Críticas
'La chica danesa' - Cuestión de apariencia
Se huele el prestigio (ése de las grandes productoras, ése que jamás surge por azar), y también las intenciones. Desde la bella presentación del Copenhage de 1926 (en el que, por cierto, y por lo visto, todo el mundo hablaba un inglés perfecto) hasta los títulos de clausura en los que se incide, por ultimísima vez, en la abrumadora trascendencia del drama de...
