Cuando Thomas se despierta en un ascensor, lo único que sabe es que no sabe nada (soy un saco de frases hechas con patas, no puedo evitarlo). No recuerda nada de su vida pasada, ni del mundo que lo rodea, ni de su familia, ni de sus amigos, ni de por qué está metido en un ascensor, ni de adónde está ascendiendo. Puede considerarse afortunado por saber su nombre, porque eso es lo único que recuerda.
Entonces, cuando las puertas del ascensor se abren y Thomas entra por primera vez en el Claro, se descubre rodeado de chicos (diría que son chicos de su edad, pero lo cierto es que no recuerda cuántos años tiene). A pesar de que por lo general son todos muy bordes (algunos son tan irascibles que parece que se ducharan con nitroglicerina por las mañanas), todos ellos parecen acoger con la mayor naturalidad el que un extraño salga de repente de un ascensor con un mal caso de amnesia.
Adaptación de 'The Maze Runner', la obra escrita por James Dashner y que conforma el primer libro de una trilogía.