'Prácticamente magia 2' - Viudas negras, br*jas y hermanas
¿Pero qué hago viendo esta película?
Si me acuerdo de la existencia de 'Prácticamente magia', es porque en su momento un amigo me la resumió en tan sólo dos palabras: Prácticamente mierda. No sé si está en lo cierto, porque, la verdad, ni la he visto ni esta secuela tardía me ha animado a hacerlo, casi 30 años después. Pero después de esos casi 30 años me sigo acordando de esa concisa valoración.
"¿Pero qué hago viendo esta película?". Seguro que lo han pensado alguna vez. Y es que no encuentro ninguna razón de peso por la que en 2026 merezca la pena una secuela de 'Prácticamente magia', película rodada a finales de los años 90, cuando Sandra Bullock y Nicole Kidman aún se estaban labrando una carrera en Hollywood (y Aidan Quinn aspiraba, ejem, a ser una estrella).
Ahora ambas, plena y cómodamente establecidas, casi 30 años después, han participado en una secuela se diría concebida para reavivar la carrera de una de ellas. Una secuela claramente comercial que salvo un chiste sobre Ross y Rachel, no tiene nada de especial... salvo si acaso, por supuesto, a Sandra Bullock y a Nicole Kidman actuando como si no tuvieran ya 60 años.
Nada de especial... salvo, claro, lo de apuntarse a la moda de las secuelas tardías promovidas por una nostalgia sibilina... a la de las "secuelas legado" con alma de remake encubierto con claros problemas de tono, ritmo y sustancia; deduzco, heredados de un original al que intenta emular tanto en lo no tan bueno como en lo que no es bueno con una notoria pereza asalariada.
Un modélico ejemplo de acomodada secuela tardía sin más ambición que la de "engañar" a sus presuntos fans -que supongo alguno habrá-. No hay algún tipo de deconstrucción que pueda dar lugar a una reinterpretación, sino un refrito plano, gratuito y poco esforzado de un original plano, gratuito y poco esforzado que no es sólo que carezca de la voluntad de hacer magia...
... es que le importa prácticamente una mierda.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


