'El joven Sherlock' - No hay nada más engañoso que un hecho evidente...
Puede que aún se acuerden: La carrera de Guy Ritchie resurgió en 2009 gracias a 'Sherlock Holmes', película que como sugiere su título versaba sobre el famoso personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle. Dos años después llegó 'Sherlock Holmes: Juego de sombras', su no tan lograda secuela de nuevo con Rachel McAdams en el papel de Irene Adler... Desde entonces se viene especulando con una posible tercera parte que eso sí, ya no está en manos de Ritchie. Quien sabe si porque está muy ocupado en otras cosas...
Como por ejemplo, en 'El joven Sherlock'. El nombre de Ritchie es la gran baza de la serie, como también lo era de por ejemplo 'Tierra de mafiosos', serie que igualmente no creó y de la que sólo dirigió dos episodios. Una serie que encaja igualmente en el perfil actual de Ritchie, cuyos últimos trabajos están marcados por una alta autocomplacencia y autoindulgencia. También, por la veteranía y experiencia de a quién con eso a menudo le basta. Incluso a veces ya sólo con eso le sobra, siendo más que suficiente.
'El joven Sherlock', al igual que también 'Tierra de mafiosos', es uno de esos casos... uno de esos casos en los que estamos y no estamos ante una de Guy Ritchie; del mismo modo que estamos y no estamos ante una de Sherlock Holmes. No sé muy bien que se supone que cabría esperar de esta serie, del nombre de Guy Ritchie, del personaje de Sherlock Holmes. ¿Lo mismo que de la película de 2009? ¿Acaso no hemos relacionado todos lo uno con lo otro, aunque sólo sea de forma frecuente y recurrente?
'El joven Sherlock' no es 'Sherlock Holmes'... pero tampoco 'Sherlock Holmes: Juego de sombras'. No sorprende como la primera... tampoco decepciona como la segunda, estando de forma orgullosa en ese punto intermedio entre lo sólido, firme y solvente y lo muy sólido, firme y solvente que gusta tanto como tanto termina por no entusiasmar; tal vez, porque su duración, de ocho episodios, diluye sus bondades al tiempo que la fuerza hacia cierta irregularidad, aunque comprensible no por ello un pelín empachosa.
En especial, al sentir la necesidad de pasear al personaje por fuera de "las Islas" en su segunda mitad, lo que hace que "este jovencito" pueda no ser tan directo y contundente como uno podría esperar que lo fuera. Al fin y al cabo el reclamo es Ritchie, al fin y al cabo el cineasta sólo ha plantado la semilla. La de una serie sobra decir, muy entretenida y resultona; entre lo sólido, firme y solvente y lo muy sólido, firme y solvente dependiendo del momento de la misma en el que se nos ocurra hacernos dicha pregunta.
No sé muy bien que se supone, a estas alturas, que cabría esperar de esta serie, del nombre de Guy Ritchie, del personaje de Sherlock Holmes... tal vez, lo que ha terminado llegando: Una serie que se puede decir, incluso a gritos que cumple más que de sobra dejando en cualquier caso un buen sabor de boca. Ahora bien, carece de esa pasión, entusiasmo, ambición y/o determinación necesarias para reinventar lo que por otro lado, no hay por qué reinventar. Si es que cada versión no es por sí misma una reinvención.
El eterno dilema del creador y/o del espectador cuando se enfrenta a algo como 'El joven Sherlock' que tiene, relativamente hablando, tanto de familiar como de innovador; tanto de la solvencia y energía de la ya no tan gran pantalla como de la irregularidad y la contención de la ya no tan pequeña.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





