosotros mismos.


Nana, con una natural y encantadora niña de 4 años como protagonista y ese aire campestre que se respira (se nota de donde viene Valérie) son las máximas virtudes que encontraremos en este fallido proyecto, junto con alguna que otra escena de mayor calado, como la apertura de la matanza del cerdo (real, por cierto) o Kelyna Lecomte y Marie Delmas jugando a escupirse el agua.

La propuesta acaba sucumbiendo a su falta de ritmo, que, como ya apunta desde el título, es proclive a echarse una siesta libremente sin temor a perderse nada trascendente.

Si la idea de Valérie sobre una alegoría de la mala educación infantil (donde el cruel ser humano, con corazón de perro como en el cuento que se narra en la película, deja en herencia una mala imagen a sus hijos) es colocar escenas sin ton ni son de una niña jugando sola con animales muertos durante toda la película... es que, o yo entiendo poco de cine, o su directora cree ingenuamente que el arte cinematográfico y el fotográfico son lo mismo.


Es entendible que no se quiera imponer a una niña hacer ciertas escenas, ya que, a todas luces, no es una verdadera actriz, pero de ahí a dejar al libre albedrío la totalidad de la película va un trecho muy grande, tanto como el de un proyecto interesante y otro pretenciosamente fallido.

Al menos podemos agradecer que, al final, se desechasen sesenta horas de metraje y haya quedado una película de apenas una hora, que, con todo, se antoja excesivamente estirada.

4/10

18
Críticas de estrenos / Los ilusos
« en: 12 de Abril de 2013, 03:02:43 pm »
LOS ILUSOS


Sinopsis:

En palabras de Jonas Trueba, Los Ilusos es “una película sobre el deseo de hacer cine, o sobre lo que hacen algunos cineastas cuando no hacen cine; sobre perder el tiempo y el tiempo perdido; sobre conversaciones, borracheras, comidas y rutinas; sobre los paseos al salir del cine; sobre estar enamorado; sobre estar solo y estar con amigos, construyendo futuros recuerdos para una película futura”.

La cinta es una reflexión sobre el tiempo-entretiempo que transcurre entre el rodaje de una película y otra y se realiza totalmente fuera del sistema industrial, con amigos, sin plan de rodaje y a lo largo de varios meses. Además, Trueba quiere darle un nuevo enfoque a la explotación comercial de la película. Con una única copia, el director acompañará la cinta allá donde se proyecte, para compartir la experiencia con el público.


Crítica:

Vivir rodando en 16mm

Hablar de Los ilusos de Jonás Trueba es un tanto difícil, ya que es hablar de un ideal, un modo de ver el cine, más que de una película en sí.

Jonás ha “mamado” el cine desde que estaba en la cuna, por así decirlo. Le viene de familia, y, por lo tanto, es bastante curioso que su visión particular sobre el mundo del cine se aborde desde una vertiente antiglamurosa. Tanto dentro de la película como en la producción o distribución de la misma, que prácticamente parece destinada a estrenarse sólo en la Cineteca del Matadero de Madrid (y por un breve periodo de tiempo) y en el 'Atlántida Film Fest' de la web Filmin.

Y es que el joven director ha abordado el proyecto, ya desde el rodaje, simplemente con la necesidad interior de hacer cine por el gusto de hacerlo, rodada el tiempos muertos casi por amigos del oficio, con una cámara 16mm e intentado mostrar lo que el llama “la periferia del cine”: los cines en versión original, las tertulias cinéfilas de los aficionados, los vhs grabados de tus padres, los pequeños proyectos de directores amateurs enamorados del cine... y las sensaciones y sentimientos de estos que serán el fruto de sus futuros proyectos.


Un pequeño proyecto hecho con cariño, sin apenas un guión detrás que seguir, tirando de la improvisación y la intuición de actores de teatro que debutan en esto del cine. Y es que si por algo destaca la segunda película de Jonás Trueba es por dejar los convencionalismos y la concepción general de un proyecto cinematográfico e impregnar en la película la naturalidad de lo cotidiano.

Se nota que, más que seguir una vertiente reivindicativa sobre un cine de pocos medios, se busca un estilo artístico, una pulcra fotografía en blanco y negro y un estilo cercano a la nouvelle vague, alegoría de las sensaciones que pretende transmitir el director.

Pequeños microtemas se podría decir que componen este relato con tintes humorísticos, siempre con una visión desenfadada pero sincera, donde el futuro del cine, las nuevas tecnologías, los miedos propios de los directores y actores amateurs ante un mundo de difícil acceso o las anécdotas que inundan las conversaciones de los aficionados al séptimo arte tienen cabida en una película de difícil catalogación, pero que, sin duda, va dirigida para todos nosotros, los que disfrutamos día a día en las salas semivacías de los cines de auteur, recorriendo las tiendas de segunda mano buscando las rara avis del cine, aquellos que tenemos el cine como afición de cabecera (o incluso algo más que una afición). Y, aunque sea solo por ese miramiento, ya es de agradecer esta propuesta.


Sí, además, eres de los que vive en la capital, tendrás un incentivo extra en Los ilusos: descubrir los miles de rincones que recorre la película y que la mayoría de los cinéfilos madrileños frecuenta a menudo.

Quizás la falta de una narrativa convencional pueda hacer que esta especie de cine-documental haga que no todo el mundo conecte con él, pero su amor por el cine sin duda será suficiente para contentar al público al que va dirigida: que no es otro que los jóvenes ilusos que sueñan con formar parte de este mágico mundo que es el cine.

6,5/10

19
Críticas de estrenos / Tipos legales
« en: 08 de Abril de 2013, 09:51:48 pm »
TIPOS LEGALES


Sinopsis:

Val (Al Pacino) sale de la cárcel tras cumplir 28 años de condena. Su mejor amigo, Doc (Christopher Walken) le espera a la salida y juntos van en busca de otro viejo colega, Hirsch (Alan Arkin). A pesar de la edad, los tres ex gánsteres deciden empezar a recuperar esa misma noche los días de gloria y las décadas de crimen, drogas y sexo perdidas. Pero Doc tiene un trabajo urgente que hacer, encomendado por el jefe de la antigua banda: matar a Val y saldar así su propia cuenta pendiente. El dilema para un gánster es imposible y el tiempo para encontrar una salida se agota.

