'Kingsman: El círculo de oro' - Statesman: Servicio no tan secreto
La inevitable secuela.
La inevitable secuela que obviamente, pretende ser más... pero que sin embargo acaba siendo menos. Porque en efecto, el más por el más no siempre es... más y mejor. Porque los excesos no siempre son buenos para compensar la pérdida del factor sorpresa; en especial, cuando, de facto, conviertes una secuela en una suerte de reinicio del original... con sabor americano.
No a todo el mundo le tiene por qué salir tan bien como le salió a Sam Raimi con 'Terroríficamente muertos'. A Matthew Vaughn, desde luego, no le sale tan redonda la jugada... aún a pesar de, obviamente, reincidir en buena parte de las bondades del primer filme (a excepción de Sophie Cookson, un golpe muy bajo y poco caballeroso). Cuanto menos, parece que lo hace.
Los modales hacen al espía. O no.
Le visten, pero no lo hacen. Lo que sucede con 'Kingsman: El círculo de oro', la inevitable secuela reincidente que se viste como tal. Más y más, pero no más y mejor necesariamente. Puede que sólo sea que carezca de la brutal media hora final de la primera. O puede que también le siente mal la inclusión de los primos americanos de Statesman; inflarse en vez de centrarse.
Es lo que de hecho parece: Una película que en realidad podrían haber sido dos, apelotonadas para dar la sensación de ser más y más. El efecto acaba siendo lo contrario: La saturación. A pesar de las imaginativas escenas de acción, su encanto y frescura se diluyen entre el acento americano, la fluidez atropellada y lo reiterativo de un narrativa que carece de profundidad.
'Kingsman: El círculo de oro' se complica (y se crece) demasiado. Y a pesar de sus bondades, estas se presentan de forma intermitente y en constante pelea con una narrativa que en su empeño en condensar dos películas, las obliga a luchar para tener su momento. Esto es, a esta secuela le falta la naturalidad orgánica de la primera. Y de la saga clásica de James Bond.
La inevitable secuela.
La consecuencia de la primera, cuyo éxito garantizó una secuela pero tal vez no una trilogía. Lo que me recuerda a 'Van Helsing', película que Stephen Sommers hizo como hizo porque según explicó el también responsable de 'Deep Rising' y 'La momia' no quería perder el tiempo con una de Drácula, una de Frankenstein y una del hombre lobo pudiendo hacer una sola con los tres.
'Kingsman: El círculo de oro' viene a ser, en cuanto a resultados, algo así como 'Van Helsing'. Aunque con mejores efectos especiales y algo más de estilo. Querer hacerlo todo, el más y más, la acaba diluyendo en sí misma; dentro de una narrativa en la que sobrevive a base de arreones y efectismos que están mucho más cerca de tensionar al público que de satisfacerlo.
Por más que como secuela, como la inevitable pero consecuente secuela ofrezca a grandes rasgos lo que cabría esperar de la explotación de un éxito como 'Kingsman: Servicio secreto'; en especial, escenas de acción casi de dibujos animados y un reparto que se lo pasa en grande. Quizá el problema sea ese: A la primera nadie la esperaba, mientras que a la segunda... sí.
O puede que, simplemente, le falte un glorioso tercio final con el que dejarnos aquel sabor de boca notable.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





Joder! las escenas de acción rodadas por Vaughn son puro arte
Nota:7
Pd: Por si a alguien le interesa una comparación... al "Servicio Secreto" le casqué un 9. Aunque ahora que lo pienso quizás me excediera un poco
Spoiler
Cuando el cuartel general de la agencia secreta es destruido, se descubre una organización de espionaje aliada en EE.UU. llamada Statesman, cuyo origen se remonta a la fecha en que ambas fueron fundadas. En una nueva aventura que pone a prueba la fuerza y el ingenio de sus agentes, ambas organizaciones secretas de élite aúnan sus esfuerzos para intentar derrotar a su enemigo común y salvar al mundo... algo que está convirtiéndose en una especie de hábito para Eggsy
El director de X-Men: Primera generación y Kick-Ass vuelve con la fórmula gastada de espía adolescente salvador del planeta
Los 7 minutos iniciales no pueden ser más cutres, copia de Exterminador y Misión imposible
Su extensión tampoco le ayuda a ser un producto redondo, Kingsman: El círculo de oro se vuelve reiterativa porque su guión se olvida de la línea argumental
Las escenas de acción , las explosiones, la persecución de autos son abrumadoras , excesivo el trabajo digital
En el elenco Taron Egerton, Colin Firth, Mark Strong, Halle Berry, Pedro Pascal, Channing Tatum y Jeff Bridges
El espectador termina agotado y a excepción de Elton John y Julianne Moore, no hay mucho que apreciar
Considero que es una mala secuela , torpe que desaprovecha su reparto y termina siendo más infantil que su predecesora
Un 7.
Creo que sangré no había, aún así recuerdo escenas que ponía esta cara