La chica danesa (The danish girl)

Iniciado por fenometrix, 14 de Enero de 2016, 04:22:43 PM

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fenometrix

La chica danesa
(The danish girl)





Sinopsis
Inspirada en la historia real de Einar Mogens Wegener, también conocido como Lili Elbe. Este ilustrador/a danés de principios del siglo XX está considerado/a, oficialmente, como el primer destinatario/a de una cirugía de cambio de sexo, cinco operaciones en dos años de corte experimental que, en última estancia y tras no dar el resultado esperado, le acabaron causaron la muerte en 1931.
La cinta, de igual manera que ocurre en la novela, se centra principalmente en la historia de amor que vivió Einar/Lili con la pintora e ilustradora erótica danesa Gerda Wegener, quién abandonó su exitosa carrera para apoyar a su pareja sentimental.




Crítica: 'Einar, Oscar y Lili'

'La chica danesa' relata el suceso real en el que Einar Wegener, que se somete al primer cambio de sexo por tal de conseguir y completar ser su verdadero yo, Lili Elba. Uno de esos bitopics con carácter dramático con una historia pequeña pero personal de los que cada vez más abundan y uno de los géneros que, personalmente más me cuesta valorar.


Con 'La chica danesa' nos encontramos con éste tipo de películas que se apoyan principalmente en relatar eso, un 'basado en hechos reales' al que es importante resaltar que no tiene por qué ser sinónimo de una gran historia, ni si quiera de un grandísimo guión -con lo que cada uno pueda interpretar al referirse a un gran guión- o acontecimiento que cambió el mundo. Más bien, a groso modo, todo lo contrario. (Aunque en el cartel aparezca la palabra extraordinaria, debemos entenderlo por el sentido más 'insólito' que 'impresionante')




Tom Hooper, que parece sentirse cómo pez en agua en ambientaciones de época tras dirigir su premiada 'El discurso del rey' seguida de la también –pero no tan- premiada 'Los miserables', vuelve a sacar su mapa del tesoro en búsqueda de repetir una fórmula con la que agradar tanto al público cómo a la academia –y otros sectores- a los que solicitar más estatuillas y otros galardones con los que aumentar su colección, empezando con la elección de un tema que trata sobre un colectivo todavía muy minoritario, que incluso a día de hoy –que se sorprenda nadie- puede ser un tanto dificultoso en la comprensión y aceptación, al menos en gran medida, del público general. Cómo mencionaba antes, estamos ante un 'basado en hechos reales' con una historia a relatar que no supone ni se guarda uno de esos giros y acontecimientos que nos vayan a dejar con la boca abierta en la butaca del cine –y que tanto nos gusta cuando ocurre-, pues bastaría con leer la sinopsis, uno de los tráilers o simplemente la primera frase con la que abre éste escrito para intuir, sin mucho margen de error, por dónde van a a ir los tiros. Así pues, la cinta nos lleva  junto la banda sonora de Alexander Desplat, , con una melodía tan dulce cómo melodramática, contenida, sabiendo dejar los silencios cuando la narrativa lo requiere, jugando un papel importante en los momentos más relevantes,  un ejercicio de compresión, de aceptación, buscando una conexión para el público, ante un tema y determinados momentos en el que pueda llegar, repito, incluso a día de hoy, incomodar a más de un asistente. Y también a un retrato -que no necesariamente crítica- a cómo la sociedad de la época asumía e interpretaba la 'enfermedad' que Eignar Wegener. Y en parte, un reflejo de pensamiento que todavía sigue vive idéntico para ciertos miembros de la población, lamentablemente.


