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'The Gentlemen: Los señores de la mafia' - Chinos y marihuana

Vía El Séptimo Arte por 28 de febrero de 2020
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Con 'The Gentlemen: Los señores de la mafia' el director Guy Ritchie retoma la senda de sus célebres 'Lock & Stock' y 'Snatch, cerdos y diamantes', profundizando en la historia de un traficante de marihuana que busca "traspasar" su negocio. Así es como se vende esta película, como el regreso del mencionado Guy Ritchie al tipo de cine que le dio un nombre y una carrera. Que durante unos breves instantes le colocó como una referencia al nivel de Tarantino o Fincher.

Qué tiempos aquellos... hasta que llegaron Madonna y 'Barridos por la marea'. Todo cambio. Sólo una película, y todo se vino a pique: Baste mencionar que ni 'Revolver' ni 'RocknRolla' se suelen incluir entre sus "célebres" películas... no por casualidad, cabe señalar. Porque no dejan de ser, en especial la protagonizada por Gerard Butler, un intento por reeditar los frutos de dos notables películas de las que lleva viviendo los 20 años transcurridos desde aquel entonces.

Leído así tal cual, seguro que muchos pensarán que le tengo manía. No, no es así aunque no puedo dejar de pensar que, mientras que coetáneos como Tarantino o Fincher se ha ido haciendo más y más grandes Ritchie se ha ido haciendo cada vez más pequeño, llegando incluso a desaparecer detrás de una superproducción de Disney. Ritchie prometía ser lo que no es, siendo esta 'The Gentlemen' la prueba quizá definitiva de que no llegará a serlo.

Y es que en cierto sentido 'The Gentlemen' es un 'RocknRolla' diez años mayor. O diez más viejo. Los ingredientes de lo que comúnmente ha quedado identificado como "una película de Guy Ritchie" están ahí, presentes. Pero no encontramos en ella ni la pureza orgánica de 'Lock & Stock' ni la naturalidad narrativa de 'Snatch, cerdos y diamantes'. Hay más de premeditación que de instinto, más de un adulto haciendo un trabajo que de un joven viviendo su sueño.

En mi cabeza no deja de aparecer la imagen del Sr. Burns disfrazado de Jimbo, aunque sea del todo desacertada e injusta. La vida es lo que tiene, que va pasando y te va cambiando a ti y al resto del mundo con el paso de los años. Ahora bien, si 'The Gentlemen' no es una obra de juventud tampoco es una obra de madurez. Es más un estancamiento, por más que la media de edad de los presentes duplique a la de los que estuvieron presentes en 'Snatch'.

Lo dicho por ahora es todo y nada a la vez. ¿Y la película qué tal? Bien, 'The Gentlemen' está bien. Tiene, lo dicho, los ingredientes habituales de las películas de Guy Ritchie sobre los bajos fondos de Londres. Es entretenida, tiene algunos diálogos y momentos brillantes y un reparto mayormente simpático... aunque a su vez, importante, poco aprovechado. Y esa es la sensación, de una película poco aprovechada que además tiene más de fachada que de verdad.

De aquel hombre que con 40 años intenta comportarse como uno de 20 en lugar de ser él mismo. A lo largo de 'The Gentlemen' sus imperfecciones y puntadas sin hilo van minando una buena primera impresión que no se concreta en algo más que un efectivo y simpático, irregular y tramposo pasatiempo que sin embargo, se queda con las ganas de levantar alguna verdadera emoción. De ser un sucedáneo, como uno se puede sentir respecto a su yo de hace 20 años.

Como puede que pase con todo, y en todos los sentidos, en una última impresión que tampoco se concreta en algo menos: 'The Gentlemen' es una película disfrutable en adecuada y muy válida medida. Otra cosa es que este a la altura de una imagen pasada que no es que fuera mejor, es que ni volverá ni podemos refutar. Y esa misma carga que llevamos con nosotros es la misma carga que lleva el Guy Ritchie que, como adulto, no se esconde detrás "de una de Disney".



Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


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Comentarios

  • Avatar de Calde_Vila
    Calde_Vila 26 de Marzo de 2020, 08:40:31 pm
    En The Gentlemen, Guy Ritchie vuelve a la fórmula de sus momentos más exitosos, pero de una forma, no se si decir más "madura", sobria o acomodada. Sus obras más famosas eran puro caos y adrelanina, con giros y personajes locos. Esta, sin perder al completo esos factores ni tampoco renunciar a momentos de acción, lo veo más de puros, whiskey y diálogos de sofá, que de speed, exabruptos y carreras.

    Quizá, la sensación final, deja, en parte, un aroma a que daba para más, a que su reparto y su historia pudieron ser aún más exprimidos. Pero es altamente entretenida, lo suficientemente ingeniosa (quizá no tanto como se cree) y ofrece los elementos suficientes como para ser casi tan divertido como en sus mejores tiempos. Y crea la suficiente y bien tejida telaraña de situaciones y personajes como para tenerte enganchado, que no te pierdas y te conduzca a un buen clímax, todo conducido por una gran narración e ídem papel de Hugh Grant.

    Nota: 6'8

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