Comienza el rodaje de la adaptación de 'El gusto del cloro' de Bastien Vivès
El pasado viernes comenzó en Madrid el rodaje de 'El gusto del cloro', primer largometraje de ficción del director y artista multimedia Álvaro Congosto. Escrito por el propio Congosto junto a Víctor Nores, se trata de la adaptación a la gran pantalla la novela gráfica de Bastien Vivès, premio revelación en el festival Angoulême.
El proyecto, desarrollado dentro del Sources2 Lab, está producido por Eterno Pictures. Continuará su rodaje en Gran Canaria, que acogerá varias secuencias clave, y Nueva York, ciudad donde se ambienta la historia.
Publicada en 2008, la obra situó a Vivès entre los nombres destacados del cómic europeo contemporáneo. Galardonada en Angoulême, sorprendió por su delicadeza narrativa y por su forma precisa y contenida de retratar las emociones. Su sensibilidad y su atmósfera explican el interés que despierta ahora su adaptación al cine.
'El gusto del cloro' es un cuento de amor con final feliz que responde a la pregunta que Bastien Vivès dejó abierta en el cómic original. Ambientada entre Madrid y Nueva York, la película explora la parálisis emocional de un hombre incapaz de tomar decisiones.
La vida de Nico, un solitario e indeciso camarero español en Nueva York, cambia por completo cuando conoce a Emily, una nadadora de la que se enamora y que desaparece tras susurrarle algo enigmático bajo el agua.
'El gusto del cloro' es una historia que combina romance y misterio en torno al miedo, la fantasía y la búsqueda del amor real. Una historia luminosa que habla del vértigo de vivir y de la posibilidad real de cambiar cuando el amor entra en escena.
El filme está protagonizado por Adrián Lastra, Aida Folch, Esmeralda Pimentel, José Luis García Pérez, Antonio Dechent, Stephen Ohl, Rafa Álamos y Raudel Raúl, con la producción a cargo de Patricia González para El Sueño Eterno Pictures. La dirección de producción es de Hugo Romera González, mientras que la dirección de arte recae en Raquel Troyano y la dirección de fotografía en David Cortázar. El montaje es obra de Nerea Mugüerza y el sonido está liderado por Miguel Carretero Hernández. El equipo de maquillaje y peluquería está en manos de Blanca Otamendi y el vestuario lo diseña Amador García.




