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'Pizza Movies' - Celuloide en tu boca

Vía El Séptimo Arte por 15 de mayo de 2026
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Estoy escribiendo este texto justo después de haberme comido una pizza. Una que me ha llegado a domicilio previo encuentro frío (igual que la pizza) y serio con el pobre repartidor (seguramente, muy mal pagado basándome en mi propia experiencia). No es de un sitio nuevo, es de uno en el que he hecho algún pedido anteriormente, un lugar donde se podría decir que las pizzas tienen buen aspecto y cumplen su función. Te dan el clásico subidón que te provoca una pizza cargada hasta arriba de vete tu a saber que ingredientes. Te dicen que son unos, pero luego resultan ser sucedáneos, malas imitaciones de bacon, ternera o salsa carbonara.

Como se puede observar, no ha sido una cena memorable, no recordaré esta pizza la semana que viene de la misma forma que en un par de días (siendo generoso) el pizzero no recordará haberla hecho. El quid pro quo de la vacuidad y la indiferencia. No hay ni rastro de emoción en todo este viaje, una sensación parecida a la que he tenido al salir del cine después de ver algunos estrenos recientes con los que uno ni siente ni padece, simplemente observa con algo de pena que es lo que el público decide convertir en éxitos de taquilla.

La última película de Carlo Padial, de ser una pizza, sería una casera, de esas que tienes que amasar durante un buen rato la masa (valga la redundancia) y tienes que dejar reposar durante al menos una hora. No la compras en alguna pizzería de especialidad con materiales y elaboración premium, sería una que haces tú mismo con los humildes ingredientes que has comprado en el supermercado más cercano y la inestimable ayuda de amigos y/o familiares. Un ritual colaborativo con el que reírse y pasarlo bien al mismo tiempo que haces la cena.

Entre los ingredientes que la componen, hay multitud de caras conocidas dentro del trabajo de Carlo Padial (tanto en el cine como en Youtube) como el cómico Miguel Noguera o Berto Romero, pero quien destaca por encima de todos es una novedad, Judit Martín. La cómica catalana interpreta a una crítica de cine harta de la precariedad laboral de su profesión y de su situación vital que un día se le ocurre dar un giro de 180 grados a su vida y le entra la necesidad de abrir una pizzeria cinéfila. Berto hace de su marido, que tras algo de reticencia a esa idea por el poco futuro que le ve, acaba participando y ayudando, algo que reforzará una relación que ya estaba muy desgastada.

Este escenario deja espacio para que Desirée de Fez (guionista de la película, crítica de cine en la vida real) exponga la cara oculta de la vida del crítico de cine con mucha acidez utilizando al personaje de Judit Martín como (presuntamente) su alter ego. Pagos con retraso, cambios de última hora en los importes acordados, tener que ver películas que no te apetece ver en absoluto, asistir a pases de prensa o festivales de cine a los que no va prácticamente nadie... No soy crítico profesional pero gracias a esta web he podido asistir a pases de prensa o festivales de cine, además de tener algún que otro amigo que se ha dedicado profesionalmente a ello, y en ese sentido es una película que se siente muy cercana, realmente consigue transmitir con éxito la precariedad extrema de la profesión y lo difícil que es vivir de ello. Todo desde el prisma de Carlo Padial, con la autoficción, la autoparodia y el humor absurdo como principales abanderados de su obra.

Al final 'Pizza Movies' se siente como una reunión entre amigos (sin ninguna intención de menospreciar todo el trabajo que hay detrás de la producción de un largometraje, por humilde que sea) que, en lugar de echarse una partida de Magic o de ir a hacer senderismo, han hecho una película donde se ríen mucho de ellos mismos y del mundo que les rodea. Una broma interna que consigue traspasar esa barrera y hacer partícipe al espectador, sobre todo si es cinéfilo y de Barcelona (está ambientada en la ciudad condal y hay un festival de referencias a la cultura cinematográfica barcelonesa), abrazando el ridículo y el absurdo especialmente cuando se pone en marcha la pizzería que da nombre a la película. De ese local saldrán unas pizzas basadas en films míticos como 'E.T. El extraterrestre', 'Psicosis' o 'En busca del arca perdida' que tienen diseños absolutamente delirantes pero mucho más memorables que la pizza que me ha llegado hoy a casa.

A base de mortadela, aceitunas negras, tomate y otros ingredientes, Carlo Padial crea una carta de amor al cine bastante atípica, con el regusto amargo necesario para que dentro de lo absurdo de la propuesta nos creamos el día a día de la pareja protagonista y empaticemos con ellos (en parte gracias a la gran química que hay entre Judit Martín y Berto Romero). En lo formal, no es una propuesta demasiado estimulante, es bastante plana y en ocasiones abusa un poco del mismo chiste, pero el guión de Desirée de Fez, Carlo Padial y Carlos de Diego y las actuaciones de todo el reparto (Miguel Noguera o Javier Botet están hilarantes) equilibran la balanza para que 'Pizza Movies' resulte una película simpatiquísima que hará las delicias de los cinéfilos y que anima a revitalizar la pasión por el cine (extrapolable a cualquier afición).


Por Marc Sacristán García
@TheLebowskiMan

 

'Pizza Movie' - Te hace sentir que flotas en una nube de lavanda, bro

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