'Hope' - Los monstruos de Na Hong-jin
Tantos rodeos.. para al final dejarnos a medias.
'Hope' comienza muy bien, con mucho nervio, tensión, suspense y el jefe de policía persiguiendo "algo" que ni él ni nosotros sabemos qué es. Una larga y exquisita presentación que funciona tan bien... como tan alto pone el listón. El habitual en estos casos, cuando todavía no sabemos a qué nos enfrentamos y la expectación (aún) es máxima.
Na Hong-jin juega de maravilla con ella, en un largo preámbulo tan intenso como convincente que funciona tan bien... como tan alto pone un listón que no vuelve a superarse (ni a igualarse) una vez 'Hope' empieza a desvelar sus cartas; una vez ese "algo" se materializa y la amenaza pasa de ser real a virtual. Cuando hay que pasar por fin a la acción.
Algo que se produce tan entrada la función, que una vez se resuelve este primer "round" la película podría haber llegado a su fin, de manera tan simple como eficiente, que pocos se hubieran quejado. Menos, desde luego, de los que se quejarán cuando llegue su auténtico final... aunque para eso aún queda mucho metraje. Demasiado metraje...
Este primer "clímax" da paso a una segunda parte en la que Na ya no se muestra ni tan acertado ni sobre todo, sutil. Es una película "de monstruos", vale, pero nadie te obliga a abusar de los efectos visuales; en especial, cuando a pesar de su buena voluntad los de 'Hope' son a menudo tan digitales como poco creíbles. Lo que la expone demasiado.
O cuando la posible espectacularidad, impacto o inmersión se ven a remolque de un CGI que no está a la altura de la intensidad que transmite la acción real. El empeño de Na por mostrar ese "algo", y romper con ello el encanto y el glamour del misterio y la inquietud responde a una necesidad que nos explota en la cara ya en el tiempo de descuento.
¿Qué pintan Michael Fassbender y Alicia Vikander en los créditos de la película? Muy sencillo: 'Hope' es sólo la primera parte de un partido que lo deja todo a medias. Completamente. Un largo preámbulo formado a su vez por dos largos preámbulos. Tantos rodeos... para al final dejarnos a medias. Uno de los tres grandes problemas de la peli.
Después de dos horas y media, la irrupción de los títulos de crédito es un jarro de agua fría... aunque venga precedido de una señal de alerta: La primera mitad de 'Hope' funciona tan bien... que pone el listón demasiado alto a una segunda que acompasada con un CGI de dudosa efectividad, ya no funciona tan bien. Es obvio que la cinta va a menos.
Una impresión reforzada por el hartazgo que acaba produciendo su segunda mitad y/o gran escena de acción. Una trepidante escena a la carrera que acaba haciéndose larga y pesada; tanto por sus efectos visuales como por la forma en la que el "falso" final de esta ahora primera entrega pone paz sin prácticamente resolver una mierda. A capón.
'Hope' comienza muy bien, con mucho nervio, tensión, suspense y el jefe de policía recorriendo el pueblo en busca de acción... hasta que la encuentra, su CGI enturbia su brillantez formal y lo que antes era intenso se vuelve un tanto cansino. Y para rematar, nos quedamos a medias de lo que además promete ser una secuela un tanto diferente.
Tras su sensacional inicio y con el recuerdo muy vivo de 'The Host', 'Un lugar tranquilo' o los anteriores filmes de Na, 'Hope' acaba siendo un tanto agridulce. No quiere decir que no se pueda disfrutar (en su justa medida), si bien, a efectos prácticos, es como llegar al descanso ganando 5-0 para luego acabar pidiendo la hora... siendo el partido de ida.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