Crítica:

Las batallitas del abuelo


Los ejercicios nostálgicos suelen tener un buen recibimiento. Jugar con los recuerdos, viejas glorias, la infancia... nos gusta a veces anclarnos en el pasado y la moda retro, y es que ya se sabe, cualquier tiempo pasado fue mejor, como decía Jorge Manrique.

Tirando de esta premisa, nos llega Tipos legales, donde tres gángsters, ya retirados, rememorarán por última vez sus viejas correrías, mientras terminarán un último trabajo pendiente.

Y quien mejor para este ejercicio nostágico que Fisher Stevens, instalado en la memoria colectiva como el actor de de las dos Cortocircuito y, en menor medida, Super Mario Bros; aparte de numerosas apariciones en varias series de éxito.

Ahora, en su faceta de director, tras la pobre aceptación por parte del público de su debut Beso en Manhattan, pero haber conseguido un Oscar por la producción del documental Cove, nos ofrece una película liviana, una tragicomedia (bastante más cómica que trágica) sin mayores aspiraciones que apelar a la memoria colectiva, bien para los films de culto del subgénero gangster, por ver a viejas glorias del cine una vez más en acción y juntos o simplemente por ver a unos ancianos con síndrome de Peter Pan, que siempre tiene su aquel.

Está claro que para que esta propuesta funcionase medianamente bien, era necesario un reparto a la altura de lo que se cuenta, viejas glorias que nos creen simplemente con verlas ese viaje mental al pasado, Al Pacino, Christopher Walken y Alan Arkin, un trío de ases que, si bien no será un papel que se recordará el día de su epitafio, tampoco será el que les haga avergonzarse cuando estén de fiesta con otros colegas del gremio y salga a relucir dicha colaboración. Da un poco de pena verles tan cascados, pero aún siguen recordándonos por qué son tan grandes, una simple mirada o gesto sirven para llenar la pantalla.



Sin tomársela muy en serio, se puede pasar un buen rato, siempre entrando en su juego, sin esperar un guión muy elaborando y pasando por alto alguna escena de, vulgarmente hablando, empalmado (a veces, hasta literalmente). Hubiera sido interesante un tratamiento más adulto-crepuscular, acorde a la temática, pero eso sería ya tener ciertas pretensiones que Fisher Stevens dudo que siquiera se haya planteado. Habrá que conformarse con algún que otro guiño cinéfilo, ver a tres pedazos de actores pasándoselo pipa y pasar un rato entretenido, que tampoco está mal.

Y para rematar la añoranza, Jon Bon Jovi en la banda sonora, con uno de los dos temas incluso nominado a los Globos de Oro

En general, la película puede verse como las batallitas que suelen contar los abuelos, en cierta parte poco novedosas (porque se repiten como el ajo) y a veces cansinos si les escuchamos superficialmente, pero si realmente nos sentamos a escuchar lo que dice, encontraremos historias divertidas, emotivas, pero, sobre todo, apreciaremos más a aquellos que ya ha vivido el doble (como mínimo) que nosotros.

6/10

20
Críticas de estrenos / La cocinera del presidente
« en: 21 de Marzo de 2013, 05:52:07 pm »
LA COCINERA DEL PRESIDENTE


Sinopsis:


Hortense Laborie, una conocida chef del Périgord, no acaba de creerse que el presidente de la República la haya nombrado su chef particular, y que deberá encargarse de todas sus comidas privadas en el Palacio del Elíseo.n A pesar de los celos y envidias de numerosos miembros del personal de cocina, Hortense no tarda en hacerse respetar gracias a su genio. La autenticidad de sus platos seduce al presidente, pero los pasillos del poder están trufados de trampas. Basada en la extraordinaria historia verdadera de la cocinera privada de François Mitterand.

Crítica:

Como un huevo frito sin pan para mojar


La cocinera del presidente es el nuevo trabajo de Christian Vincent, un director desconocido aquí en España pero que en Francia, sin ser tampoco una celebridad, sus películas conocen muy bien los premios César. Desde su debut en el largometraje con La discreta en los 90, la cual se llevó el premio a mejor ópera prima, sus largometrajes suelen rascar siempre alguna nominación, aunque justamente la que nos atañe no se llevó ninguna en los César de este año.

Etienne Comar (guionista de De dioses y hombres) leyó en 'Le Monde' un artículo sobre Danièle Delpeuch, una cocinera (la única mujer hasta la fecha) que durante unos dos años se encargó de las comidas presidenciales de Fraçois Miterrand en el mismo Palacio del Elíseo. De ahí sacó la idea para la película de la que posteriormente sería guionista y productor. Para sacarla adelante pensó en Christian Vincent, el cual también adora la cocina como el personaje de la película, Hortense Laboire.

En la película, podemos ver dos aspectos en la vida de Hortense Laboire, su etapa pasada como responsable de las comidas presidenciales en el Palacio del Elíseo, y la actual en una base de la Antártida. Alternando presente y pasado, en contraste entre ambos mundos es evidente, pero lo que no cambia es la devoción con la que Hortense se dedica a su trabajo, su pasión culinaria. Esta comedia gastronómica sencilla engatusa visualmente según van pasando platos en la pantalla, como debe ser en una película de estas características, pero esa sencillez con la que nos hace pasar un rato entretenido y alegre es a la vez la que hace que igualmente de rápido se esfume en nuestra memoria. Al igual que los platos 'gourment' que visualmente quedan espléndidos pero que si los miras frívolamente no llenan ni la mitad del plato ni del estómago, algo parecido pasa con La cocinera del presidente.


Catherine Frot (Odette) encarna bien a la mujer de origen rural que se cuela como si nada en el Palacio del Elíseo y, a pesar de no ser muy dada a la cocina, no desentona en su papel, al igual que Jean D'Ormesson, que sin ser actor (escrito, columnista, académico y filósofo pero sin idead de actuación) consigue hacer creíble el papel. Dos papeles que, a pesar de estar bien resueltos, les falta la chispa de la complicidad, de ganarse al público más allá de la correcta actuación.

