'Princesa lesbiana del espacio' - Kiki, el amor se hace
No me gusta emplear el término 'queer', ni tampoco recurrir a las etiquetas LGBTQ+. Entiendo que hay ocasiones en las que pueda ser oportuno y/o conveniente, pero a menudo tengo la impresión de que se utilizan para marcar territorio y/o trazar una línea divisoria. A mí, sin embargo, me gusta pensar en personas haciendo cosas; reducir a todo el mundo a lo básico para que así todo el mundo pueda ser más o menos... igual.
El título de 'Princesa lesbiana del espacio' sin duda remite a lo 'queer' y a lo LGBTQ+; es más, así se la describe de forma oficial: Animación para adultos que combina ciencia ficción, comedia y romance... desde una perspectiva 'queer'... y con un enfoque LGBTQ+. Una suerte de 'Final Space' en el que una "princesa lesbiana del espacio" se embarca en una gran aventura por amor, siempre, por supuesto, por amor... pero por amor propio.
Una extravagante aventura espacial supervitaminada y mineralizada en la que se enfrentará (y atención, espóiler, superará) sus inseguridades marcada por tres constantes: El humor irreverente, la desvergüenza satírica y una falta de complejos efervescente. También, por supuesto, lo 'queer' y lo LGBTQ+... como si fuera, pues si, una especie de cruce entre 'Final Space' y 'Rick y Morty' con un trasfondo 'queer' y un enfoque LGBTQ+.
Dicho sea, por una mera cuestión de sensibilidad (si eres de los que trazan líneas rojas): 'Princesa lesbiana del espacio' no se corta un pelo, dejando clara su honesta incorrección como una agilísima, incluso atropellada 'space opera' camp que por reírse, se ríe hasta de sí misma (o de lo "woke"). Porque, al fin y al cabo, todo se puede resumir a lo básico: A personas buscando su lugar en el mundo; a personas buscándose a sí mismas.
De eso va la vida, tanto en nuestra Tierra como en Clitópolis, el utópico planeta lésbico natal de Saira, la protagonista de esta divertidísima película animada para adultos (de mente abierta) que remite a la frontalidad inmisericorde y sin ambages de 'South Park'. Sin renunciar con ello a una cierta hondura dramática y psicológica que hacen, de esta, una experiencia tan completa como humana y cafre por la que es difícil no dejarse arrollar...
... aunque seas un machulien blanco y hetero.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex



