DELTA FORCE 2/DELTA FORCE 2: OPERATION STRANGLEHOLD
SINOPSIS: Ramón Cota, un famoso narcotraficante, secuestra a un grupo de agentes encargados de investigar el tráfico de drogas, escondiéndolos en un recóndito lugar perdido en la selva. Scout McCoy, el coronel de Delta Force, deberá afrontar la misión de destruir a Ramón Costa, a todos sus secuaces y a su imperio, basado en la venta de cocaína. McCoy y su equipo se disponen para la batalla, cuyo objetivo es salvar a los rehenes y terminar con el delincuente más famoso.
CHUCK NORRIS NO PELEA, EDUCA
Scott McCoy fue uno de los personajes más recordados de la filmografía del no fallecido, ascendió en busca de rivales en el cielo, Chuck Norris gracias a 'Delta Force', donde ya se retrataban los peligros del terrorismo islámico mucho antes del 11 de septiembre. No es que el filme fuese la quintaesencia de la carrera de Norris, aunque sería de imbécil no reconocer sus virtudes. Al haber recaudado más allá de su presupuesto (17 millones frente a los 9 millones que fueron necesarios para que tuviese vida) y la presencia del carismático actor, era normal pensar en que pudiera haber una secuela que tardó un poco más de lo previsto, pero llegó en 1990.
Sin la presencia de actores de renombre entre los secundarios, solamente destacando a Mark Margolis en un papel que no aprovecha su talento como un general corrupto de San Carlos, es Chuck Norris quien vuelve a llevar la batuta de la acción más desenfrenada. Con algún guiño a la anterior, la aerolínea de la escena del avión es la misma que la de la primera, esta vez tenemos una historia donde el coronel McCoy pone su objetivo en el narcotraficante Ramón Cota, interpretado por un Billy Drago que ya nos dejó y que siempre era una presencia destacable por lo inquietante que era cada vez que aparecía.
La presencia de Cota es una de las razones por la cual esta secuela pueda mirar a los ojos a la primera. A Billy Drago se le daba realmente bien interpretar a villanos y esta no es una excepción, dando vida a un tipo sin ningún gramo de decencia, pero sí con muchos gramos de cocaína para traficar, en su cuerpo como se ve a lo largo del largometraje; el otro, contra todo pronostico, es la partitura firmada por Frédéric Talgorn para la banda sonora. La original tenía a un reputado nombre como es Alan Silvestri; sin embargo, Talgorn consigue meterle matices y hacer un trabajo más variado, se abusaba mucho del muy buen tema principal en 'Delta Force', además de consistente en su buena calidad.
Chuck Norris sigue siendo Chuck Norris aquí. Con su innato carisma y sus coreografías cuando tocaba repartir la misa sabía como liderar una película, aunque a veces no tuviera la mejor de las perspectivas. En esta ocasión, hay una historia de venganza con un villano construido de forma seria y las dosis esperadas de lucha y armas que es a lo que al final se viene, aparte de ver al bueno de Norris dando lecciones en la asignatura de Educación para el ciudadano; concretamente, para el ciudadano que se interpusiese en su camino.
Al final, 'Delta Force 2' cumple con lo que promete y mantiene al nivel respecto a la recordada primera parte, aún sin repetir director ni compositor ni la inmensa mayoría del reparto. Más no se puede pedir.
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