Lo mismo podría atribuirse a la discreta banda sonora de Gabriel Yared (compositor de Un asunto real, El erizo o El paciente inglés, entre muchas otras grandes bandas sonoras), que pasa bastante desapercibida. Y es que en general, La cocinera del presidente es de esas películas que se dejan ver pero ni entusiasman ni dejan poso, pueden caer a lo sumo simpáticas pero carecen de la suficiente fuerza como para decir que su visionado merece la pena. Ni la merece y ni se arrepiente uno de ello, la simple y llana indiferencia. Y dejar al espectador con hambre no es buen síntoma.

5/10

21
Críticas de estrenos / Incompatibles
« en: 20 de Marzo de 2013, 02:50:29 pm »
INCOMPATIBLES


Sinopsis:

Una mañana al amanecer, un cuerpo sin vida es encontrado cerca de un local de apuestas clandestinas en un suburbio de la periferia de París. La víctima es Eponine Chaligny, esposa de Jean-Éric Chaligny, uno de los hombres más influyentes de Francia, y el caso podría sacudir el país en medio del clima social extremo que lo asola durante las últimas semanas.

Esa mañana dos mundos opuestos se cruzarán: Ousmane Diakhaté, joven e impulsivo oficial de policía del suburbio, y François Monge, estirado capitán del Departamento de Homicidios de la capital. Su investigación les llevará a ambos lados de la periferia: desde las operaciones de guante blanco y dinero fácil del centro financiero de París hasta los negocios clandestinos de la barriada de Bobigny. Dos mundos en los que ambos policías deberán superar sus diferencias de clase... ¡antes de que este caso acabe también con sus vidas!

Crítica:

L'arme fatale

Tras el enorme éxito que cosechó Intocable, llega a las carteleras españolas Incompatibles, el nuevo proyecto del actor Omar Sy (que próximamente dará el salto a Hollywood en la nueva película de los X-Men).

Pero las similitudes con la película de habla no inglesa más taquillera de todos los tiempos se limitan a compartir nacionalidad, actor y, como mucho, un comienzo movido por las carreteras francesas. Y es que aquí, aunque Sy comparta protagonismo con otro actor como en aquella, no se destila la misma química ni de lejos.

Dejando de lado comparaciones que no vienen a cuento aunque se empeñen los traductores de títulos españoles, lo que se puede esperar del segundo largometraje de David Charhon no es más ni menos que la comedia policíaca donde dos compañeros se ven obligados a compartir caso, que no se llevan bien pero acaban siendo uña y carne.

Y lo cierto es que, pese al manido tema, funciona lo suficientemente bien como para salir satisfechos de su visionado.


Tenemos por un lado a Ousmane Diakhité (Omar Sy), un policía de delitos financieros de los suburbios, conocido en su barrio por el mote de 'Loserman' y con un hijo a su cargo al que debe dar ejemplo. Por el otro, François Monge (Laurent Lafitte) un capitán de la brigada criminal parisina, despreciado por sus compañeros por ser un 'agente de oficinas' que aspira a ascender a comisario y al que le pierden las faldas.

Como juntar a Axel Foley de Superdetective en Hollywood con Joss Baumont de El profesional, ídolo de cada uno de ellos. Una pareja en principio incompatible, pero que deberán colaborar juntos para desentrañar el misterioso asesinato de la mujer de un líder de la patronal, que, como es costumbre, acabará siendo un caso con más miga de la que parece.

La pareja Sy-Lafitte (que volverán a coincidir en la nueva película de Gondry), sin tener quizás la química que se hubiera deseado del todo, sí cumplen al menos cada uno por su lado su rol preestablecido. Sy gracioso en su estilo y Lafitte de lameculos pero cumplidor. Una pena que el resto de los personajes secundarios se quedan a medio desdibujar y podrían haber dado más de sí, como el niño de Ousame o su compañera Yasmine.

La historia, sin ser ningún alarde de ingenio, se desarrolla con la normalidad del género y deja que los protagonistas destaquen sobre ella, y la música de Ludovic Bource, oscarizado por su banda sonora de The artist, aquí se queda en un segundo plano, correcta, sin destacar pero subrayando los momentos necesarios para que se diga que Ludovic ha trabajado en el proyecto.


Si bien quizás no quedará en la memoria colectiva como la saga Arma letal o similares películas de idéntica temática, tampoco es la pretensión de la película de Charhon, solo hacer pasar un buen rato en la hora y media que dura y que la gente salga contenta por el buen rato pasado. Y eso se cumple perfectamente. Jamás se hace pesada, no hay salidas de tono como suele ocurrir en el cine americano y sabe quedarse en la comicidad sencilla pero no estúpida. Suficiente para colmar las expectativas que uno pueda traer de casa antes de verla.

6/10

22
Críticas de estrenos / Los Croods: Una aventura prehistórica
« en: 19 de Marzo de 2013, 02:16:32 pm »
LOS CROODS:
UNA AVENTURA PREHISTÓRICA




Sinopsis:

Sigue los pasos de la primera familia moderna del mundo durante el viaje de su vida. Cuando la caverna que siempre ha sido su hogar es destruida –al igual que el resto de su mundo poco después– los Croods se ven obligados a emprender el primer viaje familiar por carretera (o más bien sendero). Sacudidos por choques generacionales y por movimientos sísmicos, los Croods descubren un increíble nuevo mundo, lleno de fantásticas criaturas, y un futuro que supera cuanto habían imaginado.


Crítica:

La evolución de Dreamworks


Dreamworks ha sido la primera en abrir la veda.

Y es que, con el estreno de Los Croods, empezará la emocionante “batalla” entre las películas de animación para ir ganando puntos de cara a los siguientes Oscars.

Y es que lo que se avecina es para que se le caiga la baba a los amantes de la animación: a la esperadísima secuela de Monstruos S.A., también las de Lluvia de albóndigas (la cual fue una maravillosa sorpresa), Gru o Los Pitufos. A estas hay que sumar Frozen, la gran apuesta de Disney de este año (si catalogamos a Monstruos University como de Pixar), Turbo (la otra apuesta de Dreamworks) y Futbolín (la incursión de Juan José Campanela en el mundo de la animación y la primera película argentina en animación 3D).