De la misma manera que el director va en busca del tesoro, estamos ante una de esas cinta que gran parte de su resultado se sustenta en la calidad de sus interpretaciones, uno de los realmente puntos fuertes del film, lo que se convierte nuevamente en un camino dónde poder encontrarse con las preciados y codiciados títulos honoríficos. Eddie Redmayne, quién da vida a Eignar Wegener Lili Elba, repite en uno de esos papeles que se intuyen golosos para la obtención de una estatuilla... y no es para menos, pues consigue, nuevamente, sorprendernos, con una interpretación en la que brilla especialmente en el lado femenino que se siente sencillamente impecable, aunque, todo sea dicho ya de paso, su interpretación cómo Stephen Hawking de 'La teoría del todo' –papel por el que parece haber nacido y por el que ya consiguió llevarse varios premios, entre ellos, Oscar a mejor actor- puso el listón tan alto que tal vez, y sólo tal vez, ésta interpretación quede vista a un pequeño, sólo pequeño escalón por debajo. Pero detrás de un gran hombre, o en éste caso, mujer, siempre hay una gran mujer, Gerda Wegener (Ex Machina, Operación U.N.C.L.E.), quién se encuentra con posiblemente la situación más complicada de todo el relato –por encima del personaje protagonista, quién rápidamente tiene quién es y lo que quiere- interpretada por una Alicia Vikander que vuelve a demostrar que es mucho más que una cara bonita, brindándonos la mejor interpretación de su carrera.


'La chica danesa' es un film con un tema a reflejar que se antoja en primera instancia complicado, realizado con elegancia y de estilo preciosista, en lo que todo luce estar calculado y medido con regla, lo que no tiene que ser valorado cómo síntoma de perfección, pues es precisamente esta perfección la que resta personalidad a una cinta bien acabada que parece ir en una búsqueda constante de ir directamente por el Oscar. Una película con un estilo tan correcto y delicado que, a su vez, no se le encontraran elementos destacables con la que conseguir que permanezca en nuestro recuerdo mucho más allá, quizás,  de por exelente la calidad de las interpretaciones... y bueno, en el supuesto, por si Tom Hopper consigue encontrar su preciado tesoro...


Nota: 7
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Beyond

Vikander y Redmayne están geniales, pero la película en sí misma no ha llegado a gustarme al mismo nivel. Es interesante, entretiene y en algunos momentos llega a emocionar, pero no es un peliculón. De hecho, en ciertos momentos el guión me pareció bastante forzado y me sacó de la película. Creo que merece ser vista, pero al acabar el año lo único que recordaré de ella es a sus dos actores principales.

Le doy un 6.
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Wanchope

#2

CRÍTICA: Cuestión de apariencia

Se huele el prestigio (ése de las grandes productoras, ése que jamás surge por azar), y también las intenciones.

Desde la bella presentación del Copenhague de 1926 (en el que, por cierto, y por lo visto, todo el mundo hablaba un inglés perfecto) hasta los títulos de clausura en los que se incide, por ultimísima vez, en la abrumadora trascendencia del drama de los protagonistas, 'La chica danesa' se reivindica como sacro guardián de la quintaesencia académica. A Tom Hooper se le ven también las intenciones, y a Eddie Redmayne aún más. El oportunismo del proyecto es total, y se ve refrendado tanto en su ficha artística como en las páginas de actualidad, sección sociedad. Y a sentarse, a esperar la lluvia dorada (perdón).

'La chica danesa' llega justo a tiempo (porque su productora así lo ha elegido, con precisión milimétrica, cabe añadir) para que el tema de la transexualidad (y hablamos de ella siempre desde el punto de vista del mainstream más absoluto) haya pasado de ser un tabú, a un chiste y llegando al día de hoy, un caramelo híper-apetecible al que se haga imposible evitar la tentación de hincarle el diente. Ración extra de caries para todo el mundo, eso sí, sin una pizca de dolor. A no olvidar: El objetivo final son los Oscar, y para llegar allá, hay que gustar a cuanta más gente mejor. Ser popular (sin resultar descaradamente populista).


