Din Djarin tiene problemas de negocios
'The Mandalorian' fue uno de esos productos derivados de 'Star Wars' para televisión que parecía que podía salir de la mediocridad reinante de las secuelas cinematográficas y dar algo a la altura de un producto ya legendario que llegó por vez primera en 1977. No obstante, de sus tres temporadas realmente la segunda es la que estuvo más cerca de un nivel excelso, mientras que la primera no pienso que fuese para ponerla por los altares y respecto a la tercera temporada tiraron por un camino en el que El Mandaloriano parecía más un secundario en su propia serie y la trama con Bo-Katan de calamares, chiste que seguro que a nadie se le ha ocurrido nunca, no me terminó de enganchar. Aún así, esta saga siempre tiene ese algo derivado de su reputación que hace darle el beneficio de la duda a prácticamente cualquier cosa que salga y así es como se la he dado a 'The Mandalorian and Grogu'.
Este largometraje debería haber sido en un principio la cuarta temporada, pero la huelga del 2023 en Hollywood obligó a cambiar de idea a las mentes pensantes de la serie. Si se hubiese cristalizado una entrega más de la serie de todas maneras no tendría puestas altas expectativas ya que el balance ha sido más regulero que plenamente satisfactorio y, visto lo visto, creo que ha sido lo mejor quitarse de en medio una aventura más mediante una película de poco más de dos horas respecto a un episodio semanal.
Se podría haber optado por una gran trama para una película en pantalla grande con Din Djarin, Grogu y compañía para al menos mantener un cierto estatus de buen producto y justificar el precio de la entrada. Lo que optan por el contrario es una narrativa que en una serie de televisión sería un capítulo de relleno donde el cazarrecompensas debe liberar al hijo de Jabba, Rotta, que permanece capturado en una luna llamada Shakira, perdón, Shakari y llevarlos ante sus tíos a cambio de información de un miembro de lo que queda del Imperio, un señor de la guerra llamado Coin cuyo aspecto recuerda a Telly Savalas. Por supuesto, el trato tendrá sus problemas de negocios. Una historia que podría haber sido el punto de partida de algo más grande y al final no termina de salir de ahí.
Las idas y venidas de la narración daban para 50 minutos o 1 hora para luego pasar a cosas mayores como digo y optan por el peor camino, valga la redundancia, que es alargarlo hasta llegar a la totalidad de la película cuando yo ya he decidido que esto es para salvarlo de la quema, pero sin intención alguna de elogiarla más de lo que se merece que tampoco es mucho. El apartado visual es como se debería esperar en fotografía, dirección artística y efectos especiales; en este terreno un producto de este universo es raro que falle, aunque en el guion no parecen haberse estrujado demasiado los sesos aún estando involucrados los supuestos nuevos dioses de Star Wars, Jon Favreau y Dave Filoni. Entiendo que quizás sea una trama alargada de un episodio, mas no es una trama que rente pagar un ticket. Queda, por lo menos, una muy decente banda sonora de Ludwig Göransson, compositor habitual de la serie aportando el tema principal y composiciones electrónicas marca de la casa, alguna de ellas que llega a gustar.
Como secundaria de lujo tenemos a Sigourney Weaver debutando en este universo y me llega la lógica para entender que ya tiene una edad en la que no puede hacer muchas virguerías, aún con todo creo que su personaje no llena lo suficientemente para una actriz de su inmenso talento y presencia en pantalla. La coronel Ward que ella lleva a la vida podría haberlo hecho cualquier actriz medianamente buena para salir del paso. Si vas a darle el papel a una gran actriz haz que se luzca lo más posible.
Durante un tiempo estuve pensando en si iba a darle mi dinero a los de Lucasfilm y estar sentado durante dos horas esperando a ver si 'The Mandalorian' decidía resucitar. Finalmente, opté por la que ha sido la mejor decisión que es verla en casa porque incluso con efectos especiales currados, paisajes muy buenos y algunas criaturas muy chulas, como aquella monstruosidad de color blanquecino del pozo de los Hutt, no llena lo suficiente para sentir que la inversión era rentable. Una vez más, este personaje llamado Din Djarin está envuelto en unas aventuras que no terminan de hacerlo lucir como es debido quedando como un personaje con potencial malgastado.
