Da igual que miles de personas hayan firmado para que deje de malmeter contra el mundo del cine al que dice pertenecer. Da igual que la taquilla y el público le hayan dado la espalda en las pocas ocasiones en las que su nombre se ha asomado a la cartelera. Y por supuesto, da igual que la propia industria le ignore de un tiempo a esta parte y sus últimas producciones aguarden cogiendo polvo en una estantería a una oportunidad para ser vilipendiadas a la mínima ocasión. Uwe Boll sigue vivo, muy vivo, y como no, sigue trabajando para seguir alimentando "su leyenda". El incansable e irreductible aborto de cineasta que responde a su nombre vuelve a la carga con 'Auschwitz', un drama en torno al Holocausto en el que también se atreve a ponerse delante de las cámaras. En fin... tras el salto.