Bajo este cometido nació, evidentemente, la película que ahora nos concierne, y para este tipo de misión, pocos profesionales -parece- mejores que Hooper. En sus manos, trampas tan potencialmente letales como cualquier cosa que tenga que ver con no contentarse con la heterosexualidad (así como con el cuerpo que Dios nuestro Señor nos otorgó en el momento de nuestro nacimiento), se convierten la excusa ideal para conectar con el -Gran- público. Esto, también es un arte, y si la palabrota suena demasiado mal, siempre puede invocarse ese oficio en el que el Sr. Hooper se está posicionando a ambos lados del charco como un apropiado y considerado profesional.

"Pues aquí está tu audiencia, Tom", dijo el pez gordo de la Universal, "¡Trátala bien!". Y a fe que lo hace. Demasiado. 'La chica danesa', a mitad de camino de 'Los miserables' y 'El discurso del rey', es una película tan lustrosa y agradable de ver (en el disfrute de su escenografía, en la apreciación del trabajo de sus intérpretes, en la ligerísima digestión de los temas propuestos, etc.) que a mínimo que en el gallinero quede un resquicio de conciencia, alguien, ni que sea una triste y sola persona, debería ruborizarse, ni que sea un poco, ante el conflicto de intereses que se está barajando sobre la mesa.

Dicho de otra manera, ¿es compatible el dolor con el placer? Cuidado, no hablamos de perversiones sexuales. Hablamos de sufrir sobre el papel y de regalarnos los sentidos en la pantalla. Todo, recordemos, para que nadie se sienta ofendido; para que nadie se ría más de lo que permite la -puta- corrección política... en resumen, para que a nadie le importe demasiado lo que está viendo. Y en un abrir y cerrar de ojos, han pasado ya las dos horas de metraje prometidas. Voilà, y a esperar a los Oscar, que alguno caerá. Seguro.

Y los puristas, venga a preguntarse qué diablos hace en la competición veneciana un producto tan neutro y cobarde en lo que a toma de riesgos se refiere; y los venecianos, mientras, venga a esperar el favor de la Academia... y el Gran Circo ese en el que estamos atrapados, venga a reírse de todo un poco. La situación, vista desde lejos, ciertamente tiene su gracia: Siglo XXI, conciencia colectiva (la occidental, claro) plenamente abierta y desarrollada... pero en el fondo (no tanto) con los mismas ganas de siempre a acallar los mismos miedos de siempre. No deja de ser industria, negocio, política... en suma, una cuestión de apariencia. De aparentar y no aparentar ser, todo y nada a la vez.

Ya saben, todo lo que huela a ''diferente'' tiene que pasar por una especie de filtro que convierta la antipatía del rechazo en algo parecido a la simpatía de lo conocido. Y silencio, porque Redmayne va a decir algo... Pues no, pero lanza una mirada furtiva a ninguna parte, y sonríe, y tropieza, y cae al suelo, y suena el piano meloso de un Alexandre Desplat como siempre presto al rescate, y los decorados hipnotizan con sus colores... Y a esperar... a esperar mientras Alicia Vikander, poco a poco, con oficio y discreción, le va robando... les va robando... se va robando la función...

Nota: 6.25
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fenometrix

Cita de: Wanchope en 21 de Enero de 2016, 03:42:51 PM
Cita de: Wanchope en 14 de Enero de 2016, 05:09:33 PM
El próximo miércoles caerá.  [emoji14]oss

La semana que viene, casi mejor.
Nerverending stooory
PD: tampoco te pierdes nada si esperas a la llegada en formato doméstico :D.
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IsMAeL


"Si perdemos seguiremos siendo los mejores y si ganamos seremos eternos"...Pep Guardiola
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Soprano

Su historia es interesante a la par que emotiva pero pienso que Hooper arriesga poco a la hora de mostrarla, empieza mejor de lo que termina y entre medias cuenta con algún altibajo en cuanto a ritmo aunque es una película muy correcta en las formas, y sí tanto Redmayne como Vikander están muy convincentes en sus interpretaciones pero para mi es ella la que se roba el protagonismo.
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fenometrix

#6
Eh! Yo no he dicho que el acabado visual y BSO ésten mal! Cómo mínimo, no en ese párrafo!
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Wanchope

Cita de: fenometrix en 18 de Febrero de 2016, 11:21:52 AM
Eh! Yo no he dicho que el acabado visual y BSO ésten mal! Cómo mínimo, no en ese párrafo!

