¡Olé ese arranque!
El cine -así en general- es como un buen boxeador: nunca sabes por dónde te va a golpear. En otras palabras, lo más seguro es que lo haga por donde menos se espera. El año pasado, en lo que para un servidor fue la primera toma de contacto con el Festival de Cine de San Sebastián, todo eran caras largas. Antes, durante y después de la celebración del certamen....






