'El samurái y el prisionero' - Eso de lo que usted me habla
Cuando Murashige Araki se rebela contra el tiránico Nobunaga Oda, se ve asediado entre los muros de su propio castillo. Aislado, se enfrenta además a una serie de misteriosos crímenes que hacen añicos el frágil orden de su corte...
Con el ejército de Oda cada vez más cerca y un traidor escondido entre sus filas, Murashige se ve obligado a forjar una incómoda alianza con Kanbei Kuroda, un brillante y peligroso estratega que se encuentra prisionero en las mazmorras...
'El samurái y el prisionero' es una apuesta segura para el que guste de este tipo de relatos de samuráis e intrigas palaciegas donde el honor no es que lo sea todo: Es que prácticamente... no hay nada más.
Vivir, servir y sobre todo morir con (o sin) honor.
Kiyoshi Kurosawa dirige con mano de hierro y guante de sea una producción tan sólida como solemne, tan sobria como contenida fundamentada en las palabras (más poderosas que la espada) y no en la acción.
Lo mejor que se puede decir de ella, sin duda, es que sus dos horas y media no sólo no se hacen largas, sino incluso dejan con ganas de más... quizá, porque lo peor, al menos a ojos de un occidental, es que es fácil desubicarse y perderse; tanto por la cultura e idiosincrasia japonesa como por la falta de desarrollo del contexto histórico y la multitud de nombres que se mencionan.
Lo uno no quita lo otro, y aunque no se haga tan fuerte como prometía de inicio en su particular CSI, 'El samurái y el prisionero' es una apuesta tan segura como honorable para el que guste de este tipo de relatos de samuráis e intrigas palaciegas donde no hay nada más relevante que eso de lo que usted me habla. Vivir, servir y sobre todo morir con (o sin) honor.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
