'Leviticus' - Te (quiere) seguir
En una lucha desesperada por sobrevivir, descubrirán que el amor puede ser tanto su mayor fortaleza... como la causa de su perdición.
'Leviticus' cumple con la norma fundamental que debe (intentar) cumplir todo filme de terror con un mínimo de ambición: Apoyarse en un concepto claro, tan definido como reconocible. Poder ser resumida en, como mucho, un par de líneas. Y a partir de ahí, ya, si eso, lo vamos viendo...
Es un buen punto de partida; posiblemente, el mejor. Aunque una vez se ha establecido el concepto y/o el contexto, como se despliegue acaba siendo aún más importante. Porque, como espectador, una de las cosas más frustrantes es ver una idea mal desarrollada y/o poco aprovechada.
O que carezca de la suficiente entereza, como para terminar a la sombra de referentes como 'It Follows'... a la que 'Leviticus' remite con claridad, en una suerte de reinvención aliñada con homofobia en la que "la amenaza invisible" adopta el cuerpo de aquel que más cachondo te pone.
La obviedad de su subtexto no está reñida con un planteamiento sugerente, aunque más por la fuerza de la premisa y momentos puntuales que por la consistencia de un desarrollo intermitente que nunca mejor dicho, no acaba de tomar cuerpo; de adueñarse de su propia presencia.
De esta manera, y a pesar de su refinamiento, 'Leviticus' acaba siendo eso que pasa entre ataque y ataque de uno u otro (falso) amante, en un spin-off no oficial cuya particularidad y buena voluntad la sostienen, pero no la impulsan afuera de la sombra de su ilustre referente espiritual.
Por más que su etiquetado "queer" o la credibilidad incómoda de su pareja protagonista la puedan hacer alcanzar un cierto estatus.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

