Relación más tóxica que Chernóbil
Recuerdo cuando salió el buen reggaeton, aquel que era bailable y con elegancia en la letra, hace más de 20 años. Uno de los temas famosos de aquella era fue el tema 'Obsesión', de Aventura. Se podría decir que han vuelto en forma de película con una relación más tóxica que la central de Chernóbil y que lo mismo traspasa la pantalla y me veo con dos cabezas y cuatro brazos.
Película de terror la que nos ocupa de poco presupuesto en el que no conocía ni a su director ni a sus protagonistas. De hecho, el único que conocía de sus actores era Andy Richter, el jefe de la tienda de música al que en su día vi en 'Scary Movie 2' como un sacerdote durante la parodia de 'El exorcista'. Al final, estamos ante un ejemplo más de que un elenco poco conocido no significa automáticamente malo.
Como en su día fue Al Pacino con 'El padrino' o Linda Hamilton con 'Terminator', tenemos ahora el caso de Inde Navarrette, actriz que salía en series como 'Por trece razones' o 'Superman y Lois' que estuvo durante un tiempo buscando ingresos mediante emisiones en directo sobre videojuegos o informática debido a que la gran oportunidad no se presentaba. Ha tenido que ser en una modesta producción donde nos hemos dado cuenta los que aún no la habíamos tomado la matrícula de lo buen actriz que es. La interpretación de Navarrette como Nikki va desde la personalidad algo traviesa, pero agradable del inicio a transformarse en una auténtica psicópata dando gritos y gestos que hielan la sangre. Que sea una actriz tan atractiva sirve como punto a su favor, pues la actriz demuestra que realmente está porque lo vale y no solo por caer bien a la cámara y, además, en el sentido narrativo está la idea de que una guapa mujer puede ser la llave a tus peores pesadillas si no lo llevas con madurez.
De falta de madurez está la otra pata del banco. Michael Johnston es Bear, un chico del que se deduce por su primera escena que no es muy extrovertido y le cuesta abrirse. Ese defecto es lo que le llevará a un viaje inolvidable por la compra de un objeto que hará realidad su mayor deseo: estar con Nikki. En Johnston veo también a un actor con potencial en el que es evidentemente eclipsado por el nivel de Navarrette, aunque es capaz de mantener la atención cuando su personaje lleve la voz cantante de la escena mientras le vemos sufrir una penitencia que él se había buscado.
Podría seguir diciendo que me ha parecido una de las mejores películas del año, pero sería mentir. Si bien compro por las interpretaciones de Johnston, Navarrette y el resto de los protagonistas y como trata el tema del amor desde la vertiente más malrollera, el ver el objeto que da origen a todo me transmite el pensar "¿en serio no había una cosa mejor?" O, al menos, algo más creíble y con más mitología, aunque hubiese sido inventada. Estoy dispuesto a tragarme sapos siempre que tengan coherencia y lógica; en esta ocasión, me parecía un "lo tomas o lo dejas".
Por otro lado, a veces sentía que no se aprovechaba todo lo que se podía las situaciones terroríficas por intentar dosificarlas más de la cuenta con otras escenas con otros personajes y que la locura extrema de Nikki salía a pinceladas. Lo compensa las situaciones donde dicha locura extrema sale a relucir y por la que Inde Navarrette ya no será nunca más una desconocida. El futuro dirá si la buena racha se prolongó con otros atractivos proyectos mientras que por ahora la veremos en el universo cinematográfico de Marvel como la Pícara de los X-Men.
7
Recuerdo cuando salió el buen reggaeton, aquel que era bailable y con elegancia en la letra, hace más de 20 años. Uno de los temas famosos de aquella era fue el tema 'Obsesión', de Aventura. Se podría decir que han vuelto en forma de película con una relación más tóxica que la central de Chernóbil y que lo mismo traspasa la pantalla y me veo con dos cabezas y cuatro brazos.
Película de terror la que nos ocupa de poco presupuesto en el que no conocía ni a su director ni a sus protagonistas. De hecho, el único que conocía de sus actores era Andy Richter, el jefe de la tienda de música al que en su día vi en 'Scary Movie 2' como un sacerdote durante la parodia de 'El exorcista'. Al final, estamos ante un ejemplo más de que un elenco poco conocido no significa automáticamente malo.
Como en su día fue Al Pacino con 'El padrino' o Linda Hamilton con 'Terminator', tenemos ahora el caso de Inde Navarrette, actriz que salía en series como 'Por trece razones' o 'Superman y Lois' que estuvo durante un tiempo buscando ingresos mediante emisiones en directo sobre videojuegos o informática debido a que la gran oportunidad no se presentaba. Ha tenido que ser en una modesta producción donde nos hemos dado cuenta los que aún no la habíamos tomado la matrícula de lo buen actriz que es. La interpretación de Navarrette como Nikki va desde la personalidad algo traviesa, pero agradable del inicio a transformarse en una auténtica psicópata dando gritos y gestos que hielan la sangre. Que sea una actriz tan atractiva sirve como punto a su favor, pues la actriz demuestra que realmente está porque lo vale y no solo por caer bien a la cámara y, además, en el sentido narrativo está la idea de que una guapa mujer puede ser la llave a tus peores pesadillas si no lo llevas con madurez.
De falta de madurez está la otra pata del banco. Michael Johnston es Bear, un chico del que se deduce por su primera escena que no es muy extrovertido y le cuesta abrirse. Ese defecto es lo que le llevará a un viaje inolvidable por la compra de un objeto que hará realidad su mayor deseo: estar con Nikki. En Johnston veo también a un actor con potencial en el que es evidentemente eclipsado por el nivel de Navarrette, aunque es capaz de mantener la atención cuando su personaje lleve la voz cantante de la escena mientras le vemos sufrir una penitencia que él se había buscado.
Podría seguir diciendo que me ha parecido una de las mejores películas del año, pero sería mentir. Si bien compro por las interpretaciones de Johnston, Navarrette y el resto de los protagonistas y como trata el tema del amor desde la vertiente más malrollera, el ver el objeto que da origen a todo me transmite el pensar "¿en serio no había una cosa mejor?" O, al menos, algo más creíble y con más mitología, aunque hubiese sido inventada. Estoy dispuesto a tragarme sapos siempre que tengan coherencia y lógica; en esta ocasión, me parecía un "lo tomas o lo dejas".
Por otro lado, a veces sentía que no se aprovechaba todo lo que se podía las situaciones terroríficas por intentar dosificarlas más de la cuenta con otras escenas con otros personajes y que la locura extrema de Nikki salía a pinceladas. Lo compensa las situaciones donde dicha locura extrema sale a relucir y por la que Inde Navarrette ya no será nunca más una desconocida. El futuro dirá si la buena racha se prolongó con otros atractivos proyectos mientras que por ahora la veremos en el universo cinematográfico de Marvel como la Pícara de los X-Men.
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