Buscador

'Resident Evil' - Haters gonna hate

Vía El Séptimo Arte por 18 de septiembre de 2026
Imagen destacada

Todos los que hemos jugado a algún 'Resident Evil' hemos fantaseado con poder ser Leon S. Kennedy o Claire Redfield si algún día nos vemos abocados a un apocalipsis zombi, pero lo cierto es que estaríamos mucho más cerca de ser uno de esos NPCs a los que tienen que salvar estos personajes tan cool. Para el que no esté familiarizado con la saga de videojuegos de Capcom: Idealizamos el ser Spider-Man porque en el fondo somos uno más en su larga lista de personas rescatadas al final del día, y a nadie le importan esas historias, al menos no lo suficiente como para hacer una película sobre ellas. Bueno, quizá si hay alguien a quien le interese ese lado de la historia. Se llama Zach Cregger y tras su arrollador éxito con 'Weapons' es uno de los directores de moda en Hollywood. Esta vez se ha atrevido, por primera vez, con una adaptación bastante libre, algo que siempre levanta ampollas.

¿Qué es una buena adaptación? Muchos confunden lo que es una buena adaptación y la relativa importancia que tiene eso en la obra final. Es obvio que todos queremos ver libros, cómics y videojuegos que nos gustan transformados en películas que sepan trasladar la experiencia original al cine con la máxima fidelidad posible, pero la realidad es que no es un factor determinante a la hora de considerar si estamos ante una buena película o no. Las hay que son prácticamente una réplica del material que adaptan, como '300' o 'Sin City (Ciudad del pecado)', y otras como 'Super Mario Bros.' de 1993 (primera adaptación 'live-action' de un videojuego a la gran pantalla) que cogen el original y crean algo totalmente distinto (y bizarro). Cregger con su 'Resident Evil' ha alcanzado un lugar intermedio que funciona realmente bien.

Seguimos a Bryan, un mensajero de material médico al que le encargan llevar un paquete al hospital de Raccoon City, justo antes de que estalle el virus que desencadena todo el caos zombi. Un tío normal y corriente, tan patoso y con tanta mala suerte como esos personajes odiosos que tenemos que escoltar en algunos videojuegos. Uno de los cientos de víctimas de cualquier juego de la saga que, por una vez, está en el centro de la historia, pasando de ser irritante a entrañable gracias a un fantástico Austin Abrams al que se le da genuinamente bien sufrir delante de la cámara como ya vimos en 'Weapons' y próximamente en 'Whalefall'.

Cregger es fiel durante toda la película al concepto de tener un protagonista normalmente secundario, pasándolo bien jugando con el estereotipo y poniendo en un muy segundo plano al que sería el Leon S. Kennedy de turno. Bryan nunca consigue tener controlada la situación, generando así un caos y una tensión constante que deriva en un ritmo adrenalínico, salpicado con escenas terroríficas e incómodas, pero también humor (seña de identidad del director en todos sus trabajos), convirtiéndola en una comedia de terror fácilmente comparable con la brillante e icónica 'Terroríficamente muertos' de Sam Raimi. En sus compactos noventa minutos no hay rastro de la irregularidad de 'Barbarian' o 'Weapons', haciendo de 'Resident Evil' el trabajo más sólido del director.

A estas alturas del texto, está más que claro que Cregger no ha renunciado a su esencia aun poniéndose a los mandos de una franquicia tan reconocible como 'Resident Evil', pero eso no significa que no se pueda identificar al videojuego dentro de la película. Hay varios guiños en forma de objetos icónicos que harán esbozar una sonrisa a cualquier fan de la saga, perspectivas de cámara, criaturas (la influencia de 'La cosa' es tan evidente que incluso la BSO recuerda por momentos a la de Ennio Morricone) y situaciones que parecen salidas directamente de algún videojuego de la saga y que, en conjunto, replican la experiencia que tienes a los mandos (más concretamente, la de "Resident Evil 7" o "Resident Evil Village"). No hay fanservice en forma de personajes icónicos pero la esencia del gameplay, de lo que uno siente al jugar 'Resident Evil', está más presente que en cualquier otra adaptación.

Esta visión del director del universo 'Resident Evil' aporta una historia completamente nueva y aire fresco a una franquicia que parecía muerta cinematográficamente, dando palos de ciego desde la segunda entrega del delirio en forma de saga perpetrado por Paul W.S Anderson que era más una oda al romanticismo hacia su mujer que otra cosa. La saga necesitaba explorar nuevas vías y ha sido todo un acierto darle libertad total a Cregger, dando como resultado una adaptación respetuosa pero sin miedo a reinterpretar la mitología de su universo, entendiendo que el lenguaje del videojuego y el del cine no tienen nada que ver pero pueden dialogar entre ellos. No es una película redonda, a veces se equivoca enseñando más de la cuenta algunos monstruos y el conflicto dramático del protagonista está muy poco trabajado, pero eso no frena su endiablado ritmo ni tampoco hace que deje de ser la mejor película basada en un videojuego hasta la fecha. Lo de ser la mejor adaptación lo podemos dejar abierto a debate.


Nota: 8/10

Por Marc Sacristán García
@TheLebowskiMan

 

'Resident Evil' - ¡Videojuego!

Temas relacionados

< Anterior
Siguiente >