Según el productor, Frank Beddor:
“He creado una comedia adorable sobre un perdedor que vive en Manhattan y trabaja en una compañía de bienes inmuebles, aunque no es muy bueno en su trabajo, y sí que es grande jugando al Monopoly. El récord del mundo está en jugar 70 días consecutivos - más de 1.600 horas - y él quiere convencer a sus amigos para que le ayuden a romper dicho récord. Lógicamente, ellos creen que es una locura. Se ríen de él mediante una chica y mientras están jugando se forma una gran pelea. Cuando se van, él se da cuenta de que tiene una buena carta y tras dejarla dice: Maldita sea, yo quería haber utilizado esta carta, y la tira boca abajo. Después se duerme, y al despertar por la mañana tiene la carta en la mano, y piensa... Que extraño”.
“Se encuentra aturdido, y baja al bar a tomar un café, pero cuando echa mano al bolsillo se encuentra con que todo el dinero que tiene es del Monopoly. Cada vez está más confuso y avergonzado, pero la chica que lo atiende le dice: Está bien, y le da el cambio en dinero también del Monopoly. Sale a la calle, y ahora se encuentra en un lugar muy emocionante, Monopoly City”.
Adaptación del famoso juego de mesa.