'Tiempo de victoria' - El hombre del momento
Puede que (los que no estabais borrachos) aún os acordéis: El 11 de julio de 2010 se jugó un partido de fútbol muy importante entre las selecciones nacionales de España y lo que para mí siempre será Holanda. Es fácil buscar y encontrar información sobre aquel día y encuentro. Pero no es tan conocido lo que pasó unas horas antes de aquel partido en el que uno de los dos equipos iba a conseguir su primera estrella.
El cocinero de la selección española, Javier Arbizu, no tenía claro que debían comer los futuros campeones para que en efecto, aquellos fueran los futuros campeones. Quien sabe, igual el secreto del éxito fueran los croissants de chocolate y el colacao... o igual no. Igual, simplemente, fue que uno de los dos contendientes fue mejor que el otro. O que cuando se trata de meter goles, sólo uno de los fue capaz de meter uno.
El "Día D" no debería necesitar de introducción. Un día como el 11-S, que lo dice todo sin necesidad de decir nada. 'Tiempo de victoria' se centra en un hecho en apariencia anecdótico pero crucial: La previsión del tiempo. Porque cuando pretendes que 160.000 personas crucen un estrecho y lleguen en condiciones de liarse a tiros a continuación, no es lo mismo hacerlo un día soleado que hacerlo en un día genuinamente británico.
No hay más que fijarse en Ceuta...
Andrew Scott es el meteórologo responsable de predecir el tiempo, mientras Brendan Fraser es el responsable de toda la operación. Dos intérpretes tan sólidos como lo es 'Tiempo de victoria', la nueva película del responsable de 'Hotel Bombay'. Al igual que en aquella, Anthony Maras se centra en el hecho en sí: La película no va tanto del Día D, como de la importancia de acertar en el parte del tiempo para hacer planes.
El final ya nos lo conocemos, y por eso mismo nunca nos olvidaremos de Andrés Iniesta. Pero si lo acabaremos haciendo de esta 'Tiempo de victoria', una película muy correcta y solvente centrada en un pie de página en torno a una incertidumbre que no es tal. No sabemos qué comió Iniesta aquel día, pero sí sabemos -gracias a Steven Spielberg y Tom Hanks- que el Día D fue el principio del fin de la extrema derecha en Europa...
Un relato bélico (con lo bélico al fondo), como lo podía ser una película sobre fútbol centrada en el cocinero de un equipo de fútbol. No por ello 'Tiempo de victoria' se deja de ver, ni deja de ser una película tan digna y solvente como sugiere la presencia de Damian Lewis, Chris Messina o -para que esto no sea un campo de nabos- Kerry Condon. Pero no deja de ser un pie de página que uno lee como si fuera el parte del tiempo.
Esto es, con ameno desapego.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex



