Esta semana se estrenó en varias salas del país, el documental
Timbiriche: La misma piedra de Carlos Marcovich, que narra varias de las anécdotas ocurridas a
Timbiriche, este famoso grupo mexicano de pop que se formó en la década de los 80. El documental sólo cuenta con 40 copias; y a Marcovich se le recuerda más en el ámbito como videoasta, haciendo notables ejercicios de imagen en los videos que dirigió para varios artistas, aunque también ha trabajado en la cinematografía de importantes cintas nacionales. En cuestión de largometrajes su propuesta no es muy aventajada pudiendo mencionar sólo
¿Quién diablos es Juliett?, y
Cuatro labios -este último, un documental de similar factura a
Timbiriche: La misma piedra, pero avocado al extinto grupo de pop
Onda Vaselina aka
OV7-. El largometraje dura 90 minutos y tuvo un costo de tres millones de pesos; y a grandes rasgos, revive el tour denominado
Timbiriche 25 años, el cual duró más de un año y en el que lograron realizar alrededor de 90 conciertos; esta visión estará llevada de las imágenes de Marcovich, y de las impresiones de los integrantes: Alix, Shasha, Mariana, Diego, Erik y Benny -Paulina Rubio no estará en él, pues ella no participó en la serie de conciertos-. Para explicar este fenómeno médiatico,
Timbiriche: La misma piedra, producción realizada con el apoyo de la
Ley 226 del Impuesto Sobre la Renta, cuenta con un director que no es fan de ellos y he ahí, se dice, la imparcialidad a mitificar o desmitificar más a esta banda que se quiera ó no, forma parte de la cultura pop del país.