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'Grupo 7': Four Lions

Vía El Séptimo Arte por 04 de abril de 2012

Cuando el personaje de un policía asume el protagonismo de una producción por lo general, simplificando la teoría de tal manera que no sea complicado ponerla a prueba, suele ser para encabezar o una de acción a lo Martin Riggs, o una de suspense a lo Alex Cross, o una de corte dramático donde siempre nos solemos encontrar con la misma pregunta que sirve de base para casi todos los relatos centrados en cualquier tipo de autoridad, ¿el fin justifica los medios?. 'Grupo 7', la quinta y por ahora mejor película de Alberto Rodríguez, por aquello de que no hay fondos para hacer una en la que se vuelen retretes por los aires, se une a esta última estirpe para, de igual manera que en la cinta protagonizada por el emblemático Santos Trinidad, seguir a un grupo de agentes de la ley con licencia para ejercer el rock and roll a su antojo donde, eso sí, ni todos son malos ni todos son buenos... simplemente son personas de carne, sangre y placa. ¿Quién, de una manera u otra, no se aprovecha y/o se ha aprovechado alguna vez de las posibilidades de su trabajo de alguna de las maneras posibles? Puede que no lo interpretemos de esta manera ni le demos importancia alguna, pero el simple hecho de imprimir una simple y mísera hoja de papel con el resguardo de una entrada, una receta de Karlos Arguiñano o un Sudoku con el que entretenerse de camino a casa ya supone un apropiamiento indebido de un recurso que es ajeno para tal fin. Ridículo, lo sé, pero no es más que un ejemplo pretendidamente ridículo. Ahora bien, conforme podamos sumar páginas a imprimir hasta alcanzar pongamos las quinientas páginas de un manual cualesquiera ya el asunto se vuelve, digamos, un poquito más serio, especialmente si encima le damos a imprimir en color y todo. Una vez llegado a este punto, ¿y por qué no más? ¿dónde está el límite? ¿el fin justifica los medios?

Algo así se puede decir que ocurre con los cuatro miembros del 'Grupo 7', un comando de la policía sevillana que en plena operación "vamos a ponernos guapos" emprendida por esas autoridades siempre ansiosas por dejar un bonito álbum de fotos a su paso, a la que la posibilidad de valerse de su trabajo como cualquier otro hijo de vecino aunque sea en última estancia por una buena causa, o más bien contra una mala causa, se les termina por escapar de las manos como suele ser costumbre en estos casos en los que uno se hace grande a base de joder a los demás, esquema por otro lado clásico de las producciones adscritas a la leyenda del "con sangre la letra entra". Porque no hablamos de papel sino de papelinas, porque no hablamos de oficinistas con grapadoras, clips o post-it... sino de policías y otra gente de mal ver con pipas y demás herramientas por y para el dolor en nada desprovistas de mala leche y acritud.

No se trata sólo de contar una historia, además hay que contar bien dicha historia. Y ahí es donde precisamente se hace fuerte esta muy vibrante 'Grupo 7', en el cómo cuenta con ritmo, nervio, tensión y pulso una historia que por otro lado podríamos considerar más o menos convencional, como en verdad vienen a ser las del 90% de las películas que se estrenan ya sean en las verdaderas salas de cine o en las de los cines ubicados en centros comerciales. Pero sobretodo 'Grupo 7' es digna y orgullosa seguidora del género al que se adhiere, el thriller policíaco, y fiel y respetuosa heredera de las señas de identidad de esa larga estirpe de títulos centrados en 'bad cops', en esta ocasión con acento andaluz, olor al cine de José Antonio de la Loma y un marco histórico muy concreto, la Sevilla previa a la Expo del 92, lo que la permite teñir a su narración de un trasfondo social con fuerte sabor a una época muy reconocible, y que a través de imágenes de archivo radiografían parte de nuestro espíritu como país del vino, la pandereta y la chapuza.

