Flynn vive, la lucha sigue
Lo que para mucha gente fueron casi 30 años de espera, para un servidor ha sido poco más de dos semanas entre primera y segunda parte. Si bien la primera película no llegó a convencerme a pesar de su estatus de cinta mítica, sí que llegó al nivel suficiente de darle una oportunidad a su secuela, 'TRON: Legacy'. Una secuela de la que sería aconsejable ver su cortometraje precuela llamada 'TRON: The Next Day' antes de ver esta.
Dicho eso, esta segunda parte sigue contando con los dos protagonistas de la original (sin referencia alguna a Lora Baines, la tercera pata del banco), Kevin Flynn y Alan Bradley. Cuando la original era autoconclusiva, consiguieron sacarse de la manga una justificación plausible para relanzar este mundo digital donde se puede poner la vida de uno mismo en peligro.
Ahora, tenemos el rostro de Garrett Hedlund, actor con una carrera decente con títulos como 'Troya' o 'A propósito de Llewyn Davis' que coge el relevo de Jeff Bridges como protagonista. Hedlund es Sam, el hijo de Kevin Flynn que ahora se encuentra atrapado en el mundo creado por él y Alan Bradley, que ha estado cuidando de Sam en ausencia de Kevin, pone en marcha a Sam para que pueda tener una posibilidad de un reencuentro. Una vez dentro, se ve que el mundo que parecía más simple con buenos y malos de la película original ha sido expandida.
Mientras que en 'TRON' el villano era Edward Dillinger, aquí el malote de turno es CLU 2.0, una nueva versión del CLU original que ahora se ha corrompido, quiere perfeccionar al máximo su mundo e invadir el mundo real. Claro que encontrará como enemigos a nuestros protagonistas, si bien creo que a Garrett Hedlund el rol de héroe de película de acción/ciencia-ficción le viene algo grande porque no le veo la suficiente talla ni carisma para llenar la pantalla con su sola presencia. Es más, los secundarios como Michael Sheen y Olivia Wilde hacen más con el tiempo que tienen en pantalla que Hedlund; no digamos ya Jeff Bridges.
El universo digital se mantiene con cierta holgura estética viendo más lugares. Otra cosa es que los efectos por ordenador prehistóricos de la original le daban el toque perfecto que diferenciaba el mundo real y el virtual; ahora se ha perdido ese cambio al no ser un cambio muy grande. Al menos, tenemos la banda sonora de los ahora retirados Daft Punk que aportan banda sonora tradicional y canciones marca de la casa cuyo estilo cuadra perfectamente para este tipo de largometrajes.
A opinión de quien escribe, esta secuela supera a la anterior. A 'TRON' le hacía falta una historia con algo más de chicha y aquí lo tiene, la mayoría de su reparto cumple sobradamente -irónicamente, el que sale peor parado es su protagonista- y visualmente pierde fuelle respecto a la estética retro-digital de la primera, pero entiendo que lo suyo es seguir creando los efectos por ordenador y aceptar que no va a ser igual.
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Lo que para mucha gente fueron casi 30 años de espera, para un servidor ha sido poco más de dos semanas entre primera y segunda parte. Si bien la primera película no llegó a convencerme a pesar de su estatus de cinta mítica, sí que llegó al nivel suficiente de darle una oportunidad a su secuela, 'TRON: Legacy'. Una secuela de la que sería aconsejable ver su cortometraje precuela llamada 'TRON: The Next Day' antes de ver esta.
Dicho eso, esta segunda parte sigue contando con los dos protagonistas de la original (sin referencia alguna a Lora Baines, la tercera pata del banco), Kevin Flynn y Alan Bradley. Cuando la original era autoconclusiva, consiguieron sacarse de la manga una justificación plausible para relanzar este mundo digital donde se puede poner la vida de uno mismo en peligro.
Ahora, tenemos el rostro de Garrett Hedlund, actor con una carrera decente con títulos como 'Troya' o 'A propósito de Llewyn Davis' que coge el relevo de Jeff Bridges como protagonista. Hedlund es Sam, el hijo de Kevin Flynn que ahora se encuentra atrapado en el mundo creado por él y Alan Bradley, que ha estado cuidando de Sam en ausencia de Kevin, pone en marcha a Sam para que pueda tener una posibilidad de un reencuentro. Una vez dentro, se ve que el mundo que parecía más simple con buenos y malos de la película original ha sido expandida.
Mientras que en 'TRON' el villano era Edward Dillinger, aquí el malote de turno es CLU 2.0, una nueva versión del CLU original que ahora se ha corrompido, quiere perfeccionar al máximo su mundo e invadir el mundo real. Claro que encontrará como enemigos a nuestros protagonistas, si bien creo que a Garrett Hedlund el rol de héroe de película de acción/ciencia-ficción le viene algo grande porque no le veo la suficiente talla ni carisma para llenar la pantalla con su sola presencia. Es más, los secundarios como Michael Sheen y Olivia Wilde hacen más con el tiempo que tienen en pantalla que Hedlund; no digamos ya Jeff Bridges.
El universo digital se mantiene con cierta holgura estética viendo más lugares. Otra cosa es que los efectos por ordenador prehistóricos de la original le daban el toque perfecto que diferenciaba el mundo real y el virtual; ahora se ha perdido ese cambio al no ser un cambio muy grande. Al menos, tenemos la banda sonora de los ahora retirados Daft Punk que aportan banda sonora tradicional y canciones marca de la casa cuyo estilo cuadra perfectamente para este tipo de largometrajes.
A opinión de quien escribe, esta secuela supera a la anterior. A 'TRON' le hacía falta una historia con algo más de chicha y aquí lo tiene, la mayoría de su reparto cumple sobradamente -irónicamente, el que sale peor parado es su protagonista- y visualmente pierde fuelle respecto a la estética retro-digital de la primera, pero entiendo que lo suyo es seguir creando los efectos por ordenador y aceptar que no va a ser igual.
Spoiler
Desaprovechadísimo Cillian Murphy como Edward Dillinger Jr, hijo del personaje de David Warner. Era un actor y un personaje que podrían haber dado mucho más de sí.
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