Cuenta conmigo (Stand by me) (1986)
"Nunca he vuelto a tener amigos como los que tuve cuando tenía doce años.
Dios mío, ¿los tiene alguien?" Sinopsis:En un pequeño pueblo de Oregón, cuatro jóvenes amigos emprenden una aventura en busca de un muchacho desaparecido. Jugando a ser héroes, el sentimental Gordie, el rudo Chris, el extravagante Teddy y el miedoso Vern se adentran en un ambiente hostil en el que deberán valerse por sí mismos.
Comentario:Cuenta conmigo es la aventura que todos hemos querido vivir, no muy lejos de la realidad. Es la vivencia de 4 amigos en busca de lo que esperan ver, un hombre muerto. Ganas no les faltan, los medios son suficientes y tienen tiempo de sobra en un verano de esos en los que en la primera mitad das gracias por el descanso del estudio y en la segunda suspiras por volver a estar ocupado. Así que sin ataduras, sin restricciones por donde pueden ir, donde pueden acampar, ni de qué hablar; sentirse libres, una sensación que ansiamos muchas veces experimentar pero pocas veces surge al completo; emprenden su viaje. No es un viaje largo, ni complicado (en cierta medida), ni tampoco peligroso. Es tan solo un viaje de entretenimiento, de emociones, de placer, como he dicho, de libertad.
Menudo rollo que suelto, si solo es una excursión de nada, se puede pensar. Yo no lo veo así, me ha parecido exactamente el rollo que he soltado en el primer párrafo, es una excursión, pero más especial.
¿Por qué es tan especial -a parte del hecho de que están buscando a un muerto-? Lo debería ser si se nos presenta al principio a Richard Dreyfuss observando un periódico entristecido y entonces empieza a contar la historia, puede serlo también por la profundidad de cada uno de los personajes; por los sucesos, desde los que tienen que ver con Kiefer Shuterland hasta los mismos retos que plantea la excursión en sí (La escena entera del pantano es demasiado); o incluso lo sería por lo que transmite, al menos a mí, de volver a esa edad, llamar a los amiguetes, coger mochila y comenzar a andar por la montaña hasta caer rendido, montar una hoguerita y comentar la jugada hasta que entre el sueño.
Es curioso que siendo Stephen King conocido sobretodo por sus novelas de terror, las mejores películas que se basan en sus libros son, la mayoría -respetemos a
El resplandor-, dramas sin terror alguno (o apenas), como son
Cadena Perpetua,
La milla verde, o
Cuenta conmigo. Así que ya hay otra razón por la que ésta película se sostiene, goza de una muy buena historia, incluso con historietas de lo más divertidas (La del gordo cometartas que se inventa Gordi es un fantástico descanso a la historia principal). Otra razón: Rob Reiner, en sus buenos inicios, antes de caer en la comedia romántica de finales de los 90 que le dan un bajón a su carrera (Aunque hace poco haya resurgido con
The bucket list o
Flipped), lleva lo que nos deja Stephen King por el buen camino, consiguiendo una buena película de un la buena historia que ya teníamos. ¿Más? Podemos añadir las actuaciones de un reparto más que prometedor, encabezado por el desaparecido Wil Wheaton (Sí, es ese de The Big Bang Theory), el -descanse en paz- que iniciaría su carrera hacia el estrellato, River Phoenix, junto con un Goonie con bastantes papeles en los 80, 90 cuando era adolescente (Teddy) y el gordito que ya no lo es tanto con papeles bastante flojeras. Acomapañados de el macarra Kiefer Shutterland o un fugaz John Cushack, al igual que Dreyfuss, los tres con papeles importantes e imprescindibles. Ya acabando, la sazón es la música que suena continuamente, éxitos de los 50 que nos ponen más en onda, emocionarnos y motivarnos y nos hacen hasta menear las piernas cuando no nos ven.
Entre escenas me quedaría con la del tren en el puente y la del pantano, pero todos esos momentos con ellos charlando de cosas sin importancia son demasiado.
Pero bueno, dejémonos de las partes de la película y volvamos a ella entera, que en esencia es lo comentado al principio. ¿Una oda a la amistad? No sé, he visto películas con una amistad más potente. Espera, pero no he visto ninguna con una más real (Bueno, no recuerdo ninguna), como sabemos al final, hay amigos que han calado muy hondo en según que situaciones y luego tan solo les saludamos al verlos por los pasillos del instituto. Con otros sigues en contacto, pero pocas veces es como antes. Evidentemente lo de los 12 años es aquí, puede variar bastante, pero esta película nos deja una de las últimas frases más destroyer de una película, después de haber visto todo esto que han vivido, volvemos Dreyfuss soltándonosla.
Es la que he puesto debajo del cartel
Y es como una patada. Al momento nadie lo piensa, pero es en el recuerdo cuando uno se lamenta o más bien puede enorgullecerse de esos momentos tan especiales entre amigos, que en realidad son los que tienen un gran papel en la formación como persona. Una simple excursión, una acampada en el bosque, una búsqueda de la aventura, todo eso emite la película y lo consigue en un servidor por lo menos.