Pues ante todo este catálogo prometedor, Los Croods no tiene por qué achantarse, en absoluto. Yo la catalogaría como lo mejor de la compañía desde Cómo entrenar a tu dragón.

Dreamworks empieza a ver la luz que hay que seguir, al igual que los protagonistas de su película. Si bien aún le falta arriesgar a lo grande para estar a la altura de Disney/Pixar, la animación que presenta Los Croods es de una belleza impresionante.


Eep es la hija mayor de la familia Crood, y sueña con dejar su vida de cavernícola recluido en cuevas y temeroso de todo para investigar qué hay en el mundo y vivir la vida, más allá de la superviviencia. Cuando un día se encuentra con un 'chico' (de hecho se llama a sí mismo 'Guy') que usa sus ideas para subsistir, y no solo su fuerza. Esto creará un conflicto con Grug el padre de Eep y cabeza de familia de los Croods.

Si bien por la misma sinopsis sabemos qué derroteros seguirá la historia, la película no se resiente por ello, pues aparte de su apabullante estilo visual, es lo suficientemente entretenida para obviar las carencias que se puedan sacar de un análisis a su guión. No es su pretensión dar clases de historia a los niños y mayores que se acerquen a las salas de cine a verla, sino hacerles pasar un buen rato, y eso se consigue con creces.

La fauna y flora que inunda la película es imaginativa y rica en matices, con simpatía y cariño por parte de sus autores. Seguramente debamos dar las gracias a Chris Saunders de que esté detrás de todo esto. Kirk de Micco seguramente habrá aprendido mucho del director que nos había ya brindado dos joyas como son Lilo & Stich o Cómo entrenar a tu dragón. Ésta es su tercera película y desde luego puede estar orgulloso de su brillante carrera hasta ahora.

Otro de los puntos fuertes de Los Croods viene de alguien que ya ha trabajado con Saunders (en Lilo & Stich), Alan Silvestri (nominado dos veces a los Oscars por sus bandas sonora de Forrest Gump y Polar Express) quien brinda una excelente banda sonora, a la altura de su factura técnica.

Teniendo estos apartados cubiertos con notoriedad, queda el apartado de los personajes principales y secundarios, que si bien son arquetipos de moldes prefijados (como suele pasar) al menos cumplen su papel con carisma y simpatía, incluso hasta el animal/personaje graciosete de turno, aquí el llamado Cintu (Belt en el original), ya que Guy lo usa de cinturón, entre otros miles de usos. Pues hasta ese personaje tiene su gracia.

Las voces corren a cargo de Nicolas Cage (Grug), Emma Stone (Eep), Ryan Reynolds (Guy), Catherine Keener (Ugga) incluso el mismo Chris Saunders (Belt).


Así pues, Los Croods se erige como una apuesta más que interesante para que las familias pasen un rato agradable en el cine, para que los amantes de la animación empiecen a frotarse las manos, para que Dreamworks se quite la etiqueta de 'secundón' en lo que a animación se refiere, y que, si bien Monstruos University tiene medio ganado ya el Oscar, por qué no, fácilmente podrían ser estos Croods una de la que la acompañe en las nominaciones.

Con los futuros proyectos de Cómo entrenar a tu dragón 2, Kung Fu Panda 3, Los pingüinos de Madagascar o la adaptación al largometraje de Alma, el corto de Rodrigo Blaas que se llevó el Goya en 2009, Dreamworks seguirá dando que hablar.

7/10

23
Críticas de estrenos / Días de pesca en Patagonia
« en: 12 de Marzo de 2013, 09:12:46 pm »
DÍAS DE PESCA EN PATAGONIA


Sinopsis:
Marco es un viajante de comercio de 52 años, ex alcohólico, que decide intentar cambiar el rumbo de su vida después de una internación para desintoxicarse. Como parte del tratamiento, le sugieren que elija un hobby, y él se decide por la pesca. Con ese objetivo viaja a Puerto Deseado en la temporada de pesca del tiburón. Pero también va en busca de Ana, su hija, de quien no supo nada durante años, sólo que vivía allí. De esa búsqueda, y de esos encuentros y desencuentros trata Días de Pesca.

Crítica:

Pescando sin anzuelo

Carlos Sorin despuntó en 2002 con Historias mínimas, película que le dio cierta fama y reconocimiento no solo en Argentina sino también de cara a Europa.

Ahora vuelve a filmar en la Patagonia con Días de pesca (que en España llevará la coletilla de “en Patagonia”, sin saber muy bien el por qué) con otro drama íntimo, donde Marco Tucci, un viajante de comercio de 52 años, después de recuperarse de su problema de alcoholismo, se toma unas vacaciones en Puerto Deseado, donde pasará sus días pescando y aprovechará para retomar el contacto con su hija Ana, de la que perdió el contacto hace años.

Se agradece el buen tacto de Sorin de no forzar dramatismos innecesarios obviando mostrar el pasado alcohólico de Marco, se prefiere mostrar la cuesta arriba que viene después para volver a la vida y al día a día, sobre todo con respecto a las relaciones familiares, cortadas a raja tabla. Tampoco se incide en estas rupturas, se esbozar simplemente para que el espectador intente deducir qué pudo ocurrir exactamente entre Marco y Ana. Ciertas miradas y gestos son los que dan las pistas para la búsqueda interior, la frialdad del reencuentro, el miedo a un pasado que ha debido hacer mucho daño en sus interiores.


Marco es presentado como un hombre nuevo, simpático y cercano, aunque con un lado introspectivo pronunciado. Y, deducimos, no siempre fue así. Le han recomendado que tenga un hobby, para apaciguar el deseo de la bebida, y ha elegido la pesca, aunque al parecer hasta bastante que no la practica.

