'¡Menudo fenómeno!': El pajillero duplicado
A David Wozniak aquella mañana le costó especialmente levantarse. Tuvo que apagar tres veces el despertador antes de empezar a sopesar los más, pero sobre todo los menos, de salir del microclima que su cuerpo, con la inestimable ayuda de las mantas, había creado a lo largo de la última noche. Cuando llegó a los cien ''Mississippis'' empezó a desperezarse, y...