Me refería a que también me acordaré de esos elementos cuando piense en la película. De hecho creo que me acordaré más de la puesta en escena que de los dos protagonistas.
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Sacri94

'La chica danesa' es una gran historia. Tom Hooper le aporta estilo visual a un ejercicio tan pro-Oscar como este, con unos paisajes daneses absolutamente espectaculares y con la peculiar forma de rodar que él tiene. Resulta igual de fácil que una película suya esté nominada en los Oscars como saber que ha sido dirigida por él. Esto resulta extraño, y tiene cierto mérito.

En el resto, la película está bien. Es decir, no despunta, pero gusta. Lo que más llama la atención es una banda sonora de Alexandre Desplat realmente preciosa y que se funde a la perfección con el estilo de Hooper. Hablo en lo audiovisual, obviamente, pues lo que más llama la atención del film es su reparto. Vikander y Redmayne forman una pareja formidable, siendo bastante evidente el porqué del Oscar a la primera. Pasa por encima de quien se supone que es el personaje principal y consigue que empaticemos con ella tanto como lo hacemos con Lily. Redmayne, que me encantó en 'La teoría del todo' y lo destesté en 'El destino de Jupiter', aquí cumple en un papel que se antojaba realmente complicado. Consigue reflejar a la perfección lo que Lily debió sentir en aquel momento, un poco sobreactuado en ocasiones (así es él).

No es una cinta que pasará a la historia pero si me parece que tiene dos interpretaciones principales maravillosas. El film consigue dar a conocer una historia tan necesaria como esta y la sensación que tiene uno al acabarla es que Lily lo pasó realmente mal, y que en aquella época, la gente no solía ser buena con cualquier cosa que pareciese diferente. Los diagnósticos que le dan algunos médicos al protagonista son brutalmente crudos y surrealistas. Pero esto sigue pasando hoy en día en algunos sectores, por penoso que sea.

La dejamos en un 6,5. Es muy limitada y demasiado correcta en todo, lo cual la deja como una película disfrutable pero no será la favorita de nadie.


"Puedo estar horas comiendo una perita."
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Michael Myers

LA CHICA DANESA QUE NO LLEGÓ AL CORAZÓN

Tom Hooper es un director que me transmite sensaciones diversas. 'The Damned United' y 'El discurso del rey' me gustaron, mientras que 'Los miserables' y la que nos ocupa no me han parecido nada del otro mundo.

Mi problema con esta película es que transcurre en camino seguro, mientras que hay poquísimo espacio para el drama. Tampoco pido que haya drama que se salga de madre, pero sí que me hubiese gustado ver situaciones más calamitosas para la pareja principal. Y no será por Eddie Redmayne y Alicia Vikander (ella sobre todo), que dan unos notables trabajos.

El envoltorio es lo mejor y, a su vez, lo peor de este trabajo de Hooper. Por un lado tenemos paisajes, lugares y vestuario preciosos; por el otro tenemos ese mismo envoltorio que no ofrece nada más, salvo un drama excesivamente contenido. Con un poco más de riesgo, habría estado definitivamente en un altar.

6
Quizá en esos últimos días, el amó la vida con más intensidad que nunca, no sólo su vida, la de cualquiera, mi vida.
Y lo único que quería eran las mismas respuestas que el resto de nosotros: ¿De dónde vengo? ¿Adónde voy? ¿Cuánto tiempo me queda?
(Blade Runner)
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