'Stoker' - Del director de
Una película de Park Chan-wook. La nueva película de Park Chan-wook, el autor de 'Joint Security Area (JSA)', 'Sympathy for Mr. Vengeance', 'Oldboy', 'Soy un cyborg' o 'Thirst'. La primera que el cineasta surcoreano rueda en Estados Unidos.
No sé si se acuerdan, pero la primera película que John Woo rodó en Estados Unidos fue 'Blanco humano'. Sí, la de Jean-Claude Van Damme. Una película que podía no haber sido gran cosa... de no ser por la personalidad y exquisita labor de Woo.
Con 'Stoker' pasa, a grandes rasgos, lo mismo: Es una película que podía no haber sido gran cosa... de no ser por la personalidad y exquisita labor de Park. La realización de Park lo es todo. Es lo que convierte a 'Stoker' en una película... interesante.
No es la historia ni tampoco su reparto, sino la forma de visualizarla de Park. De interpretarla con imágenes. De imprimirle algo de vida, de nervio, de atmósfera, de gracia. Pero sobre todo de dotarle de algo de encanto cinematográfico. De algo de sabor.
Un exquisito ejercicio de estilo a merced del arte de Park. Un exquisito aunque frío, quirúrgico y un tanto hueco y tontorrón ejercicio de estilo a merced de una fuerte sensación de disociación psicológica en la que todo es tan bello, como tanto da igual.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
CRÍTICA: Del director de
Una película de Park Chan-wook. La nueva película de Park Chan-wook, el autor de 'Joint Security Area (JSA)', 'Sympathy for Mr. Vengeance', 'Oldboy', 'Soy un cyborg' o 'Thirst'. La primera que el cineasta surcoreano rueda en Estados Unidos.
No sé si se acuerdan, pero la primera película que John Woo rodó en Estados Unidos fue 'Blanco humano'. Sí, la de Jean-Claude Van Damme. Una película que podía no haber sido gran cosa... de no ser por la personalidad y exquisita labor de Woo.
Con 'Stoker' pasa, a grandes rasgos, lo mismo: Es una película que podía no haber sido gran cosa... de no ser por la personalidad y exquisita labor de Park. La realización de Park lo es todo. Es lo que convierte a 'Stoker' en una película... interesante.
No es la historia ni tampoco su reparto, sino la forma de visualizarla de Park. De interpretarla con imágenes. De imprimirle algo de vida, de nervio, de atmósfera, de gracia. Pero sobre todo de dotarle de algo de encanto cinematográfico. De algo de sabor.
Un exquisito ejercicio de estilo a merced del arte de Park. Un exquisito aunque frío, quirúrgico y un tanto hueco y tontorrón ejercicio de estilo a merced de una fuerte sensación de disociación psicológica en la que todo es tan bello, como tanto da igual.
Nota: 6.75
Soberbia, perturbadora, inquietante e insinuadora, desprende erotismo por los cuatro costados sin llegar ni siquiera al contacto.
Y qué decir de esa pieza del compositor Philip Glass, sublime e impresionante es quedarme corta.
Spoiler
Nota: 6.