'Leviatán' - El regreso de Andrey Zvyagintsev
Lo dije en relación a 'El regreso' -según creo/quiero recordar-, y lo vuelvo a decir en relación a esta 'Leviatán': Andrey Zvyagintsev es uno de esos cineastas que ruedan como si fueran Dios. Como si fueran el único... o uno de ellos.
Pero, siempre el maldito pero, ambas películas están teñidas de una frialdad que, al menos a un servidor, le impiden implicarse emocionalmente. Son, objetivamente hablando, como supuesto cinéfilo, por cómo están filmadas, muy buenas... y a pesar de que "parecen" los sendos ladrillos que en gran medida son, uno se queda ensimismado con ellas sin darse -ni querer darse- cuenta.
Pero ninguna de las dos me llega, y el efecto que puedan provocar sólo dura lo que dura la película. Lo que no quita para que ambas sean respetables, en igual alta medida como un buen recuerdo que no tienta demasiado revivir.
Puede que sea, simplemente, que, aún a riesgo de prejuzgar, Zvyagintsev sea sólo un (bien) director de escenas, no uno de contar historias.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
Típica película de 2 horas y pico que llega de país gélido (Rusia en este caso) que aparece en muchas listas de lo mejor del año y desde el inicio del mismo la vas dejando pasar por pereza por su duración y porque con estas características te has encontrado muchas gafapastadas y tostones importantes que acaban en lo más flojo del año en vez de lo mejor. Por suerte, sí resulta un film reseñable y ni lo que cuenta ni su metraje se hacen pesados. De hecho, te atrapa desde el arranque.
No me atrevería a decir esa manida frase que queda tan bien de "reflejo fiel de la Rusia contemporánea" cuando se tiene la misma idea que aquella modelo que citaba la ensaladilla. Pero si que se nota un carácter de sus protagonistas muy marcado por todo lo socio-cultura, lo cual quiere reflejar el film. Corrupción policial, política, religiosa y vodka, mucho vodka. Un protagonista que emula a un bíblico Job del norte de Rusia, al que un alcalde con impunidad le quiere arrebatar su casa, viudo, con un hijo rebelde, una mujer infeliz y un cuerpo policial explotador. Film en el que se masca la tragedia a media que avanza y con una pronta cacería como momento cumbre al respecto. La lástima es que pronto, no es que se desinfle, pero pierde fuerza y empaque, perdiendo personajes por el camino y centrándose más en dar un mensaje de denuncia que haber elaborado o trabajado más las interesantísimas y tensas tramas que tenía entre manos. Aún así, interesante y recomendable.
Nota: 6'6