Esta especie de cruce entre 'No habrá paz para los malvados' y 'Training Day', por aquello de buscar referentes que no sea necesario explicar, se centra en la contraposición y enfrentamiento de los dos personajes interpretados por el limitado Mario Casas, un joven policía que poco a poco se dejará caer en el lado oscuro de la calle, y el siempre notable Antonio de la Torre, un veterano policía de vuelta de todo que encontrará algo de luz dentro de ese mismo lado oscuro, todo ello redondeado y redimensionado a través de los aportes de los notables Joaquín Núñez y José Manuel Poga quienes aprovechan sus oportunidades para dejarse notar como los otros dos miembros de este 'Grupo 7' con dificultades para discernir donde están los límites del bien y del mal. Familia al margen, y testimonial los aportes de mujer e hijos (como la muy desaprovechada Inma Cuesta) no más que para evidenciar que los protagonistas no son guiñoles, aquí lo importante es corroborar que no es tanto quien quiere como quien puede, y que el poder corrompe en la medida que uno permita que el camino fácil le corrompa.

Estamos ante un filme de género, seco, duro, con cierto toque amargo y que busca pretendidamente la sensación de realismo a través de unas secuencias de acción crudas, ásperas, donde prevalece el quid de la cuestión antes que los excesos visuales o gratuitos, siempre centrado en su narrativa y donde a través de una realización con mucho nervio y un montaje muy ágil sus 100 minutos de metraje apenas sí causan daño alguno al espectador. Básicamente, Alberto Rodríguez pule buena parte de los méritos de '7 Vírgenes' para demostrar que el tiempo no pasa en balde, y que 'After' puede no ser más que un bache olvidable. Dicho en otras palabras, las mismas que siempre son tan susceptibles de mala leche, 'Grupo 7' es una de esas películas de las que si no fuera por la Expo, Sevilla y el incomprensible acento de Casas podríamos decir que "no parece española"... dicho sea sin tener en cuenta que mires donde mires sea reconocible su denominación de origen para orgullo de una cinematografía a la que aporta una de sus mejores películas en lo que llevamos de año, sino la mejor. Pero indiferentemente de todo ello, mejor y más importante, es que es una buena película que además lo parece, ya se esté en un bando o en el otro.

Nota: 7.5

por Juan Pairet Iglesias

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Comentarios

  • Avatar de Josemi19
    Josemi19 31 de Agosto de 2012, 02:13:51 pm
    Se supone que es una de las posibles aspirantes a ser la representante española en la carrera por los Oscar... mira que a mí me gustó pero lo dudo, le queda muy grande el papel, pero para que conste en acta.  :poss

    Yo si que creo que merece ser presentada. De lo poco que se ha estrenado y se puede presentar este año yo creo que es de lo mejor.
  • Avatar de Banacafalata
    Banacafalata 31 de Agosto de 2012, 02:48:47 pm
    Los americanos han visto 1000 películas como ésta y mejores...

    Supongo que andará entre Blancanieves y El Artista y la Modelo que es lo que se comenta, yo de lo estrenado mandaría De tu ventana a la mía o Los Niños Salvajes
  • Avatar de Tyrion
    Tyrion 04 de Enero de 2013, 05:53:02 pm
    Está bien para pasar el rato...

    Lo mejor:
    -La ambientación, cualquiera que haya vivido esa (horrorosa) época del auge de la heroína en España va a verla bien reflejada
    -El ritmo está bien, pese a un par de minutos de cierto parón, está todo el rato pasando algo
    -Antonio de la Torre, muy bien, merecedor de premio

    Lo peor:
    -Pues siento unirme al coro porque no me gustan los linchamientos, pero Mario Casas esta murdarable al 100%. No se lo cree nadie en ese papel.
    -Sensación de no salir de ciertos tópicos del género, tipo incompatibilidad trabajo-familia o rollos polis-putas.

    Nota: un 6 peladete.
  • Avatar de Josemi19
    Josemi19 09 de Marzo de 2013, 07:08:23 pm
    Hoy la he vuelto a ver y sigo sin comprender como no le dieron el Goya a mejor dirección a Alberto Rodríguez.
  • Avatar de Havoc
    Havoc 11 de Febrero de 2014, 12:14:16 am
    A priori, buen planteamiento y bien ambientada, con un buen ritmo que decae a mitad de película y la hace convencional y un poco decepcionante en su desenlace. Le tenía ganas a la película, y no me ha defraudado pero tampoco me ha llenado.
    Antonio de la Torre muy sobrio, Mario Casas abusando demasiado de su papel tipo, y el resto del reparto en su sitio.
    Tras dejarla reposar... un 6.

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