Friedkin y Sokurov pactan con el diablo
Después de un arranque fulgurante, la pugna por el siempre preciado León de Oro había perdido algo de fuelle, sobre todo tras las últimas películas presentadas a competición. Con el festival de Toronto encendiendo motores, y con la correspondiente desbandada general de la prensa hacia en el otro lado del charco (para que luego se dude sobre la repercusión del...

