Niño, deja la maquinita
Cuando parecía que 'Toy Story' había tocado a su fin con la tercera entrega y una despedida por todo lo alto resulta que no. En 2019 llegó 'Toy Story 4' que servía de epílogo en el que el grupo unido de juguetes ya no estaba tan unido e incluso ellos sufrían cambios con el paso del tiempo, al igual que sus dueños humanos. No era una historia totalmente necesaria que contar, pero acepto pulpo como animal de compañía y lo acepto en mi vida como a uno más.
Y, de repente, tenemos una nueva entrega más. ¿Y ahora qué?
Ahora Disney/Pixar se han enterado por fin que los gustos de los niños de la actualidad han cambiado y se dejan llevar más por aparatos con pantallas y botones que por juguetes, tendencia que ya empezó a darse con la llegada de las videoconsolas y que se acentuó cuando llegaron los smartphones. La cosa es que en pleno 2026 este cambio de tendencia ya no pilla a nadie de nuevas y en este filme pareciera que es algo que se ha dado hace poco cuando no es así.
En esta quinta aventura, quien lleva la voz cantante es Jesse, la vaquera que debutó en 'Toy Story 2' y que ahora debe luchar por no perder su lugar entre tantos aparatos que captan la atención de los niños. Jesse es un personaje que se ha asentado en el imaginario colectivo, aunque aún no pienso que tenga el mismo estatus mítico de Woody, relegado a secundario aquí, y Buzz Lightyear, quien tiene su propia subtrama. Por supuesto, tenemos a Bonnie quien tiene ahora los juguetes y se siente relegada al ser aparentemente la única que aún juega con muñecos mientras que los demás niños de su edad ya han cambiado sus juguetes por aparatos y se burlan de ella por ello. Jesse también tiene su propia trama que tiene que ver con su pasado y que tendrá alguna escena emotiva como la del árbol con el columpio de rueda.
Una historia que además de que llega años más tarde de lo que debería, creo que se hace desde el prisma equivocado pues más que hacer de enemigo a Lilypad, que al fin y al cabo seguía siendo un aparato para los niños, el villano debería haber sido un smartphone, que en manos de un niño puede hacerlos ir demasiado prisa en su etapa infantil en lugar de disfrutarla. No digo que los padres de Bonnie le regalasen un teléfono porque no tendría sentido, aunque sí que un día le diese curiosidad por uno que estuviera en su casa y estuviese expuesta a los peligros que se puede encontrar dando así el mensaje de que no hay que quemar las etapas vitales demasiado rápido.
En retrospectiva, diría que habría intercambiado las secuelas. Dejaría la trilogía tal y como está, la cuarta parte podría haber sido esta (puede que con algún salto temporal para hacer que Bonnie tenga la edad suficiente para sentir curiosidad por un smartphone tras jugar un tiempo con los muñecos) y la quinta haber sido la película que vimos en 2019 con la grieta dentro del grupo. O, porque no, hacer de esta un spin-off sacado directamente para Disney +, que es lo que más pinta tiene.
Leí que tenían pensado hacer una trilogía con Bonnie y llevamos ya dos películas con ella. Salvo giro de 180º, 'Toy Story 6' será una realidad algún día y solamente me gustaría que cerrasen por fin esta saga antes de alargarlo aún más, pues ya se empiezan a notar signos de agotamiento. Productos complementarios no es una idea totalmente mala, mas seguir con más secuelas numeradas sería echar todas las papeletas en el sorteo del hartazgo del espectador. No es algo que estos personajes merezcan.
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Cuando parecía que 'Toy Story' había tocado a su fin con la tercera entrega y una despedida por todo lo alto resulta que no. En 2019 llegó 'Toy Story 4' que servía de epílogo en el que el grupo unido de juguetes ya no estaba tan unido e incluso ellos sufrían cambios con el paso del tiempo, al igual que sus dueños humanos. No era una historia totalmente necesaria que contar, pero acepto pulpo como animal de compañía y lo acepto en mi vida como a uno más.
Y, de repente, tenemos una nueva entrega más. ¿Y ahora qué?
Ahora Disney/Pixar se han enterado por fin que los gustos de los niños de la actualidad han cambiado y se dejan llevar más por aparatos con pantallas y botones que por juguetes, tendencia que ya empezó a darse con la llegada de las videoconsolas y que se acentuó cuando llegaron los smartphones. La cosa es que en pleno 2026 este cambio de tendencia ya no pilla a nadie de nuevas y en este filme pareciera que es algo que se ha dado hace poco cuando no es así.
En esta quinta aventura, quien lleva la voz cantante es Jesse, la vaquera que debutó en 'Toy Story 2' y que ahora debe luchar por no perder su lugar entre tantos aparatos que captan la atención de los niños. Jesse es un personaje que se ha asentado en el imaginario colectivo, aunque aún no pienso que tenga el mismo estatus mítico de Woody, relegado a secundario aquí, y Buzz Lightyear, quien tiene su propia subtrama. Por supuesto, tenemos a Bonnie quien tiene ahora los juguetes y se siente relegada al ser aparentemente la única que aún juega con muñecos mientras que los demás niños de su edad ya han cambiado sus juguetes por aparatos y se burlan de ella por ello. Jesse también tiene su propia trama que tiene que ver con su pasado y que tendrá alguna escena emotiva como la del árbol con el columpio de rueda.
Una historia que además de que llega años más tarde de lo que debería, creo que se hace desde el prisma equivocado pues más que hacer de enemigo a Lilypad, que al fin y al cabo seguía siendo un aparato para los niños, el villano debería haber sido un smartphone, que en manos de un niño puede hacerlos ir demasiado prisa en su etapa infantil en lugar de disfrutarla. No digo que los padres de Bonnie le regalasen un teléfono porque no tendría sentido, aunque sí que un día le diese curiosidad por uno que estuviera en su casa y estuviese expuesta a los peligros que se puede encontrar dando así el mensaje de que no hay que quemar las etapas vitales demasiado rápido.
En retrospectiva, diría que habría intercambiado las secuelas. Dejaría la trilogía tal y como está, la cuarta parte podría haber sido esta (puede que con algún salto temporal para hacer que Bonnie tenga la edad suficiente para sentir curiosidad por un smartphone tras jugar un tiempo con los muñecos) y la quinta haber sido la película que vimos en 2019 con la grieta dentro del grupo. O, porque no, hacer de esta un spin-off sacado directamente para Disney +, que es lo que más pinta tiene.
Leí que tenían pensado hacer una trilogía con Bonnie y llevamos ya dos películas con ella. Salvo giro de 180º, 'Toy Story 6' será una realidad algún día y solamente me gustaría que cerrasen por fin esta saga antes de alargarlo aún más, pues ya se empiezan a notar signos de agotamiento. Productos complementarios no es una idea totalmente mala, mas seguir con más secuelas numeradas sería echar todas las papeletas en el sorteo del hartazgo del espectador. No es algo que estos personajes merezcan.
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