La grazia

Iniciado por Wanchope, 13 de Abril de 2026, 04:16:55 AM

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Wanchope

La grazia


SINOPSIS:
Toni Servillo interpreta a Mariano De Santis, expresidente italiano, quien se enfrenta a dilemas morales y personales con la ayuda de su confidente e hija, Dorotea (Anna Ferzetti).


CRÍTICA: Tan Sorrentino

Un presidente. Un perdón. Un legado.

Un director. Una gracia. Un legado.

Supongo que me repetiré de igual modo que lo hace Paolo Sorrentino, un cineasta cuyas obras me da la impresión, ya sea acertada o no, que casi siempre giran en torno a personas que deambulan mientras se preguntan sobre el sentido de la vida. O de sus respectivas vidas.

En 'La grazia' quien asume este rol es Mariano De Santis, presidente saliente de Italia que se enfrenta a una encrucijada moral y personal, en lo que está descrito de manera oficial como "una íntima reflexión sobre la paternidad, la conciencia y la eterna pregunta: ¿de quién son nuestros días?".


También, como "una profunda exploración del amor, el deber y la libertad personal". En resumen, la historia de una persona que deambula mientras se pregunta sobre el sentido de la/su vida... servido con la elegancia habitual de Sorrentino y la complicidad de Toni Servillo.

Cómo no. La obviedad de lo evidente, de un cineasta como Sorrentino o de un actor como Servillo. La obviedad de 'La grazia', una evidente película de un Sorrentino cuyo ADN recorre cada fotograma y línea de diálogo. "La gracia" de un cineasta noble, preciso, leal como Sorrentino.

Noble, preciso, leal para consigo mismo y su cine. Un autor inconfundible, tanto por las formas como por el fondo. 'La grazia' no es la excepción, sino la enésima confirmación de un cineasta capaz de hacer que la reflexión, siempre exagerada, bella y decadente, resulte tan, tan... ¿italiana?

No encuentro la palabra, aunque sí tengo a mano un sinónimo de ella: tan Sorrentino. Tan rendido a "la gracia" de un cineasta que a menudo no tengo claro qué está contando, si es que pretende contar algo; con el que durante sus películas sufro frecuentes desconexiones.

Películas como 'La grazia', de las que salgo como de una comida familiar en la que he repetido del segundo plato tres veces. Pero a las que no puedo dejar de admirar por una nobleza, precisión y lealtad hacia sí mismas por las que tampoco puedo dejar de sentirme atraído.

Es tan... Sorrentino. 'La grazia' es una película tan Sorrentino en la que Toni Servillo deambula mientras se pregunta sobre el sentido de la/su vida. Asi de sencillo, obvio, esquivo, enigmático, recargado, hinchado, exigente, estimulante, subyugante, fatigoso, intenso, discontinuo...

En resumen, tan Sorrentino.

Nota: .


Lo Mejor / Lo Peor:
- Tan Sorrentino...
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    Cinéfilos que han agradecido este tema: Soprano

Turbolover1984

Aunque la tengo ya bastante olvidada, diría que esta me ha provocado sensaciones parecidas a las que me provocó 'La gran belleza'. Y me ha vuelto a recordar que tengo otros trabajos pendientes de Sorrentino.  En esta ocasión nos lleva a la vida del (ficticio por supuesto) presidente de la República Italiana, un hombre de edad cuyo mandato está a punto de acabar y quién, en la previa de su jubilación, tiene que decidir si firma o no algunas cosas importantes. Y esto le hace reflexionar sobre lo que ha sido su vida.

Sorrentino ofrece una versión amable y humana de la política y nos remueve y conmueve con un ejercicio existencialista en el que nos habla de lo que somos en vida y la muerte decidida o impuesta. Podría estar horas y horas disfrutando de sus maravillosos diálogos, personajes, su original forma de tratar las imágenes, así como sus sorpresivos momentos musicales. Y es que tiene una mano especial para hacer del cine poesía, con reflexiones filosóficas, casi místicas.

Nota: 7,5
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Soprano

Sin haberme parecido la historia más inspirada de Sorrentino y pese a las obvias reminiscencias hacia trabajos anteriores que puedan parecernos mejores estamos ante otra entrega notable de esa eterna reflexión vital y existencial sobre la que orbita toda su obra.