De este guión sencillo parte Carlos Sorin para mostrar esas historias mínimas que tanto le gustan, de sentimientos no mostrados pero a la vez palpables. ¿El problema? Es todo tan sencillo que casi no despierta el interés del espectador, la poca información que tenemos de los protagonistas acaba jugando en su contra, y los ochenta minutos que dura se acaban haciendo pocos. Es raro que se eche en falta metraje y no sea al revés, pero en Días de pesca, se hecha en falta más subtramas atrayentes, ya que la del amigo que lelva luchadoras de boxeo o la de la misma pesca quedan bastante pobres, y si la historia principal no tiene la fuerza necesaria para enganchar y no hay tramas secundarias que levanten el vuelo, la interesante trama acaba haciendo aguas en un espectador anestesiado.

Una pena que un producto interesante en su propuesta, con una fotografía trabajada y una banda sonora monotemánica pero preciosa, acabe sucumbiendo por falta de fuerza en la historia y en la puesta en escena. Con un repaso al guión, sin cambiar grandes cosas, se podría haber conseguido una película igualmente sencilla pero de mayor calado.


Seguramente habrá quien piense que así está perfecta, pero queda limitada a un sector muy minoritario, y más supeditada a que la historia que se imagine el espectador sobre el pasado de Marco y Ana sea lo que realmente le otorgue los puntos extra que le faltan a la película.

Aun con todo, un interesante ejercicio el de Carlos Sorin, aunque no llene las expectativas como uno desease.

5/10

24
Críticas de estrenos / Aquí y allá
« en: 06 de Marzo de 2013, 11:13:43 am »
AQUÍ Y ALLÁ


Antonio Méndez Esparza debuta en la gran pantalla con Aquí y allá, película inspirada (y casi podría decirse que documental) sobre un amigo que conoció mientras estudiaba en EE.UU, un inmigrante proveniente de México, que, tras su regreso a su tierra, Esparza acompañó y decidió filmar una película sobre la sensación de volver a tu tierra después de tanto tiempo, casi sintiéndose un extraño entre los tuyos.

La idea es particularmente interesante, el no mostrar la partida sino el regreso, las consecuencias que lleva tras de su la separación de una familia en su vida cotidiana, en sus relaciones personales. El problema viene en las formas de contarlo.

Una puesta en escena sencilla, alejada de la sensiblería típica de un drama de estas características, con planos generales, manteniendo al espectador a todo momento alejado de los personajes (prácticamente no hay primeros planos) es un arma de doble filo difícil de usar y que, en mi opinión, Esparza ha pagado el pato del novato. Lo que a priori parece lo más interesante del film, se acaba convirtiendo a su vez en lo peor, pues esa mirada alejada, cercana al voyeurismo del documental, esa falta de emoción tanto es las expresiones de los protagonistas como en los planos generales y estáticos hacen que, al no conocer los protagonistas, verles carentes de emoción, esa lentitud de la narración se traspasa al espectador negativamente, restándole poco a poco el interés por la historia y sus protagonistas.

Curiosamente, estos es lo que aplauden los que alaban la película, que, recordemos, tiene varios premios en su haber, como el premio de la semana de la crítica en Cannes. Así pues, habrá dos posibles espectadores para la película, los que consigan vencer el hastío, la pesadez de una narrativa conscientemente lenta y unos personajes inexpresivos, al menos de cara al exterior, o, por contra, los que pese a su buena predisposición, acaben sucumbiendo a una película fría, poco implicada con el espectador y arrítmica. Y culpa de esto último la tiene en parte una fracción gratuita en cuatro partes (El regreso – Aquí - El horizonte - Allá) cuando perfectamente se podría contar todo linealmente sin pantallazos en negro que maten el poco ritmo que coge de vez en cuando.


Todo esto, sumado a los normales pero notorios fallos de principiante, como puede ser una mala iluminación o sonorización en determinados momentos, actores no profesionales o encuadres que posiblemente podrían estar mejor pensados, acaban convirtiendo la película en un ejercicio de arte y ensayo para minorías dispuestas a pasar por alto estos fallos.

No le negaré que tenga sus momentos, como el momento que Pedro se pone a tocar la guitarra con su familia, pero son como leves oasis en un desierto, insuficiente para saciar a un espectador sumido ya en sus propios pensamientos, que ha desconectado hace tiempo de lo que le contaban. Y esto no es siempre culpa del espectador, un director, por mucho que quiera hacer una película contemplativa, debe saber mantener el ritmo necesario, un mínimo de emoción para que importen sus personajes, captar la atención del espectador. No se puede dejar todo en manos del espectador como si la tuviera que recrear de nuevo en su cabeza, porque para eso no paga una entrada, sino que coge una cámara y la hace a su antojo.

Un buen ejemplo de que no sólo de ideas viven las películas, hay que transformarlas, darles forma para sacarles el jugo necesario y crear una buena película. Y yo aquí veo varias ideas, pero poco jugo.

3/10

25
Críticas de estrenos / Un asunto real
« en: 28 de Febrero de 2013, 05:44:05 pm »
UN ASUNTO REAL


Sinopsis:
La verdadera historia de un hombre normal que conquistó el corazón de la Reina y empezó una revolución. Centrada en el triángulo formado por el cada vez más loco Cristián VII de Dinamarca, el idealista e ilustrado Johann Friedrich Struensee y la joven aunque decidida reina Carolina Matilde, la película relata la apasionante vida de unos valientes idealistas que lo arriesgan todo por la liberación del pueblo, y sobre todo el emocionante y prohibido romance que cambió a toda una nación.

Crítica:

Carlos, el loco

De la mano de Nikolaj Arcel nos llega la historia de la reina Carolina Matilde y el rey Cristián VIII, famoso periodo histórico de la Dinamarca del siglo XVIII y que aquí en España tenemos la suerte de desconocer. Y digo suerte porque allí en Dinamarca se estudia en las escuelas, hay varios libros con distintas versiones, incluso una ópera y ballet, pero para nosotros es una historia novedosa. Sí, por contra, es cierto que es la primera vez que se hace una película sobre dicho hecho histórico, y que, pese a que las apariencias prometan una historia de época típica donde suele primar el diseño de producción sobre la historia y los personajes, 'Un asunto real' se aleja bastante de esta idea preconcebida.


