'Sanguine' - La sangre con oficio entra
Margot, una brillante pero insegura estudiante de medicina, lucha por sobrevivir al ritmo frenético de sus prácticas en urgencias. Sin embargo, el agotamiento no es su mayor problema: A medida que la frontera entre su diagnóstico y su propia realidad se desdibuja, Margot descubre con horror que su cuerpo está empezando a replicar la misma y misteriosa patología que intenta curar...
La segunda película de Marion Le Coroller remite por inercia a Julia Ducournau, puede que aún se acuerden de ella. Y no solo por ser las dos francesas. Por más que sea la igualmente francesa Coralie Fargeat la que haya popularizado el "horror corporal" con una clara perspectiva femenina.
'Sanguine' es como una de esas película de médicos del también francés Thomas Lilti a la que le han dado un "baño de sangre". Un factor fantástico (y desestabilizador) con el que Le Coroller encauza hacia el cine de género sus inquietudes sobre la sociedad contemporánea y la estresante vida moderna.
Un drama médico/laboral tan firme y directo como eficaz y tajante que al implacable ritmo de la partitura electrónica de Robin Coudert, o de un delicioso clímax en SnorriCam, hará las delicias de los aficionados al cine de género, de paso que le permite a Le Coroller adelantar por la derecha a Ducournau...
Apunten su nombre, pues 'Sanguine' es una obra muy sólida y con las ideas muy claras, de una factura técnica y acabado audiovisual muy depurado y acorde a las intenciones y prestaciones de un relato que a pico y palo, a fuerza de insistir funciona con la virulencia de un clásico moderno instantáneo.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