El estilo tan reconocible del italiano resulta una vez más igual de seductor y estimulante a la hora de plasmar sus ideas pero también sus delirios, un relato terrenal sobre el legado político y la vida que nos vuelve a ofrecer escenas y personajes impagables con el infalible Servillo como abanderado, una cita ineludible con el buen cine europeo.
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Wanchope

'La grazia' llegará a Mubi el próximo 8 de mayo.
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Beyond

Una película que para mí fue claramente de menos a más porque, aunque pueda no interesarte la premisa (la política actual me da muchísima pereza) está bien construida y los personajes bien desarrollados. Gran interpretación de Servillo y de sus dos acompañantes femeninas, Milvia Marigliano y Anna Ferzetti. Quizás peque de ser un poco predecible al final porque, de las tres grandes decisiones que tiene que tomar el protagonista, yo creo que no es difícil deducir sus elecciones antes de llegar al desenlace.

Le doy un 8.
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darth

en La Grazia,  Sorrentino se baja de la nube y hace una película de verdad
Olvidaos por un momento al Sorrentino de "La Grande Bellezza" o "Loro", ese que te dejaba la boca abierta con planos espectaculares pero a veces te hacía sentir que estabas viendo un cuadro en movimiento. en esta  el tío cambia de chip: menos fuegos artificiales, más corazon . Y funciona.

¿De qué va?
La peli arranca de un hecho real: el presidente italiano Mattarella indultó a un tipo que mató a su mujer, que tenía Alzheimer y sufría un calvario. Sorrentino coge esa idea y se monta una historia ficticia con Mariano De Santis (Toni Servillo, otra vez), un presidente viudo, ex juez,catolico  apodado "Hormigón Armado", que está a punto de terminar su mandato y tiene que tomar tres decisiones que le van a dejar el alma hecha polvo: firmar una ley de eutanasia y decidir sobre dos indultos que no tienen solución buena.

a diferencia de lad pelis anteriores de Sorrentino, . Aquí no hay excesos visuales ni escenas que parezcan un videoclip de lujo. El Quirinal (el palacio donde vive el presidente italiano) parece una cárcel de mármol: enorme, frío, y te hace sentir lo pequeño que es el tío frente a todo ese poder. La cámara te lo deja claro: Mariano es un hombre solo, atrapado entre las paredes de su propio cargo y su conciencia.

Sí, hay momentos en los que la peli se enrolla demasiado hablando, pero es el precio de quitarse la máscara de "cine de autor" y ponerse a contar una historia de verdad.

Toni Servillo, como siempre, bestial
Servillo y Sorrentino ya van por siete pelis juntos, y esta es probablemente la actuación más contenida (y por eso más potente) de todas. Aquí no hace de Andreotti místico ni de Berlusconi payaso: hace de un tío normal, cansado, que parece haberse fundido con su silla de presidente hasta no saber ya quién es. Su cara lo dice todo: duda, cansancio, orgullo reprimido, todo a la vez. Sin gritos, sin gestos exagerados. Solo con la mirada ya te está contando la película.

El resto del reparto también está a tope: la hija jurista que le da la vara con la dieta y la ética, el político amable que en realidad va a lo suyo, la amiga excéntrica que te roba cada escena en la que aparece... Todos funcionan como espejos que le van devolviendo a Mariano sus propias contradicciones.

Hay dos momentos que resumen toda la peli sin necesidad de discursos:

"Si no firmo, soy un torturador. Si firmo, soy un asesino." (básicamente, el dilema de toda la película en una frase)

"La gracia es la belleza de la duda." (o sea, que lo importante no es tener la respuesta perfecta, sino ser honesto con el hecho de que no la tienes)

la escena de la pelicula  es El presidente portugués cruzando el patio bajo una lluvia repentina, con la alfombra roja ondeando por el viento como si se estuviera riendo de todo. Típico Sorrentino: ridículo y sublime al mismo tiempo.

"La Grazia" no es la peli más espectacular de Sorrentino, pero sí una de las más honestas. Sí, a veces se pasa de palabreria  y tiene algún gesto de "mirad qué artista soy", pero en el fondo es una película madura, con corazón, que te deja pensando no por lo bonita que es, sino por lo humana que se siente. Y Toni Servillo, como siempre, se come la pantalla sin ni siquiera levantar la voz.

Si te apetece ver una peli política que no va de política, sino de personas, esta es de las mejores que han salido en Europa en mucho tiempo.
7.5/10
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