Si, entre otras cosas, destaca la película que representará a Dinamarca en los Oscars en la categoría de mejor película de habla no inglesa es por un formidable guión del tándem Arcel-Heisterberg (autores de todos los guiones de las películas de Nikolaj y de Los hombres que no amaban a las mujeres de la saga Millennium sueco-danesa). Arcel y Heisterberg no sólo se preocupan de la recreación del Siglo de las Luces, sino también por dar vida a los personajes, dotarlos de personalidad, puesto que el triángulo amoroso entre Carlos VIII, Carolina y el Dr. Struensee en el pilar fundamental que sostiene la película. Cada personaje tiene su atractivo, su historia detrás, y el gran elenco actoral completa el traspaso del papel a la pantalla. Mikkel Boe Bølsgaard debuta en la gran pantalla por todo lo alto, una gran interpretación que bebe de aquel Mozart de Forman pero con el suficiente trasfondo para que no se quede en la mera caricatura. Mikkelsen, como siempre, su sola presencia ya infunde respeto, y Alicia Vikander, la cual debió aprender danés expresamente para la película, destila magnetismo en cada aparición.

Si a este gran logro le sumamos un ritmo ágil, con nervio y tesón constante, se obtiene un drama de época de gran calado, como el que nos presenta Nikolaj Arcel. No hay puntos muertos, la evolución es constante y el interés nunca decae en los 137 minutos que dura la película, cosa nada sencilla en una película de época. Además, como en este tipos de producciones, no se descuida en absoluto el apartado técnico, donde la fotografía deslumbrante (sobre todo de exteriores) de Rasmus Videbæk (director de fotografía habitual de Arcel) y la banda sonora de Cyrille Aufort y del reputado Gabriel Yared en muchos casos forman un cuadro inseparable, hacen que el placer de su visionado no sea solo intelectual, sino también sensitivo.


Para un servidor, que le suelen dar bastante pereza los dramas de época, es una suerte encontrarse obras de la inteligencia y solvencia que muestra Arcel, donde no se limita a recrear una postal de un determinado periodo histórico, sino que revive a los personajes basándose en las cartas y escritos reales que hay escritas entre Carolina y el Dr. Struensee, mostrando el lado humano de la realeza, evitando maniqueísmos ni posicionamientos, pero con el suficiente dramatismo ficcional para que no se convierta en un documental histórico.

Ojalá las clases de historia fueran siempre tan amenas como Un asunto real, quizás así podríamos tenerlas en cuenta en el futuro y no olvidarnos de ellas a las primeras de cambio.

7,5/10
 

26
Críticas de estrenos / Spring Breakers (2012)
« en: 22 de Febrero de 2013, 05:50:37 pm »
SPRING BREAKERS



Título original: Spring Breakers
Año: 2012
Duración: 94 min.
País: Estados Unidos
Director: Harmony Korine
Guión: Harmony Korine
Fotografía: Benoît Debie
Música: Cliff Martinez, Skrillex
Reparto: Selena Gómez, Vanessa Hudgens, Ashley Benton, Rachel Korine, James Franco

Sinopsis:

Cuatro estudiantes acaban en la cárcel, tras ser sorprendidas en una casa llena de drogas durante sus vacaciones de primavera (spring break). Pronto salen bajo fianza gracias a un traficante de armas y de drogas

CRÍTICA:

La última tentación de Britney Spears

La cinta de Harmony Korine (Gummo) llega precedida de la controversia. Adorada y odiada casi a partes iguales, Spring Breakers quiere erigirse como la revelación absoluta, quitar vendas de los ojos y mostrar el verdadero sueño americano del siglo XXI, la pena es que tiene que conformarse con ser el “manual teen malote y carente de ideas para dummies”.
Spring Breakers cae en el saco de los proyectos (generalmente ambiciosos) que surgieron como ideas interesantes, pero que no se vieron cumplidas exitosamente en la gran pantalla. Y eso bien podría ser porque Harmony se gusta demasiado a sí mismo, siendo incapaz de contenerse, reiterando ideas e imágenes cayendo en el espectáculo videoclipero muchas veces, aquejando un tono irregular, pasado de rosca, con personajes vacíos y caricaturizados, voces en off cargantes y una falta de sarcasmo y mordacidad en un proyecto que contiene chispas de ingenio en muy contadas ocasiones.
Por ahí se habla de las buenas actuaciones de Selena (llamada Faith en la película, supongo, para algún intento de trasfondo), Vanessa o James Franco, pero si no hay vida en sus personajes ya desde la construcción de ellos en el guión, por mucho que se esfuercen, no puede llegarme su actuación. Un pelele vistoso, una(s) pechuga(s) sin salsa ni patatas.

Pasar de las ideas interesantes a un resultado a medio gas es algo frustrante, sobre todo tras apreciar la calidad de Harmony en escenas como el travelling del atraco o, lo mejor de la cinta, el momento Britney Spears al piano, estacazo en toda regla a toda una generación en un par de minutos. De haber seguido estos pasos estaríamos hablando de quizás una joya irreverente sobre las carencias de una generación perdida de ideales, que se refugia en el sexo, las drogas y la ambición económica como propósitos de subsistencia ante la ley de la selva que impera en la sociedad. Pero me niego a encumbrar una película simplemente por poner una pose pero que en realidad está vacía, donde requiere de una voz en off de encefalograma plano para sacar a flote su falta de ritmo, donde se quiere revestir un videoclip de Skrillex como cine independiente. Supongo que no habría que tomársela muy en serio, pero si tampoco me hace gracia... ¿Cómo hay que tomársela? El final ya es de órdago, pero no me queda claro aún si es así de irrisorio aposta o se le fue la pinza del todo a Harmony.

¿Discurso o panfleto generacional?
Ideas de lo primero pero resultados, por desgracia, de lo segundo.

