'Jurassic World: El reino caído' - Dar de comer al bicho (II)
La secuela de 'Jurassic World', de nuevo escrita por Colin Trevorrow y Derek Connolly... aunque dirigida por Juan Antonio Bayona. Sí, el de 'Lo imposible' o 'Un monstruo viene a verme'. Tampoco es que importe mucho: Sigue tratándose de dar de comer al bicho.
La dirija quien la dirija, el margen de acción sigue siendo escaso. Si bien hay detalles que marcan alguna diferencia entre Trevorrow y Bayona, no son detalles que marquen grandes diferencias entre la de 2015 y esta secuela. Otra secuela más, para lo bueno y lo malo.
Otra secuela, película y/o blockbuster que tira de un guión simple repleto de clichés y giros argumentales predecibles, hinchado a golpe de un generoso talonario con el que compensar la apatía y pagar los efectos visuales con los que enmascarar sus múltiples vergüenzas.
Una inercía convertida en costumbre a la que Bayona se abandona, dócilmente, como un asalariado desapasionado que tan sólo cumple con su trabajo. Se trata de dar de comer al bicho. De poco más que de seguir dando de comer al bicho. De dinosaurios y de efectos especiales.
Lo que como a todo blockbuster con un mínimo de vergüenza, le permite a 'Jurassic World: El reino caído' tener algún momento... y tal vez no resultar aburrido; por más que no despierte ninguna pasión; por más que Bayona ni amague con salirse una coma del guión.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex








Pero qué bien le sientan a las películas de dinosaurios en general, y a esta en particular, las partes que discurren en la selva. Un 10 para esos momentazos.
No me acaba de encajar la idea de meter en una mansión a tanto dino...no sé, no he conseguido meterme en esa parte de la historia y es lo que ha provocado que la ilusión inicial se desvaneciera.
Si entramos en comparaciones, me quedaría sin duda con la primera Jurassic World añadiendo los momentos de la selva de la segunda.
También me parece que abusar de tanto híbrido no le está sentando demasiado bien. Aquí, el tamaño sí importa por favor. El Indóminus, por lo menos, era enorme y se entendía su papel, pero el Indoraptor me ha dejado más bien frío.
Ahora bien, mientras sigan haciendo películas de dinosaurios allí estaré siempre en primera fila.
Un saludo.