6
'The Mandalorian' fue uno de esos productos derivados de 'Star Wars' para televisión que parecía que podía salir de la mediocridad reinante de las secuelas cinematográficas y dar algo a la altura de un producto ya legendario que llegó por vez primera en 1977. No obstante, de sus tres temporadas realmente la segunda es la que estuvo más cerca de un nivel excelso, mientras que la primera no pienso que fuese para ponerla por los altares y respecto a la tercera temporada tiraron por un camino en el que El Mandaloriano parecía más un secundario en su propia serie y la trama con Bo-Katan de calamares, chiste que seguro que a nadie se le ha ocurrido nunca, no me terminó de enganchar. Aún así, esta saga siempre tiene ese algo derivado de su reputación que hace darle el beneficio de la duda a prácticamente cualquier cosa que salga y así es como se la he dado a 'The Mandalorian and Grogu'.
Este largometraje debería haber sido en un principio la cuarta temporada, pero la huelga del 2023 en Hollywood obligó a cambiar de idea a las mentes pensantes de la serie. Si se hubiese cristalizado una entrega más de la serie de todas maneras no tendría puestas altas expectativas ya que el balance ha sido más regulero que plenamente satisfactorio y, visto lo visto, creo que ha sido lo mejor quitarse de en medio una aventura más mediante una película de poco más de dos horas respecto a un episodio semanal.
Se podría haber optado por una gran trama para una película en pantalla grande con Din Djarin, Grogu y compañía para al menos mantener un cierto estatus de buen producto y justificar el precio de la entrada. Lo que optan por el contrario es una narrativa que en una serie de televisión sería un capítulo de relleno donde el cazarrecompensas debe liberar al hijo de Jabba, Rotta, que permanece capturado en una luna llamada Shakira, perdón, Shakari y llevarlos ante sus tíos a cambio de información de un miembro de lo que queda del Imperio, un señor de la guerra llamado Coin cuyo aspecto recuerda a Telly Savalas. Por supuesto, el trato tendrá sus problemas de negocios. Una historia que podría haber sido el punto de partida de algo más grande y al final no termina de salir de ahí.
Las idas y venidas de la narración daban para 50 minutos o 1 hora para luego pasar a cosas mayores como digo y optan por el peor camino, valga la redundancia, que es alargarlo hasta llegar a la totalidad de la película cuando yo ya he decidido que esto es para salvarlo de la quema, pero sin intención alguna de elogiarla más de lo que se merece que tampoco es mucho. El apartado visual es como se debería esperar en fotografía, dirección artística y efectos especiales; en este terreno un producto de este universo es raro que falle, aunque en el guion no parecen haberse estrujado demasiado los sesos aún estando involucrados los supuestos nuevos dioses de Star Wars, Jon Favreau y Dave Filoni. Entiendo que quizás sea una trama alargada de un episodio, mas no es una trama que rente pagar un ticket. Queda, por lo menos, una muy decente banda sonora de Ludwig Göransson, compositor habitual de la serie aportando el tema principal y composiciones electrónicas marca de la casa, alguna de ellas que llega a gustar.
Como secundaria de lujo tenemos a Sigourney Weaver debutando en este universo y me llega la lógica para entender que ya tiene una edad en la que no puede hacer muchas virguerías, aún con todo creo que su personaje no llena lo suficientemente para una actriz de su inmenso talento y presencia en pantalla. La coronel Ward que ella lleva a la vida podría haberlo hecho cualquier actriz medianamente buena para salir del paso. Si vas a darle el papel a una gran actriz haz que se luzca lo más posible.
Durante un tiempo estuve pensando en si iba a darle mi dinero a los de Lucasfilm y estar sentado durante dos horas esperando a ver si 'The Mandalorian' decidía resucitar. Finalmente, opté por la que ha sido la mejor decisión que es verla en casa porque incluso con efectos especiales currados, paisajes muy buenos y algunas criaturas muy chulas, como aquella monstruosidad de color blanquecino del pozo de los Hutt, no llena lo suficiente para sentir que la inversión era rentable. Una vez más, este personaje llamado Din Djarin está envuelto en unas aventuras que no terminan de hacerlo lucir como es debido quedando como un personaje con potencial malgastado.
6