5/10

27
Críticas de estrenos / Searching for Sugar Man
« en: 19 de Febrero de 2013, 05:50:10 pm »
SEARCHING FOR SUGAR MAN


Del productor que ganó el Oscar por Man on Wire y de la mano de Malik Bendjelloul, reputado director sueco de documentales, sobre todo relacionados con la música nos llega Searching for Sugar Man un documental que en Estados Unidos se ha hecho con buena reputación, una buena cantidad de premios (entre ellos el Premio Especial del Jurado y del Público en Sundance) y ahora opta al Oscar a mejor documental. Y todo esto no es casualidad, ya que Malik no sólo ha sabido escoger una historia interesante, misteriosa y atrayente, sino que ha sabido otorgarle un halo mágico e único que casi podríamos hablar de narrativa ficcional. Empieza con la misteriosa investigación de dos fanáticos sudafricanos del desconocido cantante de los setenta Rodriguez, que sonaba por toda Sudáfrica, inspirando a músicos que se alzaban contra el apartheid y vendiendo incluso millones de discos, pero, por el contrario, no se sabía absolutamente nada de él, al contrario que otros famosos cantantes americanos de la época.

Es fascinante toda la investigación, poco granito a granito se van conociendo detalles... Y, de hecho, cuanto menos se sepa de la película y de dicho cantante, más se disfruta, sobre todo este primer tramo.

Vamos conociendo sus canciones, vemos fotos suyas con esas gafas de sol que parece ser jamás se quitaba, y nos va creando la curiosidad. Nos va conquistando al igual que conquistó a todo aquel que le escuchaba... Y las mismas preguntas que se hacen nuestros investigadores se trasladan a nuestra cabeza: ¿Por qué no triunfó en EE.UU? ¿Cómo llegó a ser tan famoso en Sudáfrica? ¿Qué fue de todo ese dinero de tantos discos vendidos? ¿Cómo murió Rodriguez?


Todo lo que empiezan con leyendas y chismes va aclarándose, descubriendo que gracias a una chica que llevaba un CD (o cassette, vete a saber...) pirata para su novio, fue evolucionando hasta que de los más escuchados en aquella época y lugar. Y todo sin que el propio Rodriguez fuera consciente de su éxito.
Y es que 'Searching for Sugar Man', al igual que el oscarizado 'Man on Wire', tratan de gente con un gran espíritu que vive por y para su ilusión, más allá de impedimentos y obstáculos.

Llega a conmover la historia, gracias a un gran montaje que presenta cada cosa a su debido tiempo para crear el mayor impacto posible. Una gran realización que mezcla a veces animación con imagen real, bella fotografía y fascinante banda sonora que ningún melómano que se precie debería perderse.

Simplemente, desearle toda la suerte del mundo en los Oscars y recomendar su visionado.
Para mí, una de las mejores películas del 2012, y banda sonora adquiriendo...

 

8/10

28
Críticas de estrenos / Dos Días en Nueva York (2 Days in New York)
« en: 12 de Febrero de 2013, 04:10:29 pm »
2 DÍAS EN NUEVA YORK


En 2007 Julie Delpy nos presentó 2 Días en París, una especie de sitcom sin risas grabadas (y, para un servidor, sin risas en absoluto) sobre una pareja que iba a visitar a los padres de la chica a París. Y muchos enredos, tópicos, gracietas sin gracia, mucho divagar aparentando decir cosas interesantes y mucho sexo, o al menos su idea, porque eso hace mucha gracia, claro está.

Ahora nos llega la secuela, o su blaxploitation, ya que viene a ser lo mismo pero con protagonista de color. Ahora tenemos a Chris Rock en vez de a Adam Goldberg (un acierto, las cosas como son), ahora es la familia de ella la que les visita a Nueva York, y se atenúa, muy levemente,  lo grotesco de París (todos sabemos que los parisinos son unos salidorros, y Delpy como francesa más aún, al parecer) pero no escapamos de los tópicos, que, aunque se atisba que con intenciones de reírse de ellos, acaba nadando y sucumbiendo a ellos.


Esta versión cultureta y refinada de Los padres de ella, contiene muestras de sutil humor e ingenio como medir el pene a un niño, chistes de drogas o de incomprensión lingüística (del tipo Mingus-Cunnilingus), monólogos de Chris Rock ante un cartón de Obama, fingir un tumor cerebral o, como no, basados en el sexo. Y no me cuelan críticas al arte moderno (como un artista que vende literalmente su alma) cuando la directora está haciendo lo mismo, venderse al chiste fácil, a la gracia de turno, al guión vacío rellenado de sketches pretenciosamente inteligentes. Y es que no por más hablar se es más inteligente, y que Delpy no es Linklater  se nota demasiado. Y eso que se mejora (cosa no difícil) con respecto a su homóloga parisina, no sé si porque esta vez en el guión participan los actores Alexandre y Alexia aparte de la propia Delpy o porque tuvo momentos de lucidez, pero... Julie, ¿Esto es lo mejor que se te ocurre?

Repite la desinhibida sobreactuación de 'papi' Delpy, la guarrilla de la hermana, el ahora novio Manu, ex de Marion en la anterior, la insoportable Marion y algún que otro cameo curioso.

El humor es algo muy particular y lo que a unos hace gracia puede a la vez no causar ni pizca a otro,   por ello puedo decir que a quienes disfrutaron con la película de 2007, volverán a disfrutar de ésta, tiene la misma esencia, y además Chris Rock tiene más gracia de Adam Goldberg, pero, si eres de los que, como yo, acabó con vergüenza ajena viendo aquella, huid como alma que lleva al diablo.

3,5/10

29
Críticas de estrenos / La trama (Broken City)
« en: 11 de Febrero de 2013, 08:38:09 pm »

Billy Taggart (Mark Wahlberg) es un policía que un día comete un fallo, mata por venganza a un chaval que ha violado y matado a la hermana de su novia. Le obligan a retirarse del cuerpo de policía, no sin antes caer en gracia al alcalde Nicholas Hosteler (Russell Crowe), que le declara su admiración. Tras siete años, y ya como investigador privado, recibe la llamada del alcalde Hosteler para que investigue a su propia mujer (Catherine Zeta-Jones), pues sospecha que le es infiel.
Evidentemente las cosas que en un principio parecen claras luego son totalmente distintas, todo el mundo está corrupto y Billy decidirá investigar por su cuenta para llegar al meollo del asunto.

