Vida de este simio
Aunque nunca ha entrado entre mis escuchas más preferentes, Robbie Williams siempre ha aparecido de vez en cuando y su figura siempre ha sido llamativa por esa desvergüenza carismática y sus canciones con muchísimo gancho como 'Rock Dj', 'Supreme', 'Angels'...Jamás pensé que su vida iba a traspasar la gran pantalla, pero aquí estamos; y redoblando la apuesta, no solo es su vida sino que su protagonista es un simio. Por rocambolesco que suene, la película está más que solo bien.
La cinta empieza en 1982 en la localidad de Stoke-on-Trent (Inglaterra) con un pequeño chimpancé que es tratado como el último mono (nunca mejor dicho) por niños de su edad y cuando por fin tenía un momento donde no se sentía como una mierda con su padre cantando 'My Way' a dúo golpea sin querer la antena de la televisión y estropea la señal y el momento. Ese quiero y no puedo es lo que resume gran parte de la vida de Robbie. Quiero y no puedo en la música y en sus relaciones con su familia, amigos, grupo o pareja, retratado en este último aspecto su relación con la cantante de All Saints, Nicole Appleton.
La cinta recrea los mejores y peores momentos de la vida y la carrera de Robbie Williams, desde que quería ser artista hasta la última actuación en el Royal Albert Hall en el que no tiene miedo alguno en retratar todos los excesos con las drogas del artista británico que lo llevaron hasta un pozo sin fondo del que consiguió por fortuna recuperarse. Si bien lo retrata de una forma bastante cruda este aspecto, tampoco es algo que no hayamos visto en muchos artistas antes, así que ver a otra persona más del mundo del espectáculo por etapas de esta magnitud ya no es tanta sorpresa.
La faceta del guion que más me ha llamado la atención son las luchas del cantante con su propia salud mental desde siempre, retratado en intrusos entre su público y en voces en su cabeza culminándolo en la gran pelea durante el concierto en Knebworth, la que para mí es la mejor secuela de todo el largometraje y siendo un tema el de la lucha consigo mismo con el que me siento muy identificado, e imagino que muchísima gente también.
Por supuesto, tenemos secuencias donde hacen acto de presencia algunas de sus más famosas canciones como 'Rock Dj', 'Angels' o 'She's the One' aportando buenísimas coreografías o momentos dramáticos realizando momentos de transición bastante atractivos a los que entras fácil si te gustan los temas.
Por muy chulo que sea el contenido en muchos momentos, en el fondo algunos de los temas tratados no son nada originales, especialmente el del tema de las adicciones, si bien me gustó la forma en que conecta ciertos momentos de su vida con dichas canciones. Los problemas de Robbie Williams no son exclusivos de Robbie Williams y no hay un efecto sorpresa por mucho que su protagonista sea un chimpancé, aparezcan buenísimos temas o secuencias muy intensas. Aún con todo, 'Better Man' es un visionado del que no me arrepiento en absoluto.
7
Aunque nunca ha entrado entre mis escuchas más preferentes, Robbie Williams siempre ha aparecido de vez en cuando y su figura siempre ha sido llamativa por esa desvergüenza carismática y sus canciones con muchísimo gancho como 'Rock Dj', 'Supreme', 'Angels'...Jamás pensé que su vida iba a traspasar la gran pantalla, pero aquí estamos; y redoblando la apuesta, no solo es su vida sino que su protagonista es un simio. Por rocambolesco que suene, la película está más que solo bien.
La cinta empieza en 1982 en la localidad de Stoke-on-Trent (Inglaterra) con un pequeño chimpancé que es tratado como el último mono (nunca mejor dicho) por niños de su edad y cuando por fin tenía un momento donde no se sentía como una mierda con su padre cantando 'My Way' a dúo golpea sin querer la antena de la televisión y estropea la señal y el momento. Ese quiero y no puedo es lo que resume gran parte de la vida de Robbie. Quiero y no puedo en la música y en sus relaciones con su familia, amigos, grupo o pareja, retratado en este último aspecto su relación con la cantante de All Saints, Nicole Appleton.
La cinta recrea los mejores y peores momentos de la vida y la carrera de Robbie Williams, desde que quería ser artista hasta la última actuación en el Royal Albert Hall en el que no tiene miedo alguno en retratar todos los excesos con las drogas del artista británico que lo llevaron hasta un pozo sin fondo del que consiguió por fortuna recuperarse. Si bien lo retrata de una forma bastante cruda este aspecto, tampoco es algo que no hayamos visto en muchos artistas antes, así que ver a otra persona más del mundo del espectáculo por etapas de esta magnitud ya no es tanta sorpresa.
La faceta del guion que más me ha llamado la atención son las luchas del cantante con su propia salud mental desde siempre, retratado en intrusos entre su público y en voces en su cabeza culminándolo en la gran pelea durante el concierto en Knebworth, la que para mí es la mejor secuela de todo el largometraje y siendo un tema el de la lucha consigo mismo con el que me siento muy identificado, e imagino que muchísima gente también.
Por supuesto, tenemos secuencias donde hacen acto de presencia algunas de sus más famosas canciones como 'Rock Dj', 'Angels' o 'She's the One' aportando buenísimas coreografías o momentos dramáticos realizando momentos de transición bastante atractivos a los que entras fácil si te gustan los temas.
Por muy chulo que sea el contenido en muchos momentos, en el fondo algunos de los temas tratados no son nada originales, especialmente el del tema de las adicciones, si bien me gustó la forma en que conecta ciertos momentos de su vida con dichas canciones. Los problemas de Robbie Williams no son exclusivos de Robbie Williams y no hay un efecto sorpresa por mucho que su protagonista sea un chimpancé, aparezcan buenísimos temas o secuencias muy intensas. Aún con todo, 'Better Man' es un visionado del que no me arrepiento en absoluto.
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