Este 29 de agosto se estrena
Todos los días son tuyos, una cinta mexicana que se maneja entre el cine negro y el
thriller político moviéndose además entre el subgénero policíaco. La cinta trata la historia de
Eliseo (Mario Oliver), un fotógrafo de nota roja que siguiendo las líneas de su investigación sobre
ETA comienza a espiar a su vecina
María (Barbara Lennie), militante independentista, y lo introduce en un mundo turbio que lo arrastra en sus nefandas consecuencias de forma impredecible.
Todos los días son tuyos es la primera película del
Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) que contó con apoyo del artículo 226 de la
Ley de Impuesto Sobre la Renta. La inversión total para su realización ascendió a 11 millones 500 mil pesos. Además resulta ser la ópera prima de José Luis Gutiérrez Arias.
La cinta se antepone al cine negro y sus elementos más tradicionales sin esquematizar parteaguas ni sugerir clichés a los que el cine estadounidense tiene acostumbrados a más de un cieneasta nacional.
Todos los días son tuyos acentúa en todo momento la fragilidad de los personajes en cuanto a su desenvolvimiento en el plano de la historia. Si bien es un género al que el público mexicano no está acostumbrado en producciones nacionales y quizá el desarrollo es algo lento, bien vale la pena echarle una mirada para comprobar que aunque con algunas deficiencias el cine mexicano se puede abrir paso en lugares no tan comúnes.