Quien tras leer esta sinopsis-resumen le haya entrado sueño o tenga una vaga sensación de déjà vu, que sepa que no es el único. Y es que estos pseudo thillers conspiranoicos, visto uno, vistos todos, y más si los dirigen en modo piloto automático como hace Allen Hughes. Un alcalde malo malísimo, un “héroe” que velará por la verdad y la justicia y desenmascarará los trapos sucios... ¿A quién le puede parecer interesante con los tiempos que corren estas tramas? Si las vemos todos los días en las noticias, más impactantes y con gancho que La trama.


Y, no me malinterpreten, no es que la película de Hughes sea mala, simplemente es insustancial, sin nervio, carente de interés, puesto que te la sabes antes de entrar en la sala.

Los actores, ponen sus caras famosas pensando que eso servirá para traer dinero a la taquilla, pero no veo el compromiso en ellos de sacar una actuación solvente, una implicación más allá de cumplir con el contrato y retirarse pronto del rodaje.

Precisamente estos errores ya los tenía Hughes en El libro de Eli, solo que Denzel Washington le echaba algo más de ganas y lograba entretener lo suficiente como para no pensar que se ha perdido el tiempo, siempre y cuando no te la tomases muy en serio, claro. Pero un thriller político no es una cinta de aventuras, y Walhberg ni se acerca al carisma de Washington, y por mucho que produzca la cinta, si no llenas la pantalla y eres el que sale el 80% del tiempo en ella... mal vamos.

También es cierto que es el primer trabajo de Hughes en solitario, ya que hasta entonces siempre había trabajado junto a su hermano gemelo Albert, pero no se justificar la impersonalidad del filme a este hecho, ya que el origen no está en la dirección, sino en el guión del novato Brian Tucker, que seguramente no ha querido arriesgar demasiado y, desde luego, tampoco Hughes ha querido saltar a la piscina.


Y la falta de ambición en el proyecto es lo que hace que llegue a las pantallas carente de emoción, como si de un producto congelado se tratase, esperando que el espectador coja sus palomitas, meta la película en el microondas y la devore sin devanarse mucho los sesos.

Una película rellena-salas, del montón, y que, según la ambición del espectador y su humor ese día, puede que le cumpla las mínimas expectativas o le disguste, pero que seguramente a la mayoría, como a un servidor, le deje indiferente y con la misma sensación de déjà vu que aporta la sinopsis.

5/10

30
Críticas de estrenos / NO
« en: 08 de Febrero de 2013, 10:31:38 am »

Sinopsis:
Ante la presión internacional, el dictador chileno Augusto Pinochet se ve obligado a organizar un referéndum de apoyo a su presidencia en 1988. Los líderes de la oposición convencen a René Saavedra, un joven y atrevido ejecutivo publicitario, para que se encargue de la campaña a favor del NO. A pesar de disponer de recursos muy limitados y del férreo control de la policía del déspota, Saavedra y su equipo llevan a la práctica un plan audaz para ganar el referéndum y liberar al país de la opresión.


El triunfo de la publicidad

Si en 2011 George Clooney nos metía en una campaña política siguiendo a Gosling como director de comunicaciones, Pablo Larraín deja de lado el thriller para plantar cara, incluso con tintes cómicos, a la dictadura de Pinochet. Y para ello nos tiende la mano Gael García Bernal como ejecutivo de publicidad, que es contratado por los líderes de la oposición para que lleve la campaña del NO, que acabará derrocando al dictador. Y para ello deberá agudizar su ingenio y darle un enfoque novedoso a la campaña, hacerla atractiva...

Larraín, que tras sus películas Tony Manero y Santiago 73, Post Mortem, esta es su tercera película sobre la dictadura chilena, aunque el mismo niega que sea una trilogía, no fue pensada como tal, sino que responden a un impulso del director en cada momento de contarla desde un enfoque distinto. El el caso de No, la publicidad juega un papel casi más importante que el político, siendo gran parte del metraje los spots de uno y otro bando, una lucha audiovisual que determinará en parte lo que salga en las urnas.

Presentada en 4:3 y grabada con cámaras propias de los años 80, se fusiona realidad y ficción, material de archivo y rodaje para hacer una única visión, siempre subjetiva, por supuesto, de aquella gente que, pese a que el plebiscito de Pinochet pintaba a todas luces amañado, aprovecharon la oportunidad para llevar el mensaje a un pueblo adormecido: “La alegría está en marcha”


Basada en la breve obra de teatro El plebiscito de Antonio Skármeta, y tras dos años de investigaciones y entrevistas, se fue fraguando el atractivo guión, pero sin duda la gran labor, y donde toma su tono y color, el principal atractivo, es en el montaje. Una labor casi titánica donde a las cuatro horas de rodaje se le añaden las miles y miles de horas de archivos, resumidas en una película de dos horas que nunca llegan a hacerse pesadas, todo lo contrario.

Gael se pone en la piel de René Saavedra, un cínino y exiliado ejecutivo publicitario que poco o nada le importa la política, sólo quiere vender bien sus productos. Y ahí radica otro punto a favor, un protagonista alejado del compromiso político para intentar dar una visión más amplia que la sesgada que podría ofrecer alguien de determinado sector político. No es que sea neutral la película, pero al menos sí ofrece una visión menos moralizante de lo que suelen ser este tipo de películas políticas. De hecho, como reza el título de la crítica, más que un partido político, lo que vence es la publicidad, la más sugerente, y es lo que más me interesa de la película.

Acompañando todo el entramado visual, surgen los himnos musicales, las canciones de los anuncios, alegres y pegadizas, que amenizan y recalcan el mensaje positivo de la campaña del NO, lo que inunda la película de comicidad, haciendo más llevadero los necesarios toques duros y tristes  de la representación de un periodo tan turbulento de la historia chilena.


En definitiva, la película de Pablo Larraín es inteligente, con gancho y suficiente personalidad como para ser una digna candidata al Oscar de habla no inglesa al que opta, quizás sin muchas posibilidades dado el coloso Haneke, pero que al menos le dará buena publicidad y merecida, y, quien sabe, quizás la campaña del NO vuelva a dar el campanazo en, esta vez, otro tipo de votaciones.

6,5/10

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