LA MOSQUITA MUERTA
Aún no he visto todas las películas galardonadas con el Oscar a Mejor Película y para alguien que se considera cinéfilo es un registro de la que no se puede estar excesivamente orgulloso, aunque algunas ganadoras no sé que las han visto como 'Todo a la vez en todas partes' o en su día 'Slumdog Millionaire'. Hoy estoy un paso más cerca de terminar con esa deuda desde que he visto al fin 'Eva al desnudo', película que en 1951 se llevó nada más y nada menos que seis premios Oscar y eso que tenía un duro contendiente como era 'El crepúsculo de los dioses', que también tocaba temas turbios relacionados con el cine.
En esta ocasión, se toca una de las facetas que peor puede tener una persona, la cual es la ambición desmedida y el pisar hasta a los amigos por tocar éxito y ser alguien en la vida, todo personalizado en el rostro de Anne Baxter, quien interpreta a la susodicha Eva, la cual entra como una humilde admiradora de Margo Channing (Bette Davis) y poco a poco irá revelando otros registros que no son los que había mostrado en ese primer encuentro con Channing y su círculo de amistades. Desde luego que hoy en día el tema de vanagloriar a las celebridades no ha pasado de moda, especialmente gracias a las redes sociales donde en un comentario puedes lamerle todo el ojete a tu artista favorito, y algunos hasta matarían por hacerlo literalmente.
Si bien de los dos títulos rivales por el Oscar ya mencionados yo me quedo por encima con el filme de Billy Wilder, esta desde luego tiene una magnífica dirección de actores, empezando por sus dos protagonistas. Unas maravillosas Anne Baxter y Bette Davis donde la primera interpreta a la mosquita muerta Eve Harrington mientras que la segunda es la consagrada y venerada Margo Channing, la cual mostrará sus celos enfermizos por el ascenso de Eve dejando algunas escenas memorables como la discusión con su marido, alrededor de la hora y diez de metraje y la cual es brutalmente intensa. Claro que no sería del todo justo olvidar los nombres de Celeste Holm como la sufrida Karen Richards, quien se nota que es de lo más decente que hay en ese ambiente y se las tiene que ver con Eve, Gary Merrill como Bill Sampson (el novio de Margo, aunque a veces tiene que soportarla), Hugh Marlowe como Lloyd Richards, amigo también intoxicado por las maquinaciones de la protagonista, Thelma Ritter dando vida a Birdie, una mujer de armas tomar y especialmente George Sanders interpretando al periodista Addison DeWitt, otra persona con más personalidad de lo que parece a simple vista y que sí ganó el Oscar en su categoría de Mejor actor de reparto.
El guion de Joseph L. Mankiewicz hace un retrato certero de las celebridades y lo que supone ser un fan obsesivo; si bien haciendo balance tampoco es la quinta esencia del guion cinematográfico porque tampoco pilla nada por una sorpresa mayúscula, negar que este guion lleno de maquinaciones, puñaladas y con un final redondo no tiene mérito sería mentir como un cerdo. Mankiewicz no solo escribió un guion que no deja indiferente en forma y fondo, sino que sacó grandes interpretaciones de su reparto. Eso sí, tengo sentimientos encontrados porque no he caído rendido a sus pies como los jurados de los que entregaban los diversos premios cinematográficos después del estreno del filme. Quizás sea que las cartas se revelan pronto y que esperaba algo aún más maquiavélico que me dejase con la boca abierta.
Sea como fuere, nunca diría a nadie que no viese este título. Podrá entusiasmar más o menos, pero sí es de esas películas que hay que intentar ver al menos una vez en la vida.
7
Aún no he visto todas las películas galardonadas con el Oscar a Mejor Película y para alguien que se considera cinéfilo es un registro de la que no se puede estar excesivamente orgulloso, aunque algunas ganadoras no sé que las han visto como 'Todo a la vez en todas partes' o en su día 'Slumdog Millionaire'. Hoy estoy un paso más cerca de terminar con esa deuda desde que he visto al fin 'Eva al desnudo', película que en 1951 se llevó nada más y nada menos que seis premios Oscar y eso que tenía un duro contendiente como era 'El crepúsculo de los dioses', que también tocaba temas turbios relacionados con el cine.
En esta ocasión, se toca una de las facetas que peor puede tener una persona, la cual es la ambición desmedida y el pisar hasta a los amigos por tocar éxito y ser alguien en la vida, todo personalizado en el rostro de Anne Baxter, quien interpreta a la susodicha Eva, la cual entra como una humilde admiradora de Margo Channing (Bette Davis) y poco a poco irá revelando otros registros que no son los que había mostrado en ese primer encuentro con Channing y su círculo de amistades. Desde luego que hoy en día el tema de vanagloriar a las celebridades no ha pasado de moda, especialmente gracias a las redes sociales donde en un comentario puedes lamerle todo el ojete a tu artista favorito, y algunos hasta matarían por hacerlo literalmente.
Si bien de los dos títulos rivales por el Oscar ya mencionados yo me quedo por encima con el filme de Billy Wilder, esta desde luego tiene una magnífica dirección de actores, empezando por sus dos protagonistas. Unas maravillosas Anne Baxter y Bette Davis donde la primera interpreta a la mosquita muerta Eve Harrington mientras que la segunda es la consagrada y venerada Margo Channing, la cual mostrará sus celos enfermizos por el ascenso de Eve dejando algunas escenas memorables como la discusión con su marido, alrededor de la hora y diez de metraje y la cual es brutalmente intensa. Claro que no sería del todo justo olvidar los nombres de Celeste Holm como la sufrida Karen Richards, quien se nota que es de lo más decente que hay en ese ambiente y se las tiene que ver con Eve, Gary Merrill como Bill Sampson (el novio de Margo, aunque a veces tiene que soportarla), Hugh Marlowe como Lloyd Richards, amigo también intoxicado por las maquinaciones de la protagonista, Thelma Ritter dando vida a Birdie, una mujer de armas tomar y especialmente George Sanders interpretando al periodista Addison DeWitt, otra persona con más personalidad de lo que parece a simple vista y que sí ganó el Oscar en su categoría de Mejor actor de reparto.
El guion de Joseph L. Mankiewicz hace un retrato certero de las celebridades y lo que supone ser un fan obsesivo; si bien haciendo balance tampoco es la quinta esencia del guion cinematográfico porque tampoco pilla nada por una sorpresa mayúscula, negar que este guion lleno de maquinaciones, puñaladas y con un final redondo no tiene mérito sería mentir como un cerdo. Mankiewicz no solo escribió un guion que no deja indiferente en forma y fondo, sino que sacó grandes interpretaciones de su reparto. Eso sí, tengo sentimientos encontrados porque no he caído rendido a sus pies como los jurados de los que entregaban los diversos premios cinematográficos después del estreno del filme. Quizás sea que las cartas se revelan pronto y que esperaba algo aún más maquiavélico que me dejase con la boca abierta.
Sea como fuere, nunca diría a nadie que no viese este título. Podrá entusiasmar más o menos, pero sí es de esas películas que hay que intentar ver al menos una vez